Título: Los diletantes
Autor: Antonia Romero
Editorial: B de Books
Año: 2013
ISBN: 9788490193679
Nº de páginas aprox.: 207
SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ
Tras leer La tumba compartida hace unos meses que, como os
comenté en su reseña, me gustó mucho, cuando Antonia me habló de su nueva
novela a pesar de que no encajaba demasiado en mis preferencias de lectura me
animé a darle una oportunidad y no me arrepiento ya que me ha resultado muy
entretenida.
Los diletantes es la primera parte de una saga juvenil que
Antonia Romero nos presenta bajo el título de El quinto sello. En este volumen
conocemos a Ada, una joven de dieciséis años que acaba de perder a sus padres
en un accidente en el que ella misma quedó en coma y que, tras despertar del
mismo, se traslada a vivir con su hermana mayor Ariela a un nuevo pueblo.
Desde que ha despertado del coma Ada no es la misma,
reaccionando cada vez que alguien la toca o abraza y por si esto no fuese
suficiente tiene que enfrentarse a un cambio de estilo de vida y tener que hacer
nuevos amigos. En un esfuerzo por integrarse en este nuevo mundo Ada acepta
retomar sus clases de piano, comenzando a tomar clases con Andrew, un misterioso
y joven profesor por el que pronto sus sentimientos comenzarán a cambiar.
Al lado de Andrew Ada comenzará a tener extrañas visiones y
poco a poco y con su ayuda irá recordando lo que ocurrió realmente la noche en
la que sufrió el accidente, descubriendo un nuevo mundo oculto a los ojos de
todos en el que conviven cuatro razas de vampiros y del que ella forma también
parte como Diletante.
No suelo leer novelas de vampiros, es un tema que no me
resulta atractivo y por eso son muy raras las ocasiones en las que me animo con
este tipo de lecturas. Sin embargo eso no ha sido un obstáculo para disfrutar
de esta historia que me ha atrapado desde las primeras páginas.
Junto a un prólogo y un epílogo final, la novela presenta
veintitrés capítulos en los que utilizando una narración en primera persona Ada
nos cuenta su historia, aunque en algunos momentos puntuales deja paso a una
narración en tercera persona para detallar escenas importantes para el
desarrollo del argumento que no incluyen a Ada. El ritmo que sigue en todos
ellos es muy ágil, con una prosa sencilla y abundantes diálogos que le dan fluidez
a la narración y que hacen que la obra se lea muy rápido.
Como ya señalé en la reseña de La tumba compartida, Antonia
Romero destaca en la construcción de personajes, dotándoles de personalidades
coherentes y multitud de facetas y emociones que los hacen humanos y realistas.
En este caso estamos ante una novela de corte fantástico pues la mayoría de
personajes tienen algún poder que los aleja de los seres normales y corrientes
pero al margen de esto son figuras sacadas del día a día que perfectamente
podrían encajar a nuestro alrededor. Eso es un punto que para mí ha sido
positivo pues la historia que se desarrolla transcurre en nuestro tiempo y en
nuestro país, concretamente en un pueblo cercano a Barcelona, por lo que en
cierta forma no está completamente desconectada de la realidad.
Al asumir la voz narrativa Ada se convierte en la auténtica
protagonista de esta historia, protagonismo que comparte en un grado menor con
Andrew. Es una chica con una personalidad marcada por los traumas que le ha
provocado la experiencia que ha vivido y que la autora consigue reflejar de tal
manera que el lector comprende por lo que está pasando y cómo se siente. Creo
que Antonia ha conseguido crear una figura sólida, que va evolucionando
progresivamente y adaptándose a los cambios que se van produciendo a su
alrededor y lo hace de forma bastante razonable y madura, a pesar de tener
reacciones propias de su edad.
La faceta en la que menos me ha gustado es la romántica,
quizás también sea algo personal pero las relaciones que surgen en este tipo de
libros nunca me suelen convencer demasiado y en este caso creo que Ada sufre
una pequeña transformación en su personalidad, perdiendo parte de su fortaleza.
Por otro lado me quedo con la sensación de que todo ha surgido muy rápido,
aunque también es cierto que los amores juveniles tienen tendencia a ser de
gran intensidad sin necesidad de afianzar demasiado los sentimientos, por lo que
tampoco puedo decir que sea un punto negativo.
Pienso que es interesante la construcción que Antonia
realiza en torno a una sociedad en la que conviven cuatro razas de vampiros y
puesto que se trata del primer volumen, se centra en dejar detalladas las características
propias de cada tipo y la organización interna que tienen, su historia pasada o
su forma de vida para que el lector tenga claras las premisas que rigen este
particular mundo. Personalmente me ha resultado una idea original aunque como
os comentaba al principio, no soy lectora de novelas de vampiros por lo que no
tengo base con la que comparar.
Por lo que se refiere a la ambientación, la mayor parte de
la acción transcurre en un pueblo cercano a Barcelona, Sant Llorenç, y puesto
que los escenarios no es algo demasiado relevante en esta historia, no nos
encontramos con descripciones exhaustivas pero sí con las necesarias para tener
una idea de la apariencia de los ambientes en los que se mueven los personajes,
como el instituto o las diferentes estancias de las casas de Ada y Andrew. Además en algunas ocasiones Ada se
desplaza por ejemplo al centro comercial de L’Hospitalet o a Barcelona,
recorriendo zonas conocidas como la Plaza Cataluña o Las Ramblas.
Otro punto a destacar es que Los diletantes es una novela en
la que la música tiene una gran importancia. Constantemente encontramos
referencias a las canciones y grupos que acompañan a Ada en su día a día, tanto
los que escucha en su Ipod como los que toca en sus clases de piano. Son dos tipos
de música completamente diferentes pues en el primer caso encontramos por
ejemplo Keane, Breaking Benjamin, Evanescence o Linkin park y en el segundo
música clásica de Chopin o Mozart entre otros. Es por lo tanto una lectura que
podemos acompañar con su propia banda sonora, escuchando las canciones a las
que Ada se va refiriendo a lo largo de las páginas.
En conclusión, Los diletantes es una lectura amena en la que
siguiendo un ritmo ágil y dinámico, combina acción con una historia romántica
juvenil. Una novela que se convierte en el punto de partida de una saga que
gira en torno a una sociedad en la que conviven varios tipos de vampiros, por
lo que habrá que esperar a las siguientes entregas para seguir la evolución de
los mismos y descubrir qué le deparará a Ada su futuro.

