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miércoles, 13 de agosto de 2014

Los muertos no aceptan preguntas - Antonia Romero

Título: Los muertos no aceptan preguntas
Autor: Antonia Romero
Editorial: Autoeditado
Año: 2014
Nº de páginas aprox.: 197

"Los muertos no aceptan preguntas" es la última novela publicada por Antonia Romero y con la que participa en el concurso de autores indies organizado por Amazon, El Mundo y La esfera de los libros. Tras haber leído La tumba compartida, Los diletantes y Los cambiantes con muy buenos resultados, estaba deseando repetir con la autora y, teniendo en cuenta las opiniones que habían comenzado a salir sobre esta obra, me animé con su lectura.

Los muertos no aceptan preguntas recoge la historia de Nela, una joven que trabaja como traductora de inglés y reside en una pequeña casita de la localidad barcelonesa de Casteldefells, donde ha encontrado cierta tranquilidad tras una traumática infancia en la que tras perder a su madre, tuvo que enfrentarse a un padre que convirtió su vida en un infierno. En la buhardilla de su casa, Nela mantiene ocultos los demonios que arrastra de su pasado, un espacio que no ha querido compartir con nadie, al igual que tampoco ha querido desvelar su capacidad para hablar con los muertos, un don que únicamente su amigo Jaime conoce y acepta. La poca estabilidad que ha logrado en su vida se tambaleará cuando contacte con ella una mujer que se identifica como su tía y que le comunicará que en el desván de la casa familiar ha encontrado algo de su madre para ella. Será así como Nela comience a descubrir el verdadero pasado de su madre, un pasado que encierra oscuros secretos a los que Nela tendrá que hacer frente para salir adelante y construir una nueva vida que le permita ser feliz.

Al ser la cuarta novela que leía de Antonia tenía una cierta seguridad en cuanto al resultado de esta lectura y no me equivocaba, pues la novela me ha gustado mucho y ha cumplido mis expectativas. Los que me leéis habitualmente sabéis que no soy demasiado aficionada a los elementos paranormales y en ese sentido encontrarme con un personaje que hablaba con los muertos era el único punto que podía fallar, pero Antonia ha logrado el equilibro perfecto y todo encaja con naturalidad, permitiendo que el lector extraiga sus propias conclusiones al finalizar el libro en torno a este punto.

Antonia Romero (Fuente)
La novela se presenta dividida en veintidós capítulos y todos ellos comienzan con una cita extraída de alguna película clásica como por ejemplo Corrientes ocultas, Laura o Casablanca. Aunque el desarrollo de la trama sigue un curso lineal, intercaladas en estos capítulos nos encontramos algunas partes maquetadas en cursiva para diferenciarlas y que nos trasladan al pasado para descubrir, de manera progresiva, lo sucedido en esos años. La mayor parte del relato nos llega a través de un narrador omnisciente, aunque en algunos momentos este deja paso a una narración en primera persona a cargo de uno de los personajes, generalmente para contarnos lo sucedido en el pasado.

La obra cuenta con un ritmo vibrante que mantiene la tensión e intriga en el lector y el estilo narrativo de Antonia se mantiene en consonancia con sus anteriores obras, encontrándonos con una prosa fluida, sencilla, clara y directa que facilita la lectura, unida a cuantiosos diálogos que dinamizan la narración, y a un planteamiento que engancha desde las primeras páginas, lo que hace que avancemos rápidamente. Especial importancia tienen también las descripciones, encontrándonos con pasajes que se extienden en ofrecernos los datos necesarios para que podamos hacernos una composición de los diferentes escenarios.

Como ya ocurría con sus otras obras, uno de los puntos más positivos se encuentra en la construcción que Antonia Romero realiza de sus personajes. Nos encontramos con una serie de figuras bien construidas y definidas dentro de la trama, que responden a personalidades realistas y coherentes, y a los que el lector llega a conocer en profundidad. Se incide especialmente en su psicología y así progresivamente vamos descubriendo la verdadera realidad que se oculta tras cada uno, mostrándonos sus virtudes y defectos y permitiéndonos descubrir el origen de algunos rasgos de sus caracteres o las motivaciones que se esconden detrás de sus actos.

En el centro de la trama se sitúa el personaje de Nela y es una protagonista que resulta interesante y con la que el lector conecta desde un principio. Alrededor de su pasado giran interrogantes que iremos desvelando paulatinamente, proceso que nos permitirá ir conociéndola mejor y comprendiendo su forma de ser, pues su personalidad está muy marcada por los traumas de su infancia. Es una joven que arrastra la falta de cariño junto a un agudo sentimiento de culpabilidad, aspectos que la hacen vulnerable y provocan que se encuentre encerrada en si misma, aunque con el tiempo las experiencias vividas le han ido dotando de fuerza, valentía e independencia. Uno de los aspectos que más llama la atención en ella es su capacidad para hablar con los muertos, una cualidad que, como os decía anteriormente, queda perfectamente integrada en la historia de tal manera que será el lector el que extraiga sus propias conclusiones.

Nela resulta una figura interesante pero el resto de personajes principales no se quedan atrás. Así tenemos al pintor Nicolás Reverter, un hombre que resulta en un principio un tanto misterioso pero en cuya personalidad progresivamente iremos penetrando, descubriendo tanto su pasado y los hechos que le atormentan, como los atributos más negativos de su carácter. Nicolás se convertirá en una persona importante para Nela aunque no llegará a ejercer tanta influencia en ella como su padre, un hombre que desde un principio se mostrará duro, insensible, cruel y peligroso, ganándose nuestro desprecio junto al de todos los que le conocen un poco más de cerca. Aunque con unas personalidades más comunes, también destacan el mejor amigo de Nela desde niña, Jaime, quien será su gran apoyo y confidente, junto al hermano de este, Alejandro, y por las referencias al pasado conoceremos a su madre Gabriella o a Sebastián.

Por lo que se refiere a la ambientación, aunque no es un aspecto determinante en esta obra, se encuentra también muy cuidada y así la zona que más sobresale es Galicia y concretamente en la provincia de A Coruña la zona de la Costa du Morte. Encontramos referencias a lugares relevantes como Carballo, Sofán, Malpica de Bergantiños o las Islas Sigargas que los personajes visitan, dejando constancia también de ciertas leyendas de la zona. Sin embargo las descripciones más detalladas se centran en recrear tanto la Casa Grande de los abuelos de Nela como la de la propia Nela en Casteldefells, dos espacios que una vez finalizada la lectura es como si hubiéramos tenido oportunidad de visitar.

Hay que mencionar también que la mitología tiene su espacio reservado en esta obra y así nos encontramos con la inclusión de ciertos mitos que están relacionados de alguna manera con lo que sucede en momentos puntuales, justificando así que los personajes incluyan estos relatos en sus diálogos y nos permitan a los lectores, testigos de los mismos, descubrir estas fascinantes historias. La mitología es algo que a mí siempre me ha parecido atractivo y por eso me ha resultado positivo encontrarme estos pequeños relatos integrados en los capítulos de la novela, convirtiéndose en un complemento más a la lectura.

Creo que uno de los grandes aciertos de Antonia en esta obra es la equilibrada combinación que ha realizado entre diferentes líneas argumentales. Si bien hay una trama que podemos considerar la principal y que giraría en torno al pasado que Nela quiere descubrir, alrededor se van construyendo otras subtramas que se relacionan con esta y aumentan el interés de la novela en su conjunto. Son tantos los interrogantes abiertos que es complicado abandonar la lectura sin saber cómo van a resolverse pues todos los planteamientos resultan llamativos y despiertan nuestro interés. De esta manera se mantiene la tensión narrativa, desde los primeros capítulos hay secretos que se han mantenido ocultos y es necesario desvelar, pero también nos encontramos con una parte más romántica que sirve de complemento y con una serie de aventuras que Nela tendrá que vivir en el avance de su investigación. Como veis son varios los elementos que encontramos en el interior de Los muertos no aceptan preguntas y que dan como resultado una trama muy lograda tanto en su planteamiento como en su desarrollo.

Resumiendo, con un planteamiento que engancha desde las primeras páginas, una combinación de líneas argumentales que tocan diversos temas y que hacen difícil encuadrarla en un único género y gracias a los múltiples interrogantes que plantea a lo largo de las páginas, Los muertos no aceptan preguntas es una novela con la que creo que disfrutarán un gran número de lectores, especialmente los aficionados a los thrillers o a las historias que encierran secretos familiares. 

Si te ha gustado mi reseña, puedes comprar el ebook a través del siguiente enlace:



Gracias a la autora por facilitarme el ejemplar

martes, 5 de agosto de 2014

Ecos del pasado - Pat Casalà

Título: Ecos del pasado
Autor: Pat Casalà
Editorial: Autoeditado
Año: 2014
Nº de páginas aprox.: 264

"Ecos del pasado" es el último libro publicado por Pat Casalà y con el que participa en el concurso de autores indies convocado por Amazon, El Mundo y La Esfera de los Libros. De esta autora hace un par de años leí El secreto de las cuartetas y, aunque aún tengo pendiente su segunda parte, cuando hace unos días contactó conmigo y me ofreció la posibilidad de leer esta obra, acepté encantada.

Ecos del pasado tiene por protagonista a Jessi, quien se acaba de trasladar desde Barcelona a la casa de sus abuelos en Palo Alto para comenzar sus estudios en la universidad de Stanford. A pesar de la ilusión que siente ante esta nueva etapa de su vida, alejada de unos padres con los que no tiene una relación demasiado buena, Jessi no ha conseguido superar la reciente muerte de su hermano Josh, fallecido hace cuatro meses a causa de un ataque cardiaco, por lo que se siente deprimida y sin ganas de salir a divertirse. No obstante, en Palo Alto está su prima Mel, quien hará todo lo posible por animarla y sacarla de casa, conociendo en una de estas ocasiones a Noah Miller, el hijo del gobernador de California y que es un atractivo joven acostumbrado a que todas las chicas caigan rendidas ante él a pesar de saber que únicamente las utilizará para una noche de sexo. Jessi no podrá evitar sentirse atraída por él, más cuando Noah comience a mostrar interés por ella, lo que acabará dando paso a una relación cada vez más estrecha en la que además de enfrentarse a sus propios sentimientos, deberán esclarecer el oscuro secreto que la madre de Jessi ha mantenido oculto todos estos años.

Tanto por la sinopsis que acompaña a Ecos del pasado como por su portada - realizada por la sobrina de Pat- me había hecho a la idea de que me encontraba ante una obra de corte romántico y comencé a leerla con esas expectativas, por lo que me ha resultado agradable encontrarme con otra línea argumental que podemos encuadrar dentro del género negro y criminal y que ha sido la que me ha resultado más interesante.

Pat Casalà (Fuente)
Estructuralmente, la novela se presenta dividida en cuarenta y seis capítulos de corta extensión que se van alternando entre dos puntos de vista, estando unos narrados por la propia Jessica utilizando para ello la primera persona, y otros desde la perspectiva de Noah, empleando en este caso un narrador omnisciente. Todo esto hace que el ritmo, que ya de por si es bastante ágil, se incremente, resultando una lectura muy entretenida por la que avanzamos casi sin darnos cuenta.

El estilo de Pat se mantiene similar al que ya descubrí en El secreto de las cuartetas, utilizando una prosa directa, sencilla y clara, con abundancia de diálogos que dan agilidad y manteniendo equilibrados la tensión e intriga en torno a los hechos del pasado con la parte más romántica de la trama. He de señalar como punto negativo que la obra necesitaría una corrección para subsanar algunas faltas de ortografía que contiene, y también en algunas ocasiones incide demasiado en ciertas cosas, por ejemplo, en matizar que no es comprensible que Josh haya sufrido un ataque al corazón.

Ecos del pasado es una novela que cuenta con un buen punto de partida y cuya trama a mí me ha resultado adictiva, la historia plantea desde el principio los interrogantes necesarios para captar el interés del lector, haciendo necesario seguir los pasos de los protagonistas para ir avanzando en la investigación y desvelar lo sucedido en el pasado. Las aventuras se suceden constantemente, con giros argumentales que mantienen la tensión y hacen que siempre quieras avanzar un poco más, todo ello acompañado de toques románticos que en función de la afinidad del lector al género gustarán más o menos.

Ahora bien, llegados a este punto es necesario que mencione también el aspecto que menos me ha convencido y que hace que todo lo anterior en cierta forme se tambalee y pierda consistencia. Desde mi punto de vista la historia transcurre demasiado rápido ya que todo lo vivido por Jessi y Noah ocurre en tan solo un par de días, algo que me cuesta mucho dar por creíble. En varias ocasiones los protagonistas inciden en este aspecto, resaltando que es algo inusual, pero para mí la velocidad a la que avanzan, tanto en el descubrimiento de pistas como en la conexión entre las mismas, resulta un tanto forzado, al igual que la cantidad de hechos que se acumulan en las veinticuatro horas de cada uno de los días, resultando esto también aplicable a la relación que se va construyendo entre ellos. Creo que sería necesario un margen de tiempo más amplio en el desarrollo de la trama para hacerla más verosímil, quizás no tanto por la resolución del caso como por la evolución de los personajes.

Como protagonista de esta historia nos encontramos a Jessi, una joven de veinte años que se debate entre la ilusión por comenzar una nueva etapa de su vida alejada de unos padres que no la quieren, y la tristeza por la reciente muerte de su hermano, con quien estaba muy unida. Jessi es una persona introvertida, tímida y solitaria, centrada en sus estudios y en lograr que sus padres se sientan orgullosos de ella, por lo que no suele salir a divertirse y su mundo se limita a la biblioteca, las clases y su cuarto, quedando fuera de sus intereses las relaciones con los chicos. Su llegada a Palo Alto supondrá nuevas experiencias que harán que estos aspectos cambien, descubriendo sentimientos y necesidades que hasta ahora no había experimentado. Por su forma de ser es una persona con la que es fácil conectar desde las primeras páginas, implicándose en su historia y en los avances que realiza.

El otro personaje que lleva el gran peso de la trama es Noah Miller, quien siente la presión de ser el hijo del gobernador de California, reaccionando con rebeldía y desobediencia. Noah es un joven atractivo que ejerce una fuerte influencia sobre las mujeres por su aspecto y por su posición, para quienes es irresistible a pesar de su conocido carácter de mujeriego e insensible. No obstante, tras este desagradable carácter iremos descubriendo otra persona más cálida, afectuosa y sensible que dejará ver su lado más tierno.

A pesar de estar un tanto estereotipados, ambos personajes han sido perfilados con detalle, lo que nos permite llegar a conocer bastante bien su forma de ser y sentirlos cercanos, pero su evolución se enfrenta al problema temporal que he señalado anteriormente. Pienso que, aunque no imposible, es extraño que una persona sufra una modificación tan marcada y cambie sus ideales en un corto periodo de tiempo, por lo que hay algunas reacciones que para mí han sido incomprensibles, como por ejemplo la de Noah cuando escucha hablar a su padre y a Douglas en la madrugada posterior a la fiesta.

Junto a ellos nos encontramos con diversos secundarios que se encuadran dentro del círculo de amistades y familia de ambos y que aunque no están concretados con tanto detalle, sí responden a personalidades diferenciadas y marcadas. Entre los principales destacan Scott, amigo de Noah y con quien compartirá andanzas y confidencias; Mel, la prima de Jessi y con la que está muy unida; los ricos y poderosos Miller, Douglas Morrison o los abuelos de Jessi.

No soy especialmente aficionada a las historias románticas y eso contribuye a que en Ecos del pasado me quede con la trama en torno a lo sucedido en el pasado, unos hechos que me han mantenido en tensión y que han hecho que no pudiese abandonar la lectura hasta tener claro cómo encajaban todas las piezas. Pat consigue mantener el interés del lector dosificando la información y las pistas, y aunque algunas cosas son fácilmente deducibles, no es hasta casi los capítulos finales donde desvelaremos todos los interrogantes que se han ido planteando en las páginas precedentes.

En definitiva, Ecos del pasado es un libro en cuyo interior se combinan el romance con la intriga y el suspense, dando como resultado una lectura muy entretenida que sigue un ritmo trepidante desde las primeras páginas y que creo que gustará a un amplio número de lectores a pesar de los puntos que he señalado. 

Si te ha gustado mi reseña, puedes comprar el libro a través del siguiente enlace:


Gracias a la autora por facilitarme el ejemplar
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