Autor: Tim Parks
Editorial: Alfaguara
Traducción: Eugenia Vázquez Nacarino
Traducción: Eugenia Vázquez Nacarino
Año: 2010
ISBN: 978-84-204-0531-5
Nº de páginas: 496
SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ
Hace
unos meses realizando una búsqueda en Internet me crucé con este libro
que llamó inmediatamente mi atención por estar ambientado en la ciudad
de Delhi. Aunque intenté buscar más datos u opiniones sobre él, no
encontré demasiado, por lo que me quedé con la idea de que era un
thriller psicológico y bastantes ganas de leerlo. Hace unas semanas por
fin le hice un hueco entre mis lecturas y el balance final no lo tengo
muy claro ya que, aunque me ha gustado mucho su ambientación, la historia
que nos narra no me ha terminado de convencer.
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| © Basso Cannarsa |
Tras
unos días en Delhi, John regresa a Londres donde encuentra una extraña
carta que su padre le envió unos días antes de morir y que provocará que
abandone nuevamente todo para trasladarse a La India en un intento de
esclarecer tanto las circunstancias que rodearon la muerte de Albert
como las investigaciones que éste estaba llevando a cabo.
Tim
Parks comienza Sueño con ríos y mares con una nota introductoria en la
que señala que para crear el personaje de Albert James ha tomado como
referencia elementos de la biografía y de los escritos del antropólogo,
lingüista y científico social Gregory Bateson. No obstante, su novela
pertenece por entero al ámbito de la ficción y por lo tanto, no debe ser
tenida en cuenta para profundizar en este personaje. En mi caso, era la
primera vez que me cruzaba con este nombre y no tenía ninguna
noción sobre los estudios, investigaciones y teorías que desarrolló y he
de reconocer que ha sido el aspecto que menos me ha gustado de esta
obra, pues no es un tema que me llame demasiado la atención y no ha
logrado despertar mi interés.
La
novela se encuentra dividida en cinco grandes partes que a su vez
vienen subdivididas en diversos capítulos en los que vamos siguiendo el
curso de la historia de forma lineal aunque se incluyen retrocesos en el
tiempo para descubrir lo que sucedió en el pasado, información que nos
ayudará a profundizar en los personajes y comprender lo que está
sucediendo en la actualidad. Todos los capítulos están narrados a través
de un narrador omnisciente y podemos afirmar que son tres las líneas
argumentales que se van combinando, cada una centrada en un personaje.
Tim
Parks emplea un estilo preciso, minucioso y sugerente, cargado de
sensibilidad, dramatismo y profundidad psicológica que hacen que su
ritmo se mantenga pausado a lo largo de todas sus páginas. Es una novela
para leer con calma, centrándonos en la psicología de sus personajes y
en el análisis de las relaciones humanas que entre ellos se establecen.
Sueño
con ríos y mares es, desde mi punto de vista, una novela de personajes y
en este sentido Tim Parks ha realizado una excelente labor en su
construcción. Todos ellos están perfectamente definidos, con multitud de
matices que nos permiten profundizar en su psicología y conocer tanto
los traumas que arrastran como los rasgos más marcados de sus
caracteres. Creo que no sería erróneo afirmar que estamos ante una
novela coral y así nos encontramos con tres figuras principales a las
que habría que sumar al propio Albert James pues aunque la novela
comienza con su muerte, es un personaje que está presente a lo largo de
todas las páginas convirtiéndose en la conexión de todo lo demás.
No he conseguido conectar con ninguno de los
personajes debido a sus diferentes formas de actuar, aunque eso no ha
sido un obstáculo en la lectura. Por una parte tenemos a John, un joven
que arrastra los traumas de la falta de cariño y atención por parte de
sus padres en la infancia y que tras la muerte de Albert se encuentra
perdido al enfrentarse de golpe a la realidad en la que viven sus
padres, muy diferente a la idea que él tenía. La muerte de su padre
supondrá un cambio en su vida, le obligará en cierta forma a madurar y
poco a poco irá descubriendo secretos y vivencias que harán que el concepto
que tenía en torno a su padre cambie, enfrentándole a una realidad que
no quiere asumir. No me ha gustado demasiado su forma de ser pues me ha
dado la sensación de que siempre ha sido un niño consentido y no he
logrado entender su reacción ante la muerte de su padre ni la relación
que mantiene con su madre, para mí demasiado fría y distante.
Por
otra parte está Helen James, una mujer que me ha resultado un tanto
fría en su trato con sus seres queridos, carácter que contrasta con la
labor que lleva a cabo. Helen aparece rodeada por un cierto misterio en
torno a los últimos tiempos de la relación con su marido y aunque al
principio su reacción tampoco me resultaba muy comprensible, a medida que
vamos conociendo en profundidad al personaje y sus vivencias todo
adquiere significado.
La
tercera figura con cierta relevancia sería Paul Roberts, periodista que
intenta escribir la biografía de Albert James y que se convertirá en un
apoyo para Helen.
Y
a través de estas tres personas vamos conociendo quien fue Albert James
y los trabajos que llevó a cabo en los campos de la antropología, la
cinética, la proxémica y la cibernética. A pesar de no intervenir en
ningún momento directamente es una figura que queda perfectamente
definida a través de lo que el resto de protagonistas comparten con
nosotros, pues cada uno de ellos ofrece un punto de vista en función de
la relación que mantuvo con él. Por otra parte su personaje da lugar a
la introducción de pasajes en torno a sus ideas y las teorías que
desarrolló como la teoría del estudio no manipulativo, su modelo
cibernético, la teoría de la comunicación o la teosofía, aunque todos estos temas son bastante complejos y son las partes más aburridas para aquellos lectores que no se sientan atraídos
por estos temas, como es mi caso.
Como
os decía, lo que más me ha gustado en esta novela ha sido su
ambientación. Tim Parks logra trasladar al lector a las calles de Delhi y
le permite observar con todo lujo de detalles el aspecto y la atmósfera
que se vive en las mismas, en constante ebullición y movimiento. No se
centra en reflejar los aspectos más llamativos y vistosos de la ciudad
sino que hace un retrato mostrando al lector los contrastes, la pobreza o
las dificultades a las que se enfrenta la población y todo ello desde
la perspectiva de una persona que llega a la ciudad como turista,
haciendo hincapié en las diferencias que hay entre culturas y los
aspectos que más llaman la atención como la aglomeración de cuerpos, la
indigencia, los olores, ruidos o la suciedad, dando así una visión falta
de atractivo y carente de encanto.
Tim
Parks no solo nos mueve con soltura por calles y edificios emblemáticos,
sino que incluye datos relacionados con esta cultura, sus costumbres,
modo de vida, clima, comidas, sistema de castas, historia o política, lo
que hace que la ciudad de Delhi se convierte en un personaje más de
esta novela y a mí es un punto que me ha resultado sumamente
interesante.
Sueño
con ríos y mares ha sido una lectura extraña y la verdad es que no me
atrevo a recomendar su lectura pues los temas que toca en torno al
personaje de Albert James entiendo que pueden no resultar atractivos
para todo tipo de lectores. Ha sido una novela que no me ha resultado
aburrida pero reconozco que tampoco me ha entusiasmado y creo que, si
hubiese estado ambientada en otro lugar, el resultado final habría
sido diferente.
Así
que en conclusión, nos encontramos ante una novela que se centra en la
psicología de sus personajes y explora las relaciones humanas,
manteniendo una cierta tensión e intriga en torno a la figura de Albert
James y contando con una excelente ambientación que nos permite
descubrir la bulliciosa y enigmática ciudad de Delhi.

