Autor: Nathan Filer
Editorial: Alianza Editorial
Traducción: Catalina Martínez Múñoz
Año: 2014
ISBN: 978-84-206-8379-9
Nº de páginas: 312
SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ
La
luna no está es una obra que llega avalada por unos datos que
despiertan inmediatamente la curiosidad del lector, o al menos en mi
caso ha sido así. Contratada por más de diez editoriales en todo el
mundo antes de su publicación en el Reino Unido, se ha convertido en un
pequeño fenómeno editorial y su autor, Nathan Filer, ha sido galardonado
con el prestigioso premio Costa al libro del año hace unas semanas.
La
luna no está recoge la historia de Matthew Holmes, un joven de
diecinueve años a quien la muerte accidental de su hermano Simón,
discapacitado, cuando ambos eran niños, ha marcado para el resto de su
vida. En los diez años que han pasado desde aquella trágica noche,
Matthew ha sido incapaz de olvidar lo sucedido y se ha ido encerrando
cada vez más en sí mismo, obsesionándose con el recuerdo de Simón.
Matthew
irá plasmando su historia a través de diversos medios como la vieja
máquina de escribir que le ha regalado su abuela Noos o el ordenador al
que tiene acceso en el hospital, compartiendo de esta manera lo que ha
sucedido en su vida durante estos años con el lector.
La
luna no está es una obra que comparan con “El curioso incidente del
perro a medianoche” pues ambas siguen la misma línea, aunque como yo no
he leído esta última no os puedo indicar si es una comparación acertada o
no. Lo que sí os puedo decir es que La luna no está me ha gustado
mucho, me ha parecido un libro diferente, original y que transmite
muchas emociones, por lo que el relato no deja indiferente al lector.
Si
os animáis con su lectura, no esperéis encontrar una novela que exponga
una historia concreta y definida siguiendo un cierto orden, pues La
luna no está cuenta con una narración desigual que al principio puede
resultar incluso un tanto desconcertante. Sin embargo una vez avanzadas
unas páginas todo encaja y esta peculiar forma de relatar se convierte
en uno de los encantos de este libro.
Es
el propio Matthew el que va compartiendo con nosotros en primera
persona todo lo que pasa por su mente y de esta manera vamos
descubriendo tanto sus vivencias como los pensamientos que él asocia con
cada momento. El libro tiene una estructura muy original pues está
dividido en capítulos en general de corta extensión en los que Matthew
entremezcla recuerdos pasados con presente y reflexiones, como si fuese
una especie de diario en el que exterioriza todo lo que él considera
relevante en su inestable mente. Puesto que utiliza diversos medios para
plasmar sus ideas nos encontramos con capítulos maquetados en letra
diferente que reflejan aquellas páginas escritas en la vieja máquina de
escribir y también se incluye alguna ilustración que él ha realizado.
Así explicado puede parece un poco caótico pero mientras estás leyendo
todas las piezas van encajando y el lector acaba seducido por la forma
de narrar de Matthew, deseando descubrir las piezas que nos faltan para
completar su historia.
En
cuanto al estilo, nos encontramos con el uso de una prosa cuidada y
sencilla que en algunos pasajes se torna un tanto poética y que va
cambiando de tono en función del momento por el que Matthew atraviesa,
destacando la capacidad de Nathan Filer para reflejar tanto su
personalidad como sus emociones. La lectura de la novela es fluida
gracias al ritmo ágil que proporcionan por un lado los capítulos cortos
y por otro la abundancia de diálogos.
Matthew
Holmes es un personaje construido con acierto que se gana el cariño del
lector desde las primeras páginas. La narración en primera persona nos
permite conocer de primera mano todo lo que pasa por su mente, una mente
que piensa y asocia ideas de una forma diferente a la nuestra y que sin
embargo, consigue que comprendamos cómo se siente y lo especial que es.
Matthew es un personaje que me ha gustado mucho tanto por su perfecta
construcción como por las sensaciones que provoca, además de permitir
que nos introduzcamos aunque sea temporalmente en la cabeza de una
persona desequilibrada. Es necesario acompañarle a lo largo del relato
para ir descubriendo los motivos por los que su mente está enferma, por
qué se ha vuelto inestable y de donde procede esa obsesión que tiene con
su hermano Simon, cuya muerte se niega a aceptar, implicándonos en su
historia y deseando que finalmente alcance esa vida propia que tanto
anhela.
Y
gracias a su relato conocemos a otras figuras con las que tiene
contacto como sus angustiados padres, que ven como la muerte de uno de
sus hijos les hará perder también al otro, su amigo Jacob o su
encantadora abuela Noos; aunque para él lo más importante es su hermano
Simon y nos contará muchos detalles en torno a él y la relación que
mantenían.
Quizás
en un primer momento podemos pensar que La luna no está va a resultar
una lectura triste por el contexto en el que se desarrolla pero no es
así, Nathan Filer consigue exponer esta historia acompañada de ciertos
toques de humor proporcionados por el propio Matthew, quien logra a
través de su visión de la vida que los hechos no sean tan duros o
trágicos.
Es
difícil no dejarse arrastrar por la narración desde las primeras
páginas pues necesitamos saber qué es lo que ocurrió la noche en la que
Simon murió, momento a partir del que Matthew perdió el control sobre
sus pensamientos. La información nos va llegando poco a poco, la mente
de Matthew va y viene alternando entre pasado y presente y va provocando
que cada vez sea mayor la necesidad de llegar al final y desvelar todas
las incógnitas, ya que aunque intuimos lo que pudo haber ocurrido, la
respuesta tiene que llegar a través de Matthew y he de señalar que no
era lo que había imaginado. No obstante, esta espera es recompensada
pues para mí, el cierre de la novela es perfecto.
No
os puedo contar mucho más sobre La luna no está pues creo que lo mejor
es que cada uno descubra esta maravilloso relato por sí mismo. Una
novela con una estructura compleja y original que encierra una
conmovedora historia y que abarca temas como la muerte, el dolor y los
problemas de salud mental, permitiéndonos descubrir a un carismático
personaje de esos que quedan grabados en el recuerdo y con el que
apetece reencontrarse nuevamente, por lo que yo creo que en un futuro
volveré a sumergirme en sus páginas.
Y
en esta ocasión os dejo el enlace a un breve film que han hecho los editores holandeses. Creo que
merece la pena verlo: tierno, conmovedor y con una música maravillosa.
Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar