Autor: Lottie Moggach
Editorial: Suma de Letras
Traducción: Martin Simonson
Traducción: Martin Simonson
Año: 2014
ISBN: 978-84-836-5534-4
Nº de páginas: 416
SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ
El
primer aspecto que llama la atención en Bésame primero es sin duda su
planteamiento, desde mi punto de vista original y tremendamente actual
pues es una historia en la que están muy presentes tanto Internet como
las redes sociales. Fijaos que la autora parte de la premisa de que una
persona puede fingir ser otra valiéndose únicamente de mails y
actualizaciones de estado y el planteamiento resulta convincente, aunque no voy a entrar en detalles puesto que es mejor que
cada uno de vosotros lo descubra a través de la lectura.
Bésame
primero es la opera prima de la periodista Lottie Moggach, publicada por la editorial Suma de Letras el pasado mes de enero. Mi
primera idea al ver tanto el título como la portada fue que se trataría
de una novela erótica, aunque al leer su sinopsis me quedó claro que
estaba equivocada ya que en este caso estamos ante un thriller
psicológico que aborda temas muy actuales.
Bésame
primero está protagonizada por Leira, una joven que desde niña ha
tenido problemas de relación con los demás, aislándose en casa y
ocupando sus horas libres dedicada a la lectura o delante del ordenador.
Tras el fallecimiento de su madre, Leira comenzará a trabajar como
probadora de software, dedicando el resto del tiempo a jugar a World of
Warcraft, juego a través del cual entrará en contacto con Adrian Dervish
y su página Red Pill, una web con foros de debate dedicados tanto a la
filosofía pura como a otros temas más actuales. Tras unas semanas Leira
comenzará a tomar partido activamente, dejando sus comentarios y
alcanzando a los pocos meses la categoría de pensadora de élite.
Tras
observar su evolución, Adrian invitará a Leira a participar en el Proyecto Tess, un trabajo mediante el
cual tendrá que ayudar a una mujer a la que no conoce de nada a quitarse
la vida sin que sus amigos y familiares se enteren, suplantando su
identidad en Internet. Para ello Leira tendrá que prepararse a fondo,
investigando sobre el pasado de Tess, preguntándole por todos los detalles de
su vida y leyendo todos sus mails, convirtiéndose de esta manera en la
persona que mejor la conoce, o al menos eso creerá hasta que se de cuenta
de que hay cosas en la vida que solo se pueden aprender viviéndolas.
El
primer aspecto que llama la atención en Bésame primero es sin duda su
planteamiento, desde mi punto de vista original y tremendamente actual
pues es una historia en la que están muy presentes tanto Internet como
las redes sociales. Fijaos que la autora parte de la premisa de que una
persona puede fingir ser otra valiéndose únicamente de mails y
actualizaciones de estado y el planteamiento resulta convincente, aunque no voy a entrar en detalles puesto que es mejor que
cada uno de vosotros lo descubra a través de la lectura.
Es
la propia Leira la encargada de narrar su historia utilizando para ello
la primera persona y a lo largo de las páginas se va alternando lo que
sucede en el tiempo actual (año 2011) con flashbacks al pasado en los
que va recordando cómo comenzó todo. A pesar de los continuos saltos
temporales el lector no se sentirá perdido y la historia es fácil de
seguir ya que la narradora se encarga de trasladarnos de un escenario a
otro con soltura, anticipándonos en que momento se va a sumir en los
recuerdos. Además cada capítulo comienza con la indicación de la fecha
en la que se sitúa la acción, comprendiendo exactamente los nueve días
que transcurren entre el diecisiete y el veinticinco de agosto del año
2011, más un capítulo final que tendría lugar pasados unos meses.
Lottie
Moggach emplea una prosa clara, directa y efectiva, sin extenderse en
detalles o descripciones innecesarias y con una clara preponderancia de
la narración sobre el diálogo, siendo estos últimos muy escasos. Es una
novela que en general mantiene un ritmo constante y pausado que se
incrementa al llegar a los capítulos finales, aunque no llega a ser
lenta ni aburrida pues la autora consigue mantener la tensión y el
suspense en torno a lo sucedido en el pasado y la conexión que tiene con
el momento presente. En mi caso, no ha sido una
novela de esas que no pudiese parar de leer, aunque llega un punto en el
que la autora da un giro argumental que hace que el cierre de la novela
me haya gustado mucho por ser coherente y sobre todo, realista, o al
menos a mí me lo ha parecido. Sin embargo, he de reconocer que en un
primer momento me sentí desilusionada al no resolver una de las
preguntas que me había planteado durante toda la lectura aunque
posteriormente me he dado cuenta de que es el final más adecuado y que
otro cierre quizás no habría sido tan convincente.
Prácticamente
toda la novela gira en torno a Leira, siendo el personaje al que mejor
llegamos a conocer y contribuyendo a ello que la narración sea en
primera persona. Comparte con nosotros todos sus pensamientos,
sentimientos y emociones, indicándonos el estado en el que se encuentra
cada momento y cómo le afectan los hechos que está viviendo. Lottie
Moggach ha construido una personalidad compleja, con multitud de matices
y profundidad psicológica. Es introvertida, con problemas de
autoestima y dificultades para expresar sus sentimientos, por lo que es
incapaz de relacionarse con los demás, que la ven como una especie de
“bicho raro”. Es por eso que se refugia en casa y se vuelca en el
anonimato que le ofrece su ordenador e Internet, instrumentos que
domina y con los que se siente cómoda, permitiendo que se pueda mostrar
sin miedo a ser juzgada o rechazada.
Otra
figura a la que llegamos a conocer bastante bien es a Tess, gracias a
los avances que Leira hace para conocerla a fondo, y el resto de
personajes quedan en un segundo plano con escasa relevancia, únicamente
son instrumentos de los que se sirve la autora para el desarrollo de la
trama. Sí que hay uno que destaca sobre los demás, Adrian Dervish y
precisamente por los pocos datos que tenemos sobre él y la ambigüedad en
la que se mueve, provocando que no tengamos una idea muy clara en torno
a su personalidad o intenciones.
Son
varias las cuestiones que Lottie Moggach plantea en su novela y que
pueden dar lugar a un intenso debate en torno a las mismas. En primer
lugar y como eje en torno al que se cimenta la trama tenemos el suicidio
que se encuentra vinculado en este caso con la responsabilidad que
asume una persona que ofrece ayuda a otra que quiere quitarse la vida.
No entramos en este caso a valorar qué es lo correcto, Lottie Moggach se
limita a contarnos unos hechos y será el lector el que podrá
posicionarse, reflexionando sobre lo que haría en una situación similar.
Por
otra parte Bésame primero es una novela que se construye en torno a
Internet, reflejando cómo influye en nuestro día a día y los cambios
que se han producido tanto en nuestras vidas como en la forma de
relacionarnos. Es innegable que actualmente somos muchos los que pasamos
buena parte del día frente al ordenador, seguimos las actualizaciones
de estado de amigos y conocidos a través de redes sociales como Facebook
o Twitter e incluso llegamos a entablar amistad con personas que no
conocemos físicamente pero que comparten intereses con nosotros. Salir a
la calle y establecer contacto físico ya no es un requisito
indispensable para sentirnos en compañía o entablar una conversación,
todo esto lo tenemos al alcance de un simple clic pero esto también
tiene un lado negativo relacionado con la vulnerabilidad y la facilidad
con la que podemos ser engañados, planteamientos que nos encontramos
plasmados con acierto en Bésame primero y que nos llevarán a
cuestionarnos hasta qué punto estamos influenciados por nuestra vida
on-line.
En
definitiva, nos encontramos ante un thriller psicológico en el que, con
un planteamiento actual en torno a Internet y su influencia y un
desarrollo pausado, Lottie Moggach nos invita a reflexionar sobre
cuestiones tan interesantes como la eutanasia, el suicidio o la
suplantación de identidad on-line.
