Título: Perdida
Autor: Gillian Flynn
Editorial: Grijalbo
Año: 2013
ISBN: 9788439726821
Nº de páginas: 576
SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ
Hace un par de semanas recibí un correo en el que la editorial
Grijalbo a través de su colección Roja y Negra me ofrecía leer esta novela
antes de que saliese a la venta el próximo mes de marzo, un thriller
psicológico que se ha convertido en fenómeno del año en Estados Unidos. Siendo
un género que me gusta mucho y con esa presentación que causa cuanto menos
curiosidad, acepté rápidamente la propuesta y a los pocos días llegó a casa y
comencé inmediatamente su lectura.
La trama de Perdida nos traslada a North Carthage, Missouri
y tiene por protagonistas a Amy y Nick, un matrimonio que se dispone a celebrar
su quinto aniversario de boda. Amy, como todos los años, con motivo del mismo
organiza la caza del tesoro, un juego en el que le va dejando pistas a Nick
relacionadas con ellos que él debe descifrar para llegar finalmente a su regalo,
mientras que Nick ese año ni siquiera le ha comprado aún un regalo a su mujer.
Sin embargo ese aniversario será diferente, ya que esa misma
mañana Amy desaparece sin dejar rastro. Todo indica que alguien ha entrado en
la casa y se ha producido una pelea pero no hay pistas sobre el paradero de Amy
e inevitablemente las sospechas recaen sobre Nick, quien se convierte en el
principal sospechoso.
Perdida es un thriller al que hay que enfrentarse sin saber prácticamente nada
de su argumento ya que ahí radica su punto fuerte, en seguir la evolución del
caso poco a poco e ir descubriendo su entramado al mismo tiempo que vamos
conociendo en profundidad a los protagonistas. Es un libro en el que a medida
que avanzas estás cada vez más enganchado a sus páginas, llegando un punto en
el que ya no puedes parar hasta llegar al final. En mi caso la segunda mitad me
la leí prácticamente del tirón ya que necesitaba descubrir cómo iba a terminar
la historia.
El estilo de Gillian Flynn es muy ágil lo que facilita en
gran medida la lectura. Utiliza una narrativa sencilla, incluso en algunos
casos coloquial, en la que se mantienen en equilibrio narración y diálogo, siendo
estos importantes para hacernos una idea de la personalidad de los personajes.
La novela se encuentra dividida en tres partes de las cuales
la primera es la más extensa, siendo en comparación la última muy corta. Cada
una de estas partes viene introducida por un título que nos da una idea del
rumbo que va a seguir la trama, por lo que yo os recomendaría que no le
echaseis un vistazo ni al índice ni a estos títulos.
A su vez cada una de estas partes está dividida en capítulos,
la mayor parte de corta extensión, que van alternando entre Nick y Amy y
mediante los cuales vamos conociendo tanto el presente como el pasado. Ambos
están narrados en primera persona por los respectivos protagonistas y se
diferencian por el encabezado en el que se nos indica tanto el narrador como el
periodo en el que nos situamos. Esta es una estructura que hace la lectura muy
dinámica y rápida tanto por los saltos espaciales y temporales como por la
extensión de estas divisiones. Además todo está perfectamente entrelazado para
que nos llegue la información en el momento adecuado, no se desvela nada
trascendental hasta que no es necesario y consigue así mantenernos en tensión y
sorprendernos con cada uno de los giros que va introduciendo.
Perdida es una obra que llega precedida de un gran éxito y
eso siempre hace que las expectativas cuando empiezas a leer sean altas. En
este sentido la primera parte fue un tanto desconcertante, ya que a mí
personalmente no me parecía nada del otro mundo, un argumento interesante que
te engancha desde el principio pero no sentía la necesidad de devorar página
tras página. Sin embargo esto cambia drásticamente en la segunda parte, el
ritmo se acelera y ya se convierte en un auténtico page-turner del que no te
puedes separar. Es una novela que está muy bien planteada, ingeniosa y
ejecutada con maestría para jugar con el lector, haciendo que no tengas claro
nada de lo que está sucediendo ni te puedas posicionar en un sentido u otro.
Al lado de este desarrollo el otro punto fuerte de Perdida
son sus personajes, tanto los dos protagonistas como los secundarios. Gillian
Flynn ha creado dos figuras de carácter, con mucha profundidad psicológica y
diversos matices que harán que en ningún momento sepamos quienes son realmente.
Tanto Nick como Amy son dos personajes que vamos descubriendo poco a poco tanto
a través de lo que nos muestran de su personalidad ellos mismos como de lo que
su pareja nos va desvelando y esto es algo que da mucha riqueza a su
construcción, pues nos permite ver tanto los rasgos positivos como los
negativos. Estaremos en una constante incertidumbre, sin saber qué es verdad o
mentira de todo lo que se nos va desvelando, llegando un punto en el que no
sabemos en quien podemos confiar ya que en este sentido la autora juega constantemente
con nosotros.
Si bien me han gustado mucho los dos personajes
protagonistas, me quedo con el carácter de Amy. Es un personaje brillante, muy
bien construido y perfilado sobre todo a nivel psicológico, consiguiendo
ejercer una fuerte atracción sobre el lector. Esto es algo que comparten ambos,
ya que mientras vas leyendo se generan sentimientos encontrados en función de
quien nos esté haciendo llegar la historia, llegamos a sentir simpatía por
ellos para un poco más adelante rechazarlos. La autora maneja la mente del
lector con facilidad, haciendo que te cuestiones todo, en mi caso he llegado a
establecer multitud de hipótesis en torno a todos los personajes, incluido el
padre enfermo de Alzheimer de Nick.
Y es que los personajes secundarios también juegan importante en el desarrollo de la trama y están perfilados con acierto, respondiendo
a caracteres diferentes en los que iremos profundizando a lo largo de las
páginas. Destacaría a varios por la forma en la que inciden en el curso de la
historia pero me han gustado especialmente la hermana de Nick, Margo y tanto
los padres de Amy como el padre de Nick, un personaje que por alguna razón conseguía
inquietarme en cada escena que protagonizaba. Todos ellos son pequeñas piezas
de la historia e inciden en el efecto final provocado en el lector, de ahí su
importancia.
Otro punto a favor de esta novela es que va más allá de una
simple trama de intriga y tensión y aborda otros temas más actuales como pueden
ser las relaciones matrimoniales con los problemas que van surgiendo a lo largo
de los años, el papel que juega cada miembro del mismo, la situación de paro y
cómo afecta a las personas que se encuentran en ella, el poder que ejercen los
medios de comunicación sobre la opinión de la población o la responsabilidad de
hacerse cargo de los padres cuando llegan a una determinada edad o sufren
alguna enfermedad. Son multitud de temas que la autora aborda de manera más o
menos directa en función de la importancia que tienen en el desarrollo de la
trama y que hacen que esta nos resulte más cercana a la realidad, pues no dejan
de ser cuestiones que observamos a nuestro alrededor en mayor o menor medida.
No puedo terminar este análisis sin hablaros del final de la
historia que en este tipo de novelas es uno de los puntos más importantes puesto que sin
lugar a dudas contribuye a que el resultado sea más o menos positivo. No
me ha decepcionado, a medida que avanzaba no podía evitar ir haciendo cábalas
sobre cómo terminaría todo y en ninguna de ellas me imaginaba que podría acabar
de esta manera, creo que es un final impactante y estoy segura de que habrá
lectores a los que no les guste pues te deja con una sensación extraña, no os
puedo desvelar mucho más, tendréis que leerlo para experimentarla. De todas
formas para mí el mejor punto de toda la novela es el paso de la primera a la
segunda parte, es ahí donde nos espera el gran giro argumental que hará que
todo cambie.
En conclusión, una novela que recomiendo sin dudar a
los aficionados a este género, aunque creo que por su planteamiento y temas que
aborda puede encajar también con otro tipo de lectores. Con un planteamiento
complejo e ingenioso en el que destaca la construcción de sus personajes, Perdida
es una obra que engancha desde las primeras páginas, convirtiéndose en una
lectura adictiva que desembocará en un final impactante y no muy habitual que
no dejará indiferente al lector, aunque con eso no quiera decir que vaya a ser
del agrado de todos: hay que leerla para descubrirlo.

