Autor: Antti Tuomainen
Editorial: Random House (Roja & Negra)
Traducción: Rafael García Anguita
Traducción: Rafael García Anguita
Año: 2012
ISBN: 978-84-397-2606-7
Nº de páginas: 216
SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ
Tenía
El sanador esperando en la estantería desde hacía tiempo gracias a un
sorteo ganado por lo que hace unos días me animé a darle una oportunidad
aprovechando que me apetecía leer algo ligero y no tenía muchas
páginas. No es una lectura que me haya entusiasmado aunque sí puedo
afirmar que su planteamiento es diferente a lo que en este género había
leído hasta ahora.
La
trama de El sanador nos traslada a un futuro inconcreto en el que la
tierra sufre las desastrosas consecuencias del cambio climático. En este
contexto, nos situamos en Helsinki, donde una periodista del diario
Helsingin Sanomat, Johanna, se encuentra trabajando en el caso de un
tipo al que llaman el Sanador, quien bajo este pseudónimo ha ido
asesinando a todas aquellas personas que según él, han contribuido a
acelerar el cambio climático. Tras no conseguir contactar con ella, su
marido, el poeta Tapani Lehtinen, convencido de que Johanna está en
peligro y puesto que la policía no le va a ofrecer ayuda al estar
desbordados de trabajo, decide investigar el mismo su desaparición.
Será así como irá desvelando los secretos ocultos en el pasado de su
esposa, los cuales parecen estar relacionados con los asesinatos que se
hallaba investigando.
Os
comentaba que El sanador me había resultado una novela diferente a las
leídas dentro de este género y es que su planteamiento nos permite
afirmar que estamos ante una distopía. En este sentido, resulta original
pues se aleja de los ambientes que solemos encontrar para ofrecernos una
visión del planeta completamente diferente a la que tenemos en la
actualidad y este es uno de los aspectos que más destaca en esta novela.
El argumento de El sanador se desarrolla en poco más de doscientas páginas las
cuales se encuentran agrupadas en cuatro partes. A su vez estas partes
vienen divididas en capítulos cortos que facilitan la lectura al
imprimir dinamismo al desarrollo de una trama que ya tiene de por si un
ritmo bastante ágil. Toda la acción tiene lugar en tan solo tres días en
torno a la Navidad, correspondiendo cada día con uno de estos bloques.
Las dos primeras partes, “Dos días antes de Navidad” y “Un día antes de
Navidad” resultan más extensas y en ellas es donde nos encontramos con
la mayor parte de la acción mientras que la tercera, “Nochebuena”,
agrupa el desenlace en unas diez páginas para dejar paso a una especie
de epílogo final que recogería lo que sucede unos meses más tarde, “La
mañana del viernes santo”.
En
cuanto a la narración, utiliza un narrador en primera persona a cargo
de Tapani Lehtinen y el estilo que Antti Tuomainen emplea es directo,
llano y sin florituras, resultando efectivo y sencillo de leer. El
desarrollo de la trama se apoya en buena medida en los diálogos por lo
que estos son abundantes y así mismo destacan las descripciones de los
ambientes que definen el aspecto pos apocalíptico que presenta la ciudad
de Helsinki. Uno de los mayores problemas con los que me he encontrado
viene referido a la dificultad que entrañan los nombres finlandeses en
cuanto a su pronunciación y así tanto los nombres de las personas como
los de los edificios o calles por las que Tapani se desplaza han sido un
pequeño obstáculo en la fluidez de la lectura.
Por lo que se refiere a los personajes, ha sido uno de los puntos más flojos
pues todos ellos me han resultado bastante planos. Es cierto que una
novela de estas características no necesita demasiada profundidad en los
protagonistas, pero en este caso ninguno me ha llegado a transmitir
nada, ni siquiera el propio Tapani que es a quien más llegamos a conocer
al narrarnos su historia en primera persona. De esta manera
comparte con nosotros sus sentimientos y el estado en el que se
encuentra tras la desaparición de su esposa, de la que está
profundamente enamorado, incluyendo en algunos capítulos sucesos del
pasado que sirven al lector para ir completando el perfil de la pareja y
lo que han compartido juntos.
Como
ya comenté, uno de los aspectos más destacables de El sanador es la
recreación que el autor hace del estado en el que se encuentra el
planeta a causa de los efectos del cambio climático. Inundaciones,
subidas del nivel del mar que provocan la desaparición de países,
epidemias de peste, pandemias, disputas por las reservas de agua,
incendios imposibles de sofocar, guerras y conflictos armados o entre
650 y 800 millones de personas refugiados por causas climáticas, son
algunas de las consecuencias de unos cambios que están provocando la
destrucción del planeta y que Antti Tuomainen plasma en su obra,
centrándose especialmente en la ciudad de Helsinki que es donde tiene
lugar el desarrollo de la trama. Tapani se mueve por esta ciudad
ofreciéndonos datos tanto de sus calles como de sus edificios y zonas
más emblemáticas, permitiéndonos de esta manera observar el aspecto que
presenta, destruida y sumida en una atmosfera oscura, melancólica y
hostil en la que las personas viven sumidas en una desesperación que en
algunos casos desemboca en engaños, timos o actos delictivos, cualquier
cosa es válida con la finalidad de sobrevivir.
En
relación con este último punto, El sanador es una novela que además de
ofrecernos el entretenimiento de su lectura nos invita a reflexionar
sobre las consecuencias del cambio climático. Impacta observar los
cambios que se han producido y la situación a la que en un futuro
llegaremos pues, aunque es una realidad ficticia, muchos de los problemas
que Tuomainen recoge en su obra ya se están empezando a observar aunque
en este caso estén llevados a un límite. Pienso que de esta manera el
autor intenta a través de su novela concienciar un poco al lector de la
importancia que tiene frenar el cambio climático para no llegar a estos
extremos.
Con
todo, no es El sanador una novela que tenga un ritmo trepidante y a mí
su trama no me ha llegado a enganchar, por lo que creo que, de haber
tenido más páginas, habría llegado un punto que se me habría hecho
pesada. No obstante, merece la pena darle una oportunidad por
ese elemento original que introduce al desarrollar la trama en un
futuro distópico que intenta concienciarnos de la importancia del cambio
climático, denunciando las actuaciones de esas personas que el sanador
acaba convirtiendo en objetivo de sus asesinatos.
