Título: Club La Sorbona
Autor: Luis Artigue
Editorial: Alianza editorial
Año: 2013
ISBN: 9788420675275
Nº de páginas: 320
SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ
Cuando hace un par de meses leí un artículo en las noticias en
el cual hablaban de la próxima publicación de la nueva novela de Luis Artigue
en abril, a pesar de que no había leído nada del autor, tomé nota del título
para añadirlo a mi lista de lectura pues me pareció un argumento bastante
interesante. No tuve que esperar
demasiado pues a los pocos días salió a la venta y yo tardé poco tiempo en adentrarme en sus páginas,
confirmando que mis primeras impresiones no habían sido equivocadas.
Club La Soborna nos traslada hasta la localidad de
Violincia, un pintoresco pueblo que destaca por el elevado número de burdeles
con que cuenta, siendo el Club La Sorbona uno de los más afamados. A este
pueblo llega el investigador a sueldo inglés Mr. Tatel, experto en la biografía
de las cosas y en seguir su rastro, buscando una famosa flauta-pipa de kit; una
talismánica y esotérica flauta de pico tenor en dos cuerpos que le fue regalada
a Mozart en su ceremonia de investidura como maestro masón.
En su búsqueda de la flauta-pipa Mr. Tatel irá siguiendo las
pistas que le llevarán a investigar a diversos habitantes del pueblo que cree
pueden estar en posesión de la misma, investigación que le servirá además para
esclarecer el misterioso asesinato que ha tenido lugar en Violincia y que él
cree que está relacionado con la flauta-pipa y sus propiedades.
Nos encontramos ante una novela negra diferente y muy
original. En mi caso me había hecho una idea completamente diferente de lo que
iba a ser esta lectura y la verdad es que durante los primeros capítulos no
sabía muy bien qué esperar de esta historia. No es el tipo de lectura a la que
estoy acostumbrada pero eso no ha impedido que haya disfrutado con ella, me ha
parecido un desarrollo original y bien planteado, además de contener ciertas
dosis de humor que arrancan más de una sonrisa.
Además de un prólogo y un epílogo, la novela contiene cuatro
grandes partes a su vez divididas en capítulos de extensión variable, aunque en
general son cortos y eso hace que sea una lectura dinámica y avancemos bastante
rápido.
Cuando comienzas a leer Club La Sorbona lo primero que sin
lugar a dudas llama la atención es la prosa de Luis Artigue, cuidada, culta y
muy elaborada, destacando la riqueza de vocabulario utilizado, el tono poético empleado en algunos párrafos, y los cambios de registro en el estilo del autor
en función de quien intervenga en cada momento.
Es Lauro Arrabal, un afamado catedrático nacido en
Violincia, quien asume la voz narrativa para exponer esta historia al lector,
llegando en algunos puntos a dirigirse directamente a quien él considera el
receptor de su historia e interactuando a través de indicaciones o preguntas.
No es que considere que es un libro difícil de leer, pero sí
requiere una lectura más pausada y atenta debida en parte al vocabulario
utilizado, encontrándonos palabras que no suelen ser tan habituales en nuestro
día a día, y en parte al uso que el autor hace del mismo en la construcción de las
frases. Es una obra que destaca sin duda por su calidad y por el ingenio con el
que está escrita, disfrutando el lector tanto de la historia que Luis Artigue
ha creado en torno al pueblo de Violincia como de su forma de narrarla.
Son varias las historias que se van entrelazando a lo largo
de los capítulos de Club La Sorbona y además relacionadas con aspectos muy
diferentes. Tenemos por un lado la investigación en torno a la famosa
flauta-pipa de Mozart que es el punto de partida para acercarnos al pueblo de
Violincia donde descubriremos la particular historia de los peculiares
personajes que se dan cita en dicho pueblo. Así tienen cabida en la novela la
medicina alternativa, la psicología, la enseñanza, una obra de teatro y por
supuesto la investigación propiamente dicha, con asesinatos incluidos. Todo
está entrelazado con maestría, guiando al lector a través de la trama paso a
paso, presentando a cada una de las figuras más relevantes en profundidad y
dando lugar a una especie de parodia que en algunos momentos va a provocar que
no tengamos muy claro qué tipo de historia estamos leyendo. Y ese desconcierto
momentáneo que sacude al lector no es sino un acierto, pues finalmente todo
encuentra su explicación al llegar al desenlace de la historia que a mí
personalmente me ha resultado sorprendente y me gustado mucho.
De estas historias que se van entrelazando y exponiendo en las
páginas de Club La Sorbona en torno a estos personajes hay una que me ha
gustado especialmente y es la protagonizada por la maestra Doña Enriqueta.
Tiene una historia muy curiosa que no voy a detallar aquí puesto que sería
estropear la novela a los futuros lectores pero os diré que mientras leía Club
La Sorbona esta mujer me conquistó con su pasado y su valentía por lo que
cuando unos días después descubrí que su historia era real contribuyó a que se
convirtiese en un personaje difícil de olvidar. Creo que la vida de esta mujer
merece una novela y desde luego, a mí me encantaría leerla.
En las páginas de Club La Sorbona nos encontramos con una
serie de figuras de origen diverso y que se dan lugar en este peculiar pueblo,
que se convierte en un personaje más con entidad propia. Y es que el pueblo de
Violincia es el punto central de esta obra, un pueblo en el que tienen cabida
un hospital homeopático, residencias de ancianos, un curandero, una chamana
peruana, una psicóloga y múltiples burdeles, además de su festival anual de
teatro. Una mezcla cuanto menos curiosa y que nos da una idea del tipo de
historia que se va a desarrollar con estos elementos. En este punto he de hacer
referencia a lo que el propio autor nos ha explicado de la creación de su obra
y que además aparece recogido en el prólogo de la misma, pues el pueblo de
Violincia no es sino un homenaje a su propio pueblo, Villalobar, y a las
historias que él escuchó y vivió siendo niño en el mismo.
Todos los personajes de la novela sobresalen de una manera u
otra puesto que como he indicado anteriormente, son muy atractivos e
interesantes. Destaca entre ellos Lauro por erigirse en narrador y por su forma
de ser un tanto desequilibrada, que hace que sea un personaje impredecible en
sus reacciones, que expone y comparte con el lector sus pensamientos y
conclusiones, lo que provoca que lo veamos como una figura un tanto
extravagante aunque divertida. Es en cierto modo una figura en la que aparece
proyectado el propio autor y sus ideas, o al menos a mí así me lo ha parecido
leyendo algunas de sus reflexiones.
Junto a Lauro iremos conociendo a diversos personajes
igualmente llamativos como el sanador Arnau, la psicóloga Silia, la chamana
peruana Amalia María, la prostituta Assumpta “La Emperadora”, Lato “El
mazmorro” dueño del Club la Sorbona o El Gomas, todos ellos caracterizados con
acierto y originalidad, sin olvidar por supuesto a Mr. Tatel, investigador
inglés que a mí personalmente me ha recordado en cierta forma a Poirot en sus
deducciones y habilidad para descubrir cosas y sacar conclusiones.
Poco más os puedo contar de esta novela sin descubrir datos
relevantes de la misma, por lo que desde aquí os invito a descubrir el pueblo
de Violincia junto a sus singulares habitantes y las historias que
protagonizan. Club La Sorbona es, como nos indica en su portada, “una novela
negra, psicológica y de alterne”, que destaca tanto por el ingenio con el que
está escrita como por el estilo narrativo de su autor. Señalar para terminar
que hace unos días ha ganado el premio Miguel Delibes de Narrativa.

