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lunes, 22 de septiembre de 2014

El fuerte de las nueve torres - Qais Akbar Omar

Portada El fuerte de las nueve torres

Título: El fuerte de las nueve torres
Autor: Qais Akbar Omar
Editorial: Espasa
Traducción: Julio Hermoso
Año: 2014
ISBN: 978-84-670-4120-0
Nº de páginas: 448

Hay algunos países que me resultan muy atractivos a la hora de profundizar en sus acontecimientos históricos y Afganistán es uno de ellos, por lo que las novelas ambientadas en él consiguen captar mi atención inmediatamente. Y eso es lo que sucedió con "El fuerte de las nueve torres" del afgano Qais Akbar Omar, un libro cuya sinopsis, además de dejar ver que el argumento se centraba en la historia más reciente de este país, hacía mención al relato de una historia familiar, que es otro de los elementos a los que no me puedo resistir.

El fuerte de las nueve torres recoge la historia de Qais Akbar Omar y su familia a lo largo de los últimos años en Afganistán. Partiendo de su infancia, Qais nos va relatando cómo vivía en la gran casa de su abuelo con casi cincuenta parientes cercanos hasta que la guerra estalló en su barrio y lo rompió todo en pedazos, viéndose obligados a escapar a Qala-e-Norborja, el fuerte de las nueve torres, en un extremo de Kabul. Pero no sería esta la única ocasión en la que se verían obligados a huir a partir de entonces, desplazándose a través del norte de Afganistán intentando encontrar una salida y viviendo múltiples experiencias que Qais recogerá en esta novela junto al relato de las dramáticas situaciones que sufrieron a lo largo de la etapa que comprende desde el final de la ocupación rusa del país hasta la llegada de las tropas estadounidenses.

Qais Akbar Omar
Qais Akbar Omar (Fuente)
Como habréis deducido, estamos ante una novela autobiográfica en la que el autor comparte con nosotros sus vivencias durante un periodo de su vida marcado por los hechos que tuvieron lugar en su país. Es por este motivo una lectura que resulta por un lado sumamente interesante al acercarnos a la historia de Afganistán, pero también sobrecogedora en algunos momentos por las duras y dramáticas situaciones que Qais y su familia sufrieron.

La novela se presenta estructurada en cuatro grandes partes que a su vez vienen divididas en capítulos, completándose el conjunto con un prólogo, un epílogo, una carta a los lectores, una nota del autor y unos mapas que nos servirán de ayuda durante la lectura. Qais Akbar Omar escribe de forma directa, madura e inteligente, empleando un estilo sencillo, conciso y claro que hace que la lectura resulte ligera a la vez que entretenida. Puesto que nos habla de sus propias experiencias, todos los capítulos están narrados en primera persona omnisciente, lo que hace que se establezca desde el principio una estrecha conexión entre narrador y lector que consigue que su relato nos resulte mucho más cercano y emotivo.

Es evidente que por el tipo de historia que presenta El fuerte de las nueve torres, centrada en las memorias que el mismo Qais va narrando, él se convierte en el auténtico protagonista de la obra. Comienza relatando los sucesos desde el punto de vista de un niño de siete años que, al igual que la mayoría de niños a esa edad, es feliz con la vida que lleva en compañía de su familia, entrenando junto a su padre, quien quiere que siga sus pasos y se convierta en un boxeador famoso, y asistiendo a la escuela, dos actividades que le encantan. Reside en la casa del abuelo, un hogar que comparte con sus padres, sus hermanos, seis tíos y más de veinticinco primos, además de su abuelo, lo que no es obstáculo para que todos se encuentren cómodos y disfruten de su propio espacio, llevando una vida fácil y confortable repleta de alegrías. Sin embargo, todo esto cambiará de la noche a la mañana y desde ese momento asistiremos a la evolución que se va produciendo en Qais, un niño cuya personalidad seguirá estando marcada por la inocencia propia de su edad pero que se verá obligado a hacer frente a situaciones extremas que harán que tenga que madurar y dejar de lado sus miedos y cobardías. Resulta muy interesante observar todo desde su punto de vista pues nos permite comprender cómo va cambiando su mentalidad ya que, mientras que en los primeros años no llega a ser consciente totalmente de lo que está sucediendo, a medida que vaya creciendo las vivencias comenzarán a afectarle en mayor medida y su carácter se irá construyendo en base a lo que ha vivido.

La historia de Qais es también la de su familia, convirtiéndose en personajes principales de esta novela. Los conocemos a través de la visión que el autor nos ofrece y por este motivo nuestra percepción queda en cierta forma condicionada por los sentimientos que él desarrolla hacia ellos. No todos adquieren el mismo grado de relevancia pues este varía en función de su implicación en el curso de la vida familiar, siendo su padre, como cabeza de familia, quien tomará las principales decisiones. Profesor de física en un instituto de Kabul, empleo que combina con el negocio de la venta de alfombras, y un boxeador famoso que en el pasado ganó competiciones internacionales, Abdul Basir es un hombre respetado en el barrio, dispuesto a probarlo todo y decidido, por lo que hará todo lo que esté a su alcance para poner a su familia a salvo. Resulta complicado no sentir admiración por este hombre debido a su valentía y a su carácter, marcado por la bondad, la honradez y sobre todo el amor por los miembros de su familia, sentimiento que le colocará una y otra vez en arriesgadas situaciones para ponerlos a salvo.

Junto al propio Qais, el otro personaje que me ha conquistado es el abuelo, quien gracias a su esfuerzo y trabajo se ha forjado una posición en Kabul, reflejada a través de un aspecto dominante y elegante detrás del que se encuentra un hombre tierno, bondadoso, sabio e inteligente, al que la gente escucha y pide consejo. Un rasgo que destaca en él es su amor por la lectura, conservando en su casa una gran cantidad de libros de diversas materias que le sirven para inculcar esta pasión en su nieto Qais.

Sin embargo, no son las únicas figuras a destacar en este relato pues en la familia de Qais habría que mencionar igualmente a su madre o a su primo Wakil, y dejando a un lado a los componentes de esta, son muchos los personajes con los que a lo largo del tiempo se van cruzando en su viaje, destacando la mayoría por un carácter abierto y una disposición a ofrecerles ayuda al margen de la difícil situación en la que unos y otros se encuentran. Con relación a este último aspecto, El fuerte de las nueve torres se convierte en un reflejo de la posición adoptada por las personas en este tipo de situaciones y deja ver que a pesar de la crueldad y del horror, siempre existen personas dispuestas a tender una mano a quien lo necesita, a ofrecer su ayuda desinteresada y a acoger en su hogar a aquellos que lo han perdido todo.

Como os comentaba anteriormente, la historia de esta familia está estrechamente vinculada con la del país y así El fuerte de las nueve torres se convierte en una lectura que resulta muy instructiva a la hora de acercarnos a los acontecimientos que han tenido lugar en Afganistán en los últimos años. El relato abarca desde los últimos años de la ocupación rusa hasta la llegada de las tropas estadounidenses, pasando por los años de brutal guerra civil, y el auge y caída de los talibanes. En mi caso, a pesar de haber leído ya varios libros ambientados en esta época, he encontrado en la obra de Qais Akbar hechos que desconocía y me ha servido para aclarar otros muchos sobre los que tenía alguna noción, además de ofrecer datos relacionados con sus costumbres, forma de vida o normas que se impusieron y todos debían cumplir ante el peligro de ser detenidos.

No obstante, este tipo de información en general responde a los conocimientos que la mayoría de las personas tenemos asociados con Afganistán y el libro de Qais pretende ir más allá de esto para mostrarnos, como él mismo indica en la carta con la que da inicio la obra, cosas de su país que no sabemos como sus profundos valores personales, su orgullo, sus costumbres, su honestidad o la obligación de ser decente que se inculca en el corazón de los afganos desde la más temprana infancia. Una vez finalizada la lectura, pienso que el libro cumple su objetivo y si bien no se pueden obviar los sucesos a los que tienen que hacer frente, son las personas, sus sentimientos y reacciones lo que queda en la mente del lector cuando llega a la última página. No voy a negar que es una lectura en algunos momentos muy dura, pero Qais no se recrea en este tipo de escenas ni busca el dramatismo, se limita a exponer lo sucedido, haciendo más hincapié en resaltar las virtudes y defectos de todos aquellos con los que entra en contacto y en dar a conocer al lector la cultura y costumbres de este pueblo.

De todo lo expuesto se deduce que El fuerte de las nueve torres es un libro que me ha gustado muchísimo y cuya lectura recomiendo, especialmente si os interesa conocer la historia de las tres últimas décadas de Afganistán. El relato de Qais Akbar está marcado por la sencillez y la honestidad, convirtiéndose en uno de esos libros que nos marcan por las emociones tan profundas que provocan, haciendo que sean difíciles de olvidar.

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lunes, 25 de agosto de 2014

La Alejandría olvidada - Almudena Navarro

Título: La Alejandría olvidada
Autor: Almudena Navarro
Editorial: Autoeditado
Año: 2014
Nº de páginas aprox.: 269

La Alejandría olvidada es la última publicación de Almudena Navarro, autora de la que hace un par de años leí La papeleta en blanco, novela que posteriormente ha sido publicada por la editorial Roca con el título de La alcoba escondida. En este caso Almudena cambia completamente de registro para ofrecernos una historia de aventuras ambientada en un escenario que, al menos a mí, me resulta muy atractivo y fue uno de los motivos que me impulsó a aceptar la propuesta de lectura que me hizo la autora.

Nos encontramos en París en el año 2002, donde Gaspar Bitball, doctorado en historia por la Universidad de la Sorbona, en la que además ocupa una plaza, lleva a cabo una investigación en torno a Ai Khanoum, yacimiento en el que basó su tesis doctoral y sobre el que está especializado, habiéndose convertido en los últimos años en una especie de obsesión para él. A pesar de este interés, Gaspar nunca ha podido visitar estas ruinas y en la actualidad, debido a la compleja situación que atraviesa Afganistán, ya nadie sabe qué ha sido del yacimiento ni en qué estado se encuentra, algo que le preocupa hasta el punto de intentar alertar a la comunidad científica con artículos y quejas. Su labor finalmente obtendrá respuesta cuando reciba una llamada del Ministerio de la Presidencia que le confirme que una pequeña coalición internacional entrará en Afganistán para supervisar el estado de sus yacimientos y tesoros arqueológicos. Será así como Gaspar, acompañado de los doctores Kipling y Hoover además de una intérprete amiga de su secretaria, viaje hasta Afganistán para observar y valorar el estado del patrimonio histórico del país, viéndose inmersos en una aventura repleta de obstáculos y peligros en la que intentarán recuperar la memoria de la ciudad perdida.

Almudena Navarro
Almudena Navarro (Fuente)
Por otra parte nos trasladamos al año 148 a. C., momento en el que el filósofo Aenas, al verse obligado a abandonar Macedonia tras la derrota del Imperio por los romanos, emprende un viaje que le llevará hasta Alejandría del Oxo, capital del imperio independiente grecobactriano y que se ha convertido en una ciudad próspera, rica y esplendorosa. Con la ayuda de los Papadopoulos, una familia de origen griego que encontrará en el camino, finalmente alcanzará la ciudad, instalándose en ella y emprendiendo una nueva vida que le permitirá conocer a Atanasia, la Gran Sacerdotisa del templo de Zeus y que será la mujer que cambiará tanto su destino como el de la capital.

En general, La Alejandría olvidada ha resultado una lectura muy entretenida con la que he disfrutado además de descubrirme datos que desconocía, pues no había oído hablar anteriormente del imperio grecobactriano ni del yacimiento de Ai Khanoum. Esto último es algo que siempre valoro muy positivamente pues me gustan los libros que además de proporcionar entretenimiento permiten ampliar conocimientos, y La Alejandría olvidada cumple ambas premisas.

La novela se desarrolla a través de dos hilos temporales, uno ambientado en el año 2002 y otro que transcurre entre el 148 y el 145 a. C, presentándose dividida en veinticuatro capítulos que abarcan lo que sería el tiempo actual, y que quedan completos con otros cuatro situados en el pasado más un epílogo final. Como complemento al principio del libro nos encontramos con tres ilustraciones que reproducen los mapas de Ai Khanoum, Afganistán en el año 2002 y el Imperio grecobactriano en el año 145 a. C., los cuales son una pequeña ayuda a la hora de situarnos y hacer una composición de lugar.

En más de una ocasión os he comentado que me gustan mucho las novelas que combinan dos o más tramas situadas en diferentes tiempos y este era un aspecto que me atraía en La Alejandría olvidada. Normalmente resulta difícil conseguir un equilibrio entre las diferentes partes, por lo que es usual que el lector acabe disfrutando más de un hilo temporal que de otro y esto es lo que me ha ocurrido con la novela de Almudena. Pero en este caso el problema, desde mi punto de vista, es que la parte del pasado me ha parecido poco desarrollada. Tras leer el primer capítulo situado en el año 148 a. C., cuando Almudena retomó la historia pasados nueve capítulos, tuve que hacer un esfuerzo para refrescar lo que me había contado anteriormente y quienes eran los diferentes personajes. Si os dais cuenta, una parte ocupa veinticuatro capítulos frente a cuatro dedicados a la otra y pienso que habría sido más acertado equilibrar ambas intercalando más capítulos, ya que la línea argumental del pasado ofrece un planteamiento interesante que puede dar juego para extenderse más. Esto es una opinión completamente personal que puede no ser compartida por el resto de los lectores por lo que no pretendo señalarlo como un punto negativo sino como una opinión propia.

En cuanto al estilo, la narración en La Alejandría olvidada corre a cargo de un narrador omnisciente en tercera persona del pasado, siguiendo en general un curso lineal y está escrita con un estilo ligero y fácil de leer gracias al uso de una prosa sencilla y clara, con diálogos abundantes, y un ritmo que se mantiene ágil y dinámico. La sucesión de aventuras es constante y esto hace que resulte una novela muy entretenida, en la que no faltan ciertas dosis de tensión e intriga en torno a lo que les sucederá a los protagonistas además de algunos toques de humor tanto en los diálogos como en ciertas situaciones en las que se ven inmersos. Como apunte señalar que la obra necesita una pequeña revisión ya que mi versión contiene alguna errata, como por ejemplo palabras que comienzan por mayúscula cuando no corresponde, y hay párrafos y frases que resultan repetitivos al emplear la misma palabra de forma muy seguida. (Nota: La versión disponible ahora en Amazon ya ha sido corregida)

Uno de los aciertos de la novela radica en sus protagonistas, entre quienes destaca especialmente Gaspar. Almudena ha seleccionado una serie de figuras que resultan cercanas y reales, ganándose el aprecio y simpatía del lector gracias a unas carismáticas personalidades que se complementan entre sí. Teniendo en cuenta el género en el que se encuadra, la evolución de los personajes no es algo tan determinante como las aventuras en las que se ven envueltos y esto provoca que no exista una gran evolución en sus personalidades, que se mantienen coherentes con el desarrollo de la trama.

Podemos considerar a Gaspar Bitball como el principal protagonista y a mí es el personaje que más me ha gustado. Se aleja del típico perfil y así nos encontramos ante un hombre en el que, a pesar de su atracción por el yacimiento de Ai Khanoum, puede más el miedo ante la situación que atraviesa el país. No es una persona que se haga pasar por héroe ni que protagonice grandes hazañas, sino que en todo momento se muestra receloso, miedoso y en cierta forma necesitado de protección, rasgos que le humanizan y aumentan la credibilidad de la historia.
Más valentía que Gaspar demuestra su compañera de expedición Irine, un personaje que resulta interesante por tener que enfrentarse a las normas de una cultura que no comparte a pesar de que su familia sea de origen afgano. Los conflictos a los que se enfrenta hacen posible que Almudena aborde el papel de la mujer afgana, sirviendo de llamamiento sobre la situación que las mismas viven.
El resto de personajes tienen un papel menos relevante aunque igualmente determinante para que los hechos sigan su curso, encuadrándose entre quienes sirven de ayuda a los protagonistas para alcanzar sus objetivos y quienes se alzan como sus enemigos, es decir, que tenemos a “buenos” frente a “malos”.

En la línea argumental del pasado nos encontramos con unos personajes diferentes y en consonancia con lo que comenté anteriormente, no están muy desarrollados centrándose en la figura del filósofo Aenas y en la sacerdotisa Atanasia que son las dos personas a las que el lector llega a conocer un poquito más. Sin embargo no son figuras con las que se llegue a conectar, al menos en mi caso, lo que creo que es debido a la celeridad con la que transcurre su historia y a que los personajes del presente resultan mucho más llamativos.

Finalmente es necesario mencionar el contexto histórico en el que se desarrolla La Alejandría olvidada, teniendo en cuenta la nota final que la autora incluye en la que nos explica las licencias que se ha tomado para desarrollar su obra. En mi caso como os comentaba anteriormente, no había oído hablar del imperio grecobactriano ni del yacimiento de Ai Khanoum por lo que en ese sentido, este libro captó mi interés desde un primer momento. Sin extenderse demasiado en datos aburridos o innesarios, Almudena nos ofrece información suficiente para que nos hagamos una idea de lo que fue este periodo, abordando igualmente el descubrimiento de Ai Khanoum y lo que ha sucedido con él a lo largo del tiempo. Todo esto me ha gustado mucho y considero que uno de los aspectos más positivos que nos ofrece esta obra es tomar como punto de partida este yacimiento, dando a conocer unos hechos que, me atrevo a afirmar, son desconocidos para muchos de nosotros. Igualmente este contexto se complementa con la parte más actual que nos permite acercarnos a Afganistán y conocer un poco más la compleja situación que atravesaba en el año 2002, incluyendo datos de la historia del país, los conflictos, su cultura y costumbres o su forma de vida.

Llegados a este punto y aunque he señalado algunos aspectos que para mí se podrían mejorar, lo cierto es que he disfrutado mucho con la lectura de La Alejandría olvidada y creo que es una obra muy recomendable para todos aquellos que busquéis una novela entretenida y repleta de aventuras, así como para quienes quieran descubrir un poco más sobre el imperio grecobactriano y el yacimiento de Ai Khanoum. Almudena Navarro ha desarrollado una obra que cuenta con un planteamiento atractivo por el marco en el que se encuadra, y en cuyo interior se combinan una serie de elementos como intriga, romance, historia y aventuras que dan lugar a una lectura amena y entretenida a la vez que interesante e instructiva. 

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Gracias a la autora por facilitarme el ejemplar

jueves, 9 de enero de 2014

Y las montañas hablaron - Khaled Hosseini

Título: Y las montañas hablaron
Autor: Khaled Hosseini
Editorial: Salamandra
Año: 2013
Traducción: Patricia Antón de Vez y Rita da Costa
ISBN: 978-84-983-8543-4
Nº de páginas: 384

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Tras haber leído hace unos años Cometas en el cielo y Mil soles espléndidos que me gustaron muchísimo, estaba deseando que Khaled Hosseini publicase un nuevo libro. Por eso en cuanto salió a la venta Y las montañas hablaron lo incluí en mi lista de deseos y poco después me lo regalaron, por lo que no pude resistirme y lo comencé inmediatamente. Una vez finalizado tengo que reconocer que la historia no me ha llegado tanto como sus anteriores obras, aunque con eso no quiero decir que no haya disfrutado, y mucho, con su lectura.

La narración comienza situándonos en el otoño de 1952 en una aldea de Afganistán donde reside Sabur junto a su segunda esposa y sus tres hijos. El mayor, Abdulá, es el hijo que conserva de su anterior matrimonio y siempre se ha ocupado de cuidar de su hermana pequeña, Pari, con la que está muy unido. El duro invierno se aproxima y las precarias condiciones en las que vive la familia hacen que Sabur tema perder nuevamente a uno de sus hijos, pues tres años atrás su esposa y él vieron como su bebe moría de frío con tan solo dos semanas de vida.

La noche antes de iniciar un viaje que les llevará hasta Kabul, Sabur narra a sus hijos una triste historia sobre un padre que se ve obligado a entregar a uno de sus hijos para proteger al resto de la familia. Con este relato el padre pretende justificar la decisión que él mismo ha tomado, pues en Kabul entregará a su hija Pari en adopción a un adinerado matrimonio que no puede tener hijos. Será así como se inicie esta historia en la que seguiremos el curso de la vida de estos hermanos a lo largo de casi sesenta años, desde el momento de su separación hasta la época actual.

Uno de los aspectos más llamativos es la estructura que Khaled Hosseini utiliza para desarrollar esta historia. El autor no se centra en Abdulá y en Pari sino que se sirve de diferentes figuras del entorno de los hermanos para ir entretejiendo un complejo mosaico que necesitará del esfuerzo del lector para ir completando esta evolución. De esta manera nos encontramos ante múltiples historias individuales que de una manera u otra están relacionadas entre sí, siendo en algunos casos este vínculo muy estrecho y en otros bastante indirecto. 

No es la primera vez que me encuentro con una obra de estas características y he de reconocer que hasta ahora, había sido un desarrollo que no me convencía pues siempre tenía la sensación de que el constante cambio de personajes hacía que no se profundizase en ellos, pero en este caso Hosseini consigue transmitir múltiples sensaciones con cada una de sus historias, logrando un buen desarrollo de cada una de las personalidades y logrando que el lector llegue a tener la sensación de conocer a cada una de estas figuras.

Desde mi punto de vista, Y las montañas hablaron es un libro más complejo y trabajado que las anteriores novelas de Khaled Hosseini. La novela está dividida en tan solo nueve capítulos que se extienden desde el otoño del año 1952 en el que comienza la historia hasta el invierno del 2010. Sin embargo a lo largo de los mismos la historia no sigue un curso propiamente lineal, sino que nos encontramos con algunos retrocesos en el tiempo y grandes saltos temporales entre unos capítulos y otros. Aunque así explicado pueda parecer un poco complicado de seguir, cada uno de los capítulos comienza indicándonos la fecha en la que se sitúa la acción, por lo que el lector no tendrá ningún problema para sentirse ubicado temporalmente. 

 
En cuanto a su estilo, Y las montañas hablaron es un libro que está muy bien escrito, con múltiples cambios de registro en función del enfoque que toma la historia en cada momento, combinando la narración en primera y en tercera persona e insertando elementos como cartas, versos, una entrevista o un cuento a lo largo de sus páginas. Emplea una prosa cuidada, elegante e intimista, cargada de sentimentalismo y emotividad y a pesar de que sigue un ritmo pausado se lee con agilidad e interés. Es un libro para leer con calma, disfrutando tanto de la calidad de la escritura de Hosseini como de la profundidad de sus personajes y del complejo entramado que va creando en torno a las relaciones humanas.

Con estas premisas podemos deducir que nos encontramos ante una novela de personajes, pues su desarrollo se apoya en la construcción y exposición de diversas personalidades. De esta manera es este un punto que se ha cuidado al máximo y así nos encontramos con unas figuras cercanas y creíbles, que están perfiladas con detalle y con multitud de matices especialmente a nivel psicológico que permiten que el lector les llegue a conocer y comprender. Son todos ellos personas dotadas de un enorme realismo que responden a perfiles muy diferentes entre sí, lo que da una mayor riqueza a la novela y en cuyos caracteres encontramos las mismas emociones y sentimientos que podemos identificar en cada uno de nosotros o en nuestro entorno, lo que nos hace sentir sus historias aún más cercanas, sobre todo en el caso de aquellos personajes con cuyos ideales y forma de ser nos sintamos más identificados.

Si bien son múltiples los temas que nos vamos encontrando a lo largo de Y las montañas hablaron, son la familia y sus vínculos el punto en torno al que todo lo demás va adquiriendo forma. Amor, sacrificio, lealtad, ilusión, amistad, dolor, compasión, confianza o perdón son algunos de los aspectos que comparten las historias protagonizadas por los diferentes personajes, mostrándonos en algunos casos diferentes reacciones ante un mismo suceso y utilizando en todo momento Khaled Hosseini las emociones para llegar hasta el lector. Es una novela que en su conjunto se estructura a través de conexiones, haciéndonos ver que de una manera u otra todo está vinculado y de esta manera cada decisión tomada en un momento dado acabará provocando una reacción en la vida de otra u otras personas.

En este caso, Khaled Hosseini no se centra en un único escenario para desarrollar su novela y así a lo largo de las páginas nos moveremos por diferentes lugares como París, las isla griega de Tinos, San Francisco o Kabul, aunque la ambientación no es un aspecto determinante en esta obra. De esta manera, el autor no se centra tanto en la situación política, económica o social de Afganistán, aunque sí está presente en un segundo plano recogiendo los hechos que han marcado la historia reciente de este país y que quedan resumidos en una única palabra: guerras. Los primeros combates en las zonas rurales que se fueron extendiendo a las ciudades y posteriormente la llegada de los talibanes hasta que fueron derrotados por parte de la Alianza del Norte son algunos de los sucesos a los que el autor nos acerca a través de las experiencias de los propios personajes.

Una vez más, Khaled Hosseini vuelve a sorprendernos con una conmovedora novela que consigue hacernos sentir y emocionarnos con las experiencias de sus personajes. Una obra que sorprende por su complejidad y por la estructura empleada en su desarrollo, necesitando del esfuerzo del lector para ir encajando cada una de las piezas de un complejo puzzle basado tanto en las relaciones familiares como en las conexiones establecidas en torno a los miembros de una familia.  




FUENTES: imagen autor aquí
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