Autor: E.L. James
Editorial: Grijalbo
Año: 2012
ISBN: 9788425348839
Nº de páginas: 544
SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ
RESEÑA:
Hace unas semanas os conté que la editorial Grijalbo había
tenido la amabilidad de enviarme la caja promocional de Cincuenta sombras de
Grey, novela de la que a estas alturas todos habréis oído hablar e incluso
leído ya infinidad de reseñas para todos los gustos. A los pocos días de
recibirla no pude resistir la tentación de sumergirme en el universo de Grey ya
que por un lado tenía mucha curiosidad por descubrir qué era lo que tenía ese
libro que tantas pasiones despertaba y por otro lado no quería ver demasiadas
reseñas que pudieran influir en mi propia impresión antes de leerla.
Una vez finalizada no puedo decir que no me haya gustado
porque al igual que la mayoría de lectores he acabado enganchada a la historia
y deseando conocer cómo va a continuar pero por otro lado me he llevado una
pequeña decepción ya que no me ha parecido para tanto y tiene algunas cosas que
no me han convencido, empezando por Anastasia.
La historia comienza cuando Anastasia Steele, una joven de
21 años, estudiante de Literatura y a punto de licenciarse, tiene que
encargarse de realizar la entrevista a Christian Grey que su amiga y compañera
de piso Kate ha conseguido para la revista universitaria. Kate se encuentra
enferma y no puede acudir a la cita por lo que la única salida es que Anastasia
se presente en la empresa de Christian grabadora en mano para conseguir las
respuestas, ya que su amiga ha trabajado muy duro para conseguir entrevistar al
poderoso empresario. Es así como Anastasia conoce a Christian quedando
impresionada desde el primer contacto al descubrir que se trata de un joven
algo mayor que ella y muy atractivo, además de multimillonario.
A pesar de que en este primer encuentro Anastasia se muestra
torpe y continuamente intimidada por Christian, quien consigue ruborizarla a
cada instante, hay algo en ella que capta la atención del joven y logra
despertar su interés. Aunque Anastasia no ha tenido ninguna relación anterior y
su único interés parecen ser los libros, no puede olvidarse de Christian, quien
ronda continuamente en sus pensamientos y cuando él comienza a seducirla, cae
inmediatamente rendida a sus pies. Es así como inician una relación cargada de
una atracción y deseo a la que ninguno de los dos puede renunciar, a pesar de
que Christian esconde unas oscuras aficiones a las que Anastasia tendrá que
enfrentarse y decidir si quiere formar parte de ese juego, con todas las
implicaciones que ello conlleva.
Si hay algo en lo que coinciden la mayor parte de las
reseñas que he ido leyendo desde que terminé mi lectura hace unas semanas es en
que la historia engancha y se lee con mucha facilidad, afirmación con la que
estoy totalmente de acuerdo. No es un libro que destaque por su calidad
literaria, el estilo de la autora es excesivamente sencillo, con abundancia de
las partes dialogadas, lo que no supone ninguna dificultad para el lector y
hace que avancemos rápidamente por sus páginas, con la única pega de que en
muchas ocasiones es muy repetitivo, abusa de algunas expresiones hasta el punto de
que llega a cansar, al menos mi paciencia se ha visto superada por tantos ojos
en blanco, gesto que por otra parte pienso que no ha sido una traducción muy
acertada del original y tantas escenas mordiéndose el labio o ruborizándose.
Pero al margen de esto, el ritmo es muy ágil por lo que a pesar de tener un
número considerable de páginas se lee en muy poco tiempo, la curiosidad por
descubrir qué decisión tomará Anastasia y qué secretos esconde Christian Grey
consigue que siempre quieras avanzar un poco más por lo que cuando te quieres
dar cuenta ya llevas leídas un montón de páginas.
La historia está contada en primera persona por Anastasia,
lo que tiene la ventaja de que nos permite acceder a sus pensamientos además de
al propio desarrollo de la trama. Es así como asistimos al debate al que se
enfrenta desde el momento en que Christian le cuenta las prácticas que lleva a
cabo en su intimidad y le expone los términos del contrato al que quiere que se
someta. Estos interrogantes e inquietudes serán el punto en torno al cual se
irá desarrollando toda la historia ya que una parte de Anastasia huye
atemorizada de todo lo que Christian esconde pero otra parte se siente
fuertemente atraída por él y no quiere renunciar a su compañía, aunque eso
suponga aceptar los términos que él quiere fijar.
Es aquí donde me he encontrado con el principal obstáculo
que me ha impedido disfrutar más de la historia y es que no he conseguido
simpatizar con Anastasia, no me ha resultado un personaje atractivo sino todo
lo contrario, su forma de actuar y muchos de sus gestos me han resultado
irritantes y a veces incluso absurdos. El personaje carece de solidez, no sigue
una evolución y desarrollo coherente y eso hace que pierda credibilidad.
En las páginas iniciales se nos presenta como una joven
tímida y reservada, bastante patosa e inexperta en la faceta sexual, ya que a
sus 21 años es virgen y no ha tenido prácticamente ninguna relación ni interés por este tema. En cambio
en cuanto surge el primer encuentro un poco más íntimo con Christian no tiene ningún
reparo ni duda en ningún momento en perder su virginidad con el que todavía es
casi un desconocido, para mí esta postura es bastante contradictoria con el
grado de timidez tan alto que ella tiene
así como tampoco me resulta creíble su reacción cuando Christian le
muestra la habitación roja. Estos son detalles que podría pasar por alto en
otro caso y no darles demasiada importancia, no así como las constantes referencias al gesto de ruborizarse
continuamente y ante cualquier cosa por insignificante que sea, una persona por
muy tímida que sea no se ruboriza en su propia casa sola ante un espejo y
Anastasia da la sensación de que lo hace hasta dormida.
Otro punto que tampoco me ha gustado en ella y que a otras
personas sí les ha gustado e incluso resultado cómico son las constantes
referencias a la diosa que lleva dentro, que parece tener vida y reacciones
propias, agitando pompones, saltando, bailando... etc. Quizás con menos
apariciones y más espaciadas hubiera logrado el efecto de introducir un toque
de humor, pero llega un punto en que sus apariciones son tantas que satura y
para mí ya no tenía ninguna gracia.
Por el contrario, Christian Grey me ha resultado atractivo e
interesante desde el principio, es un seductor y eso se transmite más allá de
la propia novela. Hay muchos puntos en su forma de pensar que no comparto pero
eso no ha sido un obstáculo para que me haya gustado. Es un personaje que
muestra dos caras, una más tierna y detallista que es la que consigue ganarse
nuestro afecto y otra más dura, en la que se deja entrever su oscuro pasado y
las sombras que esconde en su interior. Lo que menos me ha gustado en él es el
control total que pretende ejercer sobre todos los aspectos de la vida de
Anastasia, llevado en algunos puntos a límites tan extremos que resultan
ilógicos. Pero en todo lo relativo al tema del BDSM (Bondage, Dominación, Sumisión y Masoquismo)
entiendo que es su forma de vida y sus aficiones, cada uno es libre de hacer
con su vida lo que quiera y él en ningún momento obliga a nadie a compartir
estas prácticas, las cosas están claras desde el principio y por eso respeto su
postura aunque no la comparta ni entienda.
El resto de personajes secundarios aparecen escasamente
desarrollados, su única función es ayudar al desarrollo de la trama pero no
tienen importancia y en ese sentido también me habría gustado que se les diese
un poco más de relevancia o se profundizase en las historias paralelas, sobre
todo en el caso de Kate, ya que me ha parecido como personaje mucho más
interesante que Anastasia, su personalidad es más coherente y atractiva.
Sin duda el punto fuerte de la novela y en el que se ha
centrado la campaña de promoción son las múltiples escenas eróticas que
encontramos a lo largo de las páginas. La verdad es que nunca antes había leído
una novela que estuviese catalogada como erótica y por lo tanto no tengo una
base sobre la que comparar pero sí puedo afirmar que si todas son como esta,
tampoco me he perdido gran cosa porque son escenas que aparecen en mayor o
menor medida en otros libros que no tienen esta calificación, quizás es que
tenía una idea equivocada de lo que es una novela erótica. Es lo que más me
llama la atención de toda la fama y comentarios que se han generado en torno a
la trilogía y donde te das cuenta de lo que pueden llegar a influir las
campañas de marketing, más cuando son tan buenas como la que ha hecho en este
caso la editorial. Y es que ha coincidido que justo unos días antes de leer
Cincuenta sombras de Grey había terminado La primera luz de la mañana de Fabio
Volo en la que también hay muchas escenas explicitas de sexo, es un libro más
cortito pero en proporción, el nivel de descripción y escenas es similar
exceptuando el BDSM. En este caso no ha habido ninguna mención al tema, te
llevas la sorpresa cuando comienzas a leer la novela o igual si has visto
alguna reseña, puedes ir sobre aviso. De ahí mi afirmación de
que lo que encontramos en Cincuenta sombras de Grey no es para tanto y desde
luego la calificación de "porno para mamás" me parece fuera de lugar,
no creo que por ser madre te vuelvas más inocente y necesites que todo te
llegue a través de un filtro, las escenas de esta novela son muy light o al
menos yo creo que en mayor o menor medida tod@s estamos familiarizados con
ellas, utilizando los términos de Christian yo diría que abunda el tono vainilla.
Por otra parte y supongo que esto es cuestión de gustos, desde mi punto de vistas estas escenas están tratadas con mucho acierto, son explícitas y
descriptivas, no deja nada a la imaginación pero la autora lo hace de una
manera fina, no utiliza palabras malsonantes u ordinarias que puedan resultar
desagradables y molestas para algunos lectores, utilizando en muchos casos
expresiones equivalentes para no utilizar el término correcto como
"estallar en mil pedazos", supongo que de ahí que esté más orientada
al público femenino por su sensibilidad y altas dosis de romanticismo.
Lo mismo sucede con el tema del BDSM, los límites a los que
Anastasia accede están en un nivel bajo y eso da como resultado que las
escenas no sean muy fuertes dentro de lo que podría haber sido, cosa que por
otra parte yo he agradecido ya que no comparto este punto de vista y por lo
tanto sé que en un nivel superior me habría resultado desagradable. Por lo
tanto, partiendo de la base del contenido erótico que limita su
lectura a una edad, creo que es apto para todo tipo de público y
sensibilidades.
Un recurso que sí me ha gustado y me ha resultado original y
divertido es el constante intercambio de emails entre Anastasia y Christian. Es
en ellos donde Anastasia muestra su lado más rebelde y es capaz de enfrentarse
a Christian, dando como resultado un constante tira y afloja cargado de ironía
que aporta un toque de humor y distracción a la trama, además de ser una
especie de respiro a la lectura ya que son páginas que tardas muy poco en leer
al seguir el esquema típico de un email, con remitente, asunto, mensaje y
firma.
Respecto al final, si bien es en cierto modo predecible,
logra dejarte con bastante intriga y curiosidad, no tanto por saber qué va a
ocurrir con Christian y Anastasia, sino por descubrir qué le ocurrió a
Christian en su pasado. Por lo tanto también estoy deseando leer el resto de
novelas de la trilogía y despejar todos los interrogantes a pesar de que tenga
que hacerlo en compañía de Anastasia, aunque es cierto que guardo la
esperanza de que en las siguientes entregas madure más y se convierta en un
personaje más atractivo una vez abandonado el eterno debate que ha mantenido en
este libro entre firmar o no el contrato.
Como conclusión, considero que Cincuenta sombras de Grey es
una novela en la que prima más el romanticismo y por lo tanto disfrutarán con
la historia aquellas personas aficionadas a este género, siempre teniendo en
cuenta que contiene escenas con un alto contenido sexual y que la calidad
literaria es mínima, con un estilo muy sencillo y un lenguaje repetitivo. No
obstante logra mantener el interés y es muy adictiva, por lo que se lee rápidamente
y te deja con ganas de saber más, siendo la única solución hacerse con el
segundo volumen: Cincuenta sombras más oscuras.
FUENTES: imagen autora http://blog.zap2it.com/pop2it/2012/06/fifty-shades-of-grey-author-el-james-coming-to-comic-con.html
Gracias a Grijalbo por facilitarme el ejemplar


