Título: La sociedad Juliette
Autor: Sasha Grey
Editorial: Grijalbo
Año: 2013
ISBN: 9788425350474
Nº de páginas: 304
SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ
Hasta que llegó el boom de las novelas eróticas yo no había
leído ninguna y por eso es un género que, aunque no me llama especialmente, me
causa una cierta curiosidad. Quizás es también porque los libros con los que he
probado hasta ahora me han dejado una sensación agridulce y eso me hace seguir
buscando uno que me convenza totalmente, igual que me ha ocurrido con otros
géneros que no leo habitualmente como por ejemplo, fantasía. Y es así como me
animé a leer La sociedad Juliette ya que por su sinopsis, que hace referencia a
una sociedad secreta, me parecía que podía resultar interesante. No ha sido así
y tengo que reconocer que el libro no me ha gustado. Ya había visto varias
reseñas no muy positivas pero aún así lo comencé pensando que me resultaría,
cuanto menos, entretenido y la verdad es que se me ha hecho más bien aburrido y
me ha costado llegar hasta el final.
La sociedad Juliette nos cuenta la historia de Catherine,
una joven estudiante de cine que vive junto a su novio Jack, miembro del grupo de campaña del senador Bob DeVille. Catherine siente una
gran inquietud sexual que hace que proyecte en su mente fantasías sexuales en
muchos casos protagonizadas por su profesor Marcus, de quien está enamorada en
secreto, además de por su propio novio.
Esta inquietud será la que la lleve a descubrir una sociedad
secreta cuyos miembros proceden únicamente de los grupos más poderosos de la
sociedad y que se reúnen para dar rienda suelta a sus fantasías sexuales más
oscuras, club que pondrá en peligro los ámbitos más importantes de su vida.
El principal problema que he tenido con La sociedad Juliette
es que no encontramos demasiado de lo que adelanta en su sinopsis, este club
queda en un segundo plano y no comienza a adquirir relevancia hasta casi el
final del libro, por lo que en mi caso llegó un punto en que no me interesaba
lo que me estaba contando Catherine, la mayor parte del tiempo en torno a sus
fantasías. Pienso que si se hubiese centrado más en la sociedad el resultado
habría sido mejor, puesto que hay que avanzar mucho para que la trama consiga
captar nuestra atención, o al menos es lo que me ha ocurrido a mí.
No obstante, La sociedad Juliette es una novela que se lee
con facilidad. Sasha Grey escribe de forma sencilla, directa y clara, empleando
diálogos abundantes que dan agilidad a la narración. Todos los capítulos están
escritos en primera persona y corren a cargo de Catherine, por lo que todo lo
que sucede nos llega a través de su percepción. Dado que la mayor parte de la
obra se asienta sobre sus fantasías este narrador se hace bastante necesario,
pues nos permite ahondar en su mente y en sus sentimientos, observar sus
reacciones e intentar ponernos en su lugar.
Tratándose de una novela erótica, las escenas de sexo juegan
un importante papel en esta obra. Las describe con detalle, empleando un
lenguaje directo y sin dobles sentidos, es decir, llamando a las cosas por su
nombre y en algunos casos empleando palabras que nos pueden resultar un tanto
vulgares pero que son las que se utilizan en el día a día.
Como ya he señalado, la autora se sirve de los sueños y las
fantasías de Catherine para introducir la mayoría de estas situaciones y en
este punto uno de los problemas que se presenta es que hay ocasiones en las que
no queda muy claro si lo que está sucediendo es real o imaginario. Me he
encontrado con momentos en los que pensaba que lo que estaba contando era lo
que estaba viviendo en ese momento para más adelante descubrir que era uno de
sus sueños o fantasías. No llega a ser un obstáculo pero sí afecta a la fluidez
de la narración, provocando una sensación de desconcierto en estos momentos.
Otro punto negativo para mí han sido los personajes. A quien
más llegamos a conocer al ser la narradora es a Catherine pero no es una chica
que destaque especialmente o que se gane al lector. A mí ninguno de ellos me ha
transmitido nada y puede que sea una de las razones por las que tampoco he
llegado a disfrutar de su historia.
Catherine es una joven estudiante de cine y este es el medio
que utiliza la mayor parte del tiempo para proyectar su vida y todo lo que la
rodea, analizando escenas de diversas películas y el comportamiento de sus
protagonistas, que relaciona con su propia forma de actuar o con su entorno,
exponiendo sus reflexiones y las conclusiones que extrae de todo ello.
Al resto de personajes los conocemos a través de lo que nos
cuenta Catherine sobre ellos y únicamente su amiga Anna tiene algo más de
relevancia. Es ella la responsable de que Catherine se interese por otras
prácticas sexuales pues Anna es un personaje que destaca por sus gustos y por
las actividades que lleva a cabo. Del resto sabemos muy poco, solamente el
contacto que tienen con Catherine y los sentimientos que despiertan en ella.
Puesto que Catherine es estudiante de cine este es un tema
que tiene mucho peso en La sociedad Julitte. Las referencias a películas,
directores, actores o actrices son abundantes como por ejemplo A la caza, Nueve
semanas y media o El último tango en París y algunas incluso se analizan en más
profundidad como Belle de jour o Vértigo. Este es un punto con el que
probablemente disfrutarán todos aquellos lectores aficionados al cine tanto por
las citas como por la teoría relacionada con este ámbito.
Puede que esperara otra cosa de esta novela y por eso no me
ha gustado. El comienzo no es malo, despierta el interés del lector y genera
intriga y curiosidad pero en mi caso a medida que avanzaba se me iba
convirtiendo en una sucesión repetitiva de fantasías, escenas de sexo y reflexiones,
lo que me ha llegado a cansar. Creo que ha llegado un punto en el que el ritmo
se ha perdido y con ello la atención del lector, que se vuelve a recuperar a
pocas páginas del final en el que Sasha Grey retoma el hilo para conducir al
lector hacia un final muy precipitado y que por lo tanto, no convence.
En conclusión, La sociedad Juliette es una novela que, a
pesar de que se presenta con un buen punto de partida, este queda diluido
cobrando más relevancia tanto las fantasías y prácticas sexuales de la
protagonista como sus reflexiones. Pienso que puede resultar una lectura
entretenida para aquellos lectores aficionados al género que se acerquen al
libro sin expectativas puesto que aquellos que estén interesados en la parte de
misterio e intriga que rodea a la sociedad Juliette es probable que acaben
decepcionados.
Gracias a Grijalbo por facilitarme el ejemplar
