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martes, 11 de julio de 2017

En la noche de los cuerpos - Esther Ginés

Título: En la noche de los cuerpos
Autor: Esther Ginés
Editorial: Adeshoras
Año: 2017
ISBN: 978-84-9468-482-1
Nº de páginas: 181  

Hace unos años tuve ocasión de leer la primera novela publicada por Esther Ginés, El sol de Argel, un libro que me causó muy buenas impresiones, por lo que me he animado a repetir con la autora, en esta ocasión con su último trabajo, En la noche de los cuerpos

En la noche de los cuerpos recoge la historia de tres personas vinculadas a través de una obsesión. Será Cecilia, una joven que ahora se encuentra recluida por sus padres en una pequeña casa aislada de todo, quien nos cuente las razones que han motivado su encierro. De esta forma nos traslademos atrás en el tiempo hasta el momento en el que conoce a Olivier Soares, un pintor que vive obsesionado con la idea de crear un cuadro que trascienda en el tiempo. Cecilia, aficionada también a la pintura, comienza una relación con él anhelando convertirse en su musa, pero Olivier, en un momento de crisis creativa, le sugiere llevar a cabo un arriesgado plan que le permitirá dar forma a su ansiada obra. Y Cecilia, movida por el intenso amor que siente hacia el artista, no dudará en entrar a formar parte de una locura que acabará destrozando su vida.

Esther Ginés
Esther Ginés
En esta ocasión, Esther Ginés nos ofrece una obra con un marcado carácter intimista a través de la que profundiza en un sentimiento tan universal como es el amor, sentimiento que puede dar lugar a muchas cosas bellas, pero que también cuenta con un lado oscuro, y es este el que la autora va a explorar en "En la noche de los cuerpos". Y lo hace a través de la confesión de una mujer, Cecilia, quien nos va a abrir las puertas de su yo más íntimo para declarar abiertamente todo lo que ha vivido y sentido durante los últimos dos años.

La novela se presenta estructurada en capítulos no numerados que en general tienen una extensión breve. Se abre con una primera parte introductoria en la que una mujer llamada Laia nos narra la situación en la que se encuentra, para seguidamente dejar paso al relato de Cecilia, que se dividirá entre su confesión en el momento presente y sus recuerdos de lo vivido dos años atrás. En todo caso nos encontramos con una narración en primera persona a través de la que Esther Ginés, con una prosa precisa, serena, cuidada, bella y elegante, dota de una voz propia y potente a su personaje, haciendo que se materialice más allá de las páginas de la novela. Y así consigue atraparnos en esta historia que discurre con calma debido al carácter reflexivo e intimista del relato, pero que no llega a hacerse pesada o aburrida en ningún momento pues la autora maneja con habilidad el ritmo narrativo.

"En la noche de los cuerpos" es una novela que no llega a las doscientas páginas pero estas son suficientes para que lleguemos a conocer en profundidad a su protagonista, Cecilia. Es ella misma la que nos va a permitir descubrir tanto a la mujer en la que se ha convertido, como la que era dos años atrás, cuando se dejó arrastrar por un amor tan intenso como destructivo. Es la posición social de su familia el motivo por el que Cecilia decide romper con todo y huir dejando atrás su vida para convertirse en una desconocida que pueda vivir en libertad y sin la presión de llevar un determinado apellido. Será así como se instale en Francia, donde conocerá a Olivier, un pintor que al igual que ella, huye de una vida a la que no se siente ligado. Y junto a Olivier comenzará una nueva etapa cuyo desenlace la llevará de vuelta al lado de sus padres, quienes se encargarán de borrar cualquier rastro de los hechos en los que se ha visto implicada.

Elizabeth Siddal
La confesión de Cecilia va dirigida a esa mujer que aparece en las primeras páginas y mediante ella Cecilia no busca una justificación a sus actos o el perdón, pues es consciente de que para su culpa no hay redención posible, sino que simplemente quiere dejar constancia de lo sucedido, de las motivaciones que hubo tras sus actos y de lo que ahora mismo hay dentro de ella. Y es así como Esther Ginés aborda en su novela temas como el amor, el desamor, el sacrificio, la culpabilidad, la subordinación, la dependencia o la obsesión, explorando sus diferentes matices y manifestaciones.

En la noche de los cuerpos es un libro de personajes aunque esto no es obstáculo para que en él tenga cabida una importante parcela destinada al arte e igualmente podríamos señalar que existe también un pequeño componente histórico. En la portada de la novela nos encontramos con la ilustración de un cuadro que es obra de Soledad Velasco y que forma parte de una serie de cinco piezas inspiradas en el argumento de esta obra. Quizás en un primer momento esta portada no nos diga nada pero una vez leído el libro tiene mucho sentido y es que la pintura va a ser una pieza esencial en el desarrollo de la trama. Gracias a la historia de Cecilia y Olivier Esther Ginés nos acerca a los pintores de la hermandad prerrafaelita y en especial a  Dante Gabriel Rossetti y a la que fue su amante y esposa, Elizabeth Siddal, convertida en musa y modelo en el círculo de los prerrafaelistas. 

En definitiva, Esther Ginés me ha vuelto a sorprender con esta nueva novela y desde luego es una autora a la que voy a seguir muy de cerca. En En la noche de los cuerpos nos ofrece una historia consistente y atractiva, que destaca por un original planteamiento en el que el arte está muy presente y con la que nos acerca al lado más oscuro del amor y de las relaciones. Una obra breve pero intensa cuya lectura se disfruta de principio a fin, por lo que os recomiendo acercaros a ella.

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Gracias a la autora y a la editorial por facilitarme el ejemplar para su reseña

viernes, 5 de mayo de 2017

Una madre - Alejandro Palomas

Título: Una madre
Autor: Alejandro Palomas
Editorial: Siruela
Año: 2015
ISBN: 978-84-16120-43-7
Nº de páginas: 248

Descubrí a Alejandro Palomas hace un par de años a través de la lectura de El tiempo que nos une, un libro que me gustó muchísimo y que me dejó con ganas de repetir con el autor, aunque con tantas lecturas pendientes ha ido pasando el tiempo hasta que hace unos días por fin me he decidido a leer Una madre.

La historia que Alejandro Palomas nos presenta en Una madre transcurre únicamente a lo largo de unas horas durante las cuales una familia se reúne para celebrar la Nochevieja. De esta manera, somos testigos de cómo se preparan para recibir el nuevo año en casa de la madre, Amalia, a quien en esta ocasión acompañan su hijo Fer y su perro, su hija Silvia, y su otra hija junto a su actual pareja, Olga, además del tío . Poco a poco la velada irá dejando paso a los recuerdos, a través de los cuales profundizaremos en el pasado de cada uno de ellos, descubriendo heridas que aún no han cicatrizado y que se interponen en su camino impidiéndoles alcanzar la felicidad.

Alejandro Palomas
Alejandro Palomas
Había visto tantas opiniones positivas de "Una madre" que, aunque por un lado tenía muchas ganas de leerlo, por otro sentía cierto temor a que las altísimas expectativas no se cumpliesen. Sin embargo me alegra poder decir que en esta ocasión no ha habido problema y la obra ha estado a la altura de lo que esperaba, resultando una lectura de esas que transmiten tantas emociones que es difícil olvidarlas una vez cerrado el libro.

Son cuatro los libros o partes principales en los que se presenta dividido Una madre y a su vez cada uno de ellos queda compuesto por diversos capítulos. A lo largo de los mismos se va desarrollando lo que sucede en casa de Amalia durante esa Nochevieja pero también se nos narran sucesos del pasado de cada uno de los miembros de esta familia, que es lo verdaderamente relevante. La narración se mantiene en todo momento en primera persona, siendo Fernando, uno de los hijos, el encargado de relatarnos por lo que han pasado en los últimos años, además de compartir lo que va sucediendo y las conversaciones que mantienen durante esa noche.

Como ya comenté en mi reseña de El tiempo que nos une, me gusta mucho como escribe Alejandro Palomas. Su estilo narrativo vuelve a ser uno de los puntos a destacar en esta obra, estando caracterizado por el uso de un lenguaje sencillo de leer pero cuidado al detalle, expresivo, cálido y elegante, con un toque incluso poético. Puesto que estamos ante una historia de corte intimista, el tono del relato queda influenciado por el sentimentalismo y la emotividad, además de apreciarse el carácter reflexivo propio en este caso de la narración en primera persona. Todo ello hace que la lectura de "Una madre" resulte de lo más agradable, disfrutando tanto de una historia llamativa y bien desarrollada como de la forma en la que está contada.

Si bien Fer es el narrador, podemos afirmar que Una madre es una novela coral a pesar de que todo lo que conocemos del resto de personajes es a través de su perspectiva. No es un libro en el que aparezcan demasiadas personas, centrándose el relato en los personajes principales que son Fernando, sus hermanas Silvia y Emma, su madre Amalia y su tío Eduardo, además de Olga en una especie de segundo plano. Progresivamente se nos va presentando a cada uno de los miembros de la familia y las diferentes situaciones por las que han pasado, lo que nos ayuda a hacernos una idea muy próxima de la personalidad de cada uno y de los motivos por los que actúan de una forma u otra. Tanto Fer como el resto de figuras quedan definidas con todo lujo de detalle, haciendo que resulten muy cercanos al lector, de tal manera que es como si los llegásemos a conocer personalmente.

Todos ellos poseen una personalidad muy definida y diferentes matices que los individualizan, pero sin duda quien más destaca es Amalia, la madre que da título a la novela. Es un personaje que me ha conquistado al igual que en su día lo hizo la abuela Mencía de El tiempo que nos une, por lo que no he podido evitar sentir cierta pena al tener que separarme de ella al llegar a las páginas finales del libro. Alejandro Palomas ha construido un personaje muy carismático, que continuamente nos arranca una sonrisa con sus ocurrencias y extravagancias, y en el que se aprecia un carácter bondadoso, tierno y, por supuesto, valiente y luchador para estar siempre al lado de los suyos, ayudándoles a superar cuantos problemas surjan en el camino.

Como sucede en cualquier familia, también en esta existen problemas, heridas del pasado que no han terminado de cicatrizar y que en cierta forma condicionan la actual forma de ser de todos ellos. Alejandro Palomas nos invita a compartir con esta familia sus problemas, a descubrir sus sentimientos y emociones, y a profundizar en su psicología, exponiendo los traumas que arrastran del pasado y el camino que han seguido para intentar superarlos. Y es que una de las cosas que tienen en común es la perdida, el sufrimiento y dolor que acarrean y cuyos motivos iremos descubriendo paulatinamente, dando lugar así a un cierto suspense que nos acompaña durante toda la lectura. Alejandro Palomas va progresivamente desgranando los episodios del pasado y así se va modificando nuestra visión de los personajes, logrando que cada vez nos mostremos más cercanos a cada uno de ellos, nos pongamos en su lugar y en cierta forma, compartamos lo que han vivido.

Y en torno a esta familia, al igual que ya sucedía en El tiempo que nos une, Alejandro Palomas aborda una serie de cuestiones que en mayor o menor medida podemos apreciar en cualquier otra o incluso en la nuestra propia, entre ellas la falta de comunicación, la muerte de un ser querido, las relaciones de pareja, la soledad, la culpabilidad, la maternidad, la necesidad de apoyo o el distanciamiento. Y son estos temas tan universales y próximos los que hacen que Una madre nos resulte una historia tan real, tan humana y tan emotiva, pues la mayoría de nosotros nos vemos reflejados en algún momento en una situación similar.

Una madre es uno de esos libros que transmite muchas y diferentes emociones, por lo que su lectura no deja indiferente y eso es lo que hace que se gane una posición en nuestro recuerdo. Una novela que tiene la capacidad de conmover y arrancarte una sonrisa al mismo tiempo, que está cargada de momentos entrañables y que nos invita a reflexionar sobre los temas que aborda, además de permitirnos conocer a un personaje maravilloso que cala en el lector desde las primeras páginas. Os lo recomiendo sin ninguna duda, especialmente si os gustan las novelas de corte intimista y sentimental.

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jueves, 23 de marzo de 2017

La figurante - Abraham B. Yehoshua

Título: La figurante
Autor: Abraham B. Yehoshua
Editorial: Duomo
Traducción: Isabel Marín
Año: 2017
ISBN: 978-84-1663-430-9
Nº de páginas: 352

A pesar de ser autor de una extensa obra, haber sido galardonado con diversos premios y nominado al premio Man Booker Internacional, yo no conocía a Abraham B. Yehoshua, pero cuando desde la editorial me ofrecieron su última publicación me pareció una historia que podía encajar en mis gustos, así que me animé a descubrirlo con La figurante.

"La figurante" tiene por protagonista a Noga, una mujer israelí que, tras abandonar su ciudad natal e instalarse en Holanda, ocupa un puesto como arpista en la Orquesta Filarmónica de Arnhem. La muerte de su padre hará que su hermano Honi, preocupado por el bienestar de su madre, busque una residencia cerca de su casa en Tel Aviv a la que espera que ella decida trasladarse, para lo que diseñará un experimento de tres meses de duración durante los cuales la madre probará la residencia. Pero para que todo pueda llevarse a cabo es necesario que Noga regrese a Israel  y se haga cargo del apartamento familiar, una responsabilidad que ella no puede eludir, por lo que acabará solicitando unas vacaciones en la Orquesta y trasladándose a Jerusalén. Allí descubrirá que desde que se fue han cambiado muchas cosas, y gracias al trabajo como figurante en películas y series de televisión  que su hermano encontrará para ella, comenzará a descubrir su propia identidad, sintiendo que por fin puede decidir el argumento de su vida. 

A. B. Yehoshua
A. B. Yehoshua
A.B. Yehoshua nos ofrece en La figurante una historia de carácter intimista, escrita con delicadeza y que discurre a ritmo pausado, sumergiéndonos en las reflexiones y sentimientos de su protagonista. La novela se presenta estructurada en cincuenta y cuatro capítulos de corta extensión gracias a los cuales se imprime dinamismo a la lectura, encontrándonos a lo largo de los mismos con un relato en el que a través de un narrador omnisciente se va desarrollando la historia linealmente. Este narrador tiene la particularidad de emplear el tiempo presente para exponer los hechos, dando así una sensación de inmediatez y cercanía que nos hace partícipes de lo que está sucediendo, como si entrásemos a formar parte del propio relato. Y respecto a la forma de escribir del autor, Yehoshua hace gala de un estilo conciso, exquisito y depurado que resulta muy agradable de leer, empleando una prosa clara, sutil y envolvente que está dominada por el carácter reflexivo e intimista del relato.

La figurante es un libro que se centra en el análisis de sus personajes, ahondando en su psicología y recreándose en la vida interior de los mismos mediante la descripción de sus pensamientos y emociones. En el punto central de la historia Noga, su protagonista, una mujer que ha abandonado su ciudad natal para instalarse en Holanda, donde tiene un puesto como arpista en la Orquesta Filarmónica de Arnhem. El regreso de Noga a Jerusalén supondrá un reencuentro con su pasado, una época que ella cree que ha dejado atrás, en la que fue una mujer casada cuyo marido no pudo aceptar su negativa a tener hijos, dando por finalizado el matrimonio. Sin embargo, su forzosa ociosidad hará que en más de una ocasión se pare a reflexionar sobre todas esas decisiones que tomó y sobre la vida que ahora tiene. A través de estos pensamientos y de su forma de actuar iremos descubriendo a este personaje, una mujer solitaria, racional e inteligente que ha hecho de la música, y más concretamente de su arpa, el elemento central de su vida. Es una figura que queda trazada con maestría, diseccionada de tal manera que llegamos a conocerla en profundidad pero en mi caso un personaje con el que no he llegado a empatizar. Me ha resultado fría, demasiado distante para llegar a entender su forma de actuar y relacionarse con los demás, y todo esto me ha impedido disfrutar más de su historia. La lectura no se me ha hecho pesada pero Noga no ha conseguido despertar mi interés por saber qué sería de ella, ha sido un personaje que no me ha transmitido nada.

Noga es la protagonista del libro pero a su alrededor se mueven otros personajes relativamente importantes que van a marcar su estancia en Jerusalén. Así por una parte está su hermano menor, Honi, ejemplo de hijo devoto y servicial que, tras la muerte de su padre, se siente obligado a responsabilizarse y cuidar de su madre, para lo cual quiere trasladarla a Tel Aviv, donde él tiene fijada su residencia. También está su madre, una mujer que se resiste a abandonar su apartamento de Jerusalén a pesar de haberse quedado sola tras la muerte de su esposo, con el que estaba muy unida. Es una mujer que a sus setenta y cinco años se mantiene sana y vigorosa, ha sido una madre excepcional para sus hijos y desprende un carácter muy tierno y agradable a pesar de que tiende a bloquear sus sentimientos a través de la ironía. Otra figura determinante para Noga será su exmarido, Urías, un hombre que nunca ha dejado de amarla y con el que volverá a encontrarse en esta visita, aprovechando para cerrar viejas heridas y aclarar lo que quedó pendiente entre ellos. 

Estos y otros personajes son los que utiliza Abraham B. Yehoshua para explorar y profundizar en diversos temas. La familia es una cuestión que está muy presente analizando las relaciones que se dan entre sus miembros, las responsabilidades que se crean dentro de ella, los vínculos entre familiares o el afecto y protección que proporciona. Asimismo la historia nos habla del matrimonio, de la feminidad, del derecho de la mujer a tener o no tener hijos o de la búsqueda de la propia identidad. Y al margen de estos temas de carácter más personal, el autor también nos habla de la música clásica y del cine; además de exponer sus ideas con relación a su país y la situación que atraviesa, mostrándonos un barrio de Jerusalén en el que cada vez hay más ortodoxos, una situación que cada personaje ve de una forma diferente. 

En definitiva, La figurante es una obra de carácter intimista en la que a través de su protagonista A.B. Yehoshua nos muestra cómo cada persona es protagonista de su propia vida, actuando al mismo tiempo como “figurante” en la de otros. Una novela que toca diferentes temas, que nos invita a la reflexión y que se lee con agrado gracias a la bella y cuidada prosa del autor. 

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Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar para su reseña

lunes, 13 de marzo de 2017

Los seres infrecuentes - Isabel Garzo

Título: Los seres infrecuentes
Autor: Isabel Garzo
Editorial: Pie de Página
Año: 2016
ISBN: 978-84-9454-196-4
Nº de páginas: 198

Hace unos años tuve ocasión de leer la primera novela publicada por Isabel Garzo, Las reglas del olvido, un libro de corte intimista cuyo planteamiento y desarrollo me gustaron mucho, como podéis comprobar en la reseña que publiqué en el blog. Recientemente Isabel ha publicado su segunda obra, Los seres infrecuentes, y me ha invitado a sumergirme nuevamente en su historia, una invitación que yo no he dudado en aceptar.

Isabel Garzo
Isabel Garzo
"Los seres infrecuentes" tiene por protagonista a Brais, un hombre que reside en Madrid junto a su esposa Elena y su hijo Jesús, ciudad en la que se ha forjado una carrera profesional relacionada con las nuevas tecnologías y donde, en compañía de su familia, se encuentra preparándose para un acontecimiento que supondrá un importante cambio en sus vidas. Siempre ha estado muy unido a su abuelo, un hombre que enviudó joven y tuvo que hacerse cargo de su único hijo, el padre de Brais, a quien este no llegó a conocer pues falleció junto a su madre cuando él tenía tan solo tres años. Fue entonces cuando el abuelo decidió abandonar su Galicia natal para instalarse junto al niño en Madrid, donde desde entonces se ha ocupado de él, viéndolo crecer y formar su propia familia. Sin embargo, las circunstancias harán que Brais tenga que regresar al pequeño pueblo gallego en el que nació, al que no ha vuelto desde entonces, enfrentándose así a sus orígenes y a historias cuya existencia desconocía que harán que tenga que reconsiderar todo en lo que había creído hasta entonces.

Como ya me ocurrió con su anterior novela, he disfrutado mucho con la lectura de Los seres infrecuentes, un libro que en cierta manera me ha recordado en algunos aspectos a Las reglas del olvido. Sus historias son diferentes pero también en este caso estamos ante un libro que nos propone una situación que invita a la reflexión y que puede dar lugar a un pequeño debate en torno a las cuestiones que plantea, vinculadas en su mayor parte con las relaciones familiares.

La estructura que Isabel Garzo ha seleccionado para desarrollar esta novela me ha parecido muy acertada. He de reconocer que al principio estaba un poco descolocada pues no veía la relación entre todo lo que la autora estaba exponiendo, pero a medida que avanzas las piezas comienzan a encajar y la historia te va atrapando sin remedio. Son un total de treinta y cinco los capítulos en los que viene dividido el libro, y a lo largo de los mismos se van alternando tres planteamientos, aunque la historia que gira en torno a Brais es la que tiene un peso mayor, siendo las otras dos una especie de complemento. Estos capítulos son en general muy breves, lo que hace que la lectura de Los seres infrecuentes sea muy ágil y dinámica, más teniendo en cuenta que existen ciertas dosis de intriga que impregnan la historia desde el principio, tanto en torno al pasado de Brais como a la relación que puede haber entre los tres hilos argumentales.

Como os decía, en "Los seres infrecuentes" se desarrollan tres hilos argumentales y para cada uno de ellos Isabel Garzo ha seleccionado un tono concreto y ajustado a la historia que contienen. Los capítulos que se centran en Brais están narrados en primera persona por él mismo, mientras que en los otros dos casos se cambia a un narrador omnisciente para desarrollar un cuento, Ciudad de Lis, y la historia acontecida en torno a un matrimonio que formaban una pareja de cuento. En general Isabel emplea un estilo intimista, cuidadoso, delicado y próximo al lector que hace que la lectura resulte muy agradable, y en los capítulos que dejan a un lado a Brais ese estilo deja paso a una atmósfera más de fábula, acorde con el carácter de las historias que desarrollan, especialmente en aquellos que recogen el cuento de Ciudad de Lis.

"Los seres infrecuentes" no es un libro que cuente con un excesivo número de personajes y la mayor parte de ellos desempeñan un papel secundario en la historia. Es Brais la figura central, se convierte en el protagonista al asumir la voz narrativa y al resto los vamos a conocer a través de lo que él nos cuenta. Son las personas que forman parte de su entorno, sus seres más queridos, y así nos hablará de su abuelo, ese hombre que desde niño se ocupó de él y le enseñó el camino para alcanzar la felicidad, su esposa Elena; su hijo Jesús o la anciana Íngrid. Si hay algo que tienen en común todos ellos es la cercanía y naturalidad con la que Isabel Garzo los presenta, son personas corrientes que han sido tomadas de la vida misma, con lo que es muy fácil sentirse identificado con ellos y entender por lo que están pasando. Y es eso lo que nos ocurre con Brais, un hombre que podría ser cualquiera a nuestro alrededor y al que vamos a llegar a conocer en profundidad gracias a las reflexiones que comparte con el lector. Asistiremos a la evolución que va experimentando y seremos conscientes de las dudas que van surgiendo a medida que vaya haciendo descubrimientos, mostrándonos claramente sus sentimientos y emociones.

La trama de Los seres infrecuentes es la vía que Isabel Garzo utiliza para abordar diferentes cuestiones y, como ya señalaba, se convierte en un libro que invita a la reflexión. Es inevitable meditar acerca de lo que le está sucediendo a Brais, ponernos en su lugar y pensar cómo reaccionaríamos nosotros en una situación similar. El propio Brais en diversos momentos se hace preguntas que quedan abiertas y para las que podemos buscar nuestras propias respuestas: “¿Cuánto puede durar una alegría expuesta? ¿Acaso no somos más vulnerables cuanta más felicidad mostramos?” “¿Era peor alguien por no conseguir, en un momento dado, renunciar a la emoción o al amor verdadero en pro de las normas sociales establecidas, ni siquiera del respeto a otra persona?

Cascada Ézaro
La familia y las relaciones que se establecen entre sus miembros; los vínculos que se crean de forma inevitable en la vida como por ejemplo al nacer con nuestros padres, o aquellos otros que nosotros mismos seleccionamos como en el caso de las adopciones o de los matrimonios; el destino de cada uno y nuestra capacidad para modificarlo; las coincidencias que se producen en la vida; la importancia de los pequeños detalles del día a día; la necesidad de protección; la búsqueda de la felicidad o los sentimientos que experimentamos en cada momento son algunas de los temas sobre los que la autora incide, cuestiones que son habituales en el día a día de cualquiera y que hacen que nos impliquemos aún más en la lectura y disfrutemos de su carácter introspectivo.

Al igual que ocurría en Las reglas del olvido y os habréis dado cuenta por lo que os he contado hasta ahora, no es una novela en la que los escenarios tengan demasiada importancia. Sin embargo hay una localidad que sí que queda retratada con ciertas pinceladas, las justas para despertar nuestro interés por ella más si, como es mi caso, no la conocemos. Se trata de Ézaro, una parroquia perteneciente al concejo de Dumbría, en plena Costa de la Muerte gallega, y que por lo que Isabel Garzo nos cuenta parece ser un pueblo de lo más pintoresco, con rincones que merece la pena descubrir como esa cascada a través de la que el río Jallas desemboca en el mar.

Los seres infrecuentes son esos seres llenos de luz que aparecen en nuestra vida y que nos ayudan a verlo todo claro, a ser nosotros mismos y a sentirnos bien. Son esas personas a las que Isabel Garzo hace desfilar a través de su novela, dando lugar a una historia de corte intimista y reflexivo que se lee con agrado y que incluye ciertas dosis de suspense e incluso metaliteratura al albergar un precioso cuento en su interior. 

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Gracias a la autora por facilitarme el ejemplar para su reseña

lunes, 19 de enero de 2015

Bajo los tilos - María José Moreno

Título: Bajo los tilos
Autor: María José Moreno
Editorial: Vergara
Año: 2013
ISBN: 978-84-15420-70-5
Nº de páginas: 208

Tenía ganas de leer algo de María José Moreno desde hacía bastante tiempo pues las reseñas que había visto de sus obras en los blogs que sigo habían sido la mayoría positivas. Es por eso que cuando me ofreció un ejemplar de Bajo los tilos acepté encantada ya que además era una novela que reunía varios de los elementos que me suelen atraer, por lo que era muy probable que disfrutase de su lectura, como así ha sido.

La trama de Bajo los tilos comienza con el entierro de Elena, quien ha fallecido en el vuelo que la trasladaba desde Madrid a Nueva York, sin que su familia supiese que estaba realizando ese viaje, ni los motivos que se esconden detrás del mismo. Esta incertidumbre provoca que su hija María se enfrente a una serie de preguntas sin respuesta en torno a las razones por las que su madre realizaba ese viaje sin contárselo a nadie, comenzando así una búsqueda que la llevará a indagar en el pasado de Elena para intentar averiguar qué o quién la impulsó a tomar esa decisión. Sin embargo, poco a poco irá descubriendo dolorosos y oscuros secretos en torno al pasado de su familia que harán que tenga que reconsiderar todo en lo que había creído hasta entonces.

María José Moreno
María José Moreno
Muchos ya sabéis que las novelas que giran en torno a historias familiares están entre mis favoritas y Bajo los tilos se encuentra entre ellas, por lo que no es de extrañar que me haya gustado tanto. El problema que suele haber cuando te enfrentas a lecturas de las que has visto tantas opiniones favorables es que no cumplan tus expectativas, pero en este caso afortunadamente no ha sido así, me he encontrado con una historia que me ha atrapado desde los primeros capítulos y he disfrutado mucho con su lectura.

La trama de Bajo los tilos se desarrolla a lo largo de diez capítulos, los cuales quedan completados con un epílogo final. A través de ellos vamos siguiendo el curso de la historia linealmente, aunque aparecen también flashbacks al pasado a través de recuerdos, relatos o escritos, los cuales son necesarios para comprender totalmente lo que ha sucedido durante los años transcurridos. Es María la persona que asume la voz narrativa, compartiendo con el lector los avances en su investigación así como sus sentimientos y emociones en cada momento, pues utiliza el tiempo presente para dar forma a su relato. En cuanto al estilo, María José Moreno utiliza una prosa fluida, sencilla pero no simple, rica y cuidada, que mantiene un ritmo ágil y que da como resultado una lectura rápida y agradable.

El mismo cuidado que se ha aplicado en su redacción se observa en la construcción de personajes, los cuales están perfilados con detalle a nivel psicológico, incidiendo en sus emociones y sentimientos y resultando de esta manera cercanos y creíbles. Es a María a quien el lector llega a conocer mejor pues al ser la narradora nos permite ahondar tanto en su personalidad como en las diferentes emociones que experimenta en cada momento. Y así como vamos observando la incertidumbre a la que se enfrenta, la necesidad de ahondar en el pasado de sus padres para encontrar respuesta a los múltiples interrogantes que se han abierto ante ella y los sentimientos encontrados que le provocan estas. Y es que todas las personas ofrecemos múltiples facetas y tenemos tendencia a idealizar a nuestros seres más queridos, sin pararnos a considerar que las cosas no son siempre como nosotros pensamos puesto que hay sucesos que escapan a nuestro conocimiento.

A través de María vamos conociendo al resto de su familia, los cuales juegan un papel determinante en la trama ya que aunque ella sea la narradora, son sus padres y especialmente su madre Elena, los pilares en los que se sustenta la historia. A Elena la iremos descubriendo paulatinamente al igual que hace su hija, construyendo su personalidad a través de los retazos de su pasado que María va averiguando y que nos permitirán descubrir cómo era su carácter y los motivos que había detrás de su forma de ser. Lo mismo sucede con el padre de María, un hombre al que en muchos momentos juzgaremos y despreciaremos pero al que también tomaremos cierto aprecio al darnos cuenta de los múltiples matices que hay detrás de cada historia, los mismos hechos son muy diferentes en función de la persona que los viva.

El libro de María José Moreno es una novela de personajes y por lo tanto los escenarios en los que transcurre no son algo determinante. Sabemos que la acción transcurre alternando principalmente entre Valladolid y Medina del Campo, pero no vamos a encontrar en este caso descripciones detalladas que nos permitan identificar estos lugares, algo que tampoco es obstáculo ya que las diferentes escenas tienen lugar en espacios interiores de los que sí se nos ofrecen las pinceladas necesarias para enmarcar el desarrollo de la acción.

Como se deduce de todo lo señalado hasta aquí, estamos ante una novela intimista en la que priman las reflexiones, emociones y sentimientos de los personajes, aunque en un segundo plano presente secretos familiares que aportan cierto toque de suspense y aumentan el atractivo de la trama. Bajo los tilos es una obra que aborda temas relacionados con la familia, que pone de manifiesto la relación que hay entre padres e hijos, un vínculo estrecho pero que a la vez es también lejano pues rara vez nos planteamos que nuestros padres han tenido una vida más allá de los momentos que han compartido con nosotros, y puede que esa persona a la que creemos conocer con profundidad haya decidido que no quiere compartir con nosotros algunos de los momentos que ha vivido en su infancia o juventud.

Resumiendo, Bajo los tilos de María José Moreno es una novela breve pero intensa, de corte intimista y en la que priman los sentimientos y emociones de los personajes, con una trama que conjuga diversos elementos y que nos hará reflexionar sobre lo que conocemos acerca del pasado de nuestra familia. Creo que es evidente que me ha gustado mucho y por lo tanto os recomiendo su lectura, sobre todo si compartís mi afición por las historias familiares

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Gracias a la autora por facilitarme el ejemplar para su reseña

miércoles, 15 de enero de 2014

Medea en los infiernos - Diego Vaya

Título: Medea en los infiernos
Autor: Diego Vaya
Editorial: Punto de Lectura
Año: 2013
ISBN: 978-84-663-2730-5
Nº de páginas: 160

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

No conocía esta novela publicada por Punto de Lectura y Ganadora del XVIII Premio de la Universidad de Sevilla hasta que hace unas semanas su autor, Diego Vaya, contactó conmigo y me ofreció la posibilidad de leerla. La sinopsis consiguió despertar mi curiosidad por descubrir la historia de esa mujer que aparece reflejada en su portada y aprovechando que era bastante corta, a los pocos días le hice un hueco entre mis lecturas pendientes. 

Medea en los infiernos nos presenta a una profesora de música que, aprovechando que sus hijos se encuentran de viaje con su exmarido, decide pasar unos días en el apartamento que la familia tiene en una urbanización costera. Al no ser periodo estival, las tiendas y locales de la urbanización se encuentran cerradas y no se ve ni un alma por sus calles, por lo que espera encontrar la tranquilidad necesaria para trabajar en un artículo sobre la novena sinfonía de varios compositores que le han encargado. En este ambiente solitario y opresivo hará un recorrido por lo que ha sido su vida desde la infancia hasta el momento actual, enfrentándose a sus recuerdos y al dolor que los mismos le producen.

Con estas premisas, se deduce fácilmente que estamos ante una novela con un marcado carácter intimista y reflexivo. La historia que nos presenta Medea en los infiernos se recoge en ciento sesenta páginas que transcurren sin ninguna división interna, presentando una narración continua en la que a través de los recuerdos de su protagonista ahondaremos en lo que ha sido su pasado. La novela está escrita con un lenguaje muy cuidado, preciso, envolvente y cargado de sensibilidad, dando lugar a una lectura profunda y reflexiva. A través de la narración Diego Vaya nos sumerge en la mente de esta mujer, compartiendo sus pensamientos y emociones y haciéndonos partícipes de su estado de ánimo actual. Es por tanto una novela que transcurre pausadamente y que requiere una lectura más atenta, disfrutando del estilo intimista del autor y de todo lo que transmite a través de las palabras.

“Ella tenía un rostro común”
es la frase con la que Diego Vaya inicia su obra y con la que nos pone en antecedentes del tipo de mujer con la que nos vamos a encontrar. La protagonista de Medea en los infiernos se nos presenta como una mujer corriente y sencilla, sin ningún rasgo destacable y que podría encajar en el perfil de millones de mujeres hoy en día. Profesora de música abandonada por su marido y con dos hijos que no aceptan la separación de sus padres, poco a poco iremos ahondando en su psicología, descubriendo los rasgos que definen su personalidad y los diferentes hechos que han marcado su pasado y han derivado hasta la situación actual. Es inevitable establecer una conexión con ella desde las primeras páginas e implicarte en la situación depresiva por la que atraviesa, compartiendo sus sentimientos y la soledad que la rodea.

Esta mujer de la que no llegamos a conocer el nombre en ningún momento es la autentica protagonista y el resto de figuras aparecen únicamente a través de sus recuerdos. Sus hijos, su exmarido o la mujer que se esconde detrás de los ojos de lechuza son algunas de las personas que vamos conociendo gracias a los momentos compartidos en el pasado. Quedan igualmente en el anonimato pues tampoco aparecen nombres que nos permitan identificarlos, pudiendo encajar de esta manera en el perfil de cualquier persona a nuestro alrededor pues las situaciones que han compartido nos resultan reales y cercanas.

De la misma manera tampoco se identifica la urbanización y la playa en la que transcurre la acción. No es necesario pues lo verdaderamente importante es observar la atmosfera que rodea a la protagonista, un ambiente abandonado y solitario que está en consonancia con su estado de ánimo y que es un reflejo de ella misma. Desde mi punto de vista este es uno de los aspectos más destacables de Medea en los infiernos pues Diego Vaya consigue crear un ambiente opresivo y asfixiante que se traslada al lector, sentimos y compartimos la angustia que se cierne sobre la protagonista y la soledad que la rodea, llegando en algunos momentos a mezclar la realidad con los sueños y viviendo situaciones en las que el temor se apodera de su estado de ánimo.

Puesto que la protagonista es profesora de música y esta ha estado siempre muy presente en su vida, la música juega un importante papel en Medea en los infiernos. Ella se encuentra trabajando en un artículo que será publicado en un monográfico dedicado a las sinfonías y sus vinculaciones con la Historia, y en relación con el mismo, investiga en profundidad a Shostakovich y su novena sinfonía, compuesta en 1945 tras el final de la Segunda Guerra Mundial y cuyo estreno causó un gran debate por su carácter satírico y burlón. Y a través de las reflexiones sobre este artículo nosotros también nos acercaremos a este compositor ruso y a su obra, que en mi caso no conocía y en algunos aspectos me ha resultado interesante.

A lo largo de toda la lectura me he preguntado cual sería su final o más bien qué pretendía Diego con el desarrollo de esta historia. Y llegado a las páginas finales he encontrado mi respuesta y me ha resultado sorprendente, un giro inesperado que ha dado sentido a todo lo leído hasta ese momento y que no me había llegado a plantear.

En definitiva, Medea en los infiernos es una novela intimista y reflexiva cuya lectura nos transmite multitud de sensaciones. Una obra que nos permite profundizar en la psicología de su protagonista y compartir su estado de ánimo, envolviéndonos en una atmosfera de soledad, abandono y desolación que llega a resultar opresiva y que desemboca en un inesperado y sorprendente final.

 

FUENTES: imagen autor aquí

Gracias al autor por facilitarme el ejemplar 

lunes, 28 de octubre de 2013

La vida de los objetos - Susanna Moore

Título: La vida de los objetos
Autor: Susanna Moore
Editorial: Alevosía
Traducción (inglés): Alejandro Palomas
Año: 20113
ISBN: 978-84-15608-55-4
Nº de páginas: 216

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

La vida de los objetos es una de las novedades que la editorial Alevosía ha incluido este otoño en su catálogo a la que no he podido resistirme pues tanto su preciosa portada como el argumento vinculado al periodo de la Segunda Guerra Mundial me llamaron mucho la atención.

La vida de los objetos nos narra la historia de la joven irlandesa Beatrice Adelaide Palmer. Hija única de Elizabeth Givens y Morris Palmer, Beatrice ha pasado su niñez en Ballycarra, asistiendo a la pequeña escuela a cargo del señor Hugh Knox, quien ha sido su único compañero de infancia. Beatrice crece con la cabeza llena de las historias que lee en las novelas y cuentos de hadas que el señor Knox tiene en su biblioteca personal, lo que incrementa su carácter curioso y el anhelo de conocer mundo.
Tras sacarla su madre de la escuela a los quince años comienza a trabajar en la tienda de sus padres como encajera, donde poco a poco se irá ganando un cierto renombre en el barrio. Gracias a esto entrará en contacto con la condesa Hartenfels, quien le ofrecerá la posibilidad de acompañarla a Berlín y trabajar allí cosiendo encajes para la familia Metzenburg. Será así como a pesar del temor a una inminente guerra con Alemania, Beatrice se instale en la residencia de Felix y Dorothea Metzenburg, coleccionistas de arte y amigos de los hombres y mujeres más ingeniosos, famosos y fascinantes de Europa.
Ante la extensión de la agresiva campaña nazi por toda Europa, los Metzenburg deciden trasladarse junto a sus valiosos objetos a la residencia que tienen en el campo conocida como el Palacio Amarillo, donde intentarán preservar el estilo de vida que han llevado hasta ese momento, lo que cada vez será más difícil con el avance de una guerra que transformará irremediablemente su existencia.

Lo que nos encontramos en el interior de La vida de los objetos es una especie de memorias de Beatrice en las que nos cuenta lo sucedido en los años que transcurren entre 1938 y 1945. Es así una obra que se ambienta en la Segunda Guerra Mundial pero con un enfoque diferente al que suele ser más habitual, pues no está centrada en la guerra propiamente sino que esta queda como un telón de fondo, marcando el rumbo de la vida de los personajes.

La novela está dividida en ocho capítulos que se corresponden con cada uno de los años que transcurren en el periodo mencionado, siguiendo la historia un curso lineal. Es la propia Beatrice la que nos narra en primera persona sus experiencias, predominando claramente la narración sobre el diálogo. Susanna Moore tiene un estilo preciso, claro e intimista, empleando una prosa cuidada, elegante y detallada que hace que la lectura de su obra sea una delicia. Tanto la forma en la que está escrito como el ritmo que sigue la narración hacen que sea un libro para leer pausadamente, disfrutando de cada una de las palabras y de los diferentes matices.

En el punto central de esta historia tenemos a una joven con la que el lector conecta desde las primeras páginas. Beatrice es un personaje que destaca tanto por su carácter como por los hechos a los que hace frente a lo largo de los capítulos. En el primer capítulo ella misma nos hace una pequeña presentación en la que descubrimos su carácter inquieto y curioso, la calidez que desprende y su amor por la lectura y los libros, en cuyas historias encuentra inspiración y basa sus sueños de futuro. Algo que no pasa desapercibido en su personalidad es la faceta aventurera, valiente y decidida que le impulsa a alejarse de su familia buscando con avidez un mundo diferente al que ha conocido hasta ese momento. Sin embargo la realidad a la que tiene que hacer frente se aleja mucho de sus sueños y aunque seguirá manteniendo su inocencia, dulzura e ingenuidad, veremos una progresiva evolución en su personalidad, punto que está muy bien elaborado por parte de la autora.

Si bien Beatrice es el eje en torno al que se va construyendo la historia, el resto de personajes con los que comparte experiencias son igualmente importantes e interesantes. A todos ellos los conocemos a través de su percepción y del contacto que mantiene con ellos, por lo que es inevitable que sintamos la misma admiración que ella siente. Importantes por lo que suponen en su vida son el matrimonio Metzenburg, una pareja de ricos que en un principio intentan mantenerse ajenos al conflicto conservando sus posesiones y forma de vida anterior, lo que será cada vez más complicado a medida que avance la guerra. Felix Metzenburg es un personaje muy interesante al que hay que ir conociendo a medida que avanza la historia. Un hombre inteligente, reservado, aficionado al arte y al coleccionismo, lo que hará que desarrolle un excesivo amor por los objetos, manteniendo algunas de sus facetas ocultas hasta que finalmente gracias a sus actos descubramos el verdadero significado de las palabras que dan título a la obra.

Uno de los puntos a destacar es la diversidad que encontramos en la galería de personajes de La vida de los objetos, pertenecientes a diferentes clases sociales y razas. Esto le permite a la autora afrontar cómo afectó este conflicto a cada uno, aunque siempre tomando como referencia el día a día en la residencia de los Metzenburg. Los personajes históricos también tienen cabida en esta historia y así esta familia tiene contacto con figuras reales que aparecen integradas en la narración con naturalidad como por ejemplo Göring.

El desarrollo de la guerra va quedando reflejado en el funcionamiento de la casa, en las recepciones que dan, en las noticias que llegan y especialmente en la comida, con las restricciones propias de la época. De esta manera la autora va integrando los hechos históricos en el relato que Beatrice hace de su vida permitiendo que el lector tenga noticia de algunos de los sucesos que marcaron esos años. Así observamos los bombardeos que se llevan a cabo, el envío de judíos a los campos de concentración, la ignorancia respecto a lo que sucede en los mismos, el intento de asesinato de Hitler  o el avance del ejército rojo entre otros.

Os comentaba anteriormente que una de las aficiones de Beatrice es la lectura y por ese motivo a lo largo de las páginas nos encontramos con bastantes alusiones a libros, tanto los que ella va leyendo como los que le llegan por alguna referencia. En este punto tiene bastante importancia el personaje de herr Elias, con quien Beatrice intercambia impresiones sobre lecturas y de cuya biblioteca toma prestadas algunas novelas.

Sin duda La vida de los objetos es un libro cuya lectura resulta muy interesante por el punto de vista diferente que nos ofrece sobre este periodo, introduciéndonos en él a través de las experiencias de una joven irlandesa y de una familia de ricos alemanes. Queda muy bien reflejado tanto el ambiente de los primeros años en los que se mantiene un elevado nivel de vida como los horrores, la destrucción y la tragedia que posteriormente irán transformando la vida de los protagonistas. Como la mayoría de novelas que hacen frente a un periodo de guerra, su lectura no deja indiferente y a mí me ha gustado especialmente observar la evolución de cada uno de los personajes que vamos conociendo a lo largo de las páginas, pues todos ellos tienen algo que aportar al conjunto de esta historia.

En conclusión, La vida de los objetos es una novela dramática y conmovedora que creo que merece la pena leer por el punto de vista diferente que nos ofrece sobre este periodo. Una obra bien escrita, centrada en la evolución de sus personajes y en la que sobresale su protagonista, Beatrice, una joven heroína que destaca tanto por su valentía como por su capacidad de supervivencia.



FUENTES: imagen autora  (Denise Applewhite) aquí


Gracias a Alevosía por facilitarme el ejemplar

lunes, 15 de julio de 2013

LAS REGLAS DEL OLVIDO - Isabel Garzo

Título: Las reglas del olvido
Autor: Isabel Garzo
Editorial: LoQueNoExiste
Año: 2013
ISBN: 9788493989958
Nº de páginas: 159

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Hace unas semanas recibí un correo de Isabel Garzo en el que me presentaba su novela y me consultaba si estaría interesada en leerla. Un primer vistazo a su sinopsis sirvió para despertar mi interés y acepté su propuesta, recibiendo la novela pocos días después en mi casa. Tengo que señalar que la primera impresión fue muy positiva, no conocía a esta editorial pero me ha parecido que la edición está cuidada y resulta muy bonita. La portada me parece muy llamativa y solamente con ojear el interior ya se aprecian pequeños detalles en la maquetación que le dan un toque diferente, además de tener espaciados entre párrafos amplios que imprimen claridad y facilitan la lectura.

Las reglas del olvido tiene por protagonista a Inés, una joven de veintinueve años que a causa de un grave accidente ha sufrido una amnesia retrógrada permanente, por lo que todos sus recuerdos del pasado han desaparecido sin que pueda hacer nada para recuperarlos. Es así como tras despertar se encuentra con que todo es nuevo para ella, está rodeada de rostros de familiares, amigos y compañeros a quien ella en cambio no conoce y tiene que aprender a vivir en esta situación, empezando nuevamente de cero. Sin embargo esto no será tan sencillo, pues irá descubriendo poco a poco capítulos de su pasado que harán que se cuestione la realidad que los demás le presentan y se debata entre intentar ser la de antes o dejarse llevar por lo que realmente desea.

Me ha gustado mucho el planteamiento que esta novela nos presenta y su posterior desarrollo. Una vez que empiezas a leerlo es difícil no plantearse múltiples cuestiones en torno a la situación que atraviesa Inés y cómo sería vivir algo similar, perdiendo todos los recuerdos y teniendo que volver a empezar de cero. Por un lado puede parecer algo terrible al no conocer a nadie a nuestro alrededor y haber olvidado multitud de cosas pero por otro lado es como una vía de escape de nuestra vida pasada y de todo aquello que en la misma no nos gustaba. Por eso Las reglas del olvido se convierte ante todo en un libro que invita a reflexionar, a plantearnos diversas cuestiones y a entrar en el debate que se pueda generar en torno a esta cuestión. También observaremos las reacciones de Inés, poniéndonos de su parte o pensando que quizás en su situación habríamos tomado otras decisiones.

Es un libro que se lee sumamente rápido tanto por su extensión como por su estructura y estilo narrativo. Está dividido en cuarenta y seis capítulos que, como os podéis imaginar, son muy cortos, algunos llegan a ocupar solamente media página, lo que hace que siempre nos apetezca leer uno más y así casi sin darnos cuenta llegamos al final. Todos ellos están escritos en primera persona, siendo Inés la narradora y la autora utiliza una prosa clara, sencilla y cuidada que hace que la lectura sea agradable.
Es un libro de ritmo más bien pausado aunque los giros argumentales que contiene y la curiosidad por ir descubriendo junto a Inés su pasado hace que una vez que lo empiezas ya sea complicado parar de leer.
El tono que domina la narración es claramente intimista y reflexivo, pues Inés comparte con el lector cómo se siente en cada momento, lo que pasa por su mente, sus emociones y reacciones ante lo que va sucediendo a su alrededor. Es por tanto una novela de carácter introspectivo que nos permite conocer en profundidad a su protagonista y compartir con ella este nuevo descubrimiento de la vida sin influencias ni prejuicios.

Inés es la protagonista y el desarrollo de la trama gira en torno a ella. Es un personaje que me ha gustado mucho y con quien he conectado desde las primeras páginas. Me ha resultado una mujer tierna, cálida, tranquila, reflexiva y, por la situación en la que se encuentra, vulnerable aunque también está dotada de una fortaleza y valentía que la ayudan a salir adelante y a enfrentarse a ese mundo que ha caído en el olvido en su memoria. Es un personaje muy interesante pues nos permite observar cómo sería vivir sin pasado, sin personas conocidas o familia y sin recuerdos que nos ayuden a tomar las decisiones correctas. Es necesario que deposite su confianza ciegamente en quienes se ofrecen a ayudarla, sin cuestionarse todo lo que le van contando sobre ella. Sin embargo veremos como poco a poco Inés va evolucionando, puesto que comparte con el lector todos sus pensamientos conocemos el motivo por el que toma determinadas decisiones y comprendemos su forma de actuar y sus reacciones y emociones ante lo que va descubriendo.

Inés comparte su nueva vida con amigos y diversas figuras de su ámbito familiar y laboral a quienes conoceremos a través de su propia percepción, por lo que no están excesivamente desarrollados. Ella parte de que son desconocidos que va descubriendo poco a poco y nosotros la acompañamos en ese proceso, por lo que no tenemos más datos que los que ella nos facilita. No tienen por lo tanto demasiado protagonismo más allá del papel puntual que les toca desempeñar en su día a día con Inés, aunque no por eso pierden entidad pues todos ellos resultan personas ajustadas a la realidad, como si hubieran sido sacadas de la vida misma. El punto más interesante en torno a ellos es su forma de actuar con respecto a Inés, lo que nos permite observar qué tipo de persona son.

Con alguna excepción, la mayor parte de la acción transcurre en Madrid y aunque los escenarios no tienen gran relevancia, la ambientación se ha cuidado incluyendo descripciones minuciosas de los espacios cuando la historia así lo requiere como es el caso del apartamento de Inés y permitiéndonos identificar los escenarios en los que se mueven los personajes. Así Inés por ejemplo nos movemos por el barrio de La Latina donde vive Inés, la acompañamos hasta Leganés en el tren de cercanías o nos acercamos hasta Lavapiés, por lo que cualquiera que conozca un poco de esta ciudad seguramente disfrutará con las referencias que en la historia se encuentran.

En una sociedad en la que la tecnología ha adquirido tanta importancia, resulta interesante también observar como este ámbito influye en la vida de Inés y la ayuda a recuperar su pasado, pues a través de los mails que vamos intercambiando diariamente queda detallado parte de nuestro día a día, una especie de “diario” que llevamos a cabo sin darnos cuenta. Era algo que no me había parado a considerar hasta ahora y esta lectura me ha llevado a valorar la importancia que Internet y los medios que pone a nuestra disposición tienen actualmente en nuestras vidas. No es lo único que pone de manifiesto Las reglas del olvido puesto que las reflexiones de Inés nos hacen ver la importancia de las pequeñas cosas cotidianas y sobre todo resalta la idea de la necesidad de ser nosotros mismos, de no dejarnos influenciar por lo que nos rodea y por nuestro pasado.

Las reglas del olvido es una novela de corte intimista y ciertas dosis de intriga que despierta el interés del lector desde las primeras páginas, escondiendo en su interior mucho más que una simple historia en torno a la amnesia de su protagonista. A través de una prosa cuidada y elegante Isabel Garzo nos muestra que romper con el pasado y comenzar nuevamente de cero es posible, invitándonos a reflexionar sobre diversos aspectos relacionados con la vida y los sentimientos.



FUENTES: imagen autora http://isabelgarzoortega.wordpress.com/about/


Gracias a la editorial y la autora por facilitarme el ejemplar
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