Autor: Donna Milner
Editorial: Editorial Maeva
Año: 2012
ISBN: 9788415120988
Nº de páginas: 328
SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ
RESEÑA:
Que me encantan las historias familiares no es ningún
secreto a estas alturas y es por eso que Cuando todo cambió fue una de las
novedades de Maeva que más me llamó la atención, por lo que decidí organizar
una lectura conjunta de la misma cuyas reseñas comienzan a publicarse hoy.
Cuando todo cambió recoge principalmente la historia de
Natalie Ward, quien tras recibir la noticia de que la enfermedad terminal de su
madre está llegando a su fin, decide que no puede posponer más el regreso a su
pueblo natal, a pesar de que eso suponga reencontrarse con su pasado y los
dolorosos recuerdos que ello conlleva. Es así como emprende un doble viaje, por
un lado en un autobús con destino a Atwood, la pequeña ciudad canadiense
donde se encuentra hospitalizada su madre y por otro lado mentalmente a través
de sus recuerdos, al periodo de su juventud.
Por entonces su vida transcurría en calma, vivía en la
granja familiar junto con sus padres y sus tres hermanos y eran una familia
unida y apreciada por el resto de habitantes del pueblo, a quienes recibían
siempre con hospitalidad en la granja y suministraban diariamente leche. Pero
esta tranquila y rutinaria vida cambiará con la incorporación de River, un
joven desertor norteamericano que llega para ayudar a la familia en las tareas
de la granja, ganándose el aprecio de todos a pesar del recelo inicial que
suscita en algunos miembros y que acabará provocando el distanciamiento en la
familia. Lo que sucedió realmente en esa época es una incógnita que iremos
desvelando paso a paso a través de la lectura.
Cuando todo cambió es una de esas novelas en las que en el
momento en que lees las primeras páginas estás perdido, ya no podrás abandonar
la lectura hasta llegar al desenlace. A través de las mismas descubriremos que
Natalie y su familia guardan un secreto: en su pasado sucedió algo tan grave
que provocó que se rompiesen las relaciones familiares por lo que,
independientemente de que nos guste más o menos, la curiosidad por descubrir
qué es lo que ocurrió y todos los detalles relacionados con esos hechos nos
mantendrá sumergidos en la lectura hasta alcanzar la última página.
Creo que es una novela que va de menos a más, al principio
me costó engancharme a la historia pero a medida que avanzaba me iba gustando
cada vez más. El ritmo que sigue la narración es más bien pausado,
especialmente en los primeros capítulos en los que parece que no sucede nada
relevante, para poco a poco ir dejando paso a una sucesión de acontecimientos
que van captando la atención del lector y despertando su curiosidad por descubrir
qué ocurrió en la granja de la familia Ward, logrando que finalmente no puedas
abandonar la lectura, al menos en mi caso a partir de la mitad no pude
separarme de ella hasta tener todas las piezas colocadas.
La novela se divide en varios capítulos en los que predomina
un estilo cálido e intimista, marcado por el carácter reflexivo de la
protagonista que nos va contando su historia a través de una narración en
primera persona, utilizando una prosa cuidada que no por ello pierde la
sencillez.
Aunque en la mayoría de capítulos es Natalie la narradora, intercalados
encontramos otros muy cortitos en los que su madre, Nettie, asume la voz
narrativa para compartir con el lector los recuerdos y remordimientos que le
asaltan en el lecho de muerte, donde se debate entre la consciencia y la
inconsciencia. Son recuerdos que no aportan demasiado a la historia, sino que
más bien contribuyen a aumentar nuestro desconcierto y curiosidad por descubrir
lo que sucedió.
La narración no sigue un curso lineal sino que continuamente
cambia de escenario temporal alternando el presente con el pasado, enlazándolo
todo con maestría para que el lector no se sienta perdido en ningún momento y
desvelando cada secreto en el momento adecuado. A pesar de que no hay nada que
nos avise del tiempo en el que nos encontramos, nos podemos situar perfectamente y
deducirlo por el contexto. Por otra parte el estilo es diferente en ambos
casos, ya que en el tiempo presente predominan las descripciones de las
emociones y pensamientos de Natalie, que comparte con nosotros su estado de
ánimo, sus temores, su angustia, su dolor.... en general, sentimientos que
vienen marcados por el paso del tiempo y la profunda huella que dejó en ella el
pasado, que dio forma a la persona que es hoy en día. En cambio cuando nos trasladamos
a la época pasada comienza contándonos hechos aislados que ocurrieron entonces
y que de alguna manera marcaron el desarrollo de los acontecimientos, haciendo
en estos casos también referencia a sus sentimientos y reacciones para poco a
poco ir ganando continuidad la historia, que desvela los hechos que marcaron un
antes y un después en su familia.
Por ello podríamos afirmar que estamos ante una novela en la
que priman más las relaciones entre los personajes y sus sentimientos que el
propio desarrollo de la historia. Los vínculos familiares están muy presentes
en todo momento, quedando reflejadas las relaciones existentes entre los
hermanos o entre padres e hijos a través de un amor incondicional. La familia
Ward es una familia muy unida, que se apoya en todo momento y trabaja unida
para sacar adelante la granja. De la narración que Natalie va haciendo del día
a día se desprende el inmenso amor que los une y la calidez y tranquilidad que
se desprende de ese entorno, por lo que nosotros también acabamos sintiendo una
gran simpatía por la familia.
Pero estos lazos no son los únicos que tienen importancia en
la historia sino que también encuentran cabida el paso de la infancia a la
juventud con todas las implicaciones que ello conlleva, la amistad, el amor
o las relaciones entre los vecinos del
pueblo, donde todo se sabe y los rumores pueden marcar el éxito o fracaso de
una persona. Hay otro tema que también cobra especial importancia en la última
parte del libro, más teniendo en cuenta el periodo en el que la historia tiene
lugar, pero no lo citaré ya que sería desvelar parte de la trama y prefiero que
lleguéis a ese punto por vosotros mismos.
Natalie es el personaje que aparece más desarrollado y al
ser narradora en primera persona, a quien llegamos a conocer más profundamente.
Hay un gran contraste entre la adolescente que descubrimos en el pasado y la
mujer en la que se ha convertido en la actualidad, que vive anulada por un
fuerte sentimiento de culpabilidad que le impide desprenderse de los fantasmas
del pasado y disfrutar de lo que la vida va poniendo en su camino. Los hechos
vividos en el pasado han provocado que se refugie en su interior y establezca
una coraza a su alrededor con la que pretende mantener a todo el mundo, e
incluso a ella misma, alejada de sus dolorosos recuerdos. Asistimos en muchos párrafos
al diálogo interior que mantiene y que facilita que podamos descubrir su
verdadera personalidad y empatizar con ella, compartiendo sus angustias.
El resto de personajes secundarios, realistas, humanos y
entrañables, pertenecen principalmente a su entorno en el pasado, ya que los de
la época actual aparecen escasamente desarrollados y solamente cobran un poco
más de relevancia al final de la novela. En cambio en el pasado conocemos a los
miembros de su familia, a River, a sus amigas y a algunos vecinos del pueblo
con los que la familia Ward mantiene contacto. Si bien nos podemos hacer una
idea bastante aproximada de cómo es cada uno, son personajes que nos llegan a
través de la percepción que Natalie tiene de ellos por lo que en cierto modo
estamos influenciados por ella y sentimos mayor simpatía y cariño hacia
aquellos a los que ella admira, como es el caso de su hermano mayor Boyer.
Un aspecto que me ha gustado mucho en la novela es que
simultáneamente al desarrollo de la trama asistimos a una descripción de lo que
fue la forma de vida en los años sesenta, con múltiples referencias a
acontecimientos que tuvieron lugar en esos años. Así gracias a River conocemos
más a fondo la forma de vida hippie, sus pensamientos e ideas, reivindicaciones
y su oposición a la guerra de Vietnan, como es el caso del suicidio del joven
pacifista Norman Morrison, quien se roció con gasolina y se prendió fuego con
una cerilla bajo la ventana del secretario de Defensa del Pentágono, noticia
que aparece detallada en la novela. Resulta muy interesante el punto de vista
que adoptaron el resto de ciudadanos respecto a estos jóvenes, que tuvieron que
huir y muchos de ellos buscaron refugio en países como Canadá. Otros hechos que
encontramos en Cuando todo cambió son referencias al asesinato de John F.
Kennedy en el año 1963, herido mientras circulaba en el coche presidencial y la
conmoción que este hecho causó tanto en los Estados Unidos como en Canadá,
donde se tenía en gran estima a este presidente como señala uno de los
personajes recordando su visita a Ottawa en 1961, así como posteriormente años
más tarde el asesinato de su hermano el senador Robert F. Kennedy.
Otro punto positivo para mí son los giros finales que la
historia contiene. Desde que comienzas la lectura una serie de hipótesis se van
abriendo paso en tu mente, es fácil hacer conjeturas y sacar conclusiones
bastante evidentes, aunque por otra parte siempre avanzas con la esperanza de
que la trama no sea tan predecible lo que sería una decepción. Por eso cuando
llegué a un punto en que mis hipótesis se confirmaban me llevé una pequeña
desilusión, me parecía todo tan predecible y tan sencillo que le quitaba todos
los méritos a la autora. Afortunadamente esta sensación no duró demasiado ya
que los hechos que tienen lugar a continuación dan un giro completo nuevamente
a la historia que para mí es uno de los puntos más fuertes que tiene esta novela,
muchos de ellos no te los esperas y por lo tanto consiguen sorprenderte y
lograr que llegues al final con la sensación de haber leído una historia magníficamente construida.
Es por eso que considero que Cuando todo cambió es una
novela recomendable, especialmente para aquellos lectores que como yo sean
aficionados a las historias familiares. A pesar de que en los primeros
capítulos quizás cueste meterse en la historia, merece la pena darle una
oportunidad porque el final lo compensa, además de ser un excelente retrato de
la sociedad de los años sesenta y de acontecimientos que han marcado toda esta
década.
FUENTES: imagen autora http://www.quercusbooks.co.uk/author/Donna_Milner
imagen hippie http://es.wikipedia.org/wiki/Hippie
imagen John F. Kennedy http://es.wikipedia.org/wiki/John_F._Kennedy
Aeryn26 de Leemos en casa
Marilu Cuentalibros de Cuentalibros
Isthar de Cien días
imagen hippie http://es.wikipedia.org/wiki/Hippie
imagen John F. Kennedy http://es.wikipedia.org/wiki/John_F._Kennedy
Gracias a Maeva por facilitarme el ejemplar
RESEÑAS LECTURA CONJUNTA
Tatty de El universo de los libros
Raquel de Contra los límitesAeryn26 de Leemos en casa
Marilu Cuentalibros de Cuentalibros
Isthar de Cien días


