Título: El último pasajero
Autor: Manel Loureiro
Editorial: Planeta
Año: 2013
ISBN: 9788408112495
Nº de páginas: 450
SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ
No había leído nada de este autor aunque sí conocía sus
anteriores libros y las buenas críticas que habían recibido por lo que cuando
la editorial contactó conmigo y me ofreció un ejemplar no dude en aceptar su
oferta.
El último pasajero comienza situándonos en el año 1939
cuando el buque carbonero Pass of Ballaster, tras internarse en un denso y
extraño banco de niebla, encuentra perdido a la deriva en el Atlántico Norte el
Valkirie, un enorme buque totalmente inmóvil y con todas las luces apagadas. Un
oficial junto a dos marineros serán los encargados de subir al Valkirie a
inspeccionar, descubriendo que en él solo queda un bebe de unos meses que
encuentran abandonado en la pista de baile del salón del barco.
Años más tarde y tras la reciente perdida de su esposo, la
periodista del London New Herald, Catalina Soto a la que todos conocen como
Kathe, acepta realizar un reportaje de investigación sobre Isaac Feldman, un
afamado hombre de negocios que ha decidido después de setenta años volver a
poner a flote el Valkirie. Es así como entra a formar parte de su tripulación y
comienza un viaje que pretende reproducir lo que fue su última travesía en un
intento de descubrir lo que le sucedió en el año 1939.
Si hay algo que tiene El último pasajero es que engancha
desde las primeras páginas y que no puedes parar de leer hasta llegar al final.
Manel Loureiro ha desarrollado una historia con mucho ritmo y que mantiene al
lector en tensión en la mayor parte de la obra, consiguiendo así que se lea
prácticamente del tirón. A mí me duró un par de días y aunque no considero que
sea un novelón, sí que cumple su cometido de entretenimiento y adicción por lo
que creo que merece la pena su lectura.
La novela comienza con un prólogo que bajo el título “La
niebla” nos presenta a lo largo de doce capítulos lo que sucedió en el año 1939
y lo que sucede en la actualidad hasta que el Valkirie vuelve a zarpar de
nuevo. Los siguientes capítulos se agrupan en una parte denominada Valkirie en
la que se desarrolla todo lo que sucede en la travesía que el buque realiza en
la época actual.
Manel Loureiro escribe con un estilo ágil y preciso,
empleando una prosa directa y clara y manteniendo el ritmo narrativo y la
tensión perfectamente. No obstante, a mí me gustó más la primera mitad en la
que tiene lugar la puesta en escena y comienza el nuevo viaje del Valkirie, en
la segunda llega un punto en el que entra en juego el romanticismo que ya no me
convenció tanto, aunque en ningún momento he llegado a perder el interés.
Desde mi punto de vista, el punto más flojo de El último
pasajero son sus personajes que me han resultado un tanto planos y escasamente
desarrollados. Quien más destaca es Kathe que es de quien más datos llegamos a
conocer, una mujer que atraviesa una difícil etapa de su vida tras perder a su
esposo y cuyos sentimientos y emociones
quedan de manifiesto haciendo que empaticemos con ella. El resto quedan
un tanto desdibujados, no tienen demasiada relevancia otorgando el autor más
importancia a lo que sucede en el barco que a lo que estos piensen o
experimenten y de esta manera no
conseguimos implicarnos con ellos ni sentirlos cercanos.
En cambio lo que sí destaca en esta novela es su magnífica
ambientación pues Manel Loureiro consigue recrear muy bien la atmósfera que se
vive en el barco, haciendo que el lector comparta ese clima opresivo y
terrorífico en el que se mueve la tripulación del Valkirie. Podemos sentir la
fría niebla que envuelve constantemente al barco y movernos con cautela por el
mismo, sin saber muy bien lo que nos va a sorprender en cada rincón. Es una
atmósfera oscura y fantasmal que hace que estemos en tensión constante y esto
contribuye a disfrutar más de la lectura, destacando así como uno de los puntos
fuertes del libro.
El propio Valkirie es sin duda el autentico protagonista de
esta historia y todo lo demás gira en torno a él. No solo destaca el ambiente
que se respira en él sino que el propio barco queda retratado a la perfección,
recogiendo diversos detalles que consiguen que nos sintamos un viajero más a
bordo del mismo, visitando las zonas diferentes zonas en función de la clase,
la sala de máquinas, paseando por la zona de paseo de proa o adentrándonos en
su espectacular salón.
Otro aspecto positivo en El último pasajero es que en su
trama se combinan diversos elementos que aumentan su atractivo. Así nos
encontramos principalmente ante una novela llena de acción y aventuras pero
también tiene tintes de terror y altas dosis de paranormal y fantasía, sin
dejar de lado el romanticismo. Con estos ingredientes es difícil no sentirse
atraído por la trama que se va desarrollando a lo largo de las páginas, en las
que vamos observando que todos estos elementos se van entrelazando dando lugar
a una historia absorbente y bien desarrollada que desemboca en un final que
cumple las expectativas del lector, dando respuesta a todos los interrogantes y
sin dejar ningún cabo suelto.
Creo que El último pasajero es una lectura muy recomendable
para todos aquellos que disfruten con las historias de suspense e intriga con toques
de paranormal y ciencia ficción. Con una ambientación sobresaliente y un
argumento bien desarrollado esta novela resulta una lectura adictiva que
absorbe desde las primeras páginas y que no podréis soltar hasta llegar al
final.

