Título: Historias entre la vida y la muerte
Autor: Ana Sánchez Molina
Editorial: Círculo Rojo
Año: 2012
ISBN: 9788499917580
Nº de páginas: 216
SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ
Ya os he comentado en otras ocasiones que no soy muy
aficionada a los libros de relatos y tampoco se encuentran entre mis
preferencias los libros de terror, pero cuando el padre de la autora de
Historias entre la vida y la muerte contactó conmigo para ver si estaría
interesada en leer y reseñar esta novela, había visto muchas reseñas positivas
en los diferentes blogs que sigo que habían despertado mi curiosidad y por tanto acepté la oferta.
Cuando comencé a leerlo, lo primero que me sorprendió es que
no era el libro de relatos al que yo estaba acostumbrada ya que en este caso
están integrados de forma novelada, es decir, hay una trama principal y los
relatos forman parte de la misma, una idea que me ha gustado y ha hecho su
lectura más amena.
Historias entre la vida y la muerte tiene por protagonistas a un grupo de jóvenes residentes en un internado que todas las noches de luna llena se reúnen en el bosque cercano a este para contar historias de terror alrededor de una hoguera. Poco a poco se irán dando cuenta de que en el internado están empezando a suceder cosas extrañas y que ellos mismos se encuentran en una peligrosa situación, como si fuesen los protagonistas de uno más de los relatos de terror a los que son tan aficionados.
Historias entre la vida y la muerte tiene por protagonistas a un grupo de jóvenes residentes en un internado que todas las noches de luna llena se reúnen en el bosque cercano a este para contar historias de terror alrededor de una hoguera. Poco a poco se irán dando cuenta de que en el internado están empezando a suceder cosas extrañas y que ellos mismos se encuentran en una peligrosa situación, como si fuesen los protagonistas de uno más de los relatos de terror a los que son tan aficionados.
Lo primero que llama la atención cuando tienes el libro en
tus manos es sin duda la pequeña biografía de la autora que viene en la
contraportada, ya que Ana Sánchez Molina tiene tan solo diecisiete años y con
este libro quedo 2ª finalista en la edición de 2011 del Premio Jordi Sierra i
Fabra de literatura para jóvenes. Y una vez comienzas a leerlo te sorprende no
solo la forma que Ana tiene de escribir, sino también su imaginación y
capacidad para crear este conjunto de relatos, todos ellos diferentes, bien
planteados y desarrollados y al mismo tiempo integrados a la perfección en la
historia principal que se va exponiendo en el libro.
Señalaba anteriormente que el libro sigue la estructura de
una novela y de esta manera está dividido en catorce capítulos más un epílogo
final, integrándose en los mismos ocho relatos de extensión variable y temática
diferente, aunque todos tienen un objetivo común que es como la propia autora
indica en una nota introductoria despertar la curiosidad del lector y mantener
su atención hasta el final, además de girar todos en torno a la búsqueda del
sentimiento de miedo o terror en el lector. Pienso que en literatura esto es
muy difícil de conseguir y tengo que reconocer que en este caso ninguno de
ellos me ha causado esta sensación, pero tampoco lo veo como algo negativo ya
que sí me ha resultado una lectura entretenida que es lo que yo principalmente
buscaba y en este sentido me ha sorprendido gratamente. Por otro lado hay que
tener en cuenta que es un libro orientado a otro tipo de público y que
dependiendo de la edad sí puede lograr ese efecto en mayor o menor medida.
Ana Sánchez escribe con una prosa sencilla y clara, desnuda
de artificios y con un estilo ameno y directo. Los diálogos son abundantes y de
frases cortas, lo que unido al ritmo constante y fluido que mantiene en sus
páginas y la estructura que combina narración y relatos, hace que la lectura
sea rápida y dinámica. Hay que tener en cuenta que ha sido escrito por una
adolescente y esto se nota tanto en su estilo como en el tipo de historias que
traslada a los relatos, es un libro dirigido a los jóvenes aunque esto no es
obstáculo para que pueda ser leído y disfrutado por todo tipo de lectores.
No hay originalidad ni nada sorprendente en la historia
principal que nos presenta, un grupo de jóvenes reunidos en torno a una hoguera
para contar historias de terror, es una escena cotidiana que estamos
acostumbrados a encontrar en múltiples películas, series o libros pero esto
solo le sirve de base para desarrollar el resto de la obra. Uno a uno los
jóvenes protagonistas irán relatando historias a las que han dado forma en su imaginación,
las cuales abordan temas y registros muy diferentes. Son en total ocho
historias: La danza de la serpiente, Lisías, El hijo del diablo, Skela, Viaje
sin retorno, La Muerte y la Princesa, Regresar al cielo y Ángeles de piedra en
las que se combinan fantasía, mitología, romance, amistad, leyendas, muerte,
princesas o sueños entre otros elementos, dando lugar en conjunto a una lectura
ligera que mantiene el interés en todo momento. Estos relatos tienen diferente
extensión y en todos ellos nos encontramos con un final coherente, acorde con
el tono que domina el libro trágico, funesto y tenebroso que en algunos casos
es predecible pero en otros logra sorprendernos.
May, Shaunee, Rex, Pat, Dennis y los gemelos Andy y Drew son
los siete protagonistas de Historias de la vida y la muerte. A pesar de que son quienes llevan el hilo conductor y el argumento principal gira en torno a
ellos, son simplemente un instrumento para trasladar al lector los ocho relatos,
por lo que no están desarrollados ni se ha profundizado en ellos. Solamente
conocemos algunos rasgos de su personalidad que podemos deducir por sus reacciones
tanto ante lo que les sucede como ante los relatos que narran sus compañeros y
es suficiente, no necesitamos tener más datos o establecer un vínculo más
estrecho con ellos pues están en un segundo plano, lo importante son las
historias que tienen preparadas para compartir con nosotros y en cada una de
ellas es donde se plasma principalmente su personalidad, pues en función de sus
gustos y preferencias seleccionan un tipo de relato u otro más cercano al
romance o al terror por poner un par de ejemplos.
Entre todos los relatos que componen esta historia me han
gustado especialmente Lisías, ya que nos traslada hasta el siglo V a.C a la
isla de Rodas en la Antigua Grecia y siempre me ha gustado esta etapa y el tema
de los dioses griegos, Viaje sin retorno que aborda la historia de dos amigas
que toman un autobús con la intención de ir a visitar a los abuelos de una de
ellas pero su destino terminará siendo otro muy distinto, La muerte y la
princesa por que en cierta forma me ha recordado a los cuentos de princesas y
encantamientos que leía de niña y Ángeles de piedra porque tiene un argumento
bien planteado y atractivo que podría dar lugar a un desarrollo más amplio e
incluso convertirse en una novela
En conclusión nos encontramos ante una obra de fácil lectura
que, aunque está más orientada hacia el público juvenil, puede ser leída por
todo el mundo puesto que resulta amena y entretenida. A través de una trama
principal va desarrollando un libro de relatos de diferente temática y
extensión, teniendo todos ellos como nexo de unión historias de miedo y terror
que destacan por su planteamiento y en muchos casos, sorprendente final.
Teniendo en cuenta su edad, una autora a la que habrá que seguir los pasos en
el futuro.
Gracias a Ramón Sánchez por facilitarme el ejemplar

