Autor: Salva Rubio
Editorial: Suma de Letras
Año: 2014
ISBN: 978-84-8365-653-2
Nº de páginas: 500
SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ
Hace
unas semanas Salva Rubio contactó conmigo ofreciéndome la posibilidad
de leer su obra El príncipe, adaptación novelada de la serie de
televisión que ha sido realizada por el autor a partir de los guiones originales. No
he visto nunca la serie, es más, ni conocía su existencia hasta que
recibí el correo de Salva, pero como Zíngara buscando a Jim Morrison me
había gustado mucho, decidí aceptar la propuesta.
El Príncipe nos traslada hasta el barrio ceutí de El Príncipe, lugar al que
es destinado el agente del CNI Javier Morey para investigar una célula
yihadista que está captando a jóvenes descontentos en dicho barrio para
convertirlos en terroristas suicidas, contando además con la ayuda de
policías corruptos de la comisaría del barrio. Con la misión de
identificar a estos colaboradores y desactivar la célula, Morey llega a
Ceuta como agente infiltrado bajo una identidad falsa,
convirtiéndose en inspector jefe. Uno de sus principales sospechosos es
el inspector Fran Peyón, un hombre atormentado por su pasado y conocido
tanto por sus métodos ortodoxos como por colaborar con los delincuentes
del barrio, problemas a los que Morey deberá hacer frente.
Por
otra parte, en El Príncipe Morey conocerá a Fátima, una maestra local
de la que no podrá evitar enamorarse, siendo correspondido por ella y
comenzando una relación en la que tendrán que luchar contra los
obstáculos de un amor prohibido tanto por la diferencia de culturas como
por su compromiso de matrimonio.
No
puedo establecer una comparación entre la novela y la serie televisiva
pues, como os decía al comienzo, ni siquiera conocía su existencia, pero
basándome únicamente en mi experiencia lectora, la historia me ha
resultado muy entretenida y no me importaría animarme a ver la serie.
El Príncipe comienza con un prólogo a cargo de Aitor Gabilondo, guionista
de la serie para, a continuación, dar paso a los trece capítulos en los
que viene dividida la novela. Cada uno de estos capítulos tiene a su vez
sus propias divisiones internas en función de los diversos cambios
de personajes y escenarios, utilizando en todo momento un narrador
omnisciente en tercera persona que da acceso a conocer todo lo que está
sucediendo. La narración tiene lugar en tiempo presente, algo que ayuda a
que nos introduzcamos en el relato, dando la sensación de que todo está
pasando ante nosotros y logrando de esta manera que El Príncipe sea una
novela visual. Además sigue un ritmo muy dinámico, el
encadenamiento de sucesos es constante y la acción no da respiro al
lector, por lo que avanzamos por sus páginas con agilidad a lo que
contribuye tanto la abundancia de diálogos como el estilo narrativo de
Salva Rubio, simple, directo, claro y asequible.
No
nos encontramos con unos personajes excesivamente desarrollados aunque
en este tipo de novela tampoco es algo necesario ya que no necesitamos
conocer en profundidad a los protagonistas sino que tiene más
importancia su forma de actuar a lo largo de la trama. Aunque no hayamos
visto la serie, en las páginas centrales se incluyen unas láminas en
color con fotografías de los actores que encarnan a cada uno de los
personajes, señalando quien es quien, lo que hace que sea muy sencillo
ponerles cara e ir visualizando cada una de las escenas.
Son
varios los personajes que tienen cierto grado de protagonismo en esta
novela y así tenemos por un lado al inspector jefe Javier Morey, de
carácter extremadamente serio, reservado, duro y entregado a su trabajo,
el cual ejerce con prudencia y decisión. A pesar de la faceta que
ofrece a nivel profesional, observamos otra más íntima y personal
marcada por sus sentimientos que dejan ver un hombre tierno, dulce,
entregado y cariñoso, aunque siempre tendrá presente sus
objetivos. Es un personaje que a pesar de esa personalidad un tanto fría
y distante se gana al lector desde las primeras páginas, al igual que
ocurre con la mujer de la que se enamora.
Fátima
es la otra figura con más relevancia y responde al perfil de una mujer
atractiva e inteligente, adaptada a los tiempos modernos y de carácter
fuerte y audaz, viéndose atrapada entre sus sentimientos y la obligación
de cumplir con los preceptos que su familia y cultura han marcado para
ella, lo que hace que su personaje resulte llamativo.
Junto
a esta pareja otras figuras que merecen especial mención son Francisco
Peyón cuya evolución es de las más interesantes al mostrarse desde un
principio un tanto ambiguo y con un pasado que habrá que ir descubriendo
poco a poco para comprender su forma de actuar; o el hermano de Fátima,
Faruq Ben Barex, un hombre de carácter fuerte, conflictivo y arriesgado
que dirige uno de los canales de narcotráfico más importantes de la
zona. Además nos encontrarnos con un amplio elenco de secundarios que
tienen bastante influencia en el desarrollo de los hechos entre los que
destacan la familia de Fátima o los miembros de la comisaría.
En
cuanto al emplazamiento de la trama, la mayor parte transcurre en el
barrio ceutí de El Príncipe, situado cerca de la frontera de Marruecos.
En mi caso no había oído hablar anteriormente del mismo por lo que no puedo
afirmar si la visión que se ofrece en la novela es acertada o no ya que
resulta bastante negativa. Es un barrio conflictivo en el que destacan
aspectos como el narcotráfico, las guerras entre bandas, la corrupción o
la captación de jóvenes por los yihadistas, elementos que sirven de
base para construir el argumento de la obra. Por otra parte, aunque no
se extiende en excesivas descripciones sí ofrece suficientes datos para
que podamos hacernos una idea del aspecto que presenta el barrio y sus
edificios, así como la forma de vida en el mismo, aunque imagino que en
este punto se habrán tomado algunas licencias.
El
desarrollo de la novela me ha gustado y ha mantenido mi interés desde
el principio pero he de señalar que la línea argumental centrada en el
romance no me ha terminado de convencer pues me quedo con la sensación
de que es un tanto irreal, todo sucede demasiado rápido y eso resta
credibilidad a los sentimientos que se crean entre la pareja, más
teniendo en cuenta la diferencia de culturas entre ambos y los cambios de
actitud tan drásticos que se dan en el caso de Fátima.
Así
que en definitiva, El príncipe es una novela en la que se dan cita
intriga, drama, misterio, investigación policial y romance,
dando lugar a una lectura sumamente entretenida que engancha desde las
primeras páginas y en la que el encadenamiento de sucesos y giros
argumentales es constante. Una obra que hará las delicias de los
seguidores de la serie de televisión y con la que creo que disfrutarán
los aficionados a las historias de intriga y policiales.



