Título: Y entonces sucedió algo maravilloso
Autor: Sonia Laredo
Editorial: Destino
Año: 2013
ISBN: 9788423346516
Nº de páginas: 392
SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ
Como ya sabéis por las entradas que se han ido publicando en
diferentes blogs, Y entonces sucedió algo maravilloso es el título que entre
los días 24 y 31 de mayo hemos leído varias personas para la primera maratón de
lectura on-line. En mi caso el resultado no ha sido el esperado, el libro me ha
gustado pero no ha llegado a cumplir las expectativas que tenía puestas en él. Tiene
aspectos que me han parecido positivos pero otros no me han convencido, lo que
hace que lo considere una lectura más, no he llegado a meterme de lleno en la
historia y eso ha provocado que no la haya disfrutado totalmente.
La historia que nos presenta Y entonces sucedió algo
maravilloso se centra en Brianda Gonzaga, una editora de éxito residente en
Madrid que de la noche a la mañana se encuentra con que ha sido despedida tras
quince años trabajando en la misma editorial, debido a la caída en picado de
las ventas provocada por la recesión económica. Tras tantos años dedicada de
lleno a su trabajo Brianda no sabe qué hacer a continuación, se siente perdida
y desconcertada, sin saber qué rumbo dar a su vida. Es por eso que recurre al
método que nunca le ha fallado a la hora
de buscar soluciones: los libros.
Es un ejemplar de Guía de la España Mágica y sus caminos
misteriosos el que provoca que Brianda deje todo en manos de su gestor y
emprenda un viaje sin un destino determinado ni fecha de regreso, eso sí,
camino hacia el norte.
A pesar de seguir las indicaciones del GPS se acaba
perdiendo y es así como llega al Concejo de Nuba, en cuyo cartel de bienvenida
hay otro curioso aviso en el que se anuncia que se traspasa por jubilación una
librería de libros de ocasión, viejos y
nuevos llamada Locus Docendi. Brianda se siente atraída por este negocio
inmediatamente, a lo que se une el maravilloso entorno que tiene ante sus ojos
y que le recuerda a los paisajes salidos de los cuentos de hadas. Es así como acaba instalándose en Nuba,
trabajando de ayudante de don Lorenzo, el librero propietario de la Locus
Docendi, quien le propone desarrollar esta tarea mientras encuentra el tesoro
que se haya escondido en la librería y que permitirá que Brianda se quede con
ella.
Brianda irá poco a poco conociendo a los habitantes de Nuba
e integrándose en la vida del pueblo, recomendando a los clientes de la Locus
Docendi diferentes lecturas en función de sus tristezas o alegrías y dejando
atrás de esta manera su inquietud e incertidumbre laboral. Y de esta manera comenzará
a ser la protagonista de su propia vida en un reino mágico, junto a un hombre
misterioso, un viejo secreto y un tesoro incalculable, sin renunciar a nada de
lo que verdaderamente es importante.
Como os decía, Y entonces sucedió algo maravilloso tiene
algunos aspectos que me han gustado mucho, entre ellos las múltiples
referencias que hace a libros y autores y la cantidad de citas que contiene. No
soy aficionada a tomar notas de los libros pero creo que esta novela es ideal
para eso, merece la pena su lectura libreta en mano para ir tomando nota de
frases memorables.
Está dividida en capítulos de extensión variable, todos
ellos introducidos por un título que hace referencia a su contenido y que en
muchos casos viene relacionado a su vez con un autor u obra, por ejemplo El
mitómano Edgar Allan Poe o El que espera el mañana Montaigne. Estos títulos han
sido un detalle que me ha gustado mucho, me ha resultado original y muy
apropiados con el tono que sigue la novela.
Todos ellos están escritos en primera persona, siendo
Brianda la encargada de narrar su propia historia. Sonia Laredo, seudónimo de
una mujer relacionada con el mundo literario que prefiere mantener su
anonimato, utiliza un estilo muy cuidado, armonioso y elegante, con una prosa
directa y clara que facilita su lectura e impregnado de un carácter
intimista y reflexivo en la mayor parte
del texto. De esta manera al mismo tiempo que vamos siguiendo el curso de la
historia asistimos a las interesantes reflexiones de Brianda sobre múltiples
aspectos relacionados entre otros con el amor, el trabajo, los miedos y complejos
o la amistad, además de servirse en la mayor parte de los casos de las lecciones
incluidas en los libros o de los pensamientos de sus autores para argumentar
estas exposiciones, por lo que buena parte del libro se construye a base de las
enseñanzas extraídas de la literatura.
Con estas premisas el ritmo que sigue Y entonces sucedió
algo maravilloso es pausado, no es un libro que invite a avanzar rápidamente
por sus páginas sino que es necesario leerlo con calma, disfrutando de cada uno
de los párrafos y de las lecciones que en ellos encontramos. No obstante
también hay una parte de misterio en su trama que hace que el interés y la
emoción se mantengan constantes y no será hasta el final que descubriremos los
secretos y tesoros que esconden los habitantes de este pintoresco pueblo. Es
por eso que para mí es una novela que va de menos a más, si bien el principio
no conseguía despertar por completo mi interés pasada la mitad de la novela la
trama se pone más interesante y va cogiendo más fuerza, logrando que disfrutase
más de esos capítulos finales.
Es Brianda la protagonista indiscutible de la novela y en
torno a ella se va desarrollando toda la historia. Puesto que es la narradora y
comparte con nosotros todos sus pensamientos, sentimientos y emociones llegamos
a conocerla con bastante profundidad. Sin embargo yo no he llegado a conectar
con esta mujer, no sé qué ha ocurrido pero no me ha llegado a inspirar ni
transmitir ninguna emoción y supongo que esta es una de las razones por las que
el libro no me ha entusiasmado.
Al resto de personajes los conocemos a través de la
percepción que Brianda tiene de ellos y eso provoca que algunos queden un tanto
desdibujados, pues no sabemos nada más de cada uno que los datos que ella va
descubriendo. Entre todos destaca don Lorenzo que es sin lugar a dudas, mi
personaje favorito, me ha encantado. Es un hombre entrañable, de carácter
sencillo, sereno y bondadoso que se gana el aprecio de todos los que le rodean.
Se nota que Brianda le tiene un gran cariño y de esta manera el lector acaba
también apreciándole, contagiándose de su amor por los libros y de la paz y
tranquilidad que transmite.
Por la Locus Docendi desfilan múltiples clientes que a su
vez en muchos casos son habitantes de Nuba y que por lo tanto tienen su propia
historia, como sucede en todos los pueblos. Algunos acaban teniendo más
relevancia en la vida de Brianda y por lo tanto también en la novela, incluso
escondiendo secretos y traumas pasados que son los que aportan el toque de
intriga en esta novela.
Otra de las figuras con más relevancia aunque curiosamente
es de quien menos llegamos a descubrir es Tomás. En este punto he de decir que
es uno de los aspectos que menos me ha gustado de la novela, todo lo que sucede
entre Brianda y él me ha resultado cogido con pinzas, poco consistente. Supongo
que quizás debería haberme dejado llevar por el halo de cuento y magia que
rodea a Nuba pero ha sido imposible, no me ha parecido creíble lo que sucede en
torno a esta pareja en ningún momento y Tomás es un hombre cuyo misterioso carácter
y forma de actuar no me han gustado.
Con lo que sí he disfrutado es con el entorno en el que todo
transcurre. La construcción que la autora hace del pueblo de Nuba es una
maravilla y acabas deseando encontrar en tu camino un pueblito con tanto encanto
como este, en el que las cosas extraordinarias se convierten en hechos
ordinarios. No es un libro excesivamente detallado pero sí contiene acertadas y
precisas descripciones que permiten hacernos una idea del entorno en el que se
instala Brianda, más teniendo en cuenta que al inicio del libro la autora nos
da unas pistas de algunos lugares que podemos encontrar en nuestro país parecidos
a Nuba. Y dentro de este pueblo destaca la Locus Docendi, una librería inmensa
con las paredes cubiertas de libros cuyos lomos, de distintos colores y
texturas, crean un ambiente maravilloso que cualquier aficionado a la lectura
vería como un paraíso.
Finalmente, el cierre de la novela me ha gustado bastante y
ha contribuido a que la sensación final haya sido más positiva. Si bien como os
decía sigue un ritmo pausado, en los últimos capítulos este se acelera y se
suceden múltiples sucesos y giros que aumentan la tensión e intriga para llegar
finalmente a un giro que al menos a mí me ha pillado por sorpresa ya que aunque
tenía una idea de lo que podía haber ocurrido, no me lo imaginaba exactamente
así.
En resumen, si bien mi opinión no llega a ser tan positiva
como la del resto de participantes en esta maratón, creo que Y entonces sucedió
algo maravilloso es una lectura recomendable. Una novela que transmite el amor
por los libros de su autora, en la que nos acompañan múltiples autores y obras
y que está repleta de enseñanzas y consejos. Una lectura cargada de optimismo
que nos traslada a un pueblo envuelto en un halo de magia y ensueño en el que
su librería juega un papel fundamental en la búsqueda de respuestas.
Gracias a Destino por facilitarme el ejemplar


