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martes, 9 de mayo de 2017

La rueda del olvido - Cari Ariño

Título: La rueda del olvido
Autor: Cari Ariño
Editorial: Ediciones B
Año: 2017
ISBN: 978-84-666-6118-8
Nº de páginas: 296

De Cari Ariño había leído hace un par de años El latido del tiempo, una novela que me dejó con muy buenas sensaciones por lo que cuando se me presentó la oportunidad de leer su nuevo trabajo, La rueda del olvido, no tuve que pensarlo y acepté encantada la propuesta.

En las primeras páginas de La rueda del olvido conocemos a Alicia, una fotógrafa a quien su novio acaba de dejar plantada a tan solo cinco días de la boda, con lo que su vida se ha desmoronado. Intentando huir de esta situación, Alicia emprende un viaje a Francia para iniciar un proyecto fotográfico sobre el exilio español del treinta y nueve ya que su abuelo materno, Biel, fue uno de los hombres que tuvo que exiliarse en esa época a Francia, desapareciendo durante la Segunda Guerra Mundial. En París Alicia conocerá a Julien, un guía turístico cuyo abuelo Baptiste también llegó a Francia en el mismo periodo y aceptará entrevistarse con ella para contarle su pasado como exiliado. A medida que la relación entre Alicia y Julien se vaya afianzando, iremos profundizando en la historia del viejo Baptiste, entrelazándose presente con pasado para desvelarnos los hechos acontecidos años atrás.

Cari Ariño
Cari Ariño
Este tipo de novelas que aúnan pasado con presente siempre son de mi agrado, es una estructura que me gusta encontrar en los libros que leo, y "La rueda del olvido" no ha sido una excepción, en general ha sido un libro con cuya lectura he disfrutado. Y eso que el comienzo de la novela no me convenció al partir Cari Ariño de una situación que para mí ha sido un tanto forzada por ser demasiado casual, con lo que no me ha parecido creíble.

Estructuralmente, La rueda del olvido viene dividida en tres grandes partes que aglutinan los treinta y seis capítulos que contiene la novela. A lo largo de los mismos el relato va alternando entre el pasado y el presente sin un orden definido, siguiéndose ambas historias sin problema y quedando todo bien enlazado. En ambos casos nos encontramos con una narración en tercera persona del pasado y Cari Ariño vuelve a deleitarnos con una prosa cuidada, serena y elegante que hace que la lectura resulte amena a la par que ágil y entretenida. No es un libro que tenga demasiado ritmo pero este sí se mantiene fluido y constante, invitándonos a avanzar por sus páginas con atención e interés por seguir el devenir de los acontecimientos.

Como comentaba anteriormente, son dos líneas argumentales las que se van a ir desarrollando de forma paralela, aunque la situada en el pasado tiene un mayor peso y también resulta más atractiva e interesante. La historia ubicada en el presente tiene por protagonista a Alicia, una mujer que tiene que seguir adelante tras el desengaño amoroso que ha sufrido, buscando refugio en en su trabajo. Es un personaje sencillo y no porque no quede bien definida sino porque es una figura que no destaca por nada en especial, su forma de pensar y actuar responde al perfil de la mayoría de personas que encontramos en la vida real. Alicia será la herramienta que la autora emplee para enlazar pasado con presente y además a su alrededor va a construir un bonito romance que sin embargo para mí no ha acabado de cuajar y ha sido la parte que menos me ha convencido de todo el libro.

Es trasladándonos al pasado donde vamos a encontrar a un personaje con fuerza y carisma que va a hacer que el relato cobre verdadero interés. Se trata de Biel, un hombre al que vamos a acompañar desde niño, cuando la muerte de su hermano gemelo provoque que se sienta perdido y desee abandonar el campo para emprender una nueva vida. Su padre acabará enviándolo a Barcelona para trabajar en compañía de sus tíos y será en Barcelona donde a Biel se le metan ideas libertarias en la cabeza y se haga un ferviente seguidor de las doctrinas anarquistas. A partir de ahí seguiremos las andanzas de Biel, observaremos su evolución y las decisiones que va tomando arrastrado por sus ideales, unas decisiones que puede que para nosotros no compartamos pero que quedan justificadas y eso es suficiente para afianzar la construcción del personaje y dotarle de solidez y coherencia.

Los pasos de Biel y del nutrido grupo de personajes que lo acompañan durante esa época van a venir marcados por los hechos históricos que acontecen en esos años. Y este un aspecto en el que Cari Ariño ha puesto un especial cuidado para acercarnos a lo sucedido desde los años previos al estallido de la Guerra Civil hasta el periodo de la posguerra, poniendo el foco de atención no tanto en los hechos mismos como en la forma en la que los vivieron algunas personas. Y así La rueda del olvido se convierte en una historia que nos habla de este conflicto, de los ideales que unos y otros defendían, del enfrentamiento que esto provocó y de cómo miles de españoles se vieron en la necesidad de huir de su país buscando refugio en Francia, donde fueron confinados en el campo de concentración de Argelés. Aunque he leído varios libros ambientados en la Guerra Civil, este ha sido el primero que aborda el periodo desde esta perspectiva centrada en los exiliados españoles por lo que me ha resultado especialmente interesante leer sobre estos hechos.

No puedo decir que la novela no me haya gustado y, como habéis podido comprobar, tiene suficientes elementos positivos como para recomendar su lectura, pero he de reconocer que en ella me ha faltado algo y, una vez finalizada y haciendo balance, creo que han sido sus personajes los que han provocado que no me haya implicado más en esta historia. Ya he señalado que están bien perfilados, reaccionan con realismo y presentan tanto fortalezas como debilidades que los hacen más creíbles y cercanos, pero en mi caso no he llegado a conectar con ellos y eso ha hecho que no llegase a compartir sus sentimientos ni emociones, dejándome un tanto indiferente su historia, incluso en esa parte final que fusiona el pasado con el presente, que por otra parte desde mi punto de vista ha sido un tanto precipitada.

Resumiendo y a pesar de estas últimas apreciaciones, La rueda del olvido me ha parecido una interesante lectura por la perspectiva que nos ofrece del periodo en el que se ambienta. Una novela con un fuerte componente histórico en la que sin embargo priman las vivencias de los personajes y que merece la pena leer tanto por disfrutar del estilo narrativo de su autora como por acercarnos a la historia que recoge.

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Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar para su reseña

viernes, 5 de mayo de 2017

Una madre - Alejandro Palomas

Título: Una madre
Autor: Alejandro Palomas
Editorial: Siruela
Año: 2015
ISBN: 978-84-16120-43-7
Nº de páginas: 248

Descubrí a Alejandro Palomas hace un par de años a través de la lectura de El tiempo que nos une, un libro que me gustó muchísimo y que me dejó con ganas de repetir con el autor, aunque con tantas lecturas pendientes ha ido pasando el tiempo hasta que hace unos días por fin me he decidido a leer Una madre.

La historia que Alejandro Palomas nos presenta en Una madre transcurre únicamente a lo largo de unas horas durante las cuales una familia se reúne para celebrar la Nochevieja. De esta manera, somos testigos de cómo se preparan para recibir el nuevo año en casa de la madre, Amalia, a quien en esta ocasión acompañan su hijo Fer y su perro, su hija Silvia, y su otra hija junto a su actual pareja, Olga, además del tío . Poco a poco la velada irá dejando paso a los recuerdos, a través de los cuales profundizaremos en el pasado de cada uno de ellos, descubriendo heridas que aún no han cicatrizado y que se interponen en su camino impidiéndoles alcanzar la felicidad.

Alejandro Palomas
Alejandro Palomas
Había visto tantas opiniones positivas de "Una madre" que, aunque por un lado tenía muchas ganas de leerlo, por otro sentía cierto temor a que las altísimas expectativas no se cumpliesen. Sin embargo me alegra poder decir que en esta ocasión no ha habido problema y la obra ha estado a la altura de lo que esperaba, resultando una lectura de esas que transmiten tantas emociones que es difícil olvidarlas una vez cerrado el libro.

Son cuatro los libros o partes principales en los que se presenta dividido Una madre y a su vez cada uno de ellos queda compuesto por diversos capítulos. A lo largo de los mismos se va desarrollando lo que sucede en casa de Amalia durante esa Nochevieja pero también se nos narran sucesos del pasado de cada uno de los miembros de esta familia, que es lo verdaderamente relevante. La narración se mantiene en todo momento en primera persona, siendo Fernando, uno de los hijos, el encargado de relatarnos por lo que han pasado en los últimos años, además de compartir lo que va sucediendo y las conversaciones que mantienen durante esa noche.

Como ya comenté en mi reseña de El tiempo que nos une, me gusta mucho como escribe Alejandro Palomas. Su estilo narrativo vuelve a ser uno de los puntos a destacar en esta obra, estando caracterizado por el uso de un lenguaje sencillo de leer pero cuidado al detalle, expresivo, cálido y elegante, con un toque incluso poético. Puesto que estamos ante una historia de corte intimista, el tono del relato queda influenciado por el sentimentalismo y la emotividad, además de apreciarse el carácter reflexivo propio en este caso de la narración en primera persona. Todo ello hace que la lectura de "Una madre" resulte de lo más agradable, disfrutando tanto de una historia llamativa y bien desarrollada como de la forma en la que está contada.

Si bien Fer es el narrador, podemos afirmar que Una madre es una novela coral a pesar de que todo lo que conocemos del resto de personajes es a través de su perspectiva. No es un libro en el que aparezcan demasiadas personas, centrándose el relato en los personajes principales que son Fernando, sus hermanas Silvia y Emma, su madre Amalia y su tío Eduardo, además de Olga en una especie de segundo plano. Progresivamente se nos va presentando a cada uno de los miembros de la familia y las diferentes situaciones por las que han pasado, lo que nos ayuda a hacernos una idea muy próxima de la personalidad de cada uno y de los motivos por los que actúan de una forma u otra. Tanto Fer como el resto de figuras quedan definidas con todo lujo de detalle, haciendo que resulten muy cercanos al lector, de tal manera que es como si los llegásemos a conocer personalmente.

Todos ellos poseen una personalidad muy definida y diferentes matices que los individualizan, pero sin duda quien más destaca es Amalia, la madre que da título a la novela. Es un personaje que me ha conquistado al igual que en su día lo hizo la abuela Mencía de El tiempo que nos une, por lo que no he podido evitar sentir cierta pena al tener que separarme de ella al llegar a las páginas finales del libro. Alejandro Palomas ha construido un personaje muy carismático, que continuamente nos arranca una sonrisa con sus ocurrencias y extravagancias, y en el que se aprecia un carácter bondadoso, tierno y, por supuesto, valiente y luchador para estar siempre al lado de los suyos, ayudándoles a superar cuantos problemas surjan en el camino.

Como sucede en cualquier familia, también en esta existen problemas, heridas del pasado que no han terminado de cicatrizar y que en cierta forma condicionan la actual forma de ser de todos ellos. Alejandro Palomas nos invita a compartir con esta familia sus problemas, a descubrir sus sentimientos y emociones, y a profundizar en su psicología, exponiendo los traumas que arrastran del pasado y el camino que han seguido para intentar superarlos. Y es que una de las cosas que tienen en común es la perdida, el sufrimiento y dolor que acarrean y cuyos motivos iremos descubriendo paulatinamente, dando lugar así a un cierto suspense que nos acompaña durante toda la lectura. Alejandro Palomas va progresivamente desgranando los episodios del pasado y así se va modificando nuestra visión de los personajes, logrando que cada vez nos mostremos más cercanos a cada uno de ellos, nos pongamos en su lugar y en cierta forma, compartamos lo que han vivido.

Y en torno a esta familia, al igual que ya sucedía en El tiempo que nos une, Alejandro Palomas aborda una serie de cuestiones que en mayor o menor medida podemos apreciar en cualquier otra o incluso en la nuestra propia, entre ellas la falta de comunicación, la muerte de un ser querido, las relaciones de pareja, la soledad, la culpabilidad, la maternidad, la necesidad de apoyo o el distanciamiento. Y son estos temas tan universales y próximos los que hacen que Una madre nos resulte una historia tan real, tan humana y tan emotiva, pues la mayoría de nosotros nos vemos reflejados en algún momento en una situación similar.

Una madre es uno de esos libros que transmite muchas y diferentes emociones, por lo que su lectura no deja indiferente y eso es lo que hace que se gane una posición en nuestro recuerdo. Una novela que tiene la capacidad de conmover y arrancarte una sonrisa al mismo tiempo, que está cargada de momentos entrañables y que nos invita a reflexionar sobre los temas que aborda, además de permitirnos conocer a un personaje maravilloso que cala en el lector desde las primeras páginas. Os lo recomiendo sin ninguna duda, especialmente si os gustan las novelas de corte intimista y sentimental.

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jueves, 23 de marzo de 2017

La figurante - Abraham B. Yehoshua

Título: La figurante
Autor: Abraham B. Yehoshua
Editorial: Duomo
Traducción: Isabel Marín
Año: 2017
ISBN: 978-84-1663-430-9
Nº de páginas: 352

A pesar de ser autor de una extensa obra, haber sido galardonado con diversos premios y nominado al premio Man Booker Internacional, yo no conocía a Abraham B. Yehoshua, pero cuando desde la editorial me ofrecieron su última publicación me pareció una historia que podía encajar en mis gustos, así que me animé a descubrirlo con La figurante.

"La figurante" tiene por protagonista a Noga, una mujer israelí que, tras abandonar su ciudad natal e instalarse en Holanda, ocupa un puesto como arpista en la Orquesta Filarmónica de Arnhem. La muerte de su padre hará que su hermano Honi, preocupado por el bienestar de su madre, busque una residencia cerca de su casa en Tel Aviv a la que espera que ella decida trasladarse, para lo que diseñará un experimento de tres meses de duración durante los cuales la madre probará la residencia. Pero para que todo pueda llevarse a cabo es necesario que Noga regrese a Israel  y se haga cargo del apartamento familiar, una responsabilidad que ella no puede eludir, por lo que acabará solicitando unas vacaciones en la Orquesta y trasladándose a Jerusalén. Allí descubrirá que desde que se fue han cambiado muchas cosas, y gracias al trabajo como figurante en películas y series de televisión  que su hermano encontrará para ella, comenzará a descubrir su propia identidad, sintiendo que por fin puede decidir el argumento de su vida. 

A. B. Yehoshua
A. B. Yehoshua
A.B. Yehoshua nos ofrece en La figurante una historia de carácter intimista, escrita con delicadeza y que discurre a ritmo pausado, sumergiéndonos en las reflexiones y sentimientos de su protagonista. La novela se presenta estructurada en cincuenta y cuatro capítulos de corta extensión gracias a los cuales se imprime dinamismo a la lectura, encontrándonos a lo largo de los mismos con un relato en el que a través de un narrador omnisciente se va desarrollando la historia linealmente. Este narrador tiene la particularidad de emplear el tiempo presente para exponer los hechos, dando así una sensación de inmediatez y cercanía que nos hace partícipes de lo que está sucediendo, como si entrásemos a formar parte del propio relato. Y respecto a la forma de escribir del autor, Yehoshua hace gala de un estilo conciso, exquisito y depurado que resulta muy agradable de leer, empleando una prosa clara, sutil y envolvente que está dominada por el carácter reflexivo e intimista del relato.

La figurante es un libro que se centra en el análisis de sus personajes, ahondando en su psicología y recreándose en la vida interior de los mismos mediante la descripción de sus pensamientos y emociones. En el punto central de la historia Noga, su protagonista, una mujer que ha abandonado su ciudad natal para instalarse en Holanda, donde tiene un puesto como arpista en la Orquesta Filarmónica de Arnhem. El regreso de Noga a Jerusalén supondrá un reencuentro con su pasado, una época que ella cree que ha dejado atrás, en la que fue una mujer casada cuyo marido no pudo aceptar su negativa a tener hijos, dando por finalizado el matrimonio. Sin embargo, su forzosa ociosidad hará que en más de una ocasión se pare a reflexionar sobre todas esas decisiones que tomó y sobre la vida que ahora tiene. A través de estos pensamientos y de su forma de actuar iremos descubriendo a este personaje, una mujer solitaria, racional e inteligente que ha hecho de la música, y más concretamente de su arpa, el elemento central de su vida. Es una figura que queda trazada con maestría, diseccionada de tal manera que llegamos a conocerla en profundidad pero en mi caso un personaje con el que no he llegado a empatizar. Me ha resultado fría, demasiado distante para llegar a entender su forma de actuar y relacionarse con los demás, y todo esto me ha impedido disfrutar más de su historia. La lectura no se me ha hecho pesada pero Noga no ha conseguido despertar mi interés por saber qué sería de ella, ha sido un personaje que no me ha transmitido nada.

Noga es la protagonista del libro pero a su alrededor se mueven otros personajes relativamente importantes que van a marcar su estancia en Jerusalén. Así por una parte está su hermano menor, Honi, ejemplo de hijo devoto y servicial que, tras la muerte de su padre, se siente obligado a responsabilizarse y cuidar de su madre, para lo cual quiere trasladarla a Tel Aviv, donde él tiene fijada su residencia. También está su madre, una mujer que se resiste a abandonar su apartamento de Jerusalén a pesar de haberse quedado sola tras la muerte de su esposo, con el que estaba muy unida. Es una mujer que a sus setenta y cinco años se mantiene sana y vigorosa, ha sido una madre excepcional para sus hijos y desprende un carácter muy tierno y agradable a pesar de que tiende a bloquear sus sentimientos a través de la ironía. Otra figura determinante para Noga será su exmarido, Urías, un hombre que nunca ha dejado de amarla y con el que volverá a encontrarse en esta visita, aprovechando para cerrar viejas heridas y aclarar lo que quedó pendiente entre ellos. 

Estos y otros personajes son los que utiliza Abraham B. Yehoshua para explorar y profundizar en diversos temas. La familia es una cuestión que está muy presente analizando las relaciones que se dan entre sus miembros, las responsabilidades que se crean dentro de ella, los vínculos entre familiares o el afecto y protección que proporciona. Asimismo la historia nos habla del matrimonio, de la feminidad, del derecho de la mujer a tener o no tener hijos o de la búsqueda de la propia identidad. Y al margen de estos temas de carácter más personal, el autor también nos habla de la música clásica y del cine; además de exponer sus ideas con relación a su país y la situación que atraviesa, mostrándonos un barrio de Jerusalén en el que cada vez hay más ortodoxos, una situación que cada personaje ve de una forma diferente. 

En definitiva, La figurante es una obra de carácter intimista en la que a través de su protagonista A.B. Yehoshua nos muestra cómo cada persona es protagonista de su propia vida, actuando al mismo tiempo como “figurante” en la de otros. Una novela que toca diferentes temas, que nos invita a la reflexión y que se lee con agrado gracias a la bella y cuidada prosa del autor. 

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Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar para su reseña

lunes, 13 de marzo de 2017

Los seres infrecuentes - Isabel Garzo

Título: Los seres infrecuentes
Autor: Isabel Garzo
Editorial: Pie de Página
Año: 2016
ISBN: 978-84-9454-196-4
Nº de páginas: 198

Hace unos años tuve ocasión de leer la primera novela publicada por Isabel Garzo, Las reglas del olvido, un libro de corte intimista cuyo planteamiento y desarrollo me gustaron mucho, como podéis comprobar en la reseña que publiqué en el blog. Recientemente Isabel ha publicado su segunda obra, Los seres infrecuentes, y me ha invitado a sumergirme nuevamente en su historia, una invitación que yo no he dudado en aceptar.

Isabel Garzo
Isabel Garzo
"Los seres infrecuentes" tiene por protagonista a Brais, un hombre que reside en Madrid junto a su esposa Elena y su hijo Jesús, ciudad en la que se ha forjado una carrera profesional relacionada con las nuevas tecnologías y donde, en compañía de su familia, se encuentra preparándose para un acontecimiento que supondrá un importante cambio en sus vidas. Siempre ha estado muy unido a su abuelo, un hombre que enviudó joven y tuvo que hacerse cargo de su único hijo, el padre de Brais, a quien este no llegó a conocer pues falleció junto a su madre cuando él tenía tan solo tres años. Fue entonces cuando el abuelo decidió abandonar su Galicia natal para instalarse junto al niño en Madrid, donde desde entonces se ha ocupado de él, viéndolo crecer y formar su propia familia. Sin embargo, las circunstancias harán que Brais tenga que regresar al pequeño pueblo gallego en el que nació, al que no ha vuelto desde entonces, enfrentándose así a sus orígenes y a historias cuya existencia desconocía que harán que tenga que reconsiderar todo en lo que había creído hasta entonces.

Como ya me ocurrió con su anterior novela, he disfrutado mucho con la lectura de Los seres infrecuentes, un libro que en cierta manera me ha recordado en algunos aspectos a Las reglas del olvido. Sus historias son diferentes pero también en este caso estamos ante un libro que nos propone una situación que invita a la reflexión y que puede dar lugar a un pequeño debate en torno a las cuestiones que plantea, vinculadas en su mayor parte con las relaciones familiares.

La estructura que Isabel Garzo ha seleccionado para desarrollar esta novela me ha parecido muy acertada. He de reconocer que al principio estaba un poco descolocada pues no veía la relación entre todo lo que la autora estaba exponiendo, pero a medida que avanzas las piezas comienzan a encajar y la historia te va atrapando sin remedio. Son un total de treinta y cinco los capítulos en los que viene dividido el libro, y a lo largo de los mismos se van alternando tres planteamientos, aunque la historia que gira en torno a Brais es la que tiene un peso mayor, siendo las otras dos una especie de complemento. Estos capítulos son en general muy breves, lo que hace que la lectura de Los seres infrecuentes sea muy ágil y dinámica, más teniendo en cuenta que existen ciertas dosis de intriga que impregnan la historia desde el principio, tanto en torno al pasado de Brais como a la relación que puede haber entre los tres hilos argumentales.

Como os decía, en "Los seres infrecuentes" se desarrollan tres hilos argumentales y para cada uno de ellos Isabel Garzo ha seleccionado un tono concreto y ajustado a la historia que contienen. Los capítulos que se centran en Brais están narrados en primera persona por él mismo, mientras que en los otros dos casos se cambia a un narrador omnisciente para desarrollar un cuento, Ciudad de Lis, y la historia acontecida en torno a un matrimonio que formaban una pareja de cuento. En general Isabel emplea un estilo intimista, cuidadoso, delicado y próximo al lector que hace que la lectura resulte muy agradable, y en los capítulos que dejan a un lado a Brais ese estilo deja paso a una atmósfera más de fábula, acorde con el carácter de las historias que desarrollan, especialmente en aquellos que recogen el cuento de Ciudad de Lis.

"Los seres infrecuentes" no es un libro que cuente con un excesivo número de personajes y la mayor parte de ellos desempeñan un papel secundario en la historia. Es Brais la figura central, se convierte en el protagonista al asumir la voz narrativa y al resto los vamos a conocer a través de lo que él nos cuenta. Son las personas que forman parte de su entorno, sus seres más queridos, y así nos hablará de su abuelo, ese hombre que desde niño se ocupó de él y le enseñó el camino para alcanzar la felicidad, su esposa Elena; su hijo Jesús o la anciana Íngrid. Si hay algo que tienen en común todos ellos es la cercanía y naturalidad con la que Isabel Garzo los presenta, son personas corrientes que han sido tomadas de la vida misma, con lo que es muy fácil sentirse identificado con ellos y entender por lo que están pasando. Y es eso lo que nos ocurre con Brais, un hombre que podría ser cualquiera a nuestro alrededor y al que vamos a llegar a conocer en profundidad gracias a las reflexiones que comparte con el lector. Asistiremos a la evolución que va experimentando y seremos conscientes de las dudas que van surgiendo a medida que vaya haciendo descubrimientos, mostrándonos claramente sus sentimientos y emociones.

La trama de Los seres infrecuentes es la vía que Isabel Garzo utiliza para abordar diferentes cuestiones y, como ya señalaba, se convierte en un libro que invita a la reflexión. Es inevitable meditar acerca de lo que le está sucediendo a Brais, ponernos en su lugar y pensar cómo reaccionaríamos nosotros en una situación similar. El propio Brais en diversos momentos se hace preguntas que quedan abiertas y para las que podemos buscar nuestras propias respuestas: “¿Cuánto puede durar una alegría expuesta? ¿Acaso no somos más vulnerables cuanta más felicidad mostramos?” “¿Era peor alguien por no conseguir, en un momento dado, renunciar a la emoción o al amor verdadero en pro de las normas sociales establecidas, ni siquiera del respeto a otra persona?

Cascada Ézaro
La familia y las relaciones que se establecen entre sus miembros; los vínculos que se crean de forma inevitable en la vida como por ejemplo al nacer con nuestros padres, o aquellos otros que nosotros mismos seleccionamos como en el caso de las adopciones o de los matrimonios; el destino de cada uno y nuestra capacidad para modificarlo; las coincidencias que se producen en la vida; la importancia de los pequeños detalles del día a día; la necesidad de protección; la búsqueda de la felicidad o los sentimientos que experimentamos en cada momento son algunas de los temas sobre los que la autora incide, cuestiones que son habituales en el día a día de cualquiera y que hacen que nos impliquemos aún más en la lectura y disfrutemos de su carácter introspectivo.

Al igual que ocurría en Las reglas del olvido y os habréis dado cuenta por lo que os he contado hasta ahora, no es una novela en la que los escenarios tengan demasiada importancia. Sin embargo hay una localidad que sí que queda retratada con ciertas pinceladas, las justas para despertar nuestro interés por ella más si, como es mi caso, no la conocemos. Se trata de Ézaro, una parroquia perteneciente al concejo de Dumbría, en plena Costa de la Muerte gallega, y que por lo que Isabel Garzo nos cuenta parece ser un pueblo de lo más pintoresco, con rincones que merece la pena descubrir como esa cascada a través de la que el río Jallas desemboca en el mar.

Los seres infrecuentes son esos seres llenos de luz que aparecen en nuestra vida y que nos ayudan a verlo todo claro, a ser nosotros mismos y a sentirnos bien. Son esas personas a las que Isabel Garzo hace desfilar a través de su novela, dando lugar a una historia de corte intimista y reflexivo que se lee con agrado y que incluye ciertas dosis de suspense e incluso metaliteratura al albergar un precioso cuento en su interior. 

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jueves, 16 de febrero de 2017

El amor que te mereces - Daria Bignardi

Título: El amor que te mereces
Autor: Daria Bignardi
Editorial: Duomo Ediciones
Traducción: Montse Triviño
Año: 2017
ISBN: 978-84-1663-416-3
Nº de páginas: 336

Ya sabéis que me encantan las historias familiares así que cuando desde la editorial contactaron conmigo para presentarme El amor que te mereces de Daria Bignardi y ofrecerme su lectura, no me pude resistir a aceptar la propuesta y poder descubrir los secretos de la familia Sorani.

Antonia es una joven escritora de novela negra que se encuentra embarazada de seis meses. Su próxima maternidad será la causa por la que su madre Alma, una mujer bastante reservada, por fin decida compartir con ella un secreto que siempre ha mantenido oculto y que está relacionado con su familia. Será así como Antonia descubra que su tío Maio, a quien ella creía fallecido a causa de alguna enfermedad, en realidad desapareció cuando aún no había cumplido los diecisiete años, y a pesar de que todos piensan que está muerto, su cadáver nunca ha sido hallado. Alma está convencida de que esta desaparición fue culpa suya por lo que Antonia tomará la decisión de viajar a Ferrara, la ciudad en la que los hermanos vivían, para investigar esa historia e intentar descubrir algún dato que le permita ayudar a su madre a deshacerse de ese sentimiento de culpa. Y será así como comience a descubrir la verdadera historia de su familia, una familia marcada por los hechos del pasado y los secretos que han mantenido ocultos.

Daria Bignardi
Daria Bignardi
Como veis el planteamiento es de lo más atractivo y ya desde las primeras páginas Daria Bignardi logra despertar la curiosidad del lector, que siente la necesidad de descubrir qué ocurrió con Maio. No obstante, "El amor que te mereces" no es la típica novela que gira en torno a secretos familiares sino que es una historia más bien de carácter intimista en la que entran en juego los sentimientos y emociones de sus personajes, con independencia de que se mantenga el suspense y la intriga en torno a lo sucedido en el pasado.

El amor que te mereces se presenta estructurado en capítulos cortos que van alternando entre los dos personajes principales, Antonia y su madre Alma, y también entre dos periodos temporales, presente y finales de los años setenta, que es la época en la que se produjo la desaparición de Maio, aunque en algunas ocasiones nos vamos a encontrar con anécdotas de otros momentos como por ejemplo de cuando los hermanos eran tan solo unos niños. A pesar de estos continuos saltos temporales la historia se sigue muy bien, y gracias a lo que Antonia va descubriendo y al relato de Alma, acabaremos teniendo todas las piezas necesarias para completar lo que ha sido la vida de la familia.

Tanto los capítulos de Antonia como los de Alma están narrados en primera persona y cada una de estas mujeres va a tener una voz narrativa muy definida y acorde con su personalidad. Daria Bignardi emplea una prosa clara, sosegada e intimista, manteniendo un ritmo que sin llegar a ser rápido se mantiene fluido y constante. Abundan los diálogos y la estructura de capítulos cortos que combinan hilos temporales hace que la lectura sea ágil y muy entretenida.

"El amor que te mereces" es, como os decía, una historia familiar y son los miembros de esta familia, los Sorani, el eje en torno al que se va a desarrollar el argumento de este libro. Es por tanto una novela de personajes, en la que los hechos cobran importancia pero no tanta como llegan a tener las parcelas más íntimas de sus protagonistas. Vamos a descubrir cómo se sienten en cada momento, los vínculos y sentimientos que los unen, cómo les han afectado los hechos o las emociones que experimentan. Siendo así, Daria Bignardi ha construido unos personajes muy bien definidos, sólidos y consistentes a los que el lector va a llegar a conocer en profundidad, implicándose en su historia y haciendo suyas las emociones que van experimentando en cada momento.

Catedral Ferrara
Catedral Ferrara
Antonia es la figura que mayor peso tiene al convertirse en el medio a través del cual vamos a ir conociendo todo lo demás. Es una mujer sensible y afectuosa que desprende cierta dulzura y simpatía, quizás por el estado en el que se encuentra, embarazada de seis meses. Al emplear la primera persona nos hace partícipes no solo de los pasos que va dando, sino de todo lo que va pasando por su mente y de lo que siente hacia cada una de las personas de su entorno. Es un tanto solitaria, independiente, curiosa, prudente y le apasionan los misterios, lo que la ha llevado a convertirse en escritora de novela negra, no pudiendo resistir la tentación de investigar los secretos de su propia familia. A través de Antonia Daria Bignardi va a explorar distintos ámbitos entre los que destaca la maternidad y así Antonia va a ofrecernos aquí una doble perspectiva situándose tanto en el papel de hija como en el de futura madre.

La otra gran protagonista es Alma, la madre de Antonia, una persona extraña que la autora ha sabido retratar muy bien y es quizás por esto por lo que yo no he llegado a congeniar con ella en ningún momento, no me ha gustado su carácter y me ha producido cierto rechazo, lo mismo que les sucede a muchos de los que la conocen. Al igual que su hija es una mujer sensible, pero en su caso pesan más otros rasgos de su personalidad y así es una persona que se siente el centro del mundo, es contradictoria e imprevisible y muestra una constante tendencia a la depresión y un enorme sentimiento de culpabilidad, lo que hace que parezca insegura aunque en realidad es muy fuerte.

A través de ellas vamos a conocer a otra serie de figuras que tienen también bastante peso en la historia, empezando por el propio Maio, un personaje del que únicamente tendremos las referencias que nos llegan a través de los relatos de quienes le conocieron, lo que no va a ser obstáculo para que quede bien definido. Con un papel más secundario Leo, la pareja de Antonia; su padre Franco; Michela, amiga de Alma y Maio, o el comisario Luigi D´Avalos.

Y, como si de un personaje más se tratase, la ciudad de Ferrara, una ciudad cuyas calles y lugares más emblemáticos cobran vida propia gracias a las maravillosas descripciones de la autora. Teniendo en cuenta que Daria Bignardi nació en esta localidad, es evidente que la conoce de primerísima mano y en cada una de las menciones que incluye se aprecia el amor y admiración que siente por su ciudad natal. No conocía esta ciudad italiana pero gracias a lo que he descubierto a través de la lectura de El amor que te mereces me he quedado con muchas ganas de visitarla pues todo apunta a que es un sitio precioso. Su catedral, su castillo, el Palazzo dei Diamanti o el Palazzo Schifanoia son algunos de los muchos edificios mencionados a lo largo de las páginas, junto a referencias a sus calles, como la de Ercole I d´Este, que define como la calle más bonita del mundo, y aderezándolo con ciertas pinceladas históricas. Todo ello hace que la ambientación de "El amor que te mereces" sea excepcional, a pesar de no ser algo determinante para el curso de la historia.

El amor que te mereces es el título de esta novela y es ese amor que se menciona el motor de esta historia. Es amor el que mueve a cada uno de los personajes y les lleva a tomar diferentes decisiones. Sin embargo, en el libro se abordan otras cuestiones importantes como la familia y, dentro de la familia, aspectos como la relación entre hermanos, los vínculos con nuestros padres, el amor que une a madre e hija, o el diálogo entre generaciones.

En definitiva, El amor que te mereces es una fascinante historia de relaciones familiares en la que, a ritmo de thriller, Daria Bignardi va reconstruyendo un complejo rompecabezas familiar ambientado en la maravillosa ciudad de Ferrara. Una novela cautivadora con la que disfrutarán todos aquellos aficionados tanto a los relatos intimistas como a las historias familiares.

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jueves, 9 de febrero de 2017

El paisaje de los sueños de oro - Belinda Alexandra

Título: El paisaje de los sueños de oro
Autor: Belinda Alexandra
Editorial: Roca Editorial
Traducción: Fabián Chueca
Año: 2016
ISBN: 978-84-1649-834-5
Nº de páginas: 520

Belinda Alexandra es una de esas autoras que se ha ido ganando un puesto en mi lista de favoritos y es que todas las novelas que he leído hasta ahora de ella me han gustado mucho. Así que cuando Roca anunció la publicación de El paisaje de los sueños de oro, calificándola como una “poderosa saga familiar”, que como ya sabéis es un género que me encanta, tuve claro que tenía que leer el libro ya que estaba segura de que iba a disfrutar con su lectura, como así ha sido.

El comienzo de "El paisaje de los sueños de oro" nos sitúa en París en el año 1975, ciudad en la que reside Paloma Batton, una joven que, siguiendo los pasos de su fallecida madre, sueña con ingresar en el Ballet de la Ópera de París y convertirse en étoile. Paloma vive en compañía de su abuela Evelina, una mujer que tras la Guerra Civil huyó de Barcelona y se instaló en la capital francesa, donde es propietaria de un conocido estudio de ballet. Paloma vive centrada en su deseo de ingresar en la escuela de ballet, pero cuando una mañana reciba la extraña visita del fantasma de una mujer que le hace entrega de un par de aretes de oro, su vida dará un giro inesperado. Confundida por esta aparición sobrenatural, la joven sentirá que ha sido elegida para cumplir una especie de misión por esa extraña mujer, a la que acabará identificando como “La Rusa”, una de las más famosas bailaoras de flamenco de todos los tiempos. Y será así como Paloma comience a investigar su propio pasado, sumergiéndose en la historia familiar para remontarse a un pasado en el que parece estar la conexión entre su familia y esta fantasmagórica visita.
Belinda Alexandra
Belinda Alexandra

Como os decía, este tipo de historias me encantan y El paisaje de los sueños de oro ha logrado cautivarme desde las primeras páginas. Es cierto que de entrada esa aparición de un fantasma no tenía muy claro que me fuese a convencer ya que no soy demasiado aficionada a los elementos paranormales pero en este caso me ha parecido tan bien integrado en la trama que no ha supuesto ningún obstáculo y desde un principio me he dejado llevar por esta historia que ha ido ganando en interés e intensidad a medida que avanzaba.

"El paisaje de los sueños de oro" se presenta dividido en tres partes aunque de ellas la tercera es la más extensa al abarcar prácticamente la segunda mitad de la novela. Cada una de estas partes está compuesta por diversos capítulos que suman un total de treinta y nueve, alternándose en los mismos tres historias, la de Paloma, la de su abuela Evelina, y la de Celestina, que es la mujer que se esconde detrás del apodo de “La Rusa”. Al comienzo de cada uno se nos indica el nombre del personaje que adquiere el protagonismo, aunque las diferentes tramas son fácilmente identificables y los continuos saltos temporales no suponen ningún problema a la hora de seguir la historia. En todo momento se utiliza la narración en primera persona, imprimiendo Belinda Alexandra una voz propia y definida para cada una de estas mujeres y haciendo uso de un lenguaje sencillo pero cuidado y elegante que hace que la lectura sea amena y muy agradable. Tanto por esa estructura que combina diversos hilos argumentales como por el propio desarrollo de la historia en el que entran en juego ciertas dosis de misterio e intriga en torno a los secretos familiares, es un libro que cuenta con un ritmo ágil y se lee con una facilidad enorme, en cada capítulo sentimos la necesidad de avanzar un poco más para descubrir cómo continúa la vida de sus protagonistas.

La historia recogida en El paisaje de los sueños de oro, como señalaba al comienzo, es una historia familiar y en concreto son las mujeres de esta familia las que se convierten en las protagonistas indiscutibles de la trama, cada una en su propio tiempo. De esta manera en el presente es Paloma quien se convierte en el hilo conductor de la historia, una joven que vive volcada en su sueño de entrar a formar parte del Ballet de la Ópera de París, siguiendo así los pasos de su madre, fallecida hace unos años. La pérdida de su madre ha marcado a Paloma, desde entonces no mantiene una buena relación con su padre y se refugia en el cariño de su abuela, con quien se encuentra muy unida. Pero la aparición del fantasma de La Rusa hará que todo lo que creía conocer en torno a su familia se desmorone, sintiendo la necesidad de investigar para descubrir quién es ella realmente y a qué lugar pertenece.

Junto a Paloma en el tiempo presente también conocemos a su abuela Evelina, una mujer que guarda ciertos secretos que se irán desvelando progresivamente. Es un personaje que se va perfilando paso a paso pues va a aparecer tanto en el pasado como en el presente, por lo que vamos a tener diferentes matices que se irán complementando y con el paso de los capítulos descubriremos quién fue y los motivos que se esconden detrás de su actual forma de ser y de actuar, y de donde procede el dolor que acompaña a sus recuerdos.

Paloma y Evelina son dos personajes consistentes y cada una tiene un foco de interés pero sin lugar a duda el personaje más atractivo en esta novela es “La Rusa”, a quien conoceremos siendo tan solo una niña que tendrá que aprender a sobrevivir y a salir adelante cuando sea separada de su familia. Celestina es una mujer con una personalidad fuerte y arrolladora, con un gran magnetismo que la autora ha conseguido trasladar muy bien a través de la narración, haciendo que el personaje adquiera vida propia más allá de las páginas del libro. Su vida es sumamente interesante, cada uno de los episodios en los que se va viendo envuelta va dando forma a una mujer con un marcado carácter; luchadora, valiente, perseverante y que se convertirá en todo un ejemplo de superación. Personalmente es un personaje que me ha gustado muchísimo y eso ha contribuido a que haya disfrutado aún más de la lectura, incluso sintiendo pena al finalizar el libro por tener que abandonarla.

El paisaje de los sueños de oro es una novela de personajes pero también se enmarca en un contexto histórico muy llamativo que queda como telón de fondo al verse afectadas las vidas de sus protagonistas por los hechos históricos que van teniendo lugar durante esos años. El comienzo de historia de Celestina se remonta al año 1909 y desde entonces vamos a ser testigos de la situación que se vive en el país, y más concretamente en Barcelona, que es el escenario principal en el que se desarrollan los hechos. Asistiremos a los años previos al estallido de la Guerra Civil y posteriormente seremos testigos de su desarrollo aunque en este caso la autora no se va a centrar tanto en los hechos, sino que lo que le interesa reflejar es como los acontecimientos van marcando la vida de las personas y cómo estas se ven afectadas. Y en este sentido algo positivo que tiene la historia es que nos va a mostrar cómo sufren estos hechos las diferentes clases sociales, pues cada uno de los protagonistas va a ocupar una posición diferente y va a vivir los sucesos en función de su situación y de sus ideales. Y como complemento a este contexto nos encontramos con una excelente ambientación, que es uno de los rasgos característicos en las obras de esta autora. Belinda Alexandra acompaña la narración con bellas y cuidadas descripciones que nos dan una idea muy clara de cada una de las escenas que retrata, haciendo que la novela sea muy visual.

Otro elemento que está muy presente en El paisaje de los sueños de oro es el baile y así tanto el ballet como el flamenco son dos disciplinas que juegan un papel relevante en la historia. Belinda Alexandra consigue transmitir a través de sus descripciones las sensaciones que cada uno de ellos producen y es muy fácil ponerse en el lugar de las protagonistas y compartir lo que experimentan en cada momento, especialmente cuando se centra en reflejar la fuerza y la pasión que se desprenden de los pasos del flamenco. Es así como consigue despertar en el lector la curiosidad por descubrir ese demonio interior que se apodera del bailador de flamenco, o al menos en mi caso lo ha conseguido, ya que era un baile que nunca me había llamado la atención y ahora lo veo desde otra perspectiva. Y en contraposición a estos movimientos más enérgicos y vitales está la delicadeza del ballet, donde la pasión se manifiesta a través de unos pasos más elegantes, estudiados y precisos.

Está claro que Belinda Alexandra me ha vuelto a convencer con esta novela y por lo tanto es una autora que seguiré leyendo sin ninguna duda. El paisaje de los sueños de oro es una historia que nos muestra cómo la vida de las personas se vio afectada por el estallido de la Guerra Civil, pero también es una historia de grandes pasiones, de secretos, de errores cometidos y de traiciones, con la que sin duda van a disfrutar un gran número de lectores. Yo la recomiendo tanto si sois aficionados a las sagas familiares como si os gustan este tipo de novelas que se encuadran en un contexto histórico determinado para mostrar la evolución de la vida de sus personajes.

Si te ha gustado mi reseña, puedes comprar El paisaje de los sueños de oro a través de los siguientes enlaces:


Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar para su reseña

viernes, 27 de enero de 2017

La niña alemana - Armando Lucas Correa

Título: La niña alemana
Autor: Armando Lucas Correa
Editorial: Ediciones B
Año: 2016
ISBN: 978-84-666-6004-4
Nº de páginas: 448

Ya he comentado en otras ocasiones que el periodo de la Segunda Guerra Mundial es uno de los que más me atraen a la hora de seleccionar mis lecturas, por lo que uno de los libros que más llamó mi atención en el catálogo de novedades de Ediciones B el pasado mes de octubre fue La niña alemana, de Armando Lucas Correa.

Armando Lucas Correa
Armando Lucas Correa
El comienzo de "La niña alemana" nos traslada hasta el año 1939 en Berlín para conocer a Hannah Rosenthal, una niña perteneciente a una acomodada familia judía que, tras el ascenso de los nazis al poder, ha visto cómo su plácida vida se desmorona, pasando a ser despreciados y perseguidos, incluso por sus propios vecinos. Esta situación se vuelve cada vez más insostenible y a Hannah únicamente le queda una persona en la que confiar, su amigo Leo, un niño también judío con el que recorre las calles de Berlín mientras planean un futuro juntos. Tanto la familia de Hannah como la de Leo saben que la única salida es huir de Berlín y comenzar una nueva vida, por lo que tras barajar diversos destinos acabarán seleccionando la isla de Cuba y adquiriendo pasajes para embarcar en el Saint Louis, un transatlántico a bordo del que esperan poder alcanzar la seguridad y la tranquilidad de la que en su país ya no disfrutan, al igual que el resto de refugiados con los que compartirán viaje.

Junto a esta historia y de forma paralela, La niña alemana presenta otra subtrama ubicada en el año 2014 y centrada en Anna Rosen, una niña residente en Nueva York cuyo padre falleció antes de que ella naciera, con lo que siempre ha vivido al lado de una madre que no es capaz de superar la pérdida de su esposo. Esto ha provocado que la niña no sepa demasiado del pasado de su padre, por lo que cuando reciban un paquete remitido por Hannah, una tía abuela a la que ella no conoce y que fue quien lo crió en La Habana, Anna y su madre tomarán la decisión de viajar a la isla para conocer a la anciana y descubrir a través de ella la historia familiar.

Estos dos hilos argumentales son los que vamos a ir siguiendo a lo largo de los capítulos en los que se estructura la novela, en los cuales se va alternando una y otra historia aunque realmente la de Hannah tiene un peso mayor. Es por eso que de las cuatro grandes partes en las que se divide "La niña alemana", la segunda se centra únicamente en relatar lo acontecido con Hannah, mientras que las otras tres nos van moviendo entre diversos escenarios, indicándonos al principio de cada capítulo tanto la identidad de la protagonista como la fecha y ubicación en la que se va a situar la acción cuando así es necesario. Armando Lucas Correa escribe con un estilo conciso, claro y de fácil lectura, manteniendo en todo momento una narración en primera persona que corre a cargo de Hannah y de Anna respectivamente. No es una novela que tenga un ritmo intenso pero sí se lee con fluidez gracias al dinamismo que aporta la combinación de ambos hilos argumentales.

La niña alemana es principalmente una novela de personajes, con independencia de que Armando Lucas Correa tome como punto de partida para la misma unos hechos reales. Este episodio histórico va a quedar como telón de fondo y será la situación de las personas que se vieron afectadas por el mismo la que el autor nos vaya mostrando a lo largo de las páginas, centrándose en Hannah, gran protagonista en este libro. Será a Hannah a quien acompañemos a lo largo del tiempo para descubrir lo que ha sido su vida, una vida a la que tendremos acceso desde una doble perspectiva pues la vamos a encontrar tanto en el pasado, siendo una niña, como en el relato del presente, convertida ya en anciana. Hannah es un personaje con voz propia, con una personalidad muy definida que gracias a la narración en primera persona llegaremos a conocer en profundidad. Nos va a permitir compartir con ella pensamientos, sentimientos y emociones, haciéndonos partícipes de cómo se siente en cada momento, de sus ideas y de la forma en la que va asumiendo la dramática situación en la que su familia se encuentra. No obstante, es un personaje que a mí me ha resultado distante y a pesar del sufrimiento que le rodea y de los trágicos hechos a los que tiene que enfrentarse, su relato no ha conseguido transmitirme esas emociones que son tan necesarias a la hora de implicarnos en una historia y compartir vivencias con los protagonistas.

A través de Hannah vamos a conocer a otros personajes más o menos cercanos a la niña entre quienes destacan su madre Alma Strauss, su padre y su mejor amigo Leo. Hannah nos va a relatar la situación de cada uno pero siempre desde su perspectiva con lo que su trazado va a quedar condicionado por la visión de la niña, y no van a ser figuras definidas con tanto detalle. Con un papel mucho más secundario iremos conociendo a otras personas que también viajan en el barco así como a aquellas con las que entran en contacto una vez llegan a Cuba. Y por otro lado tenemos la línea argumental del presente en la que Anna adquiere el protagonismo, y aunque es un personaje bien construido, queda un tanto eclipsado por la otra protagonista, cuya historia es mucho más interesante y llamativa.

Para mí, uno de los mayores atractivos de "La niña alemana" ha sido todo lo relativo a la tragedia del Sant Louis y las vivencias de sus pasajeros. Era un episodio histórico que no conocía y me ha gustado descubrir estos hechos gracias a esta lectura, aunque he de reconocer que me habría gustado profundizar un poco más en lo que fue la travesía o en otros pasajeros. Este trasatlántico que en 1939 partió de Hamburgo con destino a La Habana y 900 pasajeros a bordo, la mayoría refugiados judíos alemanes, es el punto de partida que toma el autor para desarrollar el argumento de su novela. Como ya señalaba, el contexto histórico queda en un segundo plano y la información nos llega a través de los hechos que van viviendo los protagonistas, los cuales sufrirán las dificultades para obtener los permisos para desembarcar en La Habana, una isla que sería un destino de tránsito pues los viajeros contaban ya con visas para entrar a Estados Unidos; se verán afectados por el decreto 937 que invalidaba este desembarque o verán como no pueden alcanzar su destino, siendo obligados a regresar a Hamburgo y algunos siendo acogidos por otros países. En una nota final el autor recoge los detalles de este episodio y también encontramos una extensa bibliografía que demuestra el trabajo de documentación realizado por Armando Lucas Correa, trabajo que plasma con mucho acierto a la hora de recrear los ambientes en los que se desarrollan las diferentes escenas, especialmente en todo lo relacionado con el viaje a bordo del Sant Louis. Como complemento, al final de la novela se incluyen una serie de imágenes que reproducen la lista original de los 937 pasajeros que comenzaron el viaje y algunas fotografías de los mismos, extraídas del United States Holocaust Memorial Museum.

Os decía que me habría gustado conocer algo más respecto al destino de otros pasajeros y una vez finalizada su lectura, leyendo algunas entrevistas que le han realizado al autor durante estos meses, he descubierto que La niña alemana es el primer volumen de una trilogía que, aunque está formada por libros con historias independientes, se centra en el viaje del trasatlántico. El segundo volumen hablará de los pasajeros que acabaron desembarcando en Francia y el tercero de aquellas personas a las que no se les permitió comprar el pasaje, por lo que con la lectura de los tres libros creo que la visión sobre estos hechos será mucho más completa y al menos a mí sí que me apetece mucho leerlos.

Resumiendo, La niña alemana es una novela que, centrándose en un periodo sobre el que se ha escrito mucho, nos muestra un episodio poco conocido y que merece la pena descubrir. Una historia en la que se echa en falta un poco más de intensidad y conexión con las protagonistas pero que aún así resulta muy recomendable tanto por los hechos en los que está basada como por la evolución que sigue la vida de los personajes.

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Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar para su reseña

jueves, 13 de octubre de 2016

Las chicas - Emma Cline

Portada Las chicas
Título: Las chicas
Autor: Emma Cline
Editorial: Anagrama
Año: 2016
ISBN: 978-84-339-7958-2
Nº de páginas: 344

Las chicas es la primera novela escrita por Emma Cline y llega a nuestro país precedida de excelentes críticas que han hecho que los derechos de traducción se hayan vendido ya a treinta y cinco países. En mi caso, durante el pasado verano tuve ocasión de leer un adelanto de su primer capítulo, y fue suficiente para que me quedase con ganas de descubrir la historia, por lo que en cuanto se publicó me hice con un ejemplar para poder conocer cómo continuaba.

"Las chicas" recoge la historia de Evie Boyd, a la cual tenemos acceso a través de dos hilos temporales. Por una parte conocemos a Evie en el tiempo presente, cuando se encuentra pasando unas semanas en la casa de veraneo de un viejo amigo donde coincide con el hijo de este, Julian, y su novia Sasha. Este encuentro será el que dé pie a que Evie rememore su pasado, trasladándose al verano del año 1969. Conoceremos así los hechos en los que se vio envuelta en esa época, desde el momento en el que descubrió en el parque a un grupo de chicas, atrevidas y despreocupadas, que inmediatamente captaron su atención, y con las que entraría en contacto días después, cuando una de ellas, Suzanne, la invite a acompañarlas al rancho solitario en el que viven formando parte de una comuna que gira en torno a un músico llamado Russell, al que las chicas veneran.
Emma Cline
Emma Cline

Para escribir Las chicas Emma Cline ha tomado como base el episodio de la matanza perpetrada por el psicópata Charles Manson y su grupo de seguidores, integrado principalmente por mujeres. Si no conocéis estos hechos, realizando una simple búsqueda en la wikipedia encontraréis una explicación detallada de quien fue él y de los crímenes que llevó a cabo directa e indirectamente, por lo que yo no voy a entrar en más detalles para no estropear la lectura a aquellos que no estén al corriente puesto que la autora se inspira en lo sucedido. No obstante, no es este el foco principal del libro sino que Emma Cline lo utiliza como telón de fondo para enmarcar la historia que a ella le interesa contar, que es la de Evie, una historia de crecimiento y maduración que va a asociada al paso de una etapa de la vida a otra.

Uno de los aspectos que más llama la atención cuando comienzas a leer es el estilo narrativo de su autora, más teniendo en cuenta que es su primera novela. Emma Cline escribe francamente bien, utilizando una prosa cuidada, fina, penetrante, evocadora y atractiva que está impregnada de un tono muy definido con el que la autora crea una atmósfera envolvente que atrapa al lector. El ritmo es bastante pausado puesto que "Las chicas" es una novela de carácter intimista pero la lectura no se hace lenta o pesada, el relato discurre con fluidez y se avanza con agilidad, disfrutando tanto de la historia como de la forma en la que su autora la expone, recurriendo en ciertos momentos a la sugestión más que al detalle. Cuatro son los bloques en los que viene dividida la novela y a su vez cada uno está compuesto por dos partes, una ubicada en el presente y la otra en el pasado, estando estas partes del pasado estructuradas en capítulos. Es evidente que el peso del hilo argumental que transcurre en 1969 es mayor, con lo que ocupa un número de páginas mucho más elevado y tanto en un caso como en el otro va a ser Evie quien ponga voz al relato, usando para ello la primera persona.

Como os decía, esta no es una novela sobre los crímenes de Manson sino que es la historia de Evie, contada por ella misma desde la distancia y la perspectiva que le da la madurez. Es por esta razón la auténtica protagonista en el libro de Emma Cline y la vamos a conocer desde una doble perspectiva en función de los dos planos temporales. Por un lado tenemos a la Evie adulta, una mujer que se ha limitado a dejarse llevar por la vida pasando lo más desapercibida posible y arrastrando las vivencias de su pasado. El verano del 69 marcó un antes y un después en su vida y desde entonces se ha sentido como una fugitiva sin crimen, los detalles se han ido desvaneciendo con el paso de los años pero una parte de ella siempre ha anhelado volver a sentirse como en aquella época. El mayor atractivo de esta Evie radica en observar cómo los hechos vividos marcaron y dieron forma a su personalidad, una personalidad en la que se siguen apreciando algunos rasgos del carácter que tenía por entonces, y además nos va a  mostrar su visión de todo lo sucedido desde la distancia que da el paso de los años y la madurez.

El verdadero interés de la historia radica en la Evie adolescente, una chica de 14 años que se encuentra en una etapa de su vida que supone el paso de la niñez a la adolescencia, con todos los cambios y complejos que esto conlleva. Hija única de padres separados, Evie es una joven insegura que empieza a ser consciente de la realidad del mundo que la rodea y no es feliz con la situación en la que se encuentra: tiene que hacer frente al divorcio de sus padres, no cuenta con demasiados amigos, y en septiembre se tiene que ir a un internado. Consciente de sus muchas carencias, siente que no es más que una chica del montón y anhela un poco de atención por parte de los demás, analizando constantemente el comportamiento de las demás chicas para compararse con ellas.

Es un personaje complejo que Emma Cline traza con habilidad, diseccionando a la perfección sus pensamientos, emociones y sentimientos. No podemos olvidar que es la propia Evie quien va a aportar el análisis de la adolescente que fue y esto provoca que su relato esté impregnado de un tono muy subjetivo pero también un tanto crítico y distante. La autora refleja magníficamente el estado en el que se encuentra con sus necesidades e inseguridades, sus miedos, sentimientos contradictorios, su despertar sexual, las manifestaciones de rebeldía o su deseo constante de agradar y de llamar la atención, haciendo que resulte una persona muy humana, natural y creíble. Es por ello una joven a la que es fácil llegar a comprender, nos ponemos en su lugar y entendemos los motivos y circunstancias que la impulsan a integrarse en un grupo que para ella es una vía de escape ya que le ofrece todo lo que no encuentra en su entorno.

Por otra parte, también a través del relato de Evie vamos a conocer al resto de figuras que conforman la galería de personajes de la novela, entre los que destaca Suzanne, una chica de 19 años que reside en la comuna y que será quien se gane la admiración y la amistad de Evie. Es inevitable que nuestra percepción quede condicionada por la de Evie, y así vamos a apreciar el magnetismo que Suzanne transmite y la fascinación que ella sentía y siente por esta chica. Con una personalidad cautivadora y arrolladora, Suzanne representa todo lo que Evie desea y la amistad entre ambas va a tornarse en una relación con unos límites un tanto difusos. El resto de personajes quedan en un plano secundario y se muestran un tanto desdibujados, incluso el propio Russell, líder de la comuna y hombre al que las chicas veneran.

"Las chicas" es una novela de personajes y a través de ellos y de su comportamiento Emma Cline va a explorar diferentes cuestiones. Como tema central y ya mencionado anteriormente, tenemos ese paso de una edad a otra, el crecimiento, la maduración y el desarrollo de la personalidad. Pero esta historia también va a ahondar y explorar en la mujer, con su forma de ser y comportarse, y va a tratar otros temas como la amistad, el desarrollo de las relaciones, el amor con sus diferentes concepciones, la familia, la búsqueda de uno mismo, la satisfacción de necesidades o la fragilidad adolescente o el poder de manipulación.

Por otra parte, Las chicas transcurre en una época concreta y aunque las experiencias de Evie son atemporales en el sentido de que el proceso de maduración y el crecimiento son independientes del año en el que tengan lugar, Emma Cline refleja con bastante acierto el ambiente que se vivía durante esos años: el movimiento hippie, el amor libre, las drogas, la forma de vestir, el gusto por tocar al aire libre, etc

En definitiva, Las chicas es un libro que, tomando como punto de partida los crímenes de la Familia Manson, nos ofrece a través de su protagonista una visión intimista del paso de la niñez a la adolescencia con todos los cambios y experiencias que ello conlleva. Un magnífico debut para Emma Cline que sin duda merece la pena leer tanto para disfrutar de su prosa como para acercarse a la compleja historia vivida por esta adolescente.

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Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar para su reseña
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