Título: Donde la muerte te encuentre
Autor: Fernando Otero
Editorial: Editorial Algaida
Año: 2012
ISBN: 9788498778175
Nº de páginas: 272
SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ
Como os comenté en la reseña de Seis peces azules, hace unas
semanas recibí un paquete de la editorial Algaida que contenía las dos novelas
galardonadas con el premio Ateneo de Sevilla, por lo que cuando Laky me comentó
la organización de una lectura conjunta similar a la de Seis peces azules pero
de Donde la muerte te encuentre, no dudé en apuntarme a su iniciativa. Aunque
no sabía prácticamente nada de esta novela me llamó la atención la frase que
contiene en su portada "una novela sobre las extrañas circunstancias de la
muerte de Ernesto Che Guevara", me pareció una buena forma de acercarme a
la figura de este personaje ya que aunque pueda resultar extraño, no sabía nada
sobre él más allá de que fue un revolucionario.
Señala el autor en una nota final que lleva en su memoria la
imagen del Che Guevara desde niño pues estaba colgada en una de las
paredes de la casa de sus abuelos y en ese sentido, me he sentido vinculada a él,
pues recuerdo perfectamente mi primer contacto con la imagen del Che siendo muy
niña al contemplarlo en un espejo en el que mi padre rayaba su imagen para hacer un cuadro o similar. Por
aquel entonces no tenía capacidad para entender la relevancia de su figura y me
quedé simplemente con que era un guerrillero que había luchado en la revolución,
aunque estoy segura de que no tenía ni idea de lo que era una revolución, pero
su imagen me parecía muy bonita.
Gracias a la lectura de Donde la muerte te
encuentre he llegado a conocer un poco mejor a este personaje, aunque he de
reconocer que la novela no ha conseguido entusiasmarme y la lectura no ha
resultado muy amena. No me malinterpretéis, con ello no quiero decir que sea
una mala obra, simplemente es cuestión de gustos y su temática no encaja en los
míos, por lo que no he llegado a disfrutar de la trama aunque tiene muchos
aspectos destacables que os detallaré en esta reseña.
Donde la muerte te encuentre nos acerca a la historia de
Ginés Maldonado, un joven investigador español que se encuentra preparando su
tesis doctoral en torno a la muerte de Ernesto Che Guevara, para lo cual se
traslada a La Habana donde espera completar su investigación sobre las causas
de la misma. Para ello entra en contacto con exguerrilleros a los que
entrevista para obtener información de primera mano sobre lo que sucedió en
Bolivia en el año 1967, además de conseguir hacerse con el diario original de
Raúl Villar, guerrillero antiguo compañero del Che en la revolución boliviana y
silenciado por el gobierno Cubano. Sus pasos e investigaciones serán seguidos
de cerca por el Servicio de Contrainteligencia de La Habana, quienes no están
dispuestos a que esta información salga a la luz.
Como os decía, aunque a mí el tema no me haya resultado
interesante, considero que Donde la muerte te encuentre tiene aspectos positivos. En primer lugar su estructura es muy original, creo
que no había leído nunca una novela en la que tuviese esta sensación al leer. No
sé si habéis visto alguna vez una película o serie de las que se denominan "falso
documental", tipo por ejemplo
Modern Family, en las que se sigue el curso de una historia pero se introducen
comentaristas que hablan de sucesos pasados. Bien, pues Donde la muerte te
encuentre para mí sigue este esquema y mientras la iba leyendo me resultaba
todo muy visual, tenía la sensación de estar viendo a las personas que van
dejando sus comentarios sentadas frente a la cámara hablando de los hechos
vividos. Creo que sería una novela perfecta para hacer una película de este
tipo y en este sentido me ha encantado, me ha parecido algo innovador ya que al
menos yo nunca me había encontrado con una obra similar, que no dudo que las
haya.
Con este esquema el libro está dividido en treinta y ocho
capítulos entre los que se intercalan algunos fragmentos del Diario de Raúl
Villar en Bolivia. Teniendo en cuenta que la novela cuenta con 272 páginas, os
podéis hacer una idea de la extensión de estos capítulos, son muy cortos y esto
hace que la lectura sea más dinámica. A lo largo de los mismos se van alternando los narradores para lograr el
efecto que he señalado anteriormente y así tenemos el grueso del argumento que
corresponde a la historia de Ginés Maldonado, la cual sigue un curso lineal en
el que hace uso de la elipsis para centrarse solamente en los hechos más
relevantes de su investigación en La Habana, estando estos capítulos narrados
en tercera persona desde la perspectiva de él.
De forma intercalada nos vamos encontrando otros episodios
narrados desde diferentes puntos de vista en los que utilizando la primera
persona como narrador, distintos personajes que han tenido contacto con Ginés, nos
dan una crónica y opinión de lo que sucedió durante esos días. Es así como se
va completando el relato, pues sus testimonios nos sirven para completar
momentos que quizás no quedan recogidos
en el relato de Ginés o han ocurrido en un escenario donde él no estaba
presente. Para ayudar al lector a identificar quien habla en cada momento al
comienzo de estos capítulos aparece indicado el nombre del narrador/a y la localización
en la que se encuentra.
Finalmente para completar este esquema nos encontramos con
la reproducción de las partes más relevantes del diario de Raúl Villar, exguerrillero
y compañero del Che, con quien compartió sus últimos días en Bolivia antes de
fallecer en la batalla de Quebrada del Yuro. Estos capítulos siguen el esquema
de un diario, reflejando la fecha en la que fueron escritos al inicio seguido
de una narración en primera persona en la que relata lo que está sucediendo de
manera clara y directa. Lo que sucedió en el año 1967 queda
complementado por algunos capítulos al margen del diario narrados en tercera
persona.
Fernando Otero tiene un estilo cuidado, con una narrativa
concisa y clara a la que dota de un tono muy adecuado para la historia que está
narrando. Destacan los cambios de registro que encontramos en función de quien
sea el narrador en cada momento, adecuando la narrativa a la voz del personaje en
cuestión. Encontramos tanto en los diálogos como en aquellos capítulos que
están narrados por las figuras con las que Ginés entra en contacto el uso de
cubanismos que contribuyen a lograr un mayor realismo y una mejor ambientación,
pues son términos fácilmente comprensibles y conseguirán afianzar la sensación
de estar realmente escuchando a las personas que hablan, sintiéndose por tanto
el lector más integrado en la novela. Es algo que está muy logrado ya que como
os comentaba, cuando se reproducen los testimonios he tenido la sensación de
tener a esas personas sentadas en frente contándome su historia, consigue
integrarte en la atmosfera y que te sientas dentro del mismo espacio que ellos,
o al menos esa ha sido mi experiencia.
No solo el uso de estos términos contribuye a obtener una
buena ambientación, ya que el autor ha cuidado también los escenarios en los
que se mueven los personajes. Conoceremos algunos de sus monumentos, calles y
edificios más emblemáticos junto al ambiente que se vive tanto en la ciudad
como en sus restaurantes u hoteles. Platos y comidas típicas también tienen su
importancia y así queda reflejado en muchos de los encuentros que Ginés tiene
con diversos personajes, con los que comparte mesa mientras degustan los
alimentos más típicos que quedan detallados al igual que la decoración de los
locales o la forma de vestir de las gentes con las que se cruza. Todo ello en
conjunto forma un mosaico atractivo que logra que el lector se sienta envuelto
por la atmosfera caribeña y el encanto de La Habana, pues es el principal
emplazamiento en el que se desarrolla la trama aunque en algunos momentos
cobren relevancia otros lugares como Silebar o Clemencia. De todo ello se
desprende que el autor conoce de primera mano los escenarios en los que sitúa a
sus personajes, afirmación que queda confirmada en una nota final en la que
declara su admiración por la isla, sus gentes y sobre todo su capacidad para
inyectar emociones en los demás.
![]() |
| Imagen tomada por Alberto Korda |
La novela cuenta con un amplio número de personajes pero la
mayoría no tienen demasiada relevancia más allá de su contacto con Ginés y no
aparecen por tanto muy desarrollados, les conocemos solamente de forma puntual
y a través del papel que desempeñan en la historia. La figura más destacada es
Ginés Maldonado al que vamos conociendo a través de su propia historia y de lo
que los demás personajes nos cuentan sobre él. Es un hombre en el que destaca
sobre todo su tenacidad, su insistente búsqueda de la verdad sobre la muerte
del Che superando todos los obstáculos que en la misma se encuentra, sin
importarle poner en peligro su vida o la de las personas a quienes recurre. Es
esta pasión la que le hace ser un poco temerario aunque en su personalidad
también hay espacio para el romanticismo y así se encuentra en una lucha constante
con el recuerdo del amor que dejó atrás, aunque a mí esta historia de amor no me ha convencido al igual que tampoco me ha convencido la facilidad con la que ha logrado sus objetivos de descubrir la verdad.
Junto a él destaca una figura femenina: Neliza Valdés, directora
del Centro de Estudios Che Guevara y unida a la causa revolucionaria. Desde el
punto de vista psicológico para mí es el personaje más interesante de esta
novela y su personalidad está muy bien desarrollada hasta llegar al final en el
que observamos el desenlace de la ambigüedad en la que se ha movido el resto de
la trama.
Es necesario hacer referencia también a la excelente labor
de documentación que ha realizado Fernando Otero para trasladar a la novela con
rigor histórico los hechos ocurridos. Partimos de que es una historia ficticia
y en la misma se han integrado los acontecimientos realmente ocurridos, simulando
en otras ocasiones aquello que pudo pasar de una forma que para el lector
resulta verosímil. Aporta muchos datos en torno a la figura del Che Guevara que
adquiere la categoría de un personaje más, quizás el más relevante incluso por
encima del propio Ginés.
Para aquellos que como es mi caso no conocemos mucho
en torno a él la lectura de esta novela es muy útil para profundizar un poco en
lo que fueron las diferentes etapas de su vida, obteniendo una idea bastante
clara de quién fue. Puede que no sea lo más relevante, pero me ha gustado mucho
por ejemplo descubrir cómo fue tomada la famosa fotografía que se ha convertido
en la imagen que todos asociamos con el Che Guevara y que es la primera que yo vi
como os contaba más arriba.
Respecto al final de la novela comentaros que a mí me ha
gustado, quizás de las cosas que más en toda la novela. Hay un cambio
marcado entre lo que hemos leído anteriormente y los capítulos finales, lo que
sucede se cuenta de forma más rápida e igual un poco esquemático pero la idea
principal queda recogida y conocemos el desenlace en torno a la tesis de Ginés,
en el que quedarán reflejadas las
posiciones adoptadas por algunos personajes. Del resto puesto que solamente han
aportado sus testimonios no nos llegan referencias de lo que ha ocurrido con
ellos, aunque tampoco creo que sea algo necesario pues su función para mí
solamente era puntual a la hora de hacer su declaración.
Como veis y a pesar de que yo no he llegado a disfrutar con su
lectura, es una novela recomendable especialmente para aquellas personas que
estén interesadas en la figura del Che. Aunque algunos capítulos han sido más
amenos, en otros momentos se me ha hecho pesada por abordar temas que no me
atraen, pero esto como siempre es cuestión de gustos. Por eso si os atrae lo que os he contado en la reseña os animaría a leerla independientemente de mi experiencia ya que
creo que puede resultar interesente tanto a nivel histórico como de
entretenimiento en función de los intereses de cada persona.
FUENTES: imagen autor http://www.revistadeletras.net/premios-de-novela-ateneo-de-sevilla-2012-un-encuentro-entre-libros/
Gracias a Algaida por facilitarme el ejemplar


