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lunes, 10 de noviembre de 2014

El legado - Kirsty Wark

Portada El legado
Título: El legado
Autor: Kirsty Wark
Editorial: Alevosía
Traducción: María Porras Sánchez
Año: 2014
ISBN: 978-84-15608-84-4
Nº de páginas: 360


Opinión El legado

Descubrí El legado, primera novela de la periodista y presentadora Kirsty Wark, entre las novedades literarias de este otoño e inmediatamente captó mi atención pues su sinopsis dejaba entrever que sería una de esas novelas que transcurren a través de dos hilos temporales con misterios y secretos familiares. Ya os he comentado en otras ocasiones que este tipo de libros me encantan y, a pesar de que en general suelen ser bastante similares, yo aún no me he cansado de ellos y sigo disfrutando con su lectura.

"El legado" da comienzo tras la muerte de Elizabeth Pringle, una solitaria anciana que ha residido desde su infancia en la misma casa en Holmlea, dedicándose en los últimos años al cuidado de su jardín y disfrutando de una estrecha amistad con Niall, con el que comparte su afición por la jardinería, y con Saul, un budista instalado en la isla. Lo que nadie espera tras su fallecimiento es que deje en herencia su preciosa casa a una completa desconocida, Anna Morrison, una mujer a la que observaba pasear con el cochecito de su hija treinta años atrás. Sin embargo, Anna sufre el avance de una enfermedad que está borrando sus recuerdos, alternando entre periodos de lucidez y otros en los que no recuerda ni el nombre de sus dos hijas, por lo que será Martha, la hermana mayor, la encargada de hacerse cargo del legado e intentar averiguar por qué razón Elizabeth le ha hecho entrega de la casa a su madre. Para ello la primera cuestión que intentará esclarecer es quién era Elizabeth Pringle, contando para ello con la ayuda de los dos amigos, que son quienes mejor la conocían, y con los objetos que encontrará en el interior de la casa, los cuales irán desvelando parte del pasado de esta misteriosa mujer.

Kirsty Wark
Kirsty Wark (Fuente)
Como veis, El legado es una novela que no depara grandes sorpresas en cuanto al desarrollo de su trama pues cumple con los parámetros que suelen caracterizar a este tipo de novelas, resultando así una lectura en su mayor parte predecible desde las primeras páginas, aunque haya incógnitas que es necesario llegar al final para desvelar. Puede que muchos estéis viendo esto como un punto negativo pero para mí no lo ha sido, como he comentado en las primeras líneas me gustan mucho este tipo de historias y no me importa encontrarme con la misma estructura ya que es precisamente eso lo que busco cuando me acerco a estos libros.

La trama de El legado se desarrolla a través de dos hilos temporales, uno centrado en el personaje de Martha y el momento actual, y otro que nos lleva al pasado para descubrir la vida de Elizabeth Pringle. La estructura de la novela está estrechamente vinculada con estos dos tiempos y así se presenta dividida en capítulos que se van alternando entre uno y otro hilo argumental, lo que hace que la lectura resulte bastante dinámica. En el caso de los capítulos de Elizabeth nos encontramos con una narración en primera persona, pues responden a unas memorias que ella, ante una muerte que presiente cercana, está escribiendo a modo de reconciliación con lo que ha sido su vida, mientras que en el caso de Martha es un narrador omnisciente el que nos va haciendo partícipes de los pasos que esta va siguiendo. Por lo que se refiere al estilo, Kirsty Wark hace uso de una prosa clara, fluida, elegante y envolvente que resulta muy agradable de leer, destacando especialmente las descripciones de los diferentes ambientes y escenarios. Me ha recordado en cierta forma a las novelas de Rosamunde Pilcher, una autora que me encanta, tanto por su estilo narrativo como por el tipo de historia y ambientación que la novela tiene.

Al desarrollarse a través de dos hilos temporales el protagonismo está compartido por ambas mujeres y en general está bastante equilibrado, resultando las dos historias igualmente llamativas. Normalmente en los libros que utilizan esta estructura me suele atraer más un hilo argumental, que suele ser el del pasado pues es donde se esconden los secretos, pero en este caso Kirsty Wark ha conseguido introducir ciertos elementos que hacen que en el tiempo actual el interés no decaiga. Al comienzo del libro nos encontramos con que la historia de Elizabeth tiene más relevancia y los capítulos centrados en ella ocupan un mayor número de páginas, algo que se va invirtiendo a medida que avanzamos y pasa a ser la trama del presente la que tiene una extensión superior.

Si bien ambas mujeres están bien construidas ofreciendo una personalidad sólida y una evolución coherente con el desarrollo de la trama, es Elizabeth a quien el lector llegará a conocer en mayor profundidad debido tanto a la narración en primera persona como al relato que abarca toda su vida. Esto nos permite por un lado ahondar en su carácter y psicología pues al mismo tiempo que va narrando lo que ha vivido nos va ofreciendo información sobre sus sentimientos, emociones y motivaciones, lo que nos proporciona una fácil comprensión de su forma de actuar y las decisiones que toma en cada momento y por otra parte observamos la evolución que va sufriendo en función de cómo marcan los sucesos el curso de su vida.

En el caso de Martha encontramos una construcción diferente pues no vamos a conocerla de forma progresiva sino que queda en gran medida perfilada desde el principio y lo que ha vivido en el pasado no va a tener relevancia. Sí la tiene en cambio la situación que atraviesa en el momento actual en el que tiene que asumir la enfermedad que tiene su madre, centrándose en su cuidado y haciéndose cargo de los problemas que van surgiendo. A esta situación se suma la posición adoptada por su hermana menor y una reciente ruptura sentimental, lo que ha hecho que Martha se encuentre abrumada por todo y un tanto deprimida.

Al lado de ambas vamos a conocer a otra serie de personajes que sin estar definidos con tanto detalle quedan bien caracterizados y resultan fácilmente identificables. Es a través de ellos como la autora aborda otros temas que se van entrelazando con la historia principal y así en el pasado destacan la madre de Elizabeth, su amiga íntima y confidente la duquesa de Montrose o Robert, mientras que en el presente lo hacen Catriona, propietaria del hotel en Lamlash donde se aloja Martha, su hermano Niall y Saul, los amigos más cercanos de Elizabeth, Anna Morrison, la madre de Martha o su hermana Susie.

Son estas figuras las que permiten que Kirsty Wark aborde algunos temas en mayor o menor medida. La amistad y el amor son dos sentimientos que tienen mucha presencia a lo largo de las páginas y están muy presentes las relaciones familiares tanto entre padres e hijos como entre hermanos, y el compromiso y vinculación a la hora de afrontar el cuidado de los padres por parte de los hijos. En relación con esto último se expone la enfermedad que sufre Anna, un tema que posibilita la inclusión de datos referentes a la evolución que van sufriendo estos enfermos, el miedo que sufren ante su situación, los cuidados y atención especial que necesitan o las medidas que es necesario adaptar para facilitar su día a día.

Además de la propia historia me ha gustado mucho en la novela de Kirsty Wark la ambientación con la que cuenta que nos permite disfrutar tanto de los escenarios y paisajes que caracterizan al pueblo de Lamlash, situado en la isla escocesa de Arran, como de la maravillosa casa en la que ha vivido Elizabeth, en manos actualmente de Martha. Kirsty Wark emplea descripciones que sin llegar a ser excesivas nos permiten hacernos una idea del aspecto que presenta cada una de las dependencias de la casa junto a su cuidado jardín, un emplazamiento que resulta de lo más entrañable y acogedor. Igual mimo se ha puesto en las descripciones de la isla, con la que la autora está muy vinculada y esto se aprecia en cada uno de los detalles que ofrece sobre la misma y que hacen posible que nos sintamos parte de ese enclave, conociendo su día a día, el aspecto de sus casas o el clima tan característico de esa zona.

Al comienzo indicaba que El legado respondía a la estructura típica en este tipo de libros y que en ese sentido era un tanto predecible, aunque he de reconocer que el final de la novela, en el que se desvelan los secretos que se han mantenido ocultos a lo largo de los años, ha supuesto una sorpresa pues no había barajado esa posibilidad. Este tipo de giros pueden provocar un cierre negativo al no resultar creíbles pero no es este el caso, una vez colocadas todas las piezas la historia adquiere sentido y se cierran todos los frentes abiertos de una forma coherente y consistente, aunque es cierto que algunos desenlaces, sobre todo a nivel sentimental, se pueden adivinar fácilmente desde un principio.

Así que en conclusión, El legado de Kirsty Wark es una obra que ofrece un planteamiento a través de dos hilos temporales y en la que vamos a encontrar secretos e historias familiares además de ciertas dosis de romanticismo. Una novela cuya lectura resulta amena y entretenida, y con la que sin duda disfrutarán aquellas personas que, como es mi caso, sean aficionadas a este tipo de libros.

Si te ha gustado mi reseña, puedes adquirir el libro a través de los siguientes enlaces:



Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar para su reseña

lunes, 20 de enero de 2014

La reina de los cipayos - Catherine Clément

Título: La reina de los cipayos
Autor: Catherine Clément
Editorial: Alevosía
Traducción: Isabel González Gallarza
Año: 2013
ISBN: 978-84-156-0864-6
Nº de páginas: 296

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Ya os he comentado en alguna otra reseña que me atraen mucho los libros que están ambientados en La India, más si se trata de novela histórica que es uno de mis géneros favoritos. Es por eso que cuando vi en el catálogo de Alevosía esta novela, centrada en la reina de Jhansi y ambientada en un periodo sobre el que no había leído demasiado, se despertaron inmediatamente mis ganas de descubrir su historia y a los pocos días de tenerla en mis manos comencé su lectura con muchísimo interés.

La reina de los cipayos recoge la historia novelada de la Raní Lakshmi Bai, conocida por sus allegados como Chabili, y comienza situándonos en el momento de su nacimiento, en torno al año 1830. A pesar de que para un hindú el tener una hija suponía una carga, su padre, Moropant Tampé, perteneciente a la casta de los brahmanes, recibió la noticia con alegría y se encariñó con ella nada más verla, llamándola Manikarnika. 
Una semana más tarde de su nacimiento, el astrólogo familiar predijo el destino de la niña: sería reina. A pesar de que esta predicción resultaba imposible pues la hija de un brahman no podía casarse con un rey, perteneciente a una casta inferior, su padre aceptó este destino ya que nadie en la India cuestionaba la predicción de un astrólogo.

Puesto que Moropant formaba parte de la corte del príncipe Baji Rao, la niña se crió en el palacio convirtiéndose en compañera de juegos de los hijos adoptivos del príncipe. Tras la muerte de la madre, su padre acabó asumiendo que la joven tenía  espíritu de guerrera, por lo que ordenó que recibiese clases de lucha y manejo de armas, además de aprender a montar a caballo.
A pesar de los sueños de la niña de convertirse en esposa de alguno de los herederos de Baji Rao, cuando alcanzó la pubertad se concertó su matrimonio con Gangadar Rao, marajá de Jhansi, convirtiéndose así en reina y adoptando el nombre de Lakshmi Bai.

A nivel histórico, La reina de los cipayos me ha parecido una novela muy interesante pues la vida de Chabili resulta bastante llamativa. El principal problema con el que me he encontrado es que me ha resultado una lectura un tanto complicada tanto por la cantidad de nombres que aparecen, sirva de ejemplo Manikarnika que posteriormente pasa a llamarse Lakshmi Bai o Chabili, como por no tener demasiadas nociones de la situación en la que se encontraba La India en ese periodo y de cómo se llegó a la misma. Esto es algo completamente personal y que depende de cada lector, seguramente alguien con más conocimientos no se encontrará con este obstáculo y podrá meterse de lleno en la historia, pero yo en algunos momentos me he encontrado un tanto perdida.

En cuanto a su estructura, La reina de los cipayos se encuentra dividida en cuatro grandes partes más un epílogo final y a su vez cada una de ellas está subdividida en capítulos, la mayoría de corta extensión y todos narrados en tercera persona del pasado siguiendo un curso lineal, aunque la autora en algunos puntos introduce explicaciones de hechos sucedidos en el pasado que son necesarios para comprender la situación actual. Esta estructura imprime bastante dinamismo a la narración, de tal manera que aunque a mí me ha requerido una lectura más atenta para no perderme información, en poco más de un día había leído sus casi trescientas páginas.

Catherine Clément emplea un estilo correcto y fácil de leer, caracterizado por el uso de un lenguaje claro y comprensible y utilizando ciertos términos específicos de la zona que se han mantenido en el idioma original y que en algunos casos aparecen explicados por la traductora en notas a pie de página. Narración y diálogo se mantienen equilibrados, siguiendo un ritmo ágil marcado por la sucesión constante de acontecimientos y destacando el relato por un carácter próximo a la crónica.

La reina de los cipayos es una novela centrada principalmente en los hechos históricos vividos en ese periodo y en este sentido, Catharine Clément ha realizado un excelente trabajo, el cual podemos comprobar en la revisión bibliográfica incluida en las páginas finales, que nos permite conocer tanto la situación que se vivía en La India como el desarrollo de la primera guerra de la independencia en este país. En el momento en el que nos sitúa la novela, la Compañía Británica de las Indias Orientales, con doscientos cincuenta mil cipayos dirigidos por oficiales ingleses, administra numerosos reinos y protege otros, destituyendo a todo el que se rebela. Conocemos tanto los preceptos impuestos por los británicos y las leyes recogidas en los diferentes tratados firmados como las leyes del derecho hindú, teniendo especial importancia la doctrina Dalhousie por la que cualquier reino que adoptase un heredero sería anexionado a la Compañía, situación en la que se encuentra el reino de Jhansi y que Chabili no está dispuesta a aceptar.

Aunque la situación política, conflictos y batallas son el eje en torno al que gira el relato hay otros aspectos interesantes que quedan plasmados igualmente a lo largo de las páginas como las tradiciones, las costumbres, las diferentes religiones, las creencias, los distintos dioses venerados o el sistema de castas, elementos que nos acercan a esta cultura y permiten que la conozcamos un poco mejor.

La ciudad de Jhansi es el escenario en el que tiene lugar la mayor parte de la acción aunque hay otras ubicaciones como la ciudad santa de Benarés, Gwalior, Orchha, Agra o Delhi que en momentos puntuales también adquieren importancia, proporcionándonos la autora información que nos permite hacernos una cierta idea de su apariencia y de los edificios más destacables en las mismas.

Un aspecto que he notado en falta es una mayor profundización en los sentimientos y emociones de los personajes. No he llegado a sentir ni simpatía ni antipatía por ninguno de ellos, no me han transmitido nada, algo que en la mayoría de los casos es un impedimento para disfrutar plenamente de una historia. Pienso que Chabili es una mujer que tanto por su carácter luchador como por las hazañas que protagoniza debería ser una figura con la que el lector conectase y sintiese admiración, pero en mi caso no he sentido cercanía ni he conseguido empatizar con ella, me ha resultado muy distante. Sin embargo he de reconocer que tiene rasgos muy llamativos en su personalidad pues fue una mujer luchadora, tenaz, orgullosa, llena de vitalidad, enérgica y que no temía a nada y a nadie; siendo apodada por los ingleses Jezabel o Juana de Arco. Pero la autora se ha centrado más en desarrollar los hechos y desde mi punto de vista esto ha perjudicado al personaje, que ha quedado un tanto deshumanizado.

Chabili es la protagonista indiscutible de la novela pero a lo largo de las páginas aparecen otras figuras relevantes como su padre Moropant, sus amigos de infancia y compañeros de juegos Dondhu y Ramchand, su carismático marido el maharajá de Jhansi Gangadar Rao, el mayor general Rose al mando del ejército de la India central o el mayor Ellis entre otros, pues cuenta con un amplio número de secundarios.

Aunque La reina de los cipayos gira en torno a los hechos ocurridos en la India, se intercalan algunos capítulos en los que la autora cambia de escenario, dedicando algunos a Karl Marx y Friedrich Engels y otros situándonos en el Palacio de Buckingham. Esta inclusión me ha resultado un tanto forzada en el caso de los de Marx y Engels pues si bien permiten conocer su visión sobre lo que está sucediendo en la India, suponen una especie de corte al cambiar totalmente de escenario y narración.

Finalmente un apunte relacionado con la sinopsis que se incluye en la parte trasera en la que se recoge un resumen, desde mi punto de vista muy amplio, de lo que sucede en el libro. Es cierto que siendo una novela histórica los hechos que nos va a contar pueden ser conocidos ya por muchas personas, pero hay otras que desconocerán cual es el desenlace de la vida de la protagonista y queda desvelado en la misma. En mi caso no tengo por costumbre leer la sinopsis que se incluye hasta que no he terminado el libro por lo que he seguido la historia a medida que la autora la iba desvelando hasta llegar a su final. Si tenéis previsto leerlo y no conocéis la historia de la reina de Jhansi deberéis tener en cuenta este dato para no anticiparos a lo que os espera en la novela.

Llegados a este punto, quizás puede parecer por lo que he comentado que la novela no me ha gustado pero no es así. La reina de los cipayos ha sido una lectura muy interesante que me ha permitido acercarme a unos hechos que no conocía y pienso que para aquellas personas interesadas en los mismos o en conocer la vida de la reina de Jhansi es una novela muy recomendable. Los hechos históricos quedan recogidos con detalle resultando una lectura instructiva a la vez que entretenida y merece la pena descubrir la vida de Lakshmi Bai, una mujer que fue uno de los principales guerreros en la primera guerra de la independencia de la India, convirtiéndose en símbolo de patriotismo, valentía y honor, y cuyas estatuas podemos encontrar en diversos lugares de este país.



FUENTES: imagen autora aquí , imagen  Raní Lakshmi Bai aquí

Gracias a Alevosía por facilitarme el ejemplar





lunes, 23 de diciembre de 2013

El puerto - Francesca Brill

Título: El puerto
Autor: Francesca Brill
Editorial: Alevosía
Traducción: Dora Sales
Año: 2013
ISBN: 978-84-15608-45-5
Nº de páginas: 344

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Me llamó la atención este libro cuando lo vi entre las novedades de la editorial Alevosía ya que se situaba en un periodo que a mí me atrae bastante, y concretamente ambientado en esa ubicación no había leído nada anteriormente. Además en la sinopsis indicaba que estaba basado en hechos reales, lo que incrementaba el interés de la novela.

La trama de El puerto comienza en el año 1940 y nos sitúa en Hong Kong, donde reside Stevie Steiber, una joven reportera independiente que se ha trasladado hace tres años a China para conocer a la señora Kung, la mayor de las tres hermanas Soong, sobre las que está escribiendo un libro. Stevie trabaja junto a su novio chino Wu Jishang en la revista Direct Debate, de contenido político, por lo que será objeto de investigación por parte del comandante Harry Field, agente del servicio de inteligencia británico, encargado de observar e informar sobre actividades sospechosas en el seno de la colonia británica. Cuando la conozca, Harry se sentirá inmediatamente atraído por Stevie y poco a poco comenzarán una relación que provocará el rechazo de los miembros más conservadores de la sociedad de la colonia. Sin embargo esta relación se verá sacudida por la brutal invasión japonesa de la isla, obligando a Harry y a Stevie a luchar por salir adelante y protegerse mutuamente.

Como ya os he comentado en más de una ocasión, las novelas que se ambientan en el periodo de la Segunda Guerra Mundial se encuentran entre mis favoritas y ese fue uno de los motivos por los que me fijé en El puerto. Su lectura ha sido un acierto pues me ha permitido acercarme a unos hechos que anteriormente no había encontrado recogidos en ninguna de mis lecturas y esto ha hecho que me haya resultado muy interesante y al mismo tiempo instructiva. Es por lo tanto una obra en este sentido diferente, ambientada en un periodo sobre el que se han escrito multitud de novelas pero que nos presenta los hechos desde otra perspectiva, centrándose en reflejar cómo se vivió esta guerra en Hong Kong, tanto antes como después de la invasión japonesa.

De esta manera, la novela se encuentra dividida en tres partes correspondientes a tres periodos diferenciados. En la primera, partimos de junio del año 1940 y se centra en mostrarnos los inicios de la relación entre Harry y Stevie. En este punto la guerra azota a Europa pero en Hong Kong se vive como algo lejano, mostrándose la sociedad relajada y ajena al peligro. La segunda parte supone el afianzamiento de la relación y la sacudida de la guerra tras la ocupación japonesa, abarcando desde finales del verano de 1940 hasta abril de 1942 para en la tercera, dar un salto temporal trasladándonos hasta el año 1945 para plasmar el final de la guerra y lo que sucedió después, cerrando la historia de Stevie y Harry.

Cada una de estas partes está a su vez dividida en capítulos en los que la historia sigue un curso lineal, indicándonos al comienzo de algunos la fecha en la que nos situamos. A través de un narrador omnisciente Francesca Brill va desarrollando la relación entre los protagonistas, empleando como telón de fondo un contexto histórico que marca el curso de este romance y que nos permite conocer como se vivía antes y después de la invasión en la isla
El estilo de Francesca es ágil y de fácil lectura, empleando una narración clara, sencilla y precisa en la que destaca una técnica descriptiva muy visual y un ritmo pausado pero constante. A lo largo de las páginas nos encontramos con algunas anotaciones que aportan información que puede ser de interés para el lector y que aparecen recogidas al final de la novela, bien la explicación de algunos términos propios de esa cultura o referencias de la época como por ejemplo canciones.

Como os decía, El puerto está basado en hechos reales y así se inspira en parte en las vidas de Emily Hahn, periodista y escritora norteamericana y el agente de inteligencia británico Charles Boxer. Son por lo tanto Stevie y Harry las dos figuras principales y desde mi punto de vista es una novela de personajes, pues aunque está situada en un periodo muy concreto el desarrollo del argumento se asienta principalmente en las experiencias vividas, sentimientos y emociones de las personas.

A pesar de ser quien tiene más relevancia en la obra, Stevie es un personaje con el que me ha costado conectar y no he llegado a empatizar con ella hasta bastante avanzada la novela. Es una mujer que tiene muchos rasgos admirables y que tiene que hacer frente a duras situaciones pero en los primeros momentos no lograba ponerme en su lugar y compartir sus emociones por lo que he necesitado del avance de la historia para reconciliarme con ella.

Stevie es la heroína de esta novela pero no tiene una personalidad que conquiste al lector sino que es una mujer que hay que ir conociendo poco a poco. Su actitud distante, la determinación que muestra a la hora de lograr todo lo que quiere, su ironía, su independencia y en ciertos momentos su egoísmo hacen que tarde en despertarse nuestra simpatía, lo que logrará gracias a la evolución que se va produciendo a medida que transcurre el tiempo y se ve obligada a sacrificarse, luchar y renunciar a lo que quiere para proteger a sus seres queridos.

A su lado está Harry Field, el agente del servicio de inteligencia que a pesar de su carácter, se enamorará de Stevie inmediatamente. Harry es un hombre que me ha gustado mucho desde el primer momento por su carácter cálido, educado y amistoso junto a su simpatía, amabilidad y bondad; rasgos que en algunos casos se extienden a su perfil laboral en el que destaca por su inteligencia, capacidad de observación, discreción y profesionalidad.

No son las únicas vidas que conocemos ya que en su entorno existen otros personajes secundarios que dan lugar a líneas argumentales paralelas con menor importancia pero que nos permiten ver los efectos de la guerra en sus vidas. Tenemos así a Lily, la prima de Jishang que se convertirá en la mejor amiga de Stevie; su hermano Chen, un joven idealista que defiende los principios del comunismo; Jishang, un rebelde aristocrático y tozudo defensor de sus propias ideas al margen de la política, las fuerzas de ocupación japonesas y la facción extrema comunista; Declan, el encantador periodista y amigo de Stevie que ha sido uno de mis personajes favoritos o Takeda, amigo japonés de Harry que se convertirá en el representante del poder de la amistad por encima de cualquier circunstancia incluida la guerra.

Señalaba anteriormente que para mí El puerto era una obra de personajes pero eso no es impedimento para que el contexto histórico en el que se sitúa resulte sumamente interesante. La mayoría de libros que hasta ahora he leído ambientados en la época de la Segunda Guerra Mundial se situaban en Europa y es por eso que me ha resultado muy positivo que en este caso nos traslademos hasta el continente asiático para conocer como se vivió allí este conflicto. El comienzo del libro nos sitúa en el año 1940 cuando Hong Kong es una colonia británica en la que conviven chinos e ingleses ajenos al conflicto que se está viviendo en Europa. Sin embargo el peligro comienza a ser cada vez más patente y los japoneses acabarán invadiendo Hong Kong, sembrando el pánico y la destrucción, hechos que quedan reflejados en la novela permitiendo observar al lector las crueldades aplicadas por los japoneses a la población, la desesperación, las dificultades para obtener alimentos, los saqueos o el funcionamiento y forma de vida en los campos de prisioneros. A través de certeras y concretas descripciones la autora logra que estas escenas resulten visuales, impactando al lector y logrando que tengamos una visión clara del modo en el que se vivieron estos años. De esta manera contrasta una primera parte en la que destaca más la frivolidad, las fiestas y recepciones de la sociedad británica con la destrucción, sufrimiento, miedo y desolación que predominan en la segunda.

En definitiva, El puerto es una novela que refleja la lucha por la libertad y por la supervivencia. Una historia emotiva, llena de sensibilidad y agradable de leer, que nos acerca a la historia de Hong Kong durante la Segunda Guerra Mundial, permitiéndonos conocer la vida de la colonia antes y durante la ocupación japonesa al mismo tiempo que seguimos el romance de Stevie y Harry y las dificultades a las que tuvieron que hacer frente para sobrevivir.

 

FUENTES: imagen autora aquí

lunes, 28 de octubre de 2013

La vida de los objetos - Susanna Moore

Título: La vida de los objetos
Autor: Susanna Moore
Editorial: Alevosía
Traducción (inglés): Alejandro Palomas
Año: 20113
ISBN: 978-84-15608-55-4
Nº de páginas: 216

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

La vida de los objetos es una de las novedades que la editorial Alevosía ha incluido este otoño en su catálogo a la que no he podido resistirme pues tanto su preciosa portada como el argumento vinculado al periodo de la Segunda Guerra Mundial me llamaron mucho la atención.

La vida de los objetos nos narra la historia de la joven irlandesa Beatrice Adelaide Palmer. Hija única de Elizabeth Givens y Morris Palmer, Beatrice ha pasado su niñez en Ballycarra, asistiendo a la pequeña escuela a cargo del señor Hugh Knox, quien ha sido su único compañero de infancia. Beatrice crece con la cabeza llena de las historias que lee en las novelas y cuentos de hadas que el señor Knox tiene en su biblioteca personal, lo que incrementa su carácter curioso y el anhelo de conocer mundo.
Tras sacarla su madre de la escuela a los quince años comienza a trabajar en la tienda de sus padres como encajera, donde poco a poco se irá ganando un cierto renombre en el barrio. Gracias a esto entrará en contacto con la condesa Hartenfels, quien le ofrecerá la posibilidad de acompañarla a Berlín y trabajar allí cosiendo encajes para la familia Metzenburg. Será así como a pesar del temor a una inminente guerra con Alemania, Beatrice se instale en la residencia de Felix y Dorothea Metzenburg, coleccionistas de arte y amigos de los hombres y mujeres más ingeniosos, famosos y fascinantes de Europa.
Ante la extensión de la agresiva campaña nazi por toda Europa, los Metzenburg deciden trasladarse junto a sus valiosos objetos a la residencia que tienen en el campo conocida como el Palacio Amarillo, donde intentarán preservar el estilo de vida que han llevado hasta ese momento, lo que cada vez será más difícil con el avance de una guerra que transformará irremediablemente su existencia.

Lo que nos encontramos en el interior de La vida de los objetos es una especie de memorias de Beatrice en las que nos cuenta lo sucedido en los años que transcurren entre 1938 y 1945. Es así una obra que se ambienta en la Segunda Guerra Mundial pero con un enfoque diferente al que suele ser más habitual, pues no está centrada en la guerra propiamente sino que esta queda como un telón de fondo, marcando el rumbo de la vida de los personajes.

La novela está dividida en ocho capítulos que se corresponden con cada uno de los años que transcurren en el periodo mencionado, siguiendo la historia un curso lineal. Es la propia Beatrice la que nos narra en primera persona sus experiencias, predominando claramente la narración sobre el diálogo. Susanna Moore tiene un estilo preciso, claro e intimista, empleando una prosa cuidada, elegante y detallada que hace que la lectura de su obra sea una delicia. Tanto la forma en la que está escrito como el ritmo que sigue la narración hacen que sea un libro para leer pausadamente, disfrutando de cada una de las palabras y de los diferentes matices.

En el punto central de esta historia tenemos a una joven con la que el lector conecta desde las primeras páginas. Beatrice es un personaje que destaca tanto por su carácter como por los hechos a los que hace frente a lo largo de los capítulos. En el primer capítulo ella misma nos hace una pequeña presentación en la que descubrimos su carácter inquieto y curioso, la calidez que desprende y su amor por la lectura y los libros, en cuyas historias encuentra inspiración y basa sus sueños de futuro. Algo que no pasa desapercibido en su personalidad es la faceta aventurera, valiente y decidida que le impulsa a alejarse de su familia buscando con avidez un mundo diferente al que ha conocido hasta ese momento. Sin embargo la realidad a la que tiene que hacer frente se aleja mucho de sus sueños y aunque seguirá manteniendo su inocencia, dulzura e ingenuidad, veremos una progresiva evolución en su personalidad, punto que está muy bien elaborado por parte de la autora.

Si bien Beatrice es el eje en torno al que se va construyendo la historia, el resto de personajes con los que comparte experiencias son igualmente importantes e interesantes. A todos ellos los conocemos a través de su percepción y del contacto que mantiene con ellos, por lo que es inevitable que sintamos la misma admiración que ella siente. Importantes por lo que suponen en su vida son el matrimonio Metzenburg, una pareja de ricos que en un principio intentan mantenerse ajenos al conflicto conservando sus posesiones y forma de vida anterior, lo que será cada vez más complicado a medida que avance la guerra. Felix Metzenburg es un personaje muy interesante al que hay que ir conociendo a medida que avanza la historia. Un hombre inteligente, reservado, aficionado al arte y al coleccionismo, lo que hará que desarrolle un excesivo amor por los objetos, manteniendo algunas de sus facetas ocultas hasta que finalmente gracias a sus actos descubramos el verdadero significado de las palabras que dan título a la obra.

Uno de los puntos a destacar es la diversidad que encontramos en la galería de personajes de La vida de los objetos, pertenecientes a diferentes clases sociales y razas. Esto le permite a la autora afrontar cómo afectó este conflicto a cada uno, aunque siempre tomando como referencia el día a día en la residencia de los Metzenburg. Los personajes históricos también tienen cabida en esta historia y así esta familia tiene contacto con figuras reales que aparecen integradas en la narración con naturalidad como por ejemplo Göring.

El desarrollo de la guerra va quedando reflejado en el funcionamiento de la casa, en las recepciones que dan, en las noticias que llegan y especialmente en la comida, con las restricciones propias de la época. De esta manera la autora va integrando los hechos históricos en el relato que Beatrice hace de su vida permitiendo que el lector tenga noticia de algunos de los sucesos que marcaron esos años. Así observamos los bombardeos que se llevan a cabo, el envío de judíos a los campos de concentración, la ignorancia respecto a lo que sucede en los mismos, el intento de asesinato de Hitler  o el avance del ejército rojo entre otros.

Os comentaba anteriormente que una de las aficiones de Beatrice es la lectura y por ese motivo a lo largo de las páginas nos encontramos con bastantes alusiones a libros, tanto los que ella va leyendo como los que le llegan por alguna referencia. En este punto tiene bastante importancia el personaje de herr Elias, con quien Beatrice intercambia impresiones sobre lecturas y de cuya biblioteca toma prestadas algunas novelas.

Sin duda La vida de los objetos es un libro cuya lectura resulta muy interesante por el punto de vista diferente que nos ofrece sobre este periodo, introduciéndonos en él a través de las experiencias de una joven irlandesa y de una familia de ricos alemanes. Queda muy bien reflejado tanto el ambiente de los primeros años en los que se mantiene un elevado nivel de vida como los horrores, la destrucción y la tragedia que posteriormente irán transformando la vida de los protagonistas. Como la mayoría de novelas que hacen frente a un periodo de guerra, su lectura no deja indiferente y a mí me ha gustado especialmente observar la evolución de cada uno de los personajes que vamos conociendo a lo largo de las páginas, pues todos ellos tienen algo que aportar al conjunto de esta historia.

En conclusión, La vida de los objetos es una novela dramática y conmovedora que creo que merece la pena leer por el punto de vista diferente que nos ofrece sobre este periodo. Una obra bien escrita, centrada en la evolución de sus personajes y en la que sobresale su protagonista, Beatrice, una joven heroína que destaca tanto por su valentía como por su capacidad de supervivencia.



FUENTES: imagen autora  (Denise Applewhite) aquí


Gracias a Alevosía por facilitarme el ejemplar

lunes, 14 de enero de 2013

EL ÁLBUM DE FOTOS - Jo Baker

Título: El álbum de fotos
Autor: Jo Baker
Editorial: Alevosía
Año: 2012
ISBN: 978-84-15608-15-8
Nº de páginas: 460

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Ya os he comentado alguna vez que tengo tendencia a adquirir libros guiada solamente por sus portadas y eso es lo que me ocurrió con El álbum de fotos, me gustó tanto cuando la vi en el catálogo de Alevosía que no pude resistirme y más cuando leí su sinopsis y comprobé que era una historia familiar de esas que tanto me gusta a mí leer. Tengo que reconocer que no ha sido la historia que me esperaba, estoy acostumbrada a leer sagas familiares que esconden secretos que van pasando de generación en generación y en este caso no es así, es otro tipo de enfoque más centrado en la evolución de la familia.
 
El álbum de fotos recoge la historia de cuatro generaciones de una familia, los Hastings, partiendo del año 1914 en Londres hasta el año 2005. Conocemos en primer lugar a la pareja formada por William, joven obrero de una fábrica que sirve en el buque de guerra Goliath en la batalla de Galípoli y su esposa Amelia, que se quedará en Battersea junto a su suegro y el niño fruto de su matrimonio, Billy. Con el paso de los años Billy crecerá y tomará parte en el desembarco de Normandía montando en una bicicleta militar. Se casará con Ruby, su novia judía y tendrán un hijo, Will, cerrando finalmente esta historia la hija de este, Billie.
 
Esto es un resumen a muy grandes rasgos de su argumento pero en este caso no se puede contar mucho más ya que El álbum de fotos hace un recorrido por los momentos más destacados de la vida de cada una de las generaciones y es mejor seguirlos a través de la lectura. Son en la mayoría de los casos anécdotas o situaciones de la vida cotidiana y a través de las referencias que incluyen será el lector el que tenga que ir completando en su mente lo que ha ocurrido en todos los años que no quedan reflejados en el libro.

 El álbum de fotos se encuentra dividido en diversos capítulos que vienen diferenciados por su encabezamiento, en el que se nos indica el lugar en el que tiene lugar la acción y la fecha concreta, incluso en algunos es más específico y señala también un escenario determinado dentro de cada localización y la hora exacta
La historia parte del día 14 de agosto de 1914 en Battersea y siguiendo un curso lineal marcado por grandes saltos temporales se desarrolla hasta el 7 de julio de 2005. En todos ellos utiliza un narrador omnisciente en tercera persona y una narración en tiempo presente, que no suele ser habitual encontrar, con la que consigue que el lector tenga la sensación de estar visualizando cada escena en el momento.
 
Me ha gustado mucho la forma de escribir de Jo Baker. Utilizando una prosa cuidada y concisa, logra impregnar a su novela de un estilo elegante e intimista, en el que muestra una gran capacidad para transmitir los sentimientos, emociones y relaciones entre los diferentes miembros de la familia. Es una obra en la que domina un ritmo pausado, tiene ciertas dosis de suspense pero en ningún momento esto nos hace pasar páginas rápidamente para descubrir el rumbo que sigue la vida de esta familia ni nos encontramos con grandes giros argumentales. Sin embargo Jo Baker consigue mantener el interés del lector y que este se sienta cómodo con la lectura, disfrutando de cada uno de los momentos que nos va relatando.

 En este caso no podemos decir que haya un personaje principal o que unos destaquen más que otros. Cada uno de los miembros de esta familia va adquiriendo protagonismo y perdiéndolo en la progresión que marca el paso del tiempo, a medida que van pasando los años surgen nuevas generaciones que toman el relevo a las anteriores y es por eso que todos ellos son destacables. Sí que hay algunos que nos acompañaran durante más tiempo, puesto que primero los conocemos como hijos, luego como padres y posteriormente en su papel de abuelos, como es el caso de Billy y de Will.
Esto no impide que la autora los presente bien perfilados, sólidos y caracterizados de tal manera que resultan muy humanos. A la hora de definirlos se incide más en su psicología permitiendo que nos acerquemos a sus caracteres, sentimientos, problemas, obstáculos, decisiones e indecisiones que marcan a cada uno a lo largo de su vida. A pesar de ello, es difícil empatizar con ellos, principalmente debido a la rápida sucesión de generaciones que impide afianzar lazos entre el lector y los personajes. En mi caso no hay ninguno que me haya conquistado totalmente, me he limitado a leer la historia como un espectador de sus vidas pero sin llegar a implicarme con la familia, es decir, que me era un tanto indiferente lo que les ocurriese.
 
Al acompañarlos a lo largo de tanto tiempo lo que sí se observa es la evolución que siguen sus personalidades, cómo les va marcando el paso del tiempo, los problemas que tienen que afrontar y sobre todo cómo les condiciona su pasado y el legado que les ha quedado de sus antepasados, representado a través de ese nombre que comparten generación tras generación. Cada uno de ellos va sufriendo las consecuencias de los traumas vividos por sus familiares, traumas que arrastran desde el momento en que William perdió la vida en la guerra. Esto provocó que su hijo Billy viviese marcado por el hecho de tener como padre a un héroe de guerra a cuya altura tenía que estar y este aspecto fue dando forma a su personalidad, que a su vez condicionó posteriormente la de su hijo y así sucesivamente.
 
Os comentaba que hay personajes a los que conocemos en su etapa de niños y vamos viendo evolucionar a medida que van pasando los años. En este sentido me han gustado mucho más las escenas que se centran en la infancia que las que desarrollan en su etapa adulta. La perspectiva que le da el punto de vista del niño me ha resultado más interesante y mejor desarrollada, además de ser situaciones que tienen mayor carga dramática y que sí consiguen que el lector se implique con ellos, aunque solo sean en algunos capítulos.
 
Podríamos decir que El álbum de fotos es una novela de personajes puesto que todo su argumento gira en torno a los Hastings. Es un relato sobre los lazos y vínculos familiares, sobre las relaciones que se establecen entre los diferentes miembros de la familia al mismo tiempo que refleja otros temas que pueden afectar a cualquier familia como la soledad, los recuerdos, las lealtades, la infidelidad, el hambre y la pobreza, las vocaciones y los planes de futuro, la búsqueda del éxito y la superación personal, la felicidad o el paso del tiempo.
 
Al mismo tiempo que vemos discurrir generaciones de esta familia vamos observando los cambios que se producen en su modo de vida. Quedan reflejadas escenas cotidianas que nos permiten comprender los cambios que en la sociedad se van produciendo, los avances y mejoras, las modificaciones en la forma de pensar e incluso los propios cambios en las relaciones familiares y en la forma de exteriorizar los sentimientos, más abiertos a las muestras de afecto en la época actual, donde también es más fácil la comunicación y la búsqueda de apoyo o comprensión.
 
Como telón de fondo y aunque no adquiere relevancia, encontramos también importantes acontecimientos históricos que han marcado la historia de este último siglo. La novela abarca desde la Primera Guerra Mundial hasta los atentados de Londres de 2005 y entre otros encontramos por ejemplo  la batalla de Galípoli en la Primera Guerra Mundial, el Desembarco de Normandía en la Segunda Guerra Mundial o la redada del Vel d´Hiv en París además de otras referencias que ambientan cada periodo a la perfección, plasmando la evolución en diferentes ámbitos como referencias al jazz, a The Beatles, los Pitufos u otros cambios como la llegada del metro o de la televisión.
 
Si tuviese que quedarme  con un momento de los muchos que aparecen en El álbum de fotos este sería sin duda su final. Me ha gustado muchísimo, quizás por la relación con acontecimientos más recientes que nos impactaron a todos cuando sucedieron hace unos años o por el mensaje que contiene, pero me ha resultado un final muy bonito que te deja con una sensación agradable que invita a reflexionar y a valorar la importancia de cada momento y sobre todo de vivir el presente: "Ahora existe solo el beso, y el sabor del café, y la clara e intensa conciencia de que esto, dure lo que dure, es la felicidad".

 Como si de un álbum fotográfico en el que una familia va colocando las imágenes más importantes de su vida se tratase, El álbum de fotos es una novela construida a base de pequeños momentos en la historia de la familia Hastings. Una obra con una prosa cuidada y elegante en la que domina el ritmo pausado, reflejo de escenas cotidianas que nos muestran la importancia de los lazos y vínculos familiares. Recomendable para aquellos que disfruten con lecturas de corte intimista en las que priman los sentimientos, emociones y relaciones entre los diferentes personajes además de para aquellos lectores aficionados a las sagas familiares.



Gracias a Alevosía por facilitarme el ejemplar
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