Autor: Elizabeth Edmondson
Editorial: Suma de Letras
Traducción: Inés Beláustegui
Traducción: Inés Beláustegui
Año: 2014
ISBN: 978-84-8365-520-7
Nº de páginas: 616
SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ
Hace
unas semanas recibí por sorpresa un paquete de parte de la editorial Suma
de Letras que contenía esta novela y, a pesar de que para mí era un
título y una autora desconocida, leyendo la sinopsis me dio la impresión
de que era un libro que me podía gustar, por lo que inmediatamente
comencé su lectura.
Viaje
a la inocencia empieza situándonos en el año 1938 donde encontramos a
su protagonista, Verity Trenchard, a bordo del buque Gloriana rumbo a La
India. La sombra de la guerra se cierne sobre Inglaterra y son muchas
las personas que huyen hacia lugares más seguros, aunque este no es el
caso de Verity, quien ha embarcado llena de temor y odio, cruzando el
mar por mandato de otra persona y sin saber si será capaz de llevar a
cabo lo que le han pedido. Temerosa de lo que pueda pasar y acosada
por los remordimientos, se decide a poner su vida por escrito en un
cuaderno con la idea de mantener su mente ocupada durante el tiempo que
dure el viaje.
Y
será de esta manera como conoceremos lo que ha sido su vida desde 1932,
año en el que comienza sus estudios en el Grace College de Oxford. Allí
también estudia su prima Claudia Vere, una joven impulsiva
perteneciente a la aristocracia, y ambas entablarán amistad con Lally
Brown, hija de un senador estadounidense. Las tres jóvenes disfrutarán
de fiestas, bailes, actos sociales y aventuras que pronto les mostrarán que existe un mundo diferente más allá de la frivolidad
que les rodea. Así Verity entablará amistad con Alfred Gore, un joven
perteneciente al partido comunista y se entregará a la lucha contra el
fascismo, mientras que su prima Claudia se apasionará cada vez más con
la Unión Británica de Fascistas. Sin embargo pronto se darán cuenta de
que ninguna de estas causas es lo que parece y se verán envueltas en una
red de manipulaciones, traición y muerte.
Viaje
a la inocencia comienza con un prólogo introductorio que da paso a las
tres partes en las que se divide la novela. La primera parte se centra
en lo que está sucediendo en el año 1938 a bordo del Gloriana para dejar
paso en la segunda al desarrollo de la historia entre los años 1932 y
1938, volviendo nuevamente en la tercera a lo que está sucediendo a
bordo del buque. De esta manera es la segunda parte la que ocupa la
mayor parte de la novela, estando a su vez subdividida en cada uno de
los años que se van sucediendo y estos a su vez en diversos capítulos.
Si
bien el principio del libro puede resultar un poco confuso al meternos
de lleno en la acción y no saber el motivo por el que Verity ha
embarcado ni la identidad de los diferentes nombres que van apareciendo,
una vez alcanzada la segunda parte la historia se sigue con más
facilidad y comenzaremos a entrelazar información y comprender los
hechos.
Comentaba anteriormente que no conocía a esta autora y su forma de
escribir me ha gustado bastante, por lo que seguramente me animaré a
repetir con alguno de los otros títulos que tiene publicados. Elizabeth
Edmondson emplea una prosa elegante, sencilla y atractiva que envuelve
al lector, destacando la recreación del ambiente que se vivía en esos
años que consigue que te sientas parte de los mismos. A pesar de que hay
cierta tensión e intriga en torno a lo que sucederá con las
protagonistas, no es una novela que tenga un ritmo trepidante, más bien
al contrario, tiene un ritmo pausado que se mantiene constante haciendo
que sea una lectura reposada y amena.
Señalaba que uno de los puntos a destacar es la recreación que la autora
hace del ambiente vivido durante ese periodo, aspecto que resulta
llamativo teniendo en cuenta que nos ofrece esta perspectiva desde la
visión de unos jóvenes estudiantes. De esta manera se centra
principalmente en el mundo universitario de los años 30, destacando los
collages femeninos y concretamente el Grace College que es donde
estudian las protagonistas. No recuerdo haber leído anteriormente
ninguna novela centrada en estos aspectos y me ha gustado mucho conocer
más a fondo este mundo universitario, más teniendo en cuenta que
se aprecia la labor de documentación realizada por la autora para lograr
que el lector tenga una visión tanto del aspecto como de su
funcionamiento. Elizabeth Edmondson nos habla de la estructura
universitaria, de la separación de los collages femeninos en los que
estaba prohibida la entrada de hombres puesto que ellos tenían sus
propios edificios de habitaciones, de los clubes y sociedades
establecidos en función de distintas finalidades y con prohibición de
participación femenina en algunos casos, así como de la forma de vestir
típica, de las horas de entrada y salida controladas por los Proctors y
los Bulldogs, de las normas a cumplir, de las asignaturas, o de las
diversas fiestas, bailes y actos sociales organizados. Son
años caracterizados por la emancipación de la mujer, por lo que se
empieza a implantar cada vez más su presencia en las universidades y
esto no es bien visto por todos los hombres que en muchos casos las
rechazan llegando incluso a excluirlas de algunas actividades.
Esta
atmósfera universitaria viene marcada por el ambiente político
imperante en estos años y por las distintas clases sociales. A lo largo
de las páginas vamos observando la evolución que va siguiendo la
situación, la población no tiene trabajo y se vive una fase de
inestabilidad que hace pensar que estallará nuevamente la guerra. Todos
los países miran a Alemania y al ascenso de Hitler y el fascismo al
poder al mismo tiempo que por otra parte se habla de una revolución
contra el capitalismo. De esta manera Viaje a la inocencia cuenta
también con un marcado carácter político que nos habla de las ideas
defendidas por marxistas, fascistas o comunistas y de las acciones que
durante esos años llevaron a cabo unos y otros para dar a conocer su
ideología y conseguir nuevas adhesiones a los diferentes partidos.
Son
los personajes femeninos los auténticos protagonistas en esta historia,
destacando especialmente Verity Trenchard. Tanto ella como Clauida y
Lally están perfiladas con acierto, resultando creíbles gracias a unos
caracteres dispares y fuertemente marcados.
Verity
es una joven que ha sido criada bajo la protección de su familia,
siendo hija del dean de York y por lo tanto llega a la universidad dominada por un carácter inocente. Poco a poco ser irá enfrentando a una
realidad distinta a la que siempre ha conocido y estos cambios
provocarán que su forma de ser se transforme, orientando su vida a
nuevos propósitos.
En
oposición a la personalidad de Verity está su prima Claudia, una joven
perteneciente a una familia aristocrática, lo que ha marcado su forma de
ser haciéndola más consentida, impulsiva, irresponsable, rebelde,
caprichosa y pasional. Y como contrapunto a ambas está Lally, que es una
joven más equilibrada y delicada, que se ganará el cariño y la
protección de todos sus amigos.
Junto
a estas tres figuras femeninas nos encontramos también con hombres que
aunque tienen un papel secundario, no se han descuidado en su
construcción. Así destacan principalmente Hugh, Giles, Petrus, Marcus o
Alfred, jóvenes que defienden diferentes ideas y que jugarán una
importante función a la hora de marcar el rumbo que tomará la vida de
cada una.
Y
es que este es, desde mi punto de vista, un punto a destacar en la
novela, pues vemos la evolución que sufren las protagonistas en función
de las situaciones a las que van teniendo que enfrentarse a lo largo
del tiempo, algunas de las cuales les pondrán en situaciones arriesgas
obligándolas a demostrar una valentía y tenacidad que quizás en un
primer momento no habían demostrado.
En
resumen, Viaje a la inocencia nos acerca a la vida universitaria en los
años 30, presentándonos la historia de unos jóvenes que deberán
enfrentarse a la realidad política y social de una Europa que se
desmorona, viéndose envueltos en una red de manipulaciones, traición y
muerte. Una novela que presenta un interesante argumento y que destaca
tanto por su ambientación como por sus personajes, además de mantener
una cierta intriga y tensión en torno al desarrollo de los
acontecimientos.
