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lunes, 29 de septiembre de 2014

La maestra de piano - Janice Y. K. Lee

Portada del libro La maestra de piano
Título: La maestra de piano
Autor: Janice Y.K. Lee
Editorial: Salamandra
Traducción: Gema Moral Bartolomé
Año: 2009
ISBN: 978-84-9838-241-9
Nº de páginas: 352

Descubrí La maestra de piano gracias a la recomendación que Norah Bennet me dejó en un comentario a mi reseña de El puerto, una novela que se ambientaba en Hong Kong en el periodo de la Segunda Guerra Mundial, aspecto que comparte con la obra de Janice Y.K. Lee.

"La maestra de piano" recoge la historia de Claire Pendleton, una joven inglesa casada con un funcionario bastante mayor que ella, cuya propuesta de matrimonio aceptó únicamente para escapar de su lúgubre casa y de su amargada madre. Desde hace nueve meses el matrimonio reside en Hong Kong, donde tras la supresión del racionamiento impuesto por Churchill, Martin trabaja supervisando la construcción de un depósito de agua. Aunque en un primer momento a Claire la idea de trasladarse a la colonia británica no le había entusiasmado, una vez instalada se siente fascinada por este nuevo mundo, tan diferente al conocido hasta ahora, y a los pocos meses comienza a buscar un empleo dando clases de piano para ocupar las horas del día. Será así como entre a trabajar en casa de los Chen, una prominente y acaudalada familia china que está interesada en que su hija reciba lecciones de piano, lo que para Claire supondrá la posibilidad de descubrir la fascinante vida social del lugar. Poco a poco se dejará llevar por este ambiente y conocerá a Will Truesdale, un enigmático hombre que oculta un pasado que se remonta a la época de la Segunda Guerra Mundial, cuando la isla sufrió la invasión japonesa y la vida de sus habitantes cambió drásticamente al verse obligados a luchar por su supervivencia.

Janice Y.K. Lee
Janice Y.K. Lee (Fuente)
De esta manera la novela transcurre a través de dos hilos temporales que se sitúan entre los años 1952 y 1953, y entre 1941, 1942 y 1943 respectivamente. Ya sabéis que esta estructura es una de mis favoritas, aunque una vez más la trama situada en la Segunda Guerra Mundial me ha resultado más interesante, lo que no es extraño teniendo en cuenta que también es un periodo que me resulta muy llamativo. Sin embargo, en líneas generales La maestra de piano no es una novela que me haya cautivado, quizás debido a que esperaba una historia que me causase un mayor entusiasmo y no ha sido hasta los capítulos finales cuando ha logrado captar completamente mi interés.

La novela se presenta dividida en tres grandes partes más un epílogo final y a su vez cada una está compuesta por diferentes capítulos que vienen diferenciados por la fecha en la que tiene lugar la acción. Mientras la primera y la tercera combinan ambos hilos temporales, alternando capítulos situados en uno y otro periodo, la segunda se centra exclusivamente en los años de la guerra, resultando su extensión mucho más breve en comparación con las otras dos. Esta estructura le da cierto dinamismo a una narración en la que predomina un ritmo pausado que se ve incrementado progresivamente a medida que nos aproximamos a los capítulos finales y van apareciendo interrogantes en torno al pasado que necesitan ser resueltos.

La narración cambia en función del hilo temporal en el que nos situemos y así mientras en un caso se utiliza un narrador omnisciente en tercera persona del pasado, en el otro deja paso a una narración en tiempo presente que contribuye a que todo lo que sucede sea más cercano y visual. En ambos casos encontramos un estilo fino, delicado y evocador que resulta muy ameno gracias al uso de una prosa cuidada, sobria y elegante, recreando Janice Y.K. Lee cada escena con detalle y haciendo gala de una exquisita sensibilidad para transmitir emociones y sentimientos.

Si bien la mayoría de personajes son comunes a ambos hilos temporales, cada uno de ellos cuenta con una figura femenina que ejerce de protagonista, aunque no resultan igualmente llamativas. Con una personalidad simple e insustancial, Claire es una mujer que no llega a destacar y con la que al menos yo, no he llegado a congeniar. Se limita a vivir el día a día dejándose llevar por las pautas que los demás marcan, sin reaccionar a desplantes o comentarios fuera de lugar. En contrapartida Trudy, la otra gran protagonista, es una mujer que irradia vitalismo y cuya personalidad eclipsa a cuantos la conocen. Hija de madre portuguesa y padre chino, Trudy es una mujer que tiene una belleza impresionante que complementa a su encanto natural, además de ostentar una elevada posición social gracias a la riqueza de su padre. Todo esto hace que su figura y los acontecimientos a los que tiene que enfrentarse resulten mucho más atractivos para el lector, lo que en cierta manera perjudica a Claire, un personaje que por sí mismo no sobresale y acaba quedando relegado a un segundo plano.

Alrededor de estas dos mujeres se van perfilando una serie de figuras con mayor o menor relevancia pero, en todo caso, piezas fundamentales para el desarrollo de los acontecimientos, tomando partido en ellos y aportando algo al resultado final de la historia. El punto de unión entre ambas tramas viene marcado por Will Truesdale, un hombre que desprende un halo de misterio en torno a los hechos que ha vivido en su pasado y que han condicionado a la persona que conocemos en el periodo más cercano. Sabemos que Will arrastra secretos de lo sucedido años atrás, pero será necesario avanzar a lo largo de los capítulos para ir profundizando en esos hechos y observando cómo se ha ido transformando su personalidad. Es uno de los personajes más interesantes por el contraste que ofrece su carácter, pues mientras en un hilo se muestra cálido, tierno, cordial, abnegado y generoso, en el otro nos encontramos con un modo de ser marcado por la frialdad, la antipatía y el resentimiento, aspectos que provocan en el lector sentimientos encontrados con respecto a la postura a adoptar frente a él.

Will no será el único que se mueva entre ambos planos y así también está el matrimonio Chen, una pareja que irá ganando en complejidad a medida que la historia avance y en la que contrasta la fragilidad de Melody con el carácter firme y autoritario de Víctor; Edwina Storch, directora inglesa del colegio Essex o Reggie Arbogast, empresario inglés empeñado en cumplir una misión inconfesable junto a su esposa Regina.

Uno de los aspectos que más me ha gustado en La maestra de piano es la recreación que Janice Y.K. Lee hace de Hong Kong en ambos periodos. Como ya señalaba, las descripciones de la autora están muy cuidadas y resultan minuciosas y sugerentes, permitiendo que nos hagamos una ajustada composición de los diferentes escenarios y el ambiente que se vive en cada uno de ellos. Contrasta el esplendor, la diversión y el glamour que se vive en el periodo de principios de los años cincuenta con la dura situación a la que tendrán que enfrentarse tras la ocupación japonesa, reflejando los horrores de la guerra, la miseria, la codicia y los esfuerzos para sobrevivir. No es esta una novela que se centre en los hechos históricos a pesar de que los mismos marquen el transcurso de la historia, sino que lo verdaderamente importante es reflejar la evolución de los personajes, los sentimientos y emociones que experimentan y las diferentes reacciones ante los acontecimientos que se van sucediendo. Como telón de fondo queda la invasión, la brutalidad japonesa, la vida en los campos de concentración, la escasez de alimentos o los acuerdos para conseguir tratos de favor, conformando todo ello un contexto que resulta muy interesante y que en cierta forma nos permite profundizar un poco más en este periodo.

A medida que nos vamos aproximando a los capítulos finales la trama va adquiriendo una mayor complejidad marcada por la introducción de giros argumentales que, al menos en mi caso, no había visto venir y que han contribuido a que la valoración de la novela haya mejorado. Los secretos que los diferentes personajes han mantenido ocultos durante los últimos años salen a la luz y queda de manifiesto como los remordimientos y los fantasmas del pasado siguen estando presentes a pesar del tiempo, marcando la vida de quienes se vieron implicados en ellos. Y en este punto vuelve a hacerse patente la diferencia entre una trama y otra pues mientras la resolución de los hechos pasados me ha parecido muy consistente y acertada, en el tiempo presente nos encontramos con un cierre apresurado que deja con un sensación negativa al dar la sensación de que una vez cerrada la otra historia la autora ha optado por el camino más sencillo sin preocuparse demasiado del destino futuro de sus personajes.

En conclusión, La maestra de piano presenta un relato ambientado en Hong Kong y construido a través de dos planos temporales que nos trasladan a la época de la invasión japonesa de la isla durante la Segunda Guerra Mundial por un lado, y por otro nos permiten observar las consecuencias que han tenido en la vida de los personajes diez años más tarde. Una obra que, a pesar de estar desequilibrada en cuanto al interés de sus dos líneas argumentales, cuenta con un planteamiento llamativo por el contexto en el que se desarrolla, y su lectura resulta entretenida, ganando en interés y complejidad a medida que avanzamos.

Si te ha gustado mi reseña, puedes adquirir el libro a través de los siguientes enlaces:

lunes, 23 de diciembre de 2013

El puerto - Francesca Brill

Título: El puerto
Autor: Francesca Brill
Editorial: Alevosía
Traducción: Dora Sales
Año: 2013
ISBN: 978-84-15608-45-5
Nº de páginas: 344

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Me llamó la atención este libro cuando lo vi entre las novedades de la editorial Alevosía ya que se situaba en un periodo que a mí me atrae bastante, y concretamente ambientado en esa ubicación no había leído nada anteriormente. Además en la sinopsis indicaba que estaba basado en hechos reales, lo que incrementaba el interés de la novela.

La trama de El puerto comienza en el año 1940 y nos sitúa en Hong Kong, donde reside Stevie Steiber, una joven reportera independiente que se ha trasladado hace tres años a China para conocer a la señora Kung, la mayor de las tres hermanas Soong, sobre las que está escribiendo un libro. Stevie trabaja junto a su novio chino Wu Jishang en la revista Direct Debate, de contenido político, por lo que será objeto de investigación por parte del comandante Harry Field, agente del servicio de inteligencia británico, encargado de observar e informar sobre actividades sospechosas en el seno de la colonia británica. Cuando la conozca, Harry se sentirá inmediatamente atraído por Stevie y poco a poco comenzarán una relación que provocará el rechazo de los miembros más conservadores de la sociedad de la colonia. Sin embargo esta relación se verá sacudida por la brutal invasión japonesa de la isla, obligando a Harry y a Stevie a luchar por salir adelante y protegerse mutuamente.

Como ya os he comentado en más de una ocasión, las novelas que se ambientan en el periodo de la Segunda Guerra Mundial se encuentran entre mis favoritas y ese fue uno de los motivos por los que me fijé en El puerto. Su lectura ha sido un acierto pues me ha permitido acercarme a unos hechos que anteriormente no había encontrado recogidos en ninguna de mis lecturas y esto ha hecho que me haya resultado muy interesante y al mismo tiempo instructiva. Es por lo tanto una obra en este sentido diferente, ambientada en un periodo sobre el que se han escrito multitud de novelas pero que nos presenta los hechos desde otra perspectiva, centrándose en reflejar cómo se vivió esta guerra en Hong Kong, tanto antes como después de la invasión japonesa.

De esta manera, la novela se encuentra dividida en tres partes correspondientes a tres periodos diferenciados. En la primera, partimos de junio del año 1940 y se centra en mostrarnos los inicios de la relación entre Harry y Stevie. En este punto la guerra azota a Europa pero en Hong Kong se vive como algo lejano, mostrándose la sociedad relajada y ajena al peligro. La segunda parte supone el afianzamiento de la relación y la sacudida de la guerra tras la ocupación japonesa, abarcando desde finales del verano de 1940 hasta abril de 1942 para en la tercera, dar un salto temporal trasladándonos hasta el año 1945 para plasmar el final de la guerra y lo que sucedió después, cerrando la historia de Stevie y Harry.

Cada una de estas partes está a su vez dividida en capítulos en los que la historia sigue un curso lineal, indicándonos al comienzo de algunos la fecha en la que nos situamos. A través de un narrador omnisciente Francesca Brill va desarrollando la relación entre los protagonistas, empleando como telón de fondo un contexto histórico que marca el curso de este romance y que nos permite conocer como se vivía antes y después de la invasión en la isla
El estilo de Francesca es ágil y de fácil lectura, empleando una narración clara, sencilla y precisa en la que destaca una técnica descriptiva muy visual y un ritmo pausado pero constante. A lo largo de las páginas nos encontramos con algunas anotaciones que aportan información que puede ser de interés para el lector y que aparecen recogidas al final de la novela, bien la explicación de algunos términos propios de esa cultura o referencias de la época como por ejemplo canciones.

Como os decía, El puerto está basado en hechos reales y así se inspira en parte en las vidas de Emily Hahn, periodista y escritora norteamericana y el agente de inteligencia británico Charles Boxer. Son por lo tanto Stevie y Harry las dos figuras principales y desde mi punto de vista es una novela de personajes, pues aunque está situada en un periodo muy concreto el desarrollo del argumento se asienta principalmente en las experiencias vividas, sentimientos y emociones de las personas.

A pesar de ser quien tiene más relevancia en la obra, Stevie es un personaje con el que me ha costado conectar y no he llegado a empatizar con ella hasta bastante avanzada la novela. Es una mujer que tiene muchos rasgos admirables y que tiene que hacer frente a duras situaciones pero en los primeros momentos no lograba ponerme en su lugar y compartir sus emociones por lo que he necesitado del avance de la historia para reconciliarme con ella.

Stevie es la heroína de esta novela pero no tiene una personalidad que conquiste al lector sino que es una mujer que hay que ir conociendo poco a poco. Su actitud distante, la determinación que muestra a la hora de lograr todo lo que quiere, su ironía, su independencia y en ciertos momentos su egoísmo hacen que tarde en despertarse nuestra simpatía, lo que logrará gracias a la evolución que se va produciendo a medida que transcurre el tiempo y se ve obligada a sacrificarse, luchar y renunciar a lo que quiere para proteger a sus seres queridos.

A su lado está Harry Field, el agente del servicio de inteligencia que a pesar de su carácter, se enamorará de Stevie inmediatamente. Harry es un hombre que me ha gustado mucho desde el primer momento por su carácter cálido, educado y amistoso junto a su simpatía, amabilidad y bondad; rasgos que en algunos casos se extienden a su perfil laboral en el que destaca por su inteligencia, capacidad de observación, discreción y profesionalidad.

No son las únicas vidas que conocemos ya que en su entorno existen otros personajes secundarios que dan lugar a líneas argumentales paralelas con menor importancia pero que nos permiten ver los efectos de la guerra en sus vidas. Tenemos así a Lily, la prima de Jishang que se convertirá en la mejor amiga de Stevie; su hermano Chen, un joven idealista que defiende los principios del comunismo; Jishang, un rebelde aristocrático y tozudo defensor de sus propias ideas al margen de la política, las fuerzas de ocupación japonesas y la facción extrema comunista; Declan, el encantador periodista y amigo de Stevie que ha sido uno de mis personajes favoritos o Takeda, amigo japonés de Harry que se convertirá en el representante del poder de la amistad por encima de cualquier circunstancia incluida la guerra.

Señalaba anteriormente que para mí El puerto era una obra de personajes pero eso no es impedimento para que el contexto histórico en el que se sitúa resulte sumamente interesante. La mayoría de libros que hasta ahora he leído ambientados en la época de la Segunda Guerra Mundial se situaban en Europa y es por eso que me ha resultado muy positivo que en este caso nos traslademos hasta el continente asiático para conocer como se vivió allí este conflicto. El comienzo del libro nos sitúa en el año 1940 cuando Hong Kong es una colonia británica en la que conviven chinos e ingleses ajenos al conflicto que se está viviendo en Europa. Sin embargo el peligro comienza a ser cada vez más patente y los japoneses acabarán invadiendo Hong Kong, sembrando el pánico y la destrucción, hechos que quedan reflejados en la novela permitiendo observar al lector las crueldades aplicadas por los japoneses a la población, la desesperación, las dificultades para obtener alimentos, los saqueos o el funcionamiento y forma de vida en los campos de prisioneros. A través de certeras y concretas descripciones la autora logra que estas escenas resulten visuales, impactando al lector y logrando que tengamos una visión clara del modo en el que se vivieron estos años. De esta manera contrasta una primera parte en la que destaca más la frivolidad, las fiestas y recepciones de la sociedad británica con la destrucción, sufrimiento, miedo y desolación que predominan en la segunda.

En definitiva, El puerto es una novela que refleja la lucha por la libertad y por la supervivencia. Una historia emotiva, llena de sensibilidad y agradable de leer, que nos acerca a la historia de Hong Kong durante la Segunda Guerra Mundial, permitiéndonos conocer la vida de la colonia antes y durante la ocupación japonesa al mismo tiempo que seguimos el romance de Stevie y Harry y las dificultades a las que tuvieron que hacer frente para sobrevivir.

 

FUENTES: imagen autora aquí
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