Autor: Giuseppina Torregrossa
Editorial: Maeva
Traducción: Teresa Clavel
Traducción: Teresa Clavel
Año: 2011
ISBN: 978-84-15120-06-3
Nº de páginas: 303
SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ
Tenía
este libro en la estantería desde hace un par de años en que, animada
por el hecho de que fuese una saga familiar y las reseñas que había
leído sobre él, me había decidido a comprarlo. Sin embargo en su
interior no he encontrado la historia que esperaba y he de reconocer que
su lectura se me ha hecho un tanto pesada, llegando en algunos momentos a
considerar la opción de abandonarla.
En
las primeras páginas de Un dulce par de senos nos encontramos con la
receta de los “Minne de santa Agata”, unos pastelillos con forma de
pecho femenino que tendrán mucha importancia para la familia
Badalamenti, quienes todos los años se reúnen
para celebrar la onomástica de sus Agatas el día cinco de febrero con una comida por todo lo
alto cuyo postre lo constituyen estos dulces.
Seguidamente
conoceremos la evolución los Badalamenti a través del relato de
Agatina, quien nos hará partícipes de la historia de las generaciones
que componen su familia tanto paterna como materna. Descubriremos así
por un lado el pasado de sus bisabuelos, Gaetano y Luisa, quienes
vivieron en Belpasso a caballo entre los siglos XIX y XX; de la hija de éstos, su abuela Agata, quien terminó casándose con el abuelo Sebastiano
y teniendo trece hijos, de los cuales diez murieron inmediatamente
después de nacer y sobrevivieron únicamente tres, Bartolo, Benedetto y el
mayor, Baldassare, quien se convertirá en el padre de Agatina,
protagonista de los años en los que desemboca esta narración.
Esta
misma evolución la seguiremos en el caso de las generaciones de la
familia materna desde sus bisabuelos Assunta y Gaspare, quienes tuvieron
ocho hijos, entre ellos el abuelo de Agatina, Alfonso, quien contraerá
matrimonio con Margherita, del que nacerán dos niñas gemelas, además de
la madre de Agatina.
A
pesar de que, como todas las familias, la de los Badalamenti está
compuesta por hombres y mujeres, son estas últimas las auténticas
protagonistas de Un dulce par de senos, centrándose los diversos
capítulos en los episodios que han vivido a lo largo de los años. Es por
lo tanto una novela que gira en torno al mundo femenino, quedando
reflejados a través de sus personajes aspectos como su relación con los
hombres, las enfermedades a las que se enfrentan, sus miedos e
inseguridades y los vínculos que se crean y transmiten de generación en
generación.
Tras
el prólogo que da inicio a la obra, esta se encuentra dividida en tres
grandes partes: El relato, centrada en las generaciones de la familia
paterna, El relato dentro del relato, igual a la anterior pero sobre la
familia materna y Cómo acaba, protagonizada por Agatina, quien ha
crecido convirtiéndose en Agata. Cada una de estas partes a su vez viene
dividida en capítulos que en general tienen corta extensión, aunque en
este caso esta estructura no consigue dar agilidad a la narración ya que
esta sigue un desarrollo lento que, al menos en mi caso, se ha
convertido en un obstáculo llegando a resultarme la lectura aburrida.
A
pesar de que la novela recoge la historia de tres generaciones de
mujeres, todos los capítulos se encuentran narrados en primera persona
por Agatina empleando Giuseppina Torregrossa una prosa viva, clara y
sensorial, al tener bastante importancia los olores y sabores de las
comidas típicas italianas, además de encontrarnos ciertas dosis de
ironía. A lo largo de las páginas nos encontramos con palabras y frases
que se han mantenido en el idioma original y que aparecen explicados en
notas a pie de página o en el glosario final que incluye el libro, lo
que contribuye a acercar al lector a la zona en la que se desarrolla la
historia. Como señalaba anteriormente, el ritmo que sigue la obra es
pausado tanto por el tono que domina el relato como por la preeminencia
de las partes narradas sobre los diálogos, siendo estos últimos cortos y
poco abundantes.
Al
tratarse de una saga familiar que refleja diferentes episodios en la
vida de varios miembros de la familia, no nos encontramos con unos
protagonistas claramente definidos. Sí que es cierto que el relato está
centrado en las figuras femeninas y puesto que Agatina es la narradora,
presente desde las primeras hasta las últimas páginas, es ella el
personaje que podemos destacar como eje central. No obstante, desde mi
punto de vista ninguna de estas mujeres llega a estar completamente
desarrollada debido a que conocemos únicamente hechos puntuales de sus
vidas, lo que no nos permite profundizar demasiado en sus caracteres ni
llegar a familiarizarnos con ellas. En mi caso, me
han resultando distantes, sin lograr esa empatía necesaria en la mayoría
de los casos para disfrutar plenamente de una historia.
En
un plano secundario quedan los personajes masculinos, que en la mayoría
de los casos no salen muy bien parados pues Giuseppina Torregrossa
selecciona perfiles de hombres mujeriegos, maltratadores, crueles,
egoístas o infieles, influyendo estos caracteres en los vínculos y la
relación que mantienen con sus esposas.
Al
mismo tiempo que vamos observando el paso del tiempo en la vida de
estas mujeres, como telón de fondo quedan expuestos los acontecimientos
históricos que marcaron esos años. Así entre otros se cita el periodo de
la dictadura de Mussolini, el desembarco de los aliados, el paso a la
democracia, la constitución de la Carbonería o la guerra contra la mafia
hasta llegar a una época actual en la que los viejos palacios de
Palermo albergan fundaciones, bancos y sedes institucionales y las obras
de restauración han hecho emerger nuevamente la belleza de la ciudad.
La autora retrata con delicadeza esta ciudad, dibujando con acierto cada
uno de sus rincones para que el lector tenga una visión clara tanto del
aspecto de sus calles y edificios como de los cambios que se han ido
operando a lo largo del tiempo.
Hay
algunos temas que están muy presentes en Un dulce par de senos. Así por
una parte la cocina tiene gran importancia desde las primeras páginas,
convirtiéndose en el elemento que sirve de unión entre las mujeres de
esta familia. Minne, brociolone, caponata, torroncini, ghiotta o panelle
son algunos de los diferentes platos que aparecen mencionados a lo
largo del libro, aunque no es un asunto en el que la autora se extienda
demasiado quedándose en simples referencias.
Por
otra parte también se aborda la enfermedad y especialmente el cáncer de
pecho. Vemos cómo acepta este diagnóstico cada una de las mujeres,
sus diferentes reacciones y cómo les afecta la pérdida de un pecho tanto
en lo referido a su autoestima como a sus relaciones con los hombres.
Aunque es un tema delicado la autora no lo dramatiza sino que lo trata
con naturalidad, optimismo e incluso sentido del humor. Así llaman la
atención las palabras que utiliza para referirse a la cicatriz que queda
tras la amputación de un pecho, que por otra parte a mí no me han
gustado demasiado.
Y
junto a ellos un tema fundamental desde las primeras páginas es la
familia, mostrándonos los diferentes vínculos que se van creando entre
los miembros, las relaciones que mantienen o el apoyo que se ofrecen en
cada momento, además de incluir algunos datos interesantes sobre la
evolución que ha ido sufriendo el papel que a lo largo del tiempo ha
ejercido la mujer dentro de la misma. Contrasta así la función
desempeñada por las bisabuelas de Agatina, que debían quedarse en casa
cuidando de los hijos, con la que le corresponde a ella misma en la
actualidad o por ejemplo vemos también la importancia del matrimonio y
de la dote facilitada por la mujer o el sistema de herencia seguido
dentro de las familias.
Resumiendo,
Un dulce par de senos recoge la historia de tres generaciones de
mujeres sicilianas a lo largo del siglo XX, ofreciéndonos al mismo
tiempo un retrato histórico y social de este periodo y combinando todo
ello con sugestivas referencias a la cocina. En mi caso, la novela no ha
cumplido las expectativas que tenía y no ha sido una lectura con la que
haya disfrutado pero, como siempre, todo depende de los gustos e
intereses de cada lector, por lo que si os ha resultado interesante lo
que he expuesto en la reseña, os animo a darle una oportunidad.
FUENTES: imagen autora aquí
