Título: La vida de una rosa
Autor: Laura Tejo
Editorial: Beabela Books
Año: 2012
ISBN: 9788494028304
Nº de páginas: 396
Hace unas semanas la editorial Beabela Books se puso en
contacto conmigo para presentarme esta novela de la que no tenía ninguna
referencia, por lo que me dispuse a investigar y leer la información que
acompañaba al mail. Es así como visitando la web de La vida de una rosa
descubrí que su autora, Laura Tejo, era leonesa y en este libro recogía sus
memorias, publicadas después de su muerte por su nieto. Inmediatamente decidí
que lo tenía que leer, son muy pocos los libros que transcurren en esta ciudad
por lo que no podía dejar pasar la ocasión, más teniendo en cuenta que su vida
transcurría en algunos de los periodos sobre los que más me gusta leer. A los
pocos días el libro llegó a casa y no pude evitar ojearlo y leer algunos
párrafos al azar que ya no pude sacar de mi mente, por lo que en cuanto acabé
el libro que traía entre manos comencé su lectura.
Hay una afirmación que me ha quedado grabada en la memoria
de La arena del reloj de Mayte Esteban y es que como ella indica en su libro
"todas las vidas por sencillas que parezcan llevan escondida una novela". Y es eso lo que pensaba mientras leía esta
novela, no porque la vida de Laura fuese sencilla, todo lo contrario, pero
seguramente ella a lo largo de su vida no se planteó que ésta se convertiría en
una novela, simplemente vivió los momentos que el curso de la vida puso en su
camino, algunos muy felices y otros muy duros, convirtiéndose todo ello ahora
en una historia que nos permite echar la vista atrás y recorrer junto a ella
estos años tan convulsos.
![]() |
| Catedral de León |
Antes de morir Laura toma la decisión de poner su vida por
escrito, primero en pequeñas notas que poco a poco va ampliando hasta transformarse en un legajo de folios
destinados a ser leídos por su nieto, Martin junior. A través de ellos pretende
que él conozca su existencia, la vida que ha llevado, pero poniendo especial
interés en los acontecimientos históricos que rodearon el curso de su vida, ya
que según ella afirma, "sería imposible comprenderla sin tener un profundo
conocimiento de los turbulentos años en los que su vida tuvo que desarrollarse".
Y estas memorias son las que se recogen en La vida de una
rosa, en la que acompañamos a su autora desde su nacimiento en León en el año 1918
hasta su muerte en Carmel by the Sea, California en el año 2003. Una historia
llena de momentos dulces y emotivos, de amor y de felicidad pero también de
grandes sufrimientos y sacrificios que impidieron que Laura disfrutase
plenamente de buena parte de su vida ya que según ella recoge en estas memorias,
"no existe para nadie la posibilidad de ser feliz cando la amargura invade
permanentemente el corazón, cuando la tranquilidad de espíritu es algo que
pertenece a un pasado remoto. Cuando la conciencia, ese aguijón punzante, reclama
todos los días, a todas horas, una deuda que ya hace muchos años que no puede
ser satisfecha."
A pesar de que la sinopsis, que os recomiendo no leer, recoge
mucha más información, voy a intentar desvelar en mi reseña la menor cantidad
de datos posible sobre las vivencias de la autora, ya que creo que merece la
pena ir descubriendo sus memorias a través de la lectura, descubriendo los
secretos que ella ha preferido mantener ocultos a su familia y los momentos que
le tocó vivir, centrándome eso sí en los acontecimientos históricos del periodo
y los emplazamientos.
Es un libro en el que predomina la narrativa sobre los
diálogos, lo que creo que es normal al tratarse de unas memorias y encontramos
también abundancia de descripciones que permiten que nos traslademos sin
problema a cada uno de los escenarios y épocas. Igualmente encontramos partes
que están marcadas por un carácter reflexivo e íntimo, en el que Laura pone de
manifiesto sus sentimientos dando lugar a una prosa más lírica y poética, aunque
carente de la cercanía que suele caracterizar estos pasajes.
Tras un preámbulo escrito por su nieto en el que nos pone en
situación de lo que nos vamos a encontrar en la novela, esta se encuentra
dividida en cuatro grandes partes más un epílogo final que siguen el curso
lineal de la vida de la autora. Cada una de ellas se corresponde con cada una
de las etapas más importantes diferenciadas en la vida de Laura y a su vez
estas tienen su propia división interna con una extensión variable.
Las dos primeras partes son las más extensas ya que recogen
dos grandes periodos en la vida de Laura así como acontecimientos históricos
importantes que tuvieron lugar en esos años y de los que ella fue testigo. En
estas partes se aprecia lo que ella finalmente confirma en las páginas finales
en relación con su trabajo de documentación y es que no solo se ha limitado a
exponer sus vivencias si no que ha buscado mucha información para completar su
relato, dándonos así una visión completa acompañada de datos reales de lo que
fueron esos años y que en algunos momentos llegan a ser un poco excesivos, sobre todo en el tema relativo a la aviación. Es
un libro que nos permite no solo descubrir la vida de una persona, sino que es
un retrato de época dejando constancia de las costumbres y la forma de vivir en
cada uno de las ciudades en las que ella se instaló.
La primera parte de La vida de una rosa recoge el periodo de
su infancia y juventud en León y personalmente ha sido con el que más he
disfrutado, por motivos obvios. Laura recoge a lo largo de estas páginas su día a día en la
ciudad pero no se limita a narrar su rutina sino que al mismo tiempo nos va contando cómo era la ciudad por entonces, qué
edificios y calles eran las más conocidas y relevantes, cómo vivían sus gentes,
cuáles eran sus aficiones e incluso alguna festividad. Estamos a principios del
siglo XX y el León en el que Laura vive es una ciudad diferente a la que yo
conozco hoy en día, pero aún así hay monumentos y edificios emblemáticos que
han resistido el paso del tiempo junto a otros que han ido adaptándose u otros que incluso han desaparecido como el famoso casino situado en la Calle Ancha.
![]() |
| Paseo de La Condesa |
Como si de una máquina del tiempo se tratase a través de La
vida de una rosa Laura ha conseguido que me traslade a esos años, que me siente
junto a ella en el café Hollywood o en el Central o que paseemos por el Paseo
de la Condesa en las tardes de otoño contemplando las vistas del río Bernesga, me ha encantado cuando se ha ido de excursión a Lorenzana, ya que es
la zona en la que yo he crecido y parece que siempre sorprende que hace tantos
años ya estuviese ahí, aunque sea lógico.
Todo esto es relativo a las descripciones de la ciudad pero
al mismo tiempo va haciendo un recorrido por la historia, por sus
acontecimientos más relevantes y así hace referencia a la llegada del cine
sonoro a la ciudad, el estallido de la Guerra Civil y relacionado con la misma,
el desarrollo de la Legión Cóndor y la consiguiente llegada a León de militares
procedentes de las distintas unidades alemanas que pasarán a formar parte del
ámbito de la ciudad. Es muy curioso ya
que en toda mi vida había oído hablar de esto, de la presencia tan importante
que tuvieron los alemanes en León y de la relevancia del aeródromo de la Virgen
del Camino pero me ha servido para encontrar explicación a otras anécdotas
familiares a las que yo no les encontraba sentido.
Como os decía todo lo que la autora cuenta está muy bien
documentado y a lo largo de la lectura nos vamos encontrando numeras
referencias a datos que apoyan lo que cuenta, nombres de figuras relevantes, fechas,
resultados electorales, técnicas de aviación, modelos de aviones, etc que
dependiendo de los gustos de cada uno
quizás se hagan pesados. En la primera parte este exceso de información
no me ha importado pero en la segunda sí ha habido un momento en que me he
sentido un poco saturada de nombres alemanes, modelos de aviones y técnicas de
guerra. Pienso que si todos estos datos hubiesen sido integrados en la historia
con mayor naturalidad habría aumentado su atractivo, ya que recibir en
determinados puntos un aluvión de datos hace que el ritmo decaiga.
Una vez Laura abandona León pasamos a la segunda parte que
transcurre en Alemania y se centra en el estallido y posterior desarrollo de la
Segunda Guerra Mundial. La misma minuciosidad que encontramos en los escenarios
y acontecimientos de León se traslada ahora a los escenarios alemanes, consiguiendo
que nos traslademos igualmente a los mismos. Es una visión diferente de este
periodo a la que había leído hasta ahora, pues ella la vive desde otra posición
no tan arriesgada, aunque no por ello deja de afectarle, convirtiéndose así en
un periodo de su vida marcado por el sufrimiento que hace que esta parte sea
más dramática. A pesar de que me dio mucha pena dejar la primera parte y
abandonar León esta también me ha resultado muy interesante y he
disfrutado leyendo sobre una época que ya os he comentado que me atrae mucho.
Las últimas dos partes son las más cortas y con menos
detalles de las vivencias de Laura pero esto queda compensado con el
descubrimiento de los secretos que ha ocultado todos esos años a su familia. Cuando
parece que todo transcurre más en calma pues hemos dejado atrás los años más
convulsos Laura desvela unos hechos que al menos yo no esperaba para nada y me
han dejado asombrada, sobre todo el epílogo final consigue que cierres el libro
con unos sentimientos muy marcados que no os voy a desvelar en qué sentido se
mueven, tendréis que leer la novela.
![]() |
| Avión E-16 situado en una de las rotondas de León |
En ninguna de estas partes se pierde la capacidad de
descripción de ambientes que tiene la autora. Con maestría consigue describir
cada una de las muchas ciudades en las que ha vivido resaltando los aspectos
más llamativos y consiguiendo que puedas recrear esos escenarios en tu mente y
como no, desear viajar a las mismas para contemplar por ti mismo todos los monumentos
y paisajes que ella recoge en sus memorias, que no son pocos.
A pesar de ser unas memorias y estar narradas en primera
persona, Laura es una mujer con la que es difícil encariñarse, ya que el tono
que mantiene en la narración es bastante distante y no consigue que empaticemos
con ella, no logra transmitir sus sentimientos y hacer que nos pongamos en su
lugar. Esto no es impedimento para que me haya gustado su forma de ser, de lo
que cuenta se desprende que es una persona culta, sensible, amable y muy
familiar. A pesar de que su estilo no
consigue transmitir cercanía llegamos a conocerla bien pues la acompañamos
desde niña y vamos viéndola crecer y madurar. En la primera parte me ha dado la
sensación de que era una mujer frágil, delicada y necesitada del cariño y
protección de sus amigos y familia pero luego poco a poco ha ido evolucionando
y dejando paso a una fortaleza y valentía, imagino que todo lo que la tocó
vivir transforman a cualquiera y es necesario que saques fuerzas de cualquier
parte.
Ciertamente por todo lo que cuenta y una vez finalizado el
libro puedes hacer balance y pararte a reflexionar cómo habrías actuado en su
lugar, pero en ningún caso me he parado a juzgarla, creo que es una mujer
admirable, que vivió una vida sumamente interesante y que tuvo que enfrentarse
a momentos muy duros. Desde mi punto de vista solamente quien tiene que vivir
algo similar puede en ese momento tomar decisiones, es imposible pensar en
perspectiva cómo actuarías en una situación similar.
El resto de personajes que aparecen a lo largo del libro los
conocemos a través de lo que Laura nos cuenta y es comprensible que lo que ella
siente por ellos se traslade al lector. Es así como Helmut Mayer se convierte
en alguien también importante para nosotros y tememos por su vida durante la
guerra aunque combata en el bando alemán. Es un hombre al que vemos como una persona de corazón, que desprende
amor y ternura, lo que supone bastante contraste con la idea que solemos tener
asociada a militar alemán. Aunque en este sentido y como he dicho anteriormente,
la visión que tenemos de él es la misma que Laura tenía, ella le amaba y por lo
tanto los aspectos que ha trasladado a sus memorias son los más positivos, los
que ella veía en él y el trato que tenía con ella, es posible que una vez
dejaba atrás a su familia y en el desempeño de su misión fuese una persona
diferente, hay un dicho que dice que el amor es ciego.
Creo que no hace falta que os indique que a mí me ha
conquistado esta novela y he disfrutado muchísimo leyéndola por las razones que
he expuesto en estas líneas. Supongo que en este caso mi opinión no es del todo
objetiva ya que la parte que transcurre en León me ha ganado totalmente, pero
al margen de esto considero que Laura Tejo tuvo una vida muy interesante y esta
novela así lo demuestra por lo que su lectura merece la pena, siempre teniendo
en cuenta que está muy documentada por lo que habrá que valorar nuestras
preferencias en este sentido. Pero si sois leoneses, os la recomiendo sin
ninguna duda.
Gracias a Beabela Books por facilitarme el ejemplar




