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miércoles, 9 de marzo de 2016

Tres muertes en Estambul - Francisco Manuel Granado

Título: Tres muertes en Estambul
Autor: Francisco Manuel Granado
Editorial: Éride
Año: 2015
ISBN: 978-84-16596-00-3
Nº de páginas: 344

De Francisco Manuel Granado había leído anteriormente La cabeza de Diana y Regreso a Venecia, dos novelas muy bien escritas y que me habían gustado, por lo que cuando supe que el autor había publicado un nuevo libro, Tres muertes en Estambul, y que además se ambientaba en una ciudad tan llamativa, tuve claro que antes o después lo acabaría leyendo.

Francisco Granado
Francisco Granado
La trama de "Tres muertes en Estambul" nos sitúa en esta ciudad en la época de la Segunda Guerra Mundial, concretamente en el año 1943. En octubre de ese año llegan a su puerto con la intención de pasar unos días de vacaciones un grupo de jóvenes herederos americanos, entre los que se encuentra un español exiliado en América a causa de la guerra civil, David Alaya, quien tomará la decisión de quedarse en Estambul para realizar trabajo periodístico. Sin embargo, sus planes de luchar por sus ideales e imitar a su ídolo Ernest Hemingway pronto darán al traste ya que a David le engañarán y será detenido por la policía, lo que provocará que su hermana, una duquesa rusa que vive en la ciudad, deba salir en su rescate, ejerciendo su poder entre conspiradores y traficantes, y enfrentándose tanto a agentes dobles como a miembros de la Gestapo y de la inteligencia turca para lograrlo.

Al igual que ya me ocurrió con sus anteriores libros, Tres muertes en Estambul ha sido una novela con cuya lectura he disfrutado desde las primeras páginas y es que leer a Francisco Granado es una delicia pues cuenta con un estilo narrativo muy personal que merece la pena descubrir, sumándole en este caso un llamativo planteamiento que genera interés por su desarrollo en el lector desde un principio.

Son treinta los capítulos en los que se presenta dividida la novela y a lo largo de los mismos iremos siguiendo linealmente el curso de la historia. Para ello el autor ha seleccionado un narrador omnisciente gracias al que se mueve entre los diferentes escenarios y personajes, dándonos una visión completa de todo lo que está ocurriendo. Como os decía, una de los elementos que diferencia los libros de Paco Granado es su estilo narrativo, trabajado con sumo cuidado y detalle. En este caso nos volvemos a encontrar con ese lenguaje tan característico al que los que hemos leído ya algún libro suyo estamos acostumbrados. El autor emplea una prosa sobria, culta, refinada y armoniosa, sin que por ello la narración pierda fluidez, haciendo que la lectura sea muy agradable además de entretenida, algo en lo que también influye el ritmo narrativo ágil y constante.

Santa Sofia
Santa Sofia ©
Al igual que ya ocurría en Regreso a Venecia, en la trama de "Tres muertes en Estambul" nos vamos a encontrar con una mezcla de varios elementos que aumentan su atractivo. Así teniendo en cuenta lo que va ocurriendo a lo largo de los capítulos y el perfil de sus personajes, podemos afirmar que estamos ante una novela de espías, aunque por el contexto en el que se desarrolla también es en parte histórica y además en su interior nos vamos a encontrar con ciertas dosis de romanticismo, todo ello aderezado con la tensión y el suspense propias de un thriller. Como veis una combinación de lo más interesante tejida a través de diferentes hilos argumentales vinculados entre sí para dar lugar a una historia sólida y coherente que el autor va desgranando progresivamente y a través de los distintos personajes.

Y es que Tres muertes en Estambul es una especie de novela coral en la que todos los personajes tienen una gran relevancia, desempeñando un determinado papel que es fundamental para el desarrollo de los hechos. Siendo así, quedan perfectamente perfilados, con mayor o menor profundidad en función de la posición que adoptan en la trama, ya que en el caso de algunos es necesario que se mantenga un cierto halo de misterio para que el lector no tenga clara su postura respecto a ellos. Dos figuras se sitúan en el eje central y así por una parte está David Alaya, un joven optimista, impulsivo, osado e impetuoso que lucha por la libertad y cuyos ideales marcarán sus pasos y por otra parte está su hermana, la enigmática duquesa Beresina, una auténtica superviviente que mantiene una continua batalla contra las adversidades de su viudez en el exilio, cultivando para ello las relaciones con todos, con independencia de su postura y resistiéndose a mostrarse débil. Junto a ellos y no menos importantes están el profesor Kosminder, un escritor austriaco de novelas policiales que está en Estambul como exiliado político buscando la paz; el agregado diplomático Kim Philby, uno de los personajes reales que aparecen en la trama, su esposa Nadine, el General Ozoban, jefe de la Inteligencia turca que por su cargo comete cuantos atropellos puede siendo uno de los hombres más temidos y respetados en Estambul, o Dick, el dueño del Café Estambul, el local más popular de la ciudad, un hombre apuesto, aventurero y valiente que aparece envuelto en un aura de leyenda.

Puente Gálata ©
Otro aspecto que es necesario resaltar de "Tres muertes en Estambul" es la excelente ambientación con que la novela cuenta. Os decía al principio que el libro me había atraído por transcurrir en este escenario, una ciudad que visité hace un par de años, y en este sentido no me ha decepcionado ya que durante su lectura me he sentido transportada nuevamente a sus calles, aunque haya sido en épocas diferentes. La trama se sitúa durante la época de la Segunda Guerra Mundial y a pesar de que es un periodo en el que se ambientan un gran número de libros, Paco Granado nos ofrece una perspectiva diferente y novedosa ya que no se centra propiamente en el conflicto y por lo tanto no nos vamos a encontrar con los elementos que suelen caracterizar a este tipo de historias. En este caso la guerra queda como telón de fondo para encuadrar una historia que transcurre en uno de los países que se mantuvieron neutrales durante el conflicto, y más concretamente en su capital, Estambul. Con su posición estratégica entre Europa y Asia, su neutralidad favoreció la convivencia de miembros de ambas potencias, convirtiéndose en un imán para los espías de los países que estaban en guerra así como para los miembros de los servicios secretos y para los refugiados. Esta situación es la que queda reflejada a la perfección en Tres muertes en Estambul y así nos encontramos con una reproducción de su atmósfera que resulta envolvente y muy visual, lo que nos permite trazar en nuestra mente cada una de las escenas que se van sucediendo sin problema. Y no solo queda plasmado su ambiente sino que el autor va dejando constancia de su apariencia y del encanto que siempre la ha caracterizado, sumergiéndonos en el corazón de la ciudad, moviéndonos por sus pintorescas calles y plazas, contemplando el Bósforo u observando lo que sucede en torno al famoso Puente Gálata, sin olvidarse de sus elementos más representativos como las mezquitas, los palacios, cafés o bazares. Se convierte así Estambul en un personaje más de esta novela, por lo que resulta muy recomendable para aquellas personas que, como es mi caso, disfrutamos con los libros que nos permiten viajar a través de la lectura.

Es evidente que Paco Granado ha conseguido cautivarme nuevamente con esta novela tanto por su atractivo planteamiento como por la bella y cuidada prosa que caracteriza su estilo narrativo. Tres muertes en Estambul es una historia de espías, secretos y traiciones, bien construida y desarrollada, que cuenta con unos sólidos personajes y que gracias a su fantástica ambientación nos trasporta a la fascinante y seductora ciudad de Estambul con la Segunda Guerra Mundial como telón de fondo.

Si te ha gustado mi reseña, puedes comprar Tres muertes en Estambul a través del siguiente enlace:

Gracias al autor por facilitarme el ejemplar para su reseña

viernes, 11 de enero de 2013

FLORES DE INVERNADERO - Natalia García

Título: Flores de invernadero
Autor: Natalia García
Editorial: Éride Ediciones
Año: 2011
ISBN: 9788415425151
Nº de páginas: 212

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Fue el pasado verano cuando Natalia García contactó conmigo para ofrecerme un ejemplar de su novela Flores de invernadero para leer y reseñar en el blog. Puesto que no conocía ni a la autora ni su novela, tuve que investigar un poco antes de responder y animada por las opiniones positivas que encontré y por algunos puntos que me resultaron atractivos en su sinopsis acepté la propuesta.

El argumento de Flores de invernadero gira en torno a la vida de su protagonista, Emma, ejecutiva de una agencia de publicidad y madre soltera de una hija adolescente que aspira a convertirse en periodista por lo que se encuentra estudiando en Londres para mejorar su inglés. En el entorno de Emma encontramos tanto a sus familiares y amigos como a sus compañeros de trabajo y vecinos. Así en el trabajo comparte confidencias con Laura, una joven treintañera que lleva una vida una tanto alocada e inestable a nivel sentimental y entre sus amistades se encuentra Mercedes, su mejor amiga, casada desde hace años y buscando quedarse embarazada. También conoceremos a sus padres que empiezan a sufrir los achaques de la edad y a sus vecinos, un matrimonio desestructurado que tienen una niña encantadora a la que Emma se encarga de cuidar de vez en cuando.

A grandes rasgos estos serán los principales ámbitos en los que se irá desarrollando la trama de Flores de invernadero, un libro en el que poco a poco vamos conociendo a su protagonista tanto a través de sus experiencias pasadas como de su vida actual, viéndola evolucionar y profundizando en su personalidad. Nos hablará por una parte de su vida familiar y de los problemas a los que tiene que enfrentarse en la misma, de su vida a nivel sentimental, de su círculo de amigos y de su entorno laboral, es decir, los mismos aspectos que podemos encontrar en la vida de cualquier persona y eso hace que sea una novela en ese sentido muy actual y cercana a la realidad.

Natalia García escribe con una prosa sencilla y cercana que da lugar a un estilo directo y ameno, resultando una novela de ritmo ágil influenciado también por la estructura que sigue de capítulos muy cortos, algunos incluso de una o dos páginas. Utiliza una narración en primera persona por lo que es Emma la encargada de hacernos partícipes tanto de sus acciones como de sus pensamientos y emociones, dando lugar así a una obra en la que prima el carácter reflexivo, intimista y sentimental, muy próxima al lector. Predomina la narración sobre el diálogo aunque estos son abundantes, plasmando a través de ellos el carácter de cada uno de los personajes. Creo que están bien desarrollados y resultan reales, pero he echado en falta un mayor uso de las intervenciones del narrador que den más continuidad a la narración, ya que a veces da la sensación de que el diálogo responde más a un guión.

No todos los capítulos están narrados en primera persona sino que a lo largo de la misma encontramos intercalado alguno en el que se utiliza un narrador omnisciente en tercera persona para presentarnos una misteriosa relación sentimental, en la que prima el sexo y la pasión pero de la que no se desvela la identidad de los protagonistas. Crea así un interrogante en torno a ellos y sirve para romper la tónica que domina en el resto de la historia, aunque ese suspense apunta en una dirección muy clara y casi desde el principio podemos establecer una hipótesis en torno a quienes protagonizan estas escenas que tendremos que esperar al final para confirmar y comprobar si estábamos en lo cierto o no.

Os he comentado anteriormente que el ritmo que sigue es ágil pero habréis deducido por lo que os he contado de su argumento que no es una novela cargada de acción o que nos invite a pasar las páginas rápidamente, sigue una evolución constante y es entretenido pero no ocurren grandes cosas ni hay demasiadas sorpresas, es una obra de crecimiento personal donde lo importante es observar la evolución que sigue Emma y llegar a conocerla a través de la retrospecciones a  su pasado.

Claramente se observa que la protagonista es Emma, es el personaje principal y en torno al que gira todo lo demás. Es una mujer que está retratada con mucho acierto, parece sacada de la vida misma y comparte por lo tanto muchos problemas y angustias con cualquiera hoy en día. Es por eso que es fácil conectar con ella y compartir su estado de ánimo, sus inquietudes y alegrías. Su personalidad se  va perfilando a medida que avanzamos, vamos descubriendo los hechos que marcaron su pasado, los obstáculos que tuvo que superar y cómo se desarrolla su vida hoy en día y así nos podemos hacer una idea muy clara de cómo es su carácter, está muy bien perfilada a nivel psicológico lo que permite conocerla en profundidad.

No puedo afirmar si es correcto o no, pero da la  sensación de que la autora se ha proyectado a sí misma en el personaje, quizás no en todas sus facetas pero sí en alguna. Así por ejemplo Emma es ejecutiva en una agencia de publicidad y Natalia García es licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas trabajando en diversas agencias en los últimos años. Es por eso que es capaz de dotar a su personaje de tanto realismo y reflejar con mucho acierto el ambiente que se vive en determinados ambientes como es su puesto de trabajo. Esta faceta laboral es la que más me ha gustado y con la que más identificada me he sentido ya que también he trabajado en publicidad y he disfrutado siguiendo los pasos de Emma y compartiendo sus problemas laborales con los clientes, las campañas y los tiempos de entrega. El mundo de la publicidad me encanta y todo lo que tenga que ver con él me interesa, por lo que en mi caso ha sido un acierto colocar a Emma en este puesto ya que me ha hecho la lectura más interesante.

En los diferentes ámbitos de la vida de Emma conocemos a diversos personajes a los que la autora también ha dotado de un alto grado de importancia, cuidando su caracterización y profundizando en su psicología y personalidades por lo que a pesar de que los conocemos a través de la visión que Emma nos da de ellos, podemos hacernos una idea bastante clara de cómo son. A estos personajes los utiliza para tratar diversos temas de actualidad que se convierten en los problemas a los que muchas personas se enfrentan hoy en día. Así encontramos en Flores de invernadero temas como el problema al que se enfrentan muchas parejas que no consiguen tener un hijo y tienen que recurrir a tratamiento, lo que en muchas ocasiones afecta a su relación, la temida crisis existencial al llegar a los cuarenta, los cambios que produce el paso del tiempo en nuestro cuerpo muchas veces tan difíciles de aceptar, el paro y la dificultad para encontrar un puesto de trabajo, la dificultad de encontrar una pareja estable, el Alzheimer, las dificultades laborales derivadas del exceso de trabajo o de la falta de reconocimiento del trabajo realizado entre otros muchos. Son por lo tanto temas que en mayor o menor medida a todos nos afectan y vemos como estos personajes se enfrentan a ellos y toman una postura determinada con la que en unas ocasiones estaremos de acuerdo y en otras no.

En conclusión, Flores de invernadero es una novela de personajes, que nos invita a reflexionar y a evolucionar junto a su protagonista y compartir sus inquietudes, poniendo de manifiesto muchos de los problemas que nos preocupan hoy en día y ofreciendo una posible vía para enfrentarse a los mismos. Una lectura realista, sencilla y amena que nos habla de amor, sentimientos y vínculos y en la que destaca su protagonista tanto por su carácter como por su evolución y determinación.




Gracias a Natalia García por facilitarme el ejemplar
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