Autor: Mar Montilla
Editorial: Tombooktu
Año: 2013
ISBN: 978-84-157-4738-3
Nº de páginas: 224
SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ
A
pesar de que es un género con el que suelo disfrutar, la novela
romántica no está entre mis favoritas y por eso habitualmente no suelo
leer demasiados libros encuadrados en este género. Sin embargo cuando
Mar Montilla contactó conmigo y me ofreció la posibilidad de leer su
novela Pasión en Marrakech no me lo pensé demasiado, la sola mención de
esta ciudad en el título ya me resultaba atractiva, por lo que acepté su
propuesta.
La
novela tiene por protagonista a Edurne, una mujer madura de cuarenta y
ocho años que trabaja como ginecóloga en San Sebastian. Procedente de
una familia de clase alta y muy católica, Edurne fue educada siguiendo
sus dogmas y se casó joven con Víctor, el mejor amigo de su hermano
mayor, a quien conoció en su puesta de largo. Sin embargo su matrimonio
se vino abajo cuando, tras quince años casados, descubrió que él
tenía una aventura con su secretaria, motivo por el que se divorciaron y
ella siguió adelante volcándose únicamente en su trabajo.
Tras
soñar una noche que, perdida en pleno desierto del Sahara y a punto de
morir deshidratada, es rescatada por un apuesto Tuareg, toma la decisión
de irse quince días de vacaciones a Marruecos. Será así como inicie una
aventura en la que conocerá la belleza, costumbres y tradiciones de este
país además de vivir otras situaciones que la pondrán en contacto con
sus emociones y deseos más profundos, descubriendo una faceta diferente
de su personalidad y disfrutando de las experiencias sexuales más
placenteras de toda su vida.
Pasión
en Marrakech ha sido encuadrada por la editorial Tombooktu como una
novela erótica pero una vez leída pienso que, como ya me había advertido
Mar en su correo, esta calificación no resulta muy acertada y encaja
mejor en romántica. Imagino que como lo erótico está de moda, desde el
punto de vista comercial habrán pensado que es lo más acertado, aunque
yo he de reconocer que esto era lo que menos me atraía, pues ya estoy un
poco saturada de este tipo de lecturas.
A
lo largo de veinticinco capítulos su protagonista, Edurne, nos va
contando en primera persona del pasado todas las experiencias vividas
durante los quince días que pasa de vacaciones en Marruecos. La
extensión de estos capítulos es corta y la narración sigue un ritmo
bastante dinámico, por lo que resulta una lectura muy ágil y
entretenida. Mar
Montilla escribe con un estilo sencillo, claro y accesible, incluyendo
diálogos abundantes y descripciones concisas que nos permiten visualizar
las escenas y los ambientes en los que transcurre la acción.
Aunque
os comentaba que no estaba de acuerdo con la calificación erótica
asignada a la novela, sí que hay un fuerte componente sexual en la
narración presente tanto a través de juegos de seducción y fantasías
como de algunas escenas más concretas que tratan encuentros sexuales
pero que la autora ha tratado con elegancia y delicadeza, sin entrar en
excesivos detalles.
Es
Edurne la protagonista indiscutible de esta novela y en los primeros
capítulos nos encontramos con una presentación que nos permite descubrir
lo que ha sido su pasado, incluyendo los hechos más significativos que
han dado forma a la mujer que es actualmente. Al utilizar la narración
en primera persona nos hace partícipes de sus pensamientos, reacciones,
sentimientos y estados de ánimo, llegando de esta manera el lector a
conocerla con bastante profundidad y posteriormente observar la
evolución que se va produciendo en su personalidad. En mi caso he de
reconocer que al principio no he conseguido conectar con ella, no
compartía ni su forma de actuar ni muchas de sus ideas por lo que me
resultaba distante y me gustaba cada vez menos a medida que ella iba
tomando algunas decisiones. Afortunadamente el personaje poco a poco se
va transformando, dejando paso a otros rasgos y prioridades en su vida
que han conseguido que yo me reconcilie con ella y una vez llegado el
final del libro incluso me ha dado pena abandonarla, lo que pienso que
es una buena señal para valorar la evolución sufrida por el personaje.
El
resto de personajes quedan bastante limitados al utilizar la primera
persona, pues solamente tenemos acceso a la información que Edurne posee
sobre ellos y en cuanto a su personalidad, nos traslada principalmente
sus impresiones, por lo que es inevitable que sintamos inclinación hacia
aquellos a los que ella siente más aprecio. No obstante hay que tener
en cuenta que la mayoría de secundarios son sus compañeros de vacaciones
o sus guías, por lo que los datos en torno a los mismos son escasos y
se limitan a la información que se suele intercambiar en este tipo de
contactos: ciudad de origen, trabajo y poco más; manteniéndose
completamente planos.
Entre
todos ellos el que más destaca es el guía Rachid pues junto a ella es
quien queda mejor dibujado y aunque no se llegue a profundizar en
algunos aspectos es un hombre del que se intuye un carácter cálido,
bondadoso, afectuoso, sociable, simpático y tierno y que al menos a mí,
me ha gustado desde las primeras páginas.
Si
bien Pasión en Marrakech es una novela centrada principalmente en las
experiencias y sentimientos de su protagonista, es necesario también
hacer referencia a los escenarios por los que discurren las vacaciones
de Edurne en Marruecos. Mar Montilla consigue despertar en el lector las
ganas de visitar este país, o al menos en mi caso lo ha hecho pues sin
entrar en largas y tediosas descripciones, a través de acertadas
pinceladas nos va dando datos de las ciudades por las que transcurre el
viaje de Edurne, señalando los principales atractivos turísticos pero
también acercándonos por un lado a su cultura, costumbres y tradiciones y
por otro a los caracteres de sus gentes, haciendo hincapié en este
último caso en los hombres y su forma de ser y actuar especialmente con
relación a las mujeres. Casablanca, Rabat, Fez, Ifrane, Tinerhir,
Ouarzazate o Marrakech son algunas de las ciudades que Edurne visitará y
compartirá con nosotros tanto las impresiones que sus paisajes
despiertan como las sensaciones del contraste de colores, aromas y
sabores. Pienso que Mar se ha basado en un viaje realizado por ella
misma a esas ubicaciones para ambientar su novela, pues la forma en la
que detalla las emociones y percepciones resulta bastante personal y
consigue transmitir su entusiasmo y despertar en nosotros las ganas de
compartir esas mismas experiencias.
En
definitiva, Pasión en Marrakech es una novela centrada en las vivencias
y evolución de su protagonista, una mujer madura marcada por su pasado que gracias a unas vacaciones en Marruecos descubrirá ciudades únicas y diferentes en las que las
experiencias vividas harán que su anodina vida cambie para siempre. Una
historia romántica que cuenta con ciertas dosis de erotismo, que resulta
ágil y entretenida y cuya lectura nos permitirá viajar a un país
fascinante a través de su exótica ambientación.