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miércoles, 19 de julio de 2017

Más allá del invierno - Isabel Allende

Título: Más allá del invierno
Autor: Isabel Allende
Editorial: Plaza & Janés
Año: 2017
ISBN: 978-84-0101-976-0
Nº de páginas: 352

Isabel Allende es una autora que me gusta mucho y hacía ya bastante tiempo que no leía nada suyo, por lo que he aprovechado su última publicación, Más allá del invierno, para reencontrarme con ella y disfrutar nuevamente de sus letras.

La trama de Más allá del invierno gira en torno a la vida de tres personajes, Lucía, Richard y Evelyn, quienes en mitad de una intensa tormenta de nieve que azota a la ciudad de Nueva York, tendrán que hacer frente a una arriesgada aventura que afianzará una estrecha amistad entre ellos. Conoceremos así a Lucía Maraz, una chilena de sesenta y dos años que recientemente se ha instalado en Estados Unidos para trabajar como profesora visitante en la Universidad de Nueva York. Su jefe y casero es Richard Bowmaster, un hombre de ánimo sombrío y actitud pesimista que reside en el barrio de Brooklyn en compañía de sus gatos, alquilando el sótano a Lucía. Y el trío se completa con Evelyn Ortega, una joven indocumentada de Guatemala que trabaja cuidando al hijo de un matrimonio en la ciudad.  A lo largo de los capítulos iremos descubriendo qué pasado esconde cada uno de ellos, y al mismo tiempo asistiremos al desarrollo de sus andanzas en la actualidad, en pleno invierno del año 2016.  

Isabel Allende
Isabel Allende
Esta nueva novela de Isabel Allende me ha parecido diferente a las otras obras que he leído suyas y he de reconocer que al principio el argumento no me decía nada en especial, pero poco a poco la autora ha conseguido que me implicase en la vida de sus protagonistas y finalmente me he encontrado completamente atrapada por la historia, deseando conocer más de los personajes y al mismo tiempo intrigada por la resolución de la línea argumental que transcurre en la actualidad, en la que hay ciertas dosis de suspense.

Como os acabo de adelantar, en el interior de "Más allá del invierno" nos vamos a encontrar con una combinación de diferentes hilos argumentales. Por una parte tenemos la trama que transcurre durante unos días invernales de comienzos de 2016, cuando transcurre la aventura en la que se ven implicados los tres protagonistas y la intriga que gira en torno a estos hechos. Por otra parte vamos a ir descubriendo el pasado de cada uno de ellos, dando lugar a otras tres tramas paralelas. Tenemos así una división en capítulos que se abren con la indicación del nombre del protagonista y la ubicación en la que se sitúa la acción, alternándose entre las diferentes líneas argumentales. Y de esta manera es una novela que, aunque por su planteamiento no tiene un ritmo intenso, se lee con fluidez, manteniendo la atención del lector en todo momento. 

Por lo que se refiere al estilo, Isabel Allende vuelve a deleitarnos con esa prosa cercana y precisa que la caracteriza, haciendo uso de un lenguaje elegante, cuidado y claro que facilita y agiliza la lectura, que resulta así muy agradable a la par que entretenida. Narración y diálogo están bien equilibrados y la autora se sirve de un narrador omnisciente en tercera persona del pasado que le da libertad para moverse entre personajes y tiempos, con lo que va dosificando la información para que el interés y la intriga se mantengan hasta el final.

Isabel Allende es una autora que construye con delicadeza y mimo sus personajes y esto es algo que queda patente en Más allá del invierno. La novela gira en torno a las tres figuras principales ya mencionadas, Lucía, Richard y Evelyn, tres personas en principio diferentes entre sí pero que acabaremos viendo que tienen bastante en común. Lucía Maraz es una chilena de sesenta y dos años que se ha instalado en Estados Unidos tanto para estar más cerca de su hija como para buscar sorpresas y nuevas oportunidades, ya que no está dispuesta a convertirse en una vieja sola y acosada por los malos recuerdos del pasado. Es una mujer con un carácter estoico, vitalista, optimista y atrevida que, a pesar de haber pasado por momentos muy duros, no se aferra al sufrimiento, sino que mira la vida con entusiasmo y esperanza por encontrar algo mejor.

Al contrario que ella, Richard es un hombre frío y solitario de carácter tranquilo y pensativo que vive en compañía de cuatros gatos, encerrado en si mismo y doblegado por el peso de sus preocupaciones. En el entorno perfectamente controlable de su piso, raramente se deja llevar por sus impulsos, limitándose a salir para ir a trabajar o para visitar a su padre, internado en una residencia de ancianos, y que es el responsable de que Richard se dedique a colaborar en alguna ocasión con las causas justas, especialmente en la defensa de los más necesitados. Y será esto lo que le motive a ayudar a Evelyn, una muchacha guatemalteca que se encuentra en Estados Unidos de forma ilegal, indocumentada y empleada por un matrimonio que la explota laboralmente, aunque a ella eso no le importe pues al menos tiene un lugar donde vivir y seguridad.

A los tres los vamos a ir descubriendo paulatinamente. En los primeros capítulos nos encontramos con la presentación de su actual situación y será a medida que avancemos cuando vayamos descubriendo su pasado y profundizando así en cada uno de los perfiles y en los traumas y dramas que arrastran. Son tres personas a las que la autora dota de unas personalidades tan marcadas que logra que  resulten creíbles, cercanos y muy humanos, haciendo que el lector se implique en sus vivencias y problemas. 

"Más allá del invierno" es una novela de personajes pero a través de la historia de cada uno Isabel Allende nos va a acercar a temas que están muy de actualidad. Así la autora aborda en su novela el problema de la inmigración, una cuestión que se sufre en la mayoría de países pero que en este caso ella sitúa en Estados Unidos, poniendo de manifiesto la situación que se vive tras la victoria de Donald Trump o mostrándonos algunas de las razones que motivan que muchas personas tomen la decisión de abandonar su país de origen intentado buscar un nuevo comienzo. El desarraigo, la soledad, el miedo o la xenofobia son algunos de los elementos que Isabel Allende baraja en esta historia, encontrándonos igualmente con amistad, solidaridad, amor, confianza o generosidad.  

Lucía, Richard y Evelyn tienen que enfrentarse a una tremenda tormenta de nieve que dificulta la tarea que se han propuesto llevar a cabo y aunque no sea una novela en la que la ambientación sea algo fundamental, Isabel Allende crea una atmósfera especialmente fría que logra refrescarnos, al menos si como es mi caso, leemos el libro en plena ola de calor. No soy una entusiasta del invierno, disfruto mucho más con el calor, pero reconozco que leyendo Más allá del invierno me ha invadido la nostalgia por esas intensas nevadas que todo lo cubren y provocan que solo desees quedarte en casa envuelto en una gruesa y cálida manta. 

Y en medio de este invierno, como  bien señala la frase de Albert Camus con la que se abre la novela, los protagonistas descubren el verano invencible que hay en su interior. De esta manera la autora nos muestra que más allá de las adversidades y de las tragedias siempre hay lugar para un nuevo comienzo, para segundas oportunidades y esperanzas que aportan alegría, bienestar y optimismo a nuestra vida. Es por eso que es una lectura que en cierta manera hace reflexionar, que nos demuestra que siempre hay que mirar al futuro, intentar seguir y buscar el lado positivo de las cosas.

Leer a Isabel Allende siempre es un acierto y aunque en este caso quizás no esté a la altura de sus anteriores obras, lo cierto es que yo he disfrutado mucho con la historia. Más allá del invierno es un libro que nos permite descubrir a tres entrañables personajes marcados por el drama de su pasado pero que, gracias a la aventura en la que se van a ver inmersos, descubrirán el verano que anida en su interior. Una historia emotiva y actual que resulta muy entretenida y que os recomiendo, especialmente si sois seguidores de la autora.

Si te ha gustado mi reseña, puedes comprar Más allá del invierno a través de los siguientes enlaces:

Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar para su reseña

miércoles, 26 de febrero de 2014

El juego de Ripper - Isabel Allende

Título: El juego de Ripper
Autor: Isabel Allende
Editorial: Plaza & Janés
Año: 2014
ISBN: 978-84-013-4215-8
Nº de páginas: 480

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Isabel Allende es una de mis autoras favoritas y es por eso que en cuanto supe que publicaba una nueva novela, tenía claro que antes o después la leería, más teniendo en cuenta que en esta ocasión la autora nos ofrecía una obra diferente al adentrarse en el género negro y policíaco, algo que al menos a mí, me provocaba bastante curiosidad.

La acción de El juego de Ripper se sitúa en la época actual y nos traslada hasta San Francisco, ciudad en que la célebre astróloga Celeste Roko ha pronosticado un baño de sangre. Esta predicción impulsa a la joven Amanda Martín, como maestra del juego de rol Ripper, a trasladar la acción, que tradicionalmente se sitúa en Londres en 1888 investigando crímenes ficticios, a San Francisco en 2012, donde los jugadores esperan tener la oportunidad de poner a prueba sus dotes de adivinación con casos reales.
De esta manera cuando tenga lugar el primer asesinato, los cinco adolescentes que forman parte de Ripper, que se encuentran repartidos por el mundo y conectados a través de Internet, comenzarán a extraer sus propias conclusiones, obsesionándose cada vez más a medida que vayan apareciendo nuevos crímenes, casos que serán a su vez investigados de forma oficial por el padre de Amanda, el inspector jefe Bob Martín. Sin embargo, lo que en principio es un simple juego se tornará cada vez más peligroso al ser secuestrada Indiana Jackson, madre de Amanda, teniendo esta la convicción de que será asesinada en unas horas si no dan con su paradero.

Una vez más Isabel Allende me ha vuelto a convencer tanto con el planteamiento como con el desarrollo que ha realizado del mismo, captando mi interés desde las primeras páginas y logrando que no pudiese dejar de leer hasta llegar al final; un final que sin embargo, no me ha convencido pues me ha resultado un tanto forzado e irreal. 
La novela tiene un comienzo que atrapa inmediatamente nuestra atención: “Mi madre todavía está viva, pero la matarán el Viernes Santo a medianoche”. Tras leer el primer párrafo es difícil dejar la novela a un lado y quedarse con la duda del desenlace que le espera a la madre de Amanda, por lo que nos sumergimos de lleno en una lectura en la que avanzaremos a un ritmo constante por las vidas de los protagonistas. Y es que al margen de que El juego de Ripper haya sido encuadrada dentro del género negro, los asesinatos quedan en un segundo plano, centrándose la autora en desarrollar una novela coral que nos permite profundizar en cada uno de los personajes que desfilan por sus páginas.

Tras esta pequeña introducción, la novela se encuentra dividida en cuatro grandes partes que se corresponden con los cuatro meses que transcurren desde enero, cuando tiene lugar el primer asesinato, hasta abril, mes en el que se produce el secuestro de Indiana, a lo que habría que añadir un epílogo final. A su vez cada parte tiene sus propias divisiones internas que aunque no vienen numeradas equivaldrían a capítulos, dentro de los cuales también nos encontramos una diferenciación según los días que van avanzando. Todas estas subdivisiones hacen que la novela tenga un ritmo muy dinámico que siempre invita a avanzar un poco más, por lo que vamos dejando páginas atrás casi sin darnos cuenta.

Al margen de esto y aunque no estén claramente indicadas en la obra, en El juego de Ripper es posible diferenciar una primera parte más introductoria, en la que la autora se centra en sentar las bases, profundizando en los diferentes personajes y sus situaciones personales, para luego dar paso a una segunda centrada en la resolución de los crímenes, en la que el ritmo va ganando una mayor intensidad a medida que nos aproximamos al final.

En cuanto al estilo, nos volvemos a encontrar con la prosa rica, cuidada, elegante y envolvente de la que hace gala Isabel Allende en todas sus obras, empleando un narrador en tercera persona que nos va desgranando lo que sucede en cada momento. Uno de los aspectos que más me gusta en esta autora y que es uno de sus sellos de identidad es el realismo mágico, el cual también tiene cabida en esta novela aunque de una forma mucho más sutil y que a mí particularmente me ha gustado por la naturalidad con la que está combinado con el resto de la historia. Es en la primera parte que antes os comentaba donde es más fácil identificar el estilo propio de la autora, mientras que en la segunda es donde encontramos la parte más “negra” volviéndose más directa y efectiva.

Señalaba anteriormente que El juego de Ripper era una novela coral y por tanto los personajes tienen una importancia fundamental en su trama y están perfilados al detalle. Isabel Allende dedica buena parte de su obra a dar forma a sus personalidades, desbrozando sus pasados y las circunstancias vividas que han dado lugar a las figuras que el lector conoce en el momento actual. El protagonismo es compartido y así tenemos como figuras principales a Amanda Martín, una joven tímida, solitaria y aficionada tanto a los homicidios como a la maldad en general; a su madre Indiana Jackson, una sanadora de medicina alternativa; a su padre Bob Martin, inspector jefe del Departamento de Homicidios, a su abuelo Blake Jackson que también forma parte del juego de Ripper, Ryan Miller, navy seal retirado, cliente y amigo tanto de Indiana como de su familia o Allan Keller, amante desde hace cuatro años de Indiana.

Tanto ellos como el resto de figuras responden a identidades complejas y concretas, coherentes y realistas pues conocemos los problemas a los que se enfrentan, los miedos que arrastran del pasado, sus sueños y deseos de futuro, sus inquietudes o las relaciones y vínculos que mantienen entre ellos; permitiendo que podamos ponernos en su lugar y empatizar con cada uno, lo que se convierte en un punto a destacar en El juego de Ripper junto a la evolución que los mismos siguen.

En la nota final que incluye la novela la autora nos cuenta que El juego de Ripper comenzó como una novela escrita a cuatro manos por ella y su marido, Willie Gordon, autor de novelas policiales, aunque pronto se dieron cuenta de que sería imposible por lo que ella decidió escribirlo sola. En algunas de las entrevistas que ha realizado tras la publicación de la novela, Isabel Allende afirma que abordó la escritura de esta novela con un tono de burla y así es posible intuir cierta ironía hacia el género en algunos momentos, encontrando incluso referencias a las novelas policiales de su esposo y a su célebre personaje Samuel Hamilton. Otras citas que encontraremos a lo largo de las páginas están relacionadas con ella misma, por ejemplo cuando hace alusión al realismo mágico, que dice estar pasado de moda, o con otras tendencias como las novelas de vampiros o las eróticas.

Por lo que se refiere al título a la novela, Ripper es un juego de rol en el que los jugadores se encuentran repartidos por diferentes puntos del mundo, comunicándose a través del ordenador para atrapar y destruir al misterioso Jack el Destripador, superando los obstáculos y venciendo a los enemigos que surgen en el camino. Este juego sirve como nexo para unir los diferentes asesinatos y los avances de la investigación se asientan en buena parte en las conclusiones que los jugadores van extrayendo de los diferentes casos, limitándose a esto su labor por lo que en cierta manera no es tan relevante la función del mismo. Reconozco que en este punto quizás me había hecho a la idea de que este juego iba a jugar un papel más importante, quedándose finalmente en un complemento a las diferentes tramas que van protagonizando los personajes principales.

En definitiva, considero que El juego de Ripper es una novela con la que disfrutarán tanto los seguidores de la autora chilena como los aficionados al género. Si bien no es una novela negra al uso, contiene las dosis necesarias de suspense e intriga para mantener la atención del lector en todo momento, combinando este aspecto con una cuidada construcción y desarrollo de sus personajes.


FUENTES: imagen autora aquí

Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar 

jueves, 21 de marzo de 2013

LA ISLA BAJO EL MAR - Isabel Allende

Título: La isla bajo el mar
Autor: Isabel Allende
Editorial: Plaza & Janes
Año: 2009
ISBN: 9788401341939
Nº de páginas: 512

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Tenía este libro esperando turno en mi estantería desde hace varios años a pesar de que Isabel Allende es una de mis autoras favoritas, por lo que aprovechando dos retos a los que me he apuntado este año decidí por fin ponerme con él. Una vez más la autora no me ha decepcionado y la historia me ha gustado mucho, tanto que lo he leído en tan solo tres o cuatro días.

La isla bajo el mar nos traslada al siglo XVIII, concretamente a los años comprendidos entre 1770 y 1810 y tiene por protagonista a Zarité, una esclava mulata que a los nueve años es vendida a Toulouse Valmorain, colono francés y dueño de una de las plantaciones más importantes de azúcar de Saint-Domingue, de la que se ha hecho cargo tras la muerte de su padre. Zarité, a pesar de su corta edad, se convertirá en la esclava personal de la esposa española de Valmorain, quien ante la imposibilidad de acostumbrarse a la vida en Saint-Domingue acabará enfermando, teniendo Zarité que hacerse cargo de criar al hijo del matrimonio, Maurice.

A pesar de vivir bajo las órdenes de Valmorain, quien la someterá constantemente a sus caprichos sexuales, Zarité no dejará nunca de luchar por su ansiada libertad e irá saliendo adelante con la ayuda de diversas personas que se cruzan en su camino. A lo largo de las páginas seguiremos el curso de su vida durante cuarenta años al mismo tiempo que vamos descubriendo los hechos ocurridos en Saint-Domingue en este periodo hasta el estallido de la guerra civil que les obliga a trasladarse a Nueva Orleans para empezar una nueva vida.

La novela se encuentra dividida en dos partes claramente diferenciadas y a su vez cada una de ellas en diversos capítulos. La primera parte corresponde a los años comprendidos entre 1770 y 1793 y es la que transcurre en Saint-Domingue, que sería lo que actualmente conocemos como Haití. La segunda parte nos traslada hasta Luisiana, Nueva Orleans y comprende los años que van desde 1793 hasta 1810. Todos los capítulos están narrados en tercera persona a través de un narrador omnisciente pero entre ellos aparecen intercalados algunos en los que bajo el título Zarité la autora le otorga la voz narrativa a la esclava y es ella la que nos habla en primera persona, haciéndonos partícipes de los hechos vividos y lo que siente y piensa en esos momentos. Estas partes están claramente diferenciadas tanto por el título que las abre como por la voz narrativa pero vienen además maquetadas en letra cursiva, por lo que se identifican con facilidad.

Me gusta mucho la forma de escribir de Isabel Allende y en esta obra he vuelto a encontrarme con el estilo que caracteriza su prosa, empleando un lenguaje sencillo y cuidado que facilita su lectura y logra envolver al lector desde las primeras páginas. Otorga gran importancia a sus personajes, que van ganando fuerza a medida que avanzamos, centrándose en los sentimientos y sin dejar de lado por ello los ambientes en los que se mueven. Destaca el cambio de registro entre los capítulos narrados en tercera persona y aquellos en los que habla Zarité, en los que parece que estamos escuchándola contar directamente su historia y sufrimiento. Es un libro ameno y que mantiene un ritmo ágil y constante a lo largo de todos los capítulos, logrando mantener el interés del lector tanto por la historia de la esclava como por los sucesos acontecidos en el periodo.

En el punto central de la historia se sitúa Zarité, conocida como Tete, quien es la verdadera protagonista. Es un personaje que está perfilado con detalle y con quien el lector conecta desde las primeras páginas. A mí personalmente me ha gustado mucho y esa es una de las razones que ha hecho que haya disfrutado tanto de esta lectura. Conocemos a Zarité desde niña y la vamos viendo crecer y evolucionar, una evolución constante marcada por todos los hechos que le toca vivir. Hay rasgos de su personalidad muy marcados desde niña, entre ellos su valentía, fuerza y constancia. Nunca perderá el deseo y la esperanza de alcanzar su libertad, sin importarle los obstáculos que encuentra en su camino. Me ha gustado mucho en ella la nobleza que caracteriza su forma de ser, pues a pesar de todo lo que tiene que sufrir siendo propiedad de Valmorain, sorprende en muchos casos las decisiones que toma y que demuestran la bondad de su corazón.

La inclusión de diversos capítulos en los que habla en primera persona son un acierto, pues afianzan el vínculo creado con el lector y permiten compartir muchas de sus experiencias, ponernos en su lugar y sentir por lo que está pasando. Ella nos cuenta cómo se siente, comparte sus pensamientos con nosotros y logra que podamos comprender la situación por la que está pasando. Además estos capítulos ayudan a perfilar su personaje pues reproducen su forma de hablar, haciendo uso de términos propios de la región, entre los que destaca sobre todo los específicos del vudú, cuyas creencias Zarité se encarga de explicarnos y que tienen bastante importancia en La isla bajo el mar.

Junto a ella, la otra figura más destacable es Toulouse Valmorain, un hombre que desde mi punto de vista es difícil calificar ya que es necesario posicionar su forma de ser en la época y le falta carácter para dirigir la plantación. Es un hombre que me ha resultado ambiguo, en algunos momentos deja ver algunos rasgos de humanidad como cuando le pide a su capataz que no se sobrepase con los castigos, pero en otros puntos resulta cruel y egoísta, por lo que los sentimientos son encontrados. Para mí es un personaje que está muy bien construido, con un carácter complejo y profundo y de ahí que sea más difícil posicionarse con respecto a él puesto que a su lado vemos por ejemplo el carácter de su capataz, Cambray, quien sí representa una persona despreciable y que disfruta con el sufrimiento de los esclavos.

Son numerosos los personajes secundarios que vamos encontrando a lo largo de la historia, con multitud de personalidades que dan riqueza al argumento. Destacan desde mi punto de vista los femeninos por representar a mujeres fuertes y capaces de salir adelante en un periodo en el que las condiciones no son favorables como por ejemplo Violette. Todos ellos son interesantes y están interrelacionados a lo largo del tiempo, resultan coherentes y a pesar de encontrarse en un segundo plano no pierden protagonismo, evolucionando con la historia en función de sus circunstancias personales y del contexto histórico y dando lugar a un entramado de tramas secundarias que aumentan el atractivo de la historia en su conjunto.

Para mí, uno de los puntos fuertes del libro es el contexto histórico en el que se desarrolla el argumento. Me ha resultado muy interesante ya que recoge unos hechos que desconocía y por otra parte como ya os he comentado en alguna ocasión, tengo debilidad por todo lo relacionado con el Caribe. En este punto, Isabel Allende recrea los hechos con tal minuciosidad que podríamos llegar a clasificar la obra como una novela histórica. No quiero decir con ello que nos sature de datos, todo está muy bien integrado dentro de la trama principal de tal forma que la vida de Zarité viene marcada por los hechos históricos y a medida que leemos casi sin darnos cuenta vamos aprendiendo un poco de la historia pasada de Haití.

Partimos de los años en los que los arahucanos, habitantes originales de esta isla a la que los conquistadores han llamado La Española, han perecido víctimas de la esclavitud, las enfermedades europeas y el suicidio. La parte occidental de la isla ha sido cedida a Francia, que la llamó Saint-Domingue y se ha convertido en la colonia más rica del mundo. La mano de obra necesaria para trabajar en las muchas plantaciones es proporcionada por la llegada de esclavos africanos, que trabajaban en las mismas en crueles  y brutales condiciones.

A lo largo de los capítulos vamos conociendo los hechos acontecidos en estos años como la gran rebelión de esclavos que dio inicio a la Revolución Haitiana, el estallido de la guerra civil con la quema de la ciudad de Le Cap y la declaración de la emancipación de los esclavos en Saint Domingue o la declaración de la independencia  de Saint-Domingue bajo el nombre de República Negra de Haití, entre otros. Este periodo es el más importante pero también conocemos la situación vivida en el resto de las Antillas y destacan acontecimientos vividos en Nueva Orleans, donde se refugiaron muchos emigrados de Saint Domingue y donde también existían plantaciones con esclavos, aunque empezaban a verse movimientos para abolir la esclavitud.

No solo el contexto histórico se ha cuidado con detalle sino que esta minuciosidad se extiende al resto de ámbitos recogiendo por ejemplo la estructura que había en la sociedad, las diferentes clases sociales existentes, la forma de vida de los colonos, la estructura de las plantaciones, la forma de vida de los esclavos o las relaciones existentes entre blancos y negros. Entre todos ellos destaca especialmente todo lo relativo a la esclavitud pues nos permite hacernos una idea de cómo era la vida de un esclavo, las condiciones en las que trabajaban, su relación con los amos, la condición que adquirían sus hijos nacidos también en la esclavitud, el trato inhumano recibido o la brutalidad que sufrían, sin tener ningún valor sus vidas. Resulta por ello una lectura muy interesante aunque también es un tema duro y triste que la autora ha recreado sin adornos, reflejando la situación tal cual era en el periodo.

Como veis, La isla bajo el mar es una novela en la que tienen cabida multitud de temas y es por ello que creo que su lectura puede resultar interesante para todo tipo de lectores. Tanto si estáis interesados en el periodo histórico como si disfrutáis con las historias de personajes fuertes y de superación personal, creo que merece la pena descubrir la historia de la esclava Zarité. Isabel Allende logra una vez más construir una emotiva historia en la que destacan tantos sus sólidos y complejos personajes como el contexto histórico en el que se sitúan y que ella recrea con minuciosidad, logrando que el lector se involucre desde las primeras páginas y disfrute de una lectura de lo más entretenida e instructiva.



FUENTES: imagen autora



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