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viernes, 31 de marzo de 2017

El baile de las luciérnagas - Kristin Hannah

Título: El baile de las luciérnagas
Autor: Kristin Hannah
Editorial: Suma de Letras
Traducción: Laura Vidal
Año: 2014
ISBN: 978-84-912-9012-4
Nº de páginas: 616

Una de mis mejores lecturas el año pasado fue El ruiseñor de Kristin Hannah, una historia que me emocionó y me dejó con ganas de repetir con la autora, por lo que cuando Suma de Letras anunció la publicación El baile de las luciérnagas me apunté inmediatamente el título deseando hacerme con él, aunque por otra parte con un poco de temor a que no estuviese al nivel del anterior y me decepcionase.

El comienzo de El baile de las luciérnagas nos traslada hasta el año 1974 en Washington, estado en el que residen las protagonistas de esta historia: Tully Hart y Kate Mularkey. Tully es una joven a la que su abuela ha tenido que sacar adelante pues su madre la abandonó siendo niña y no ha vuelto a verla más que en contadas ocasiones, mientras que Kate forma parte de una familia feliz que reside en una granja en la localidad de Snohomish. Las vidas de Kate y Tully se cruzaran cuando esta última llegue en compañía de su madre al pueblo, instalándose en la casa de enfrente de Kate, lo que hará que ambas adolescentes, a pesar de no tener nada en común, entablen una amistad que se irá afianzando con el paso del tiempo. Se convertirán así en inseparables, firmando un pacto para ser amigas para siempre, y esta amistad se extenderá a lo largo de más treinta años en los que se ayudarán mutuamente y compartirán todo tipo de experiencias mientras van creciendo y madurando.

Kristin Hannah
Kristin Hannah
He disfrutado con la lectura de "El baile de las luciérnagas", pero no ha llegado a cautivarme como lo hizo la anterior obra de la autora. La historia que recoge me ha parecido sencilla y emotiva, pero en los personajes me ha faltado la fuerza y carisma que tenían Vianne e Isabelle, protagonistas de El ruiseñor. En esta ocasión Kristin Hannah nos ofrece el relato de una amistad que se extiende a lo largo de treinta años, periodo en el que las dos jóvenes a las que conocemos en un primer momento van creciendo y madurando, dando forma a sus vidas en función de sus sueños e intereses pero sin perder en ningún momento ese vínculo tan fuerte y especial que las ha unido. El planteamiento me ha gustado, pero el desarrollo no ha llegado a convencerme del todo y si bien el principio me atrapó inmediatamente, a medida que avanzaba mi interés iba decreciendo y no ha sido hasta la parte final que me he vuelto a ver realmente inmersa en la trama. Es decir, que aunque en general me ha gustado, ha sido una lectura desigual y eso ha provocado que el resultado final no haya sido tan satisfactorio como esperaba.

Como os decía, la historia que se recoge en El baile de las luciérnagas abarca más de treinta años que van desde la década de los setenta hasta prácticamente la actualidad y la estructura de la novela está relacionada con este marco temporal. De esta manera, nos encontramos con que los treinta y siete capítulos en los que se divide el libro quedan agrupados en cuatro grandes partes: los setenta, los ochenta, los noventa y el nuevo milenio. El relato sigue un desarrollo lineal siendo un narrador omnisciente el seleccionado por Kristin Hannah para acercarnos a las vidas tanto de Kate como de Tully. Narración y diálogo se mantienen equilibrados y la autora emplea un estilo sencillo y claro que resulta agradable y fácil de leer, con lo que es una novela que se lee con agilidad y no se hace pesada o aburrida en ningún momento, a pesar de que como os he dicho anteriormente, para mí no en todas las partes haya mantenido el nivel.

La amistad entre Tully y Kate es el eje en torno al que se desarrolla la trama de "El baile de las luciérnagas" y es evidente que ellas dos van a ser las protagonistas indiscutibles. Su protagonismo es compartido y así a medida que avancemos iremos descubriendo el curso que van tomando sus vidas, cómo cada una va orientando su futuro en función de sus intereses y prioridades. Son dos personajes que quedan perfilados con cuidado y profundidad, a ambas las conocemos siendo adolescentes y vamos a acompañarlas durante un largo periodo que nos permitirá observar reacciones y emociones ante cada situación, dándonos una idea muy acertada de cómo es cada una. Y son dos mujeres con personalidades sumamente diferentes, lo que hace que, al menos a mí, me haya resultado un poco increíble que puedan mantener esa amistad tan inquebrantable a lo largo de los años teniendo tan poco en común.

Teniendo en cuenta su forma de ser, Kate ha sido el personaje que más me ha gustado, a pesar de que ha habido momentos en los que no he compartido su forma de actuar, principalmente por ese conformismo que muestra ante todo y por cómo deja que Tully dirija y controle su vida en determinadas ocasiones. Pero su carácter dulce, honesto y sencillo ha despertado mi simpatía desde los primeros capítulos, lo que no ha llegado a ocurrir con Tully, con quien me he ido distanciando más a medida que avanzaba la historia y dejaba ver la persona en la que se estaba convirtiendo. Me ha parecido una figura carismática en cuanto a la personalidad fuerte, brillante, arrolladora, dominante y desinteresada que posee, pero yo no he llegado a empatizar con esta persona tan narcisista y egoísta, y eso también se ha convertido en un obstáculo para disfrutar más de la novela, me molestaba mucho su forma de actuar con respecto a Kate y el hecho de estar rodeada de tanta fama y perfeccionismo, eclipsando a todos a su alrededor, ha hecho que la historia perdiese credibilidad para mí, me ha parecido muy forzado.

Por lo que os estoy contando hasta ahora, puede parecer que el libro no me ha gustado pero nada más lejos de la realidad, he tenido mis diferencias con su protagonista pero aún así ha sido una lectura muy agradable que ha tenido momentos muy emotivos y es que, además de hablarnos de ese vínculo tan especial e importante que es la amistad, El baile de las luciérnagas es un libro en el que Kristin Hannah aborda otros temas como la familia, una cuestión que ya estaba presente en El ruiseñor, el amor, las relaciones de pareja, la maternidad, el mundo televisivo y del espectáculo, la fama, la soledad o la enfermedad, punto este último que me gustaría destacar ya que me ha descubierto los signos ante los que hay que estar alertas para detectar un tipo de cáncer muy concreto del que yo no había oído hablar anteriormente, por lo que únicamente por eso su lectura ya ha merecido la pena.

Y dejando a un lado la historia de Kate y Tully, una de las cosas que me ha gustado especialmente en esta novela es su ambientación. Por lo que os he contado hasta ahora puede que penséis que siendo un libro más bien de personajes, sea un aspecto que no cobre demasiada importancia pero no es así. Kristin Hannah desarrolla su novela en el estado de Washington, que es el mismo en el que ella creció, y el marco temporal también es el que la autora vivió, por lo que a lo largo del libro van a quedar plasmados infinidad de detalles que nos van a acercar tanto a la época como al lugar. Tanto por las descripciones que acompañan a las escenas como por referencias que van desde la música hasta la moda, anécdotas o acontecimientos históricos que tuvieron lugar en esos años, la novela se convierte en un viaje al pasado que nos ofrece una visión cercana de la forma de vida en esos años y de cómo ésta fue cambiando a medida que avanzábamos hacia el nuevo milenio.

Resumiendo, El baile de las luciérnagas es una bonita y emotiva historia que nos habla de una amistad inquebrantable y duradera a lo largo del tiempo, permitiéndonos acompañar a sus protagonistas en el paso de la adolescencia a la edad adulta. Una novela que resulta muy agradable de leer y que creo que, si os sentís atraídos por lo que os he contado, no os decepcionará.

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Gracias a Edición Anticipada por el envío del ejemplar para su reseña

miércoles, 6 de abril de 2016

El ruiseñor - Kristin Hannah

Título: El ruiseñor
Autor: Kristin Hannah
Editorial: Suma de Letras
Año: 2016
ISBN: 978-84-8365-895-6
Nº de páginas: 576

Me atraen mucho los libros ambientados en el periodo de la Segunda Guerra Mundial por lo que una de las novedades que más llamó mi atención el pasado mes de febrero fue El ruiseñor de Kristin Hannah y cuando días después Adivina quien lee, Libros que hay que leer y El templo de la lectura convocaron una lectura conjunta con sorteo de ejemplares decidí probar suerte para ver si podía hacerme con uno, como así fue.

"El ruiseñor" comienza situándonos en la Costa de Oregon en el año 1995 en una casa bautizada como The Peaks y que su anciana propietaria se dispone a abandonar para mudarse con su hijo. Entre las cosas que quiere llevarse se encuentra un viejo baúl en cuyo interior atesora recuerdos de épocas pasadas, como un viejo carné de identidad de la Segunda Guerra Mundial que provocará que sus pensamientos retrocedan y comience a recordar lo sucedido años atrás. Será así como nos traslademos hasta Francia en el año 1939 para conocer a las hermanas Rossignol, Vianne e Isabelle, quienes tras la muerte de su madre siendo Isabelle tan solo una niña se fueron distanciando, emprendiendo vidas diferentes. Por su parte Vianne, casada con Antoine Mauriac y madre de una niña, reside junto a su esposo en el pueblo de Carriveau, mientras que Isabelle, de la que ni su hermana ni su padre se han querido hacer cargo, ha crecido de internado en internado al ser expulsada de la mayoría debido a su impetuoso carácter, consiguiendo finalmente que su padre acepte que viva con él en París. La invasión de Francia por los alemanes hará que la vida de ambas hermanas cambie drásticamente. Antoine será enviado a luchar en el frente y Vianne deberá hacerse cargo del cuidado de la casa y de su hija mientras ve como la llegada de los nazis altera la tranquilidad de Carriveau, instalándose incluso en su propio hogar; e Isabelle será obligada por su padre a trasladarse a casa de su hermana a pesar de sus deseos de quedarse en París para hacer frente y luchar contra los alemanes.

Kristin Hannah
Kristin Hannah
Lo que os he contado es tan solo el planteamiento inicial de "El ruiseñor" pues a lo largo de los capítulos iremos siguiendo el curso de la vida de ambas hermanas, quienes asumirán una posición determinada frente al conflicto y tendrán que enfrentarse a múltiples dificultades y peligros para salir adelante durante los años que dure la guerra. Tenemos así una novela que parte de una premisa que despierta nuestro interés desde las primeras páginas y que se lee con gran atención pues Kristin Hannan ha escrito una historia que, a pesar de transcurrir en un periodo en el que se ambientan multitud de libros, nos ofrece una perspectiva diferente al focalizar su historia desde un punto de vista femenino. Es por eso que he disfrutado muchísimo con esta lectura tanto por su trama como por lo que la autora ha conseguido transmitirme a través de sus personajes, con lo que tengo bastante claro que será otro de los títulos que estará en la lista de las mejores lecturas de este año.

Son un total de treinta y nueve los capítulos que componen El ruiseñor y la mayoría de ellos están ambientados durante el periodo de guerra, aunque también encontramos alguno intercalado en el que la autora retoma el hilo argumental del presente, y mantiene así nuestra intriga en torno a la identidad de la anciana. Salvo por estos capítulos, la historia sigue un desarrollo lineal que se extiende desde el año 1939 hasta el 1945, siendo un narrador omnisciente el encargado de relatar los hechos desde una doble visión ya que vamos siguiendo los pasos de Vianne y los de Isabelle de forma paralela. El estilo narrativo de Kristin Hannah es elegante, cuidado, descriptivo y envolvente, haciéndonos llegar la historia a través de una prosa sencilla, clara y fluida, con una equilibrada combinación entre narración y diálogo, lo que hace que la lectura sea ágil y dinámica, algo en lo que también influye un ritmo narrativo constante marcado por la continua sucesión de episodios en la vida de las protagonistas.

Como os comentaba, la novela de Kristin Hannah ofrece algo diferente a pesar de que su acción transcurre en un periodo al que se suele recurrir con tanta asiduidad. En este caso la autora deja de lado los escenarios más habituales situando su historia en un pequeño pueblo francés ficticio y, por otra parte, se centra en mostrarnos el papel que desempeñaron muchas mujeres durante la época de guerra y que, una vez finalizada esta, nadie reconoció a pesar de su importancia. De esta manera tenemos un libro que afronta el periodo bélico pero cuyo cometido no es hablarnos sobre los campos de concentración o los horrores del nazismo a pesar de que estos estén muy presentes, sino que estamos ante una historia que nos muestra los estragos de la guerra centrándose en la resistencia y la lucha por la supervivencia desde el punto de vista civil, además de tener importancia otras cuestiones como la familia, la amistad o el amor.

Desde mi punto de vista, uno de los mayores atractivos con los que cuenta "El ruiseñor" es la personalidad de sus dos protagonistas, Vianne e Isabelle. La autora ha construido dos figuras sumamente interesantes cuyo carácter va perfilando a medida que avanza la historia pues si bien en un primer momento queda bastante clara la forma de ser de cada una, a medida que los años van pasando las diferentes situaciones que tienen que afrontar hacen que sus caracteres vayan evolucionando, mostrando rasgos que quizás en un primer momento nos habían pasado desapercibidos. Son dos mujeres con personalidades muy distintas que se van a poner de manifiesto en la forma en la que cada una va a afrontar el estallido de la guerra y la ocupación de Francia por parte de los alemanes. Así mientras Vianne se caracteriza por ser racional y prudente, actuando con miedo y cautela ante la invasión alemana y buscando ante todo mantener a salvo a su familia, Isabelle es todo lo contrario, mostrándose rebelde, audaz y temeraria hasta el punto de arriesgar su propia vida para luchar contra la ocupación.

No obstante, ambos personajes son muy complejos y esto lo vamos a comprobar a medida que avance la lectura ya que si bien en un principio es Isabelle la que por su forma de ser y actuar resulta más llamativa, con el paso de los capítulos Vianne comenzará a ganar interés, llegando un punto en el que es difícil decidir cuál de las dos nos gusta más. En mi caso, los dos personajes me han cautivado, son de esas figuras que se ganan un espacio en nuestra memoria y a las que da pena abandonar al llegar al final del libro. De Isabelle me ha gustado su rebeldía, fuerza y valor, pero el personaje de Vianne es el que más me ha hecho pensar ya que a medida que leía me era imposible no preguntarme qué haría yo en su situación, me ha parecido que las decisiones que debía tomar desde su posición de madre eran dificilísimas y requerían tener mucha fuerza y entereza.

Vianne e Isabelle son dos figuras llamativas pero entre los personajes secundarios hay algunos que tampoco se quedan atrás y es que la autora ha perfilado a todos con sumo cuidado y detalle, progresivamente, de tal forma que a medida que avanza la historia vamos conociéndolos mejor y profundizando en su lado más humano. Así figuras que en un principio pueden causar nuestro rechazo como el padre de Isabell y Vianne o el coronel Beck, poco a poco irán dejando ver sentimientos y reacciones que nos mostrarán su auténtica naturaleza.

No se puede obviar el periodo en el que transcurre la novela y así también es necesario destacar la recreación histórica que Kristin Hannah realiza en El ruiseñor, incluyendo tanto los principales acontecimientos que tuvieron lugar en esos años como las vivencias y situaciones que los mismos llevaron aparejados. De esta manera seremos testigos de la invasión de Francia por parte de los alemanes tras la caída de la línea Maginot, la primera división que se realizó en dos zonas, una ocupada y otra libre, veremos el papel desempeñado por la Resistencia francesa y también, en el lado opuesto, el de aquellos franceses que no dudaron en colaborar con los nazis, conoceremos las dificultades ante el racionamiento de los alimentos, las crueldades cometidas por los nazis o asistiremos a la persecución y maltrato al que fueron sometidos los judíos sufriendo la pérdida de sus hogares y negocios, la separación de las familias, la obligación de llevar una estrella amarilla para identificarse o su deportación a los campos de concentración.

Al margen del contexto histórico, "El ruiseñor" es una novela en la que su autora también aborda relaciones y vínculos afectivos, especialmente entre ambas hermanas. La relación entre Vianne e Isabelle viene marcada por su pasado, un pasado que las ha distanciado y ha creado entre ellas una barrera que impide poner de manifiesto sus sentimientos, por lo que entre ellas existe una constante tensión que se incrementará cuando estalle la guerra y cada una defienda unas ideas. Me ha gustado mucho cómo la autora afronta y profundiza en el vínculo entre las hermanas y en las relaciones familiares, poniendo de manifiesto sentimientos y emociones que nos ayudan a comprender la postura de cada personaje y todo ello narrado con tal intensidad que es fácil ponerse en la piel de cada uno y hacer nuestros sus problemas, llegando a emocionarnos e incluso compartir las lágrimas que derraman en determinados momentos como respuesta al dolor y la impotencia ante tantas adversidades.

Llegados a este punto creo que es evidente que la novela me ha gustado muchísimo y os recomiendo sin ninguna duda leerla. "El ruiseñor" es un libro intenso y emotivo, que nos acerca al periodo de la Segunda Guerra Mundial en Francia y que recoge una preciosa historia de fortaleza, valentía, lucha y resistencia que se convierte en un homenaje a todas esas mujeres que, de forma anónima, desempeñaron un importante papel en la guerra.

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miércoles, 17 de febrero de 2016

Ni lo ves ni lo verás - M. J. Arlidge

Título: Ni lo ves ni lo verás
Autor: M. J. Arlidge
Editorial: Suma de Letras
Año: 2015
ISBN: 978-84-8365-799-7
Nº de páginas: 448

Una de mis lecturas el año pasado fue Tú te vas, tú te quedas de M. J. Arlidge, un thriller con el que su autor daba comienzo a una serie protagonizada por la inspectora Helen Grace. Ni lo ves ni lo verás es el segundo volumen de esta serie y puesto que el primero me había mantenido enganchada desde sus primeras páginas, no he dudado a la hora de leer también esta segunda entrega.

"Ni lo ves ni lo verás" y "Tú te vas, tú te quedas" son libros pertenecientes a una misma serie y, aunque cada uno presenta un caso particular y por tanto el final queda cerrado, lo que es el ámbito personal de los personajes sigue una cierta continuidad y en este segundo volumen se desvelan cuestiones relevantes de la trama del primero, por lo que creo que es conveniente leerlos en orden para evitar spoilers.

M. J Arlidge
Ni lo ves ni lo verás da comienzo pasados unos meses desde los hechos ocurridos en el anterior volumen. Una vez sobrepuesta de la dura experiencia vivida, Helen ha vuelto a trabajar en la comisaría de Southampton, donde tiene que adaptarse a las nuevas circunstancias que marcan el ambiente laboral, comenzando por una nueva superintendente con la que no tiene nada en común. El hallazgo del cadáver de un hombre terriblemente mutilado y al que se le ha extraído el corazón será el punto de inicio de una nueva investigación que correrá a cargo de Helen, que tendrá que averiguar quién está detrás del asesinato y los motivos por los que le ha enviado el corazón en un paquete a la mujer del fallecido. Sin demasiadas pistas que seguir, el caso se irá complicando a medida que aparezcan nuevas víctimas, todos ellos hombres casados que llevan una doble vida, frecuentando los servicios de prostitutas.

Al igual que ya me ocurrió con el anterior, "Ni lo ves ni lo verás" ha sido un libro que ha captado mi atención desde el principio, manteniéndome pegada a sus páginas hasta llegar al final. En mi reseña de Tú te vas, tú te quedas señalaba que no había sido una lectura tan tensa y adictiva como esperaba pues el ritmo me había resultado desigual, algo que no me ha ocurrido con este segundo volumen, por lo que en este sentido he disfrutado más de esta lectura y además me ha parecido una trama mejor construida y desarrollada.

En lo que se refiere a la estructura, Ni lo ves ni lo verás es similar a Tú te vas, tú te quedas y así se presenta dividido en ciento veintiún capítulos de corta extensión que hacen que la lectura sea muy dinámica. M. J. Arlidge emplea un estilo directo, sencillo y de fácil lectura, predominando un ritmo ágil y manteniendo la tensión y el suspense a lo largo de todo el libro. La narración corre a cargo de una tercera persona omnisciente cuya perspectiva va alternándose entre los diferentes personajes y situaciones para que conozcamos lo que está ocurriendo en todo momento tanto alrededor de la investigación como en torno al asesino y sus víctimas, aunque la mayoría de los capítulos están centrados en Helen.

De esta manera la inspectora se convierte nuevamente en la protagonista de esta historia, manteniéndose los rasgos que ya la caracterizaban en Tú te vas, tú te quedas aunque se observa una evolución en su forma de ser debida a las situaciones vividas en la anterior entrega. Cuando leí el primer volumen Helen no consiguió ganarse mi simpatía y aunque sigo sin conectar con ella, en este caso ha sido un personaje que me ha gustado más y su trazado empieza a resultarme interesante al descubrir matices en su personalidad que la hacen diferente, al margen de que me ha resultado una figura más humana al exteriorizar un poco más sus sentimientos. Sigue manteniendo la dificultad para hacer frente a sus problemas emocionales y arrastrando traumas de su pasado además de no haber superado completamente los hechos vividos meses atrás, pero aún así sigue demostrando que es una mujer inteligente y con una personalidad fuerte gracias a la que se enfrentará tanto a un nuevo asesino como a sus problemas personales y profesionales.

También en este caso vamos a tener una serie de figuras secundarias a las que se les asigna un cierto protagonismo. A algunos ya los conocemos de Tú te vas, tú te quedas y observamos el curso que ha seguido su vida en estos meses y los cambios que han experimentado a raíz del caso anterior, aunque la mayoría son nuevas incorporaciones. En función de la relevancia de su papel están más o menos desarrollados y así algunos tienen una pequeña subtrama propia centrada en su ámbito personal, pues M. J. Arlidge combina los avances en la investigación con fragmentos que nos acercan a la vida privada de los miembros del equipo.

Un aspecto que hace más llamativa la lectura de Ni lo ves ni lo verás es que el autor afronta el caso desde una doble perspectiva y así no se limita a mostrarnos los avances que se siguen en la investigación, sino que también nos acerca a la figura de la persona que lleva a cabo los crímenes, profundizando en su psicología y permitiéndonos conocer sus pensamientos y motivaciones para llevar a cabo los asesinatos. Resulta interesante conocer la justificación que tienen sus actos y en cierta forma nos invita a reflexionar y plantearnos hasta qué punto se puede llegar en determinadas circunstancias.

Uno de los puntos que caracteriza a M. J. Arlidge es su forma de afrontar las escenas más escabrosas pues no es un autor que se ande con rodeos y hay veces que se recrea en los detalles más sórdidos y desagradables. En el caso de Ni lo ves ni lo verás no hay escenas tan macabras como en la primera entrega, aunque sí que nos vamos a encontrar con algunas situaciones que nos muestran las facetas más oscuras de la condición humana. Temas como la violencia, el abuso infantil, la prostitución, la infidelidad, la venganza o la forma en la que los medios de comunicación pueden inmiscuirse e influir en la vida privada de una persona son algunas de las cuestiones que el autor aborda en esta entrega de una forma equilibrada dando lugar a una trama sólida y bien desarrollada, con giros inesperados que nos llevan hasta un final coherente y que se mantiene al nivel del resto del libro, algo que para mí en el primer libro no sucedía.

En definitiva, M. J. Arlidge vuelve a ofrecernos en Ni lo ves ni lo verás un thriller trepidante, con una trama compleja y emocionante que engancha desde las primeras páginas y que resulta adictivo gracias al intenso ritmo que mantiene a lo largo de todos los capítulos.

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viernes, 4 de diciembre de 2015

El último adiós - Kate Morton

El último adiós
 Título: El último adiós
Autor: Kate Morton
Editorial: Suma de Letras
Año: 2015
ISBN: 978-84-8365-546-7
Nº de páginas: 576

El último adiós es el título de la última novela publicada por Kate Morton, una autora que en más de una ocasión ya os he comentado que está entre mis favoritas ya que todas sus novelas me han gustado muchísimo, por lo que para mí sus libros son una apuesta segura y desde que supe que publicaba una nueva obra estaba deseando su salida a la venta. Es por eso que no he tardado demasiado en tenerla en mis manos, gracias a la editorial unos días antes de su salida a la venta, comenzando su lectura inmediatamente, y ya os adelanto que me ha vuelto a cautivar.

El argumento de "El último adiós" se desarrolla a través de dos hilos temporales vinculados entre sí. Así por una parte nos situamos en el año 2003 en Cornualles, donde una investigadora de Scotland Yard, Sadie Sparrow, se encuentra pasando una temporada tras haberse complicado uno de los casos en los que trabaja, obligándola a tomarse un permiso forzoso y refugiarse en casa de su abuelo. Casualmente uno de los días en los que sale a correr a través del bosque, descubrirá una vieja casa abandonada que inmediatamente despertará su interés al suponer que algo terrible sucedió en ella, algo que confirmará su abuelo al hablarle de un niño desaparecido por los años treinta durante una gran fiesta celebrada en la casa. Incapaz de olvidar este caso sin resolver a pesar del tiempo transcurrido, Sadie comenzará a investigar por su cuenta lo sucedido, investigación que la llevará hasta una de las hijas de la familia propietaria de la mansión, Alice Edevane, famosa autora de novelas policíacas. Y por otra parte nos trasladaremos hasta el pasado para descubrir lo sucedido durante esa época en torno a la familia Edevane, especialmente la noche en la que se celebró la fiesta del solsticio de verano y tuvo lugar la misteriosa desaparición del hijo menor de la familia.

Kate MortonComo os decía anteriormente, he disfrutado mucho con la lectura de El último adiós, una historia que me ha atrapado desde sus primeras páginas despertando mi interés por descubrir la respuesta a los múltiples interrogantes planteados, interés que se ha mantenido durante todos los capítulos hasta llegar al final. Esta es una de las razones por las que me gustan tanto los libros de Kate Morton, pues si bien siempre utiliza una misma fórmula, a mí no me resulta repetitiva y creo que es una autora que maneja con mucha destreza este tipo de desarrollo, logrando captar la atención del lector y mantenerlo pegado a las páginas deseando descubrir la resolución del misterio que se esconde en la trama de sus libros. Es por eso que lo que para algunos puede ser un punto negativo ante la falta de originalidad para mí es un aliciente a la hora de acercarme a sus obras pues sé que no me va a defraudar, al estar este tipo de novelas entre mis favoritas.

El último adiós se presenta dividido en treinta y cinco capítulos a lo largo de los cuales se van alternando ambas líneas argumentales, indicándosenos al comienzo de cada uno la ubicación espacial y temporal en la que se va a desarrollar el mismo. Mientras que la trama que tiene lugar en el año 2003 transcurre en general de forma lineal, la que nos traslada al pasado lo hace a diferentes momentos de los primeros años de la década de los treinta y además se incluyen algunos capítulos que se sitúan veinte años antes de este periodo, cuando tienen lugar ciertos hechos que nos ayudarán a comprender lo que ocurrirá más tarde. Kate Morton emplea un narrador omnisciente para relatar los hechos, el cual le permite moverse con soltura y ofrecer información desde todas las perspectivas, utilizando para ello una prosa sencilla y de fácil lectura pero que se aprecia cuidada al detalle, como viendo siendo habitual en sus obras. El ritmo se mantiene constante desde el principio, logrando que no se pierda la atención del lector gracias al planteamiento de diferentes interrogantes que mantendrán nuestro interés, ya que la información se nos va facilitando de forma progresiva, introduciendo giros y descubrimientos que harán que necesitemos seguir avanzando para ir colocando las diferentes piezas y completar la historia.

Una vez más las mujeres son las figuras centrales en la obra girando el desarrollo de la trama en torno a ellas. Resulta complicado establecer una única protagonista y así tanto Sadie, como Alice y su madre Eleanor son tres personajes claves y de gran relevancia. Kate Morton vuelve a presentar unos personajes ricos en matices, bien construidos y dotados de una personalidad propia e independiente, con rasgos muy concretos que definen la forma de ser de cada una y que las hacen igualmente llamativas. Es quizás Alice el personaje más complejo, pues la conocemos tanto en el pasado, cuando es una adolescente que anhela triunfar escribiendo novelas, como en el presente, convertida ya en una anciana que ha alcanzado el éxito y aprendido a convivir con los secretos que arrastra desde aquella época, los cuales en parte han dado forma a la mujer en la que se ha convertido. Secretos también esconde Eleanor, una figura que a mí personalmente me ha gustado mucho tanto por su carácter como por el papel que juega en la historia y las decisiones a las que tiene que hacer frente, mientras que Sadie, al igual que ya pasaba en El cumpleaños secreto con Laurel, es el personaje que utiliza la autora para conectar pasado y presente al interesarse por los hechos ocurridos y llevar a cabo la investigación, destacando en su caso también por el caso en el que está implicada en su trabajo, que es una trama que transcurre de forma paralela y que aumenta el atractivo de la obra en cierta forma, aunque no guarde una relación directa.

Junto a estas tres mujeres aparecen una serie de personajes que, si bien quedan en un segundo plano, desempeñan también un importante papel en el transcurso de los hechos y cuya construcción la autora no ha descuidado, estando perfectamente trazados a pesar de ser secundarios. Entre ellos destacan tres figuras masculinas que marcarán en parte el rumbo de la historia, el abuelo de Alice, Bertie, Anthony, marido de Eleanor y cuyo mayor interés reside en la enfermedad que sufre, y Ben, un empleado de la familia en torno al que se mantendrá un cierto halo de suspense.

Comentaba que Kate Morton suele emplear en sus novelas los mismos elementos y así en "El último adiós" observamos que, además de la trama con varios hilos temporales, los secretos del pasado que se intentan desvelar en el presente y las mujeres como eje central de la obra, como ocurría en otros libros, la literatura ocupa una posición destacada y así nos encontramos con personajes vinculados con la escritura, como es el caso de Alice, famosa escritora de novela negra y que es una figura que sirve para que la autora aborde este género, exponiendo por ejemplo las pautas que debe seguir una obra de este tipo. Por otra parte también está presente la guerra, aunque sea de forma indirecta pues no corresponde al periodo en el que se ambienta la historia sino que vemos las consecuencias que esta ha tenido en la vida de los protagonistas y finalmente estamos ante una saga familiar al encontrarnos con varias generaciones de una misma familia en el argumento.

En cuanto a la ambientación, que es otro punto por el que suelen destacar las novelas de la autora, El último adiós no es una excepción y así nos encontramos con cuidadas y detalladas descripciones que nos permiten tener una visión muy clara del entorno en el que transcurren las diferentes escenas. En esta ocasión es Cornualles el emplazamiento seleccionado para situar la historia, plasmando Kate Morton el encanto que posee esta zona para que el lector sienta la necesidad de descubrir por sí mismo este “mágico” lugar. Entre los diversos escenarios que aparecen sobresale la residencia de la familia Edevane, Loeanneth, una casa rodeada de jardines y próxima a un lago, construida en una finca ubicada en un claro del bosque. Las descripciones que incluye Kate Morton de la misma son tan precisas y detalladas que no tenemos problema para visualizar en nuestra mente el aspecto que tendría, logrando que nos sintamos trasladados a la misma y entremos a formar parte de ese entorno tan bello y apacible.

Como indiqué al principio, El último adiós ha sido un libro que ha conseguido engancharme desde el principio, manteniendo mi curiosidad a lo largo de todas las páginas gracias al misterio planteado en torno a la desaparición del niño. A medida que avanzaba iba planteándome posibles soluciones intentando desvelar cuál iba a ser el desenlace de la historia, las cuales quedaban descartadas una y otra vez en función de los descubrimientos y giros argumentales que, con acierto, la autora introduce para que no puedas abandonar la lectura. Y una vez alcanzado el final y encajadas todas las piezas del puzzle, no es que la resolución no me haya gustado, pero sí hay algo en el tiempo presente que me ha parecido demasiado forzado y es que las casualidades existen, pero en este caso me resulta un tanto increíble.

Quitando este pequeño matiz, creo que es evidente que El último adiós de Kate Morton me ha gustado mucho y recomiendo su lectura sin ninguna duda a quienes disfruten con este tipo de libros. Kate Morton vuelve a ofrecernos una saga familiar estructurada en diversos hilos temporales, combinando en este caso misterios y secretos familiares con romance, y dando como resultado una historia con un argumento completamente diferente a sus anteriores novelas, que engancha desde las primeras páginas y cuya lectura se disfruta hasta el final, pues la autora hace gala de su habilidad para abordar la fórmula gracias a la que ha alcanzado el éxito.

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Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar para su reseña

jueves, 13 de agosto de 2015

La luz que no puedes ver - Anthony Doerr

La luz que no puedes ver
Título: La luz que no puedes ver
Autor: Anthony Doerr
Editorial: Suma de Letras
Año: 2015
ISBN: 978-84-8365-761-4
Nº de páginas: 664

La luz que no puedes ver de Anthony Doerr es la obra ganadora del premio Pulitzer 2015, un libro ambientado en la Segunda Guerra Mundial, que es uno de los periodos que a mí más me atrae a la hora de seleccionar lecturas, por lo que tenía ganas de leerlo desde que lo vi en el catálogo de novedades de la editorial Suma de Letras.

El argumento de "La luz que no puedes ver" gira en torno a los personajes de Marie-Laure Leblanc y Werner Pfenning, dos jóvenes cuyas vidas quedarán marcadas por los acontecimientos del periodo en el que les tocará vivir, que serán también los que provocarán que sus caminos se acaben cruzando. Marie-Laure es una joven ciega desde los seis años de edad que reside junto a su padre, cerrajero mayor del Museo Nacional de Historia Natural, en un piso de París. Gracias a la ayuda y esfuerzos de su padre, Marie-Laure ha conseguido adaptarse a su ceguera, llevando una vida confortable y feliz hasta que los nazis ocupen la capital y tanto ella como su padre se vean obligados a huir y buscar refugio en casa de un familiar en Saint-Malo.
Por otra parte, Werner es un joven que, junto a su hermana menor, crece en un Hogar para Niños situado en Zollverein, un complejo de minas de carbón a las afueras de Essen en Alemania. A pesar de su corta edad es un niño que destaca por su gran ingenio e inteligencia, gracias a los que comenzará a construir artefactos, especializándose en la fabricación y reparación de equipos de radio, lo que le permitirá posteriormente ingresar en las Juventudes Hitlerianas y más tarde en el ejército alemán.

La historia de estos dos personajes la iremos descubriendo a través de un doble plano temporal, situándonos por una parte en agosto de 1944 para descubrir lo sucedido la noche antes de la liberación de Saint-Malo, y por otra parte remontándonos hasta el año 1934, fecha a partir de la cual seguiremos los pasos de ambos.

Anthony Doerr
Anthony Doerr
La luz que no puedes ver ha sido una novela que me ha gustado muchísimo, tanto que puedo asegurar ya que estará entre las mejores lecturas de este año 2015. Si bien está ambientada en la época de la Segunda Guerra Mundial, en este caso es simplemente el telón de fondo sobre el que se construye una hermosa y cautivadora historia que merece la pena descubrir, incluso por aquellos lectores que no se sientan atraídos por este periodo.

Anthony Doerr nos presenta su novela estructurada en quince partes principales que a su vez están compuestas por diversos capítulos de corta extensión. Cada una de estas partes se ubica en un periodo de tiempo diferente, y así vamos alternando entre lo que está ocurriendo en el año 1944 y lo sucedido en el pasado, remontándonos a diez años atrás para dar comienzo a las historias tanto de Marie-Laure como de Werner. Puesto que la mayoría de estos capítulos tienen una extensión muy corta, La luz que no puedes ver es un libro que se lee con mucha facilidad a pesar de que su desarrollo cuenta con un ritmo pausado marcado tanto por los hechos que narra como por el estilo del autor, que es uno de los aspectos a destacar en la obra y de los que más se disfruta.

La narración corre a cargo de una tercera persona con la particularidad de que utiliza el tiempo presente para relatar lo que está sucediendo, algo que contribuye a que el lector entre a formar parte de la historia con más intensidad al darnos la sensación de estar visualizando cada escena en tiempo real. Como os decía, la forma de escribir de Anthony Doerr me ha cautivado por completo, siendo uno de los puntos que ha contribuido a que esta novela me haya gustado tanto. El ganador del premio Pulitzer 2015 emplea una prosa limpia, precisa, cuidada y elegante, que destaca por su belleza, lirismo y sensibilidad, y que no pierde por ello la sencillez en ningún momento, haciendo todo ello que la lectura resulte sumamente agradable y asequible.

Marie-Laure Leblanc y Werner Pfenning son los dos jóvenes que comparten protagonismo en este libro y, como no podía ser de otra manera, el autor los ha perfilado con todo detalle para que el lector llegue a conocerlos en profundidad. Cuentan con personalidades muy diferentes entre sí, y es fácil empatizar con ellos desde las primeras páginas e implicarse en sus historias personales, que transcurren de manera paralela y acaban resultando igualmente interesantes.

Werner es un niño alemán que se ha criado en un orfanato junto a su hermana, única persona que le ofrece su cariño, sobresaliendo tanto por su inteligencia como por la habilidad que demuestra para construir todo tipo de artilugios, además de por su valentía y afán de superación. A lo largo de las páginas seremos testigos de la sutil y progresiva evolución que se va produciendo en su carácter, siendo este progreso una de las cuestiones más interesantes en relación con su figura ya que nos hará preguntarnos cuál será su destino final.

Marie-Laure en cambio es una niña que a pesar de su ceguera, siempre ha crecido protegida y querida por su padre, quien se desvive por hacer que su vida sea más sencilla y no sufra ningún peligro. La llegada de la guerra hará que todo esto cambie y tendrá que enfrentarse a nuevas dificultades, en su caso incrementadas por su minusvalía. Al igual que en el caso de Werner, también somos testigos de su transformación y de cómo tiene que ir fortaleciéndose para lograr salir adelante. Es un personaje que cala en el lector pues Anthony Doerr consigue que nos pongamos en su lugar, haciéndonos partícipes tanto de sus sentimientos como del miedo y la angustia que siente ante lo desconocido en ese mundo carente de luz en el que ella se mueve y que el autor nos describe tal cual lo percibe, guiándose por los sonidos o por el tacto.

Saint Malo
El foco de la trama se centra en ellos pero a su alrededor encontramos personajes secundarios que se ganan una posición destacada por su credibilidad y cercanía, aportando diferentes matices a esta historia. Así el padre de Marie-Laure, su tío Etienne, madame Manec o la hermana de Werner, entre otros, son las piezas a través de las cuales el autor introduce determinados temas que amplían el calado de la obra, ganándose así una posición destacable en el desarrollo de la misma.

Si bien "La luz que no puedes ver" se encuadra en un periodo concreto y de sobra conocido por el lector, no es una novela centrada en la Segunda Guerra Mundial, sino que en este caso nos encontramos con una trama que aborda este conflicto desde una perspectiva diferente, centrándose en la historia de unos personajes cuyas vidas quedan inevitablemente marcadas por la guerra, pero sin hacer uso de los recursos que suelen ser más habituales en los libros de esta temática. Así a lo largo de sus páginas no vamos a encontrarnos con excesiva información sobre la contienda ni tampoco cobra protagonismo la persecución de los judíos o los campos de concentración, son cuestiones que el lector conoce y asocia con esos años, por lo que no es necesario que el autor profundice en contextualizar su historia, lo verdaderamente relevante en este libro está en otro plano, uno más personal y emotivo.

Y de esta manera Anthony Doerr construye esta fantástica novela que va mucho más de una simple lectura ya que la historia está repleta de pequeños detalles que tienen un gran significado. Da lugar así a un libro diferente en función de la perspectiva desde la que cada persona aborde esta lectura, pues habrá quienes se queden simplemente con su argumento central y otros que profundicen más allá, buscando lo que el autor quiere transmitir con sus palabras o con los múltiples símbolos que encontramos a lo largo de la obra, sirva de ejemplo su propio título.

Pienso que La luz que no puedes ver es un libro con el que pueden disfrutar un amplio número de lectores gracias a los elementos que presenta en su interior. Anteriormente os he hablado de dos historias que se basan en las vivencias de sus protagonistas, pero estos se ven implicados en determinados sucesos que aportan sensaciones diferentes con las que se aumenta su atractivo e interés, como es el caso de la intriga relacionada con la búsqueda de la gran piedra azul conocida como Mar de Llamas y que parece estar vinculada con una maldición que afecta a sus poseedores. El amor, el sacrificio, el poder, la búsqueda en diferentes concepciones, la codicia, la crueldad humana, la esperanza, la guerra y la forma en la que esta afecta a las personas o incluso las matemáticas y la radio son algunas de las múltiples cuestiones que el autor aborda en su novela.

Como veis, La luz que no puedes ver ha sido un libro que me ha cautivado y por lo tanto os recomiendo su lectura. Una novela bien escrita y ambientada, que va mucho más allá del periodo en el que se sitúa, que cuenta con unos personajes entrañables que calan en el lector, y cuya historia no os dejará indiferentes.

Si te ha gustado mi reseña, puedes comprar La luz que no puedes ver a través de los siguientes enlaces:

Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar para su reseña

lunes, 3 de agosto de 2015

EO - Luis Cerezo

EO
Título: EO
Autor: Luis Cerezo
Editorial: Suma de Letras
Año: 2015
ISBN: 978-84-8365-807-9
Nº de páginas: 304

Bajo el título de EO Luis Cerezo nos presenta su primera novela, editada por Suma de Letras, y de cuya lectura he podido disfrutar gracias a la lectura conjunta que hace unas semanas me propusieron organizar junto a otros blogs.

"EO" recoge la historia de Pedro, un niño de ocho años que vive en Mérida junto a su madre. Pedro es un niño que a pesar de su corta edad tiene que ocuparse de cuidar de si mismo en casa y alimentarse, ya que su madre se ve obligada a trabajar fuera durante prácticamente todo el día para poder mantenerlos, y tampoco es feliz en el colegio, donde sufre las burlas y el acoso de un compañero y su pandilla. De esta manera, Pedro pasa los días en soledad, sin tener amigos con los que compartir juegos y refugiándose en sus sueños e ilusiones, hasta que un día casualmente en la ribera del río encuentre a un elefante que se ha escapado del circo. El niño no dudará en hacerse cargo del animal, afianzándose entre ellos una entrañable amistad, pero ocultar un elefante no es tan sencillo y Pedro tendrá que ingeniárselas para mantenerlo a su lado.

Luis Cerezo
Luis Cerezo
Tras haber leído la sinopsis que incluye la contraportada, comencé la lectura de EO con unas expectativas que finalmente no se han cumplido y, aunque no ha sido un libro que me haya disgustado, tampoco me ha entusiasmado, principalmente por un desarrollo que desde mi punto de vista ha ido de más a menos, unido a un final que no me ha gustado.

A lo largo de los treinta y seis capítulos en los que se estructura la novela la historia se va desarrollando siguiendo un curso lineal. Estos capítulos son de corta extensión, lo que unido a un tamaño de letra grande hace que sea un libro que se lee con agilidad a pesar del ritmo más bien pausado que mantiene. Es un narrador omnisciente el empleado por el autor para relatar lo sucedido aunque la mayor parte del tiempo lo hace desde la perspectiva de Pedro, empleando un estilo sencillo, directo y accesible que resulta de fácil lectura.

No obstante y como señalaba anteriormente, para mí el desarrollo de "EO" va perdiendo intensidad y si bien desde el comienzo estaba disfrutando con la historia que Luis Cerezo nos presenta, llegó un punto en que la narración se estancó, repitiéndose unos mismos hechos con alguna diferencia durante tantas páginas que mi sensación era la de que no me estaba aportando nada nuevo y por lo tanto el interés se iba perdiendo. Solo me apetecía alcanzar el final para descubrir cómo se resolvía todo y he de reconocer que en este sentido el cierre de la novela ha sido totalmente inesperado, nunca se me habría pasado por la mente algo así teniendo en cuenta el tipo de historia que recoge en las páginas precedentes. Sin embargo este sorprendente final a mí no me ha gustado nada y la razón es que pienso que contiene elementos que en el resto del libro no figuran, por lo que es difícil hacerse a la idea de que el desenlace va a tomar ese camino; al menos a mí me ha descolocado y no consigo ver el sentido que tiene. Esto como siempre es una opinión personal y el problema puede ser mío que no he llegado a entender el significado de esta “fábula contemporánea”, que es como se define en la contraportada esta novela.

EO no es una novela en la que figuren demasiados personajes por lo que únicamente encontramos algunos secundarios necesarios para el correcto desarrollo de la trama y que no están excesivamente desarrollados, junto al auténtico protagonista de esta historia que es Pedro. En su caso, sí nos encontramos con un perfil más trabajado y profundo, siendo un niño que conquista desde las primeras páginas, especialmente por su ternura y por la situación en la que se encuentra. Debido a las circunstancias que le rodean, Pedro es un niño solitario que en muchas ocasiones se refugia en mentiras para protegerse, aunque por otra parte y teniendo en cuenta su edad, es bastante responsable al tener que ocuparse de las tareas de la casa en ausencia de su madre. Por todo ello es fácil encariñarse con él, motivando nuestras ganas de protegerle y ofrecerle todo el cariño que falta en el entorno en el que crece.

Elefante
Elefante © Universo de los libros
Junto a Pedro la otra figura que destaca es, lógicamente, EO, aunque en su caso, tratándose de un elefante, su papel queda limitado. Al igual que sucede con el niño, EO también se gana un hueco en el corazón del lector, consiguiendo que nos preocupemos por el curso que va a tomar la historia y cuál será su destino. En relación con EO, lo que más me ha gustado es observar su comportamiento y sus reacciones, además de los datos que el autor incluye en el relato respecto a los elefantes, que en algunos casos me han parecido muy curiosos y me han servido para aprender un poco más sobre estos animales.

No se puede negar que el vínculo que se crea entre Pedro y EO es bonito y resulta entrañable, pero a mí en esta relación me ha faltado algo, creo que el autor no ha logrado transmitir la intensidad de los sentimientos al lector y de esta manera, aunque la lectura se disfruta y se coge cariño a los protagonistas, no llegamos a implicarnos plenamente en su trama ni a compartir esas emociones.

Por otro lado, son varios los temas que Luis Cerezo aborda en el desarrollo de su libro y así, aunque el foco principal se centre en la amistad entre niño y elefante, cuestiones como la desestructuración familiar, el falta de cariño y cuidado de los niños, los problemas económicos, el bulling, la búsqueda de la verdadera identidad, el espíritu de superación, los problemas de comunicación, el maltrato animal, el miedo o la crueldad humana son algunos de los aspectos que se vislumbran entre sus páginas y en cierta manera sirven tanto de denuncia como para hacernos reflexionar sobre los mismos.

En definitiva, Luis Cerezo nos presenta en su primera novela, EO, una historia de amistad y valentía protagonizada por un niño y un elefante, que se lee con agilidad y que en general resulta entretenida, a pesar de esa perdida de interés en su segunda parte que anteriormente os he comentado.

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Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar para su reseña

lunes, 15 de junio de 2015

Pez en la hierba - Ángel Gil Cheza

Pez en la hierba
Título: Pez en la hierba
Autor: Ángel Gil Cheza
Editorial: Suma de letras
Año: 2015
ISBN: 978-84-8365-440-8
Nº de páginas: 384

Había visto muchas opiniones positivas de los libros de Ángel Gil Cheza por lo que tenía bastantes ganas de leer algo suyo y por fin he podido hacerlo gracias a la lectura conjunta que nos propusieron organizar hace unas semanas de su última novela, Pez en la hierba.

"Pez en la hierba" arranca con el regreso de Miquel Ortells a su pueblo natal, Vila-real, ya que su padre ha sufrido un ataque al corazón y se encuentra convaleciente, requiriendo cuidados además de compañía y vigilancia. Los padres de Miquel se encuentran separados desde hace catorce años, los mismos que Miquel lleva ausente del pueblo, pues por aquella época los graves sucesos en los que se vio envuelto su padre destruyeron su matrimonio y acabaron impulsando a su hijo a abandonar el hogar familiar y trasladarse a Barcelona, donde reside actualmente trabajando como editor. La vuelta de Miquel al pueblo hará que rememore los hechos acaecidos años atrás y, ante las dudas que le asaltan al conocer el cierre policial del caso, tomará la determinación de intentar esclarecer por su cuenta lo sucedido por entonces.

He disfrutado mucho con la lectura de Pez en la hierba a pesar de lo poco que me ha durado y es que en un par de días lo había comenzado y terminado ya que su trama me ha atrapado desde las primeras páginas y no he podido abandonarlo hasta descubrir cómo encajaban todas las piezas.

Ángel Gil Cheza
Ángel Gil Cheza
El libro de Ángel Gil Cheza comienza con un prefacio que nos sitúa en el año 2000, en el que somos testigos de los hechos que serán el detonante de todo lo sucedido en los años posteriores. A continuación nos encontramos con tres partes diferenciadas, cada una de ellas a su vez subdividida en capítulos, a lo largo de los cuales se va desarrollando una trama que, aunque en general transcurre en el año 2013, en algunos casos se traslada nuevamente hasta los años anteriores para mostrarnos las piezas que serán la clave a la hora de entender lo sucedido en el pasado. Es un narrador omnisciente el utilizado por el autor para relatar los hechos, posibilitando de esta manera que el lector tenga acceso a conocer lo que está sucediendo en todo momento, pese a que la mayor parte del tiempo la perspectiva se mantiene desde el personaje de Miquel. La escritura de Ángel Gil Cheza me ha encantado pues hace gala de un estilo que aparentemente resulta sencillo por la agilidad con la que se lee, pero que en el fondo se aprecia cuidado al máximo, elegante y depurado, contribuyendo a que la lectura resulte muy agradable.

Pez en la hierba es un libro en el que sobresalen varios aspectos y no solo el magnífico estilo narrativo de su autor. Así nos encontramos con unos personajes bien construidos y definidos, que resultan reales y coherentes, y en los que destaca la profundidad psicológica con la que están trazados. Miquel se convierte en el hilo conductor de la trama y en cierta forma protagonista de la obra. Iremos descubriendo distintas facetas de su vida y carácter progresivamente, quedando marcado este último tanto por su pasado como por la relación que ha mantenido con su padre. Al igual que todos los personajes que nos encontramos en "Pez en la hierba", Miquel atraviesa una complicada situación personal, por lo que iremos observando la evolución que sigue y las decisiones que va afrontando para recomponer nuevamente su vida.

Si bien Miquel es el personaje central, para mí no es el más destacable en esta obra, posición que se gana su padre Pascual Ortells. Esta figura me ha resultado sumamente interesante por la cantidad de matices con la que está perfilada su personalidad, un hombre cuya verdadera forma de ser, al igual que le sucede a su hijo, iremos descubriendo a medida que avance la trama, observando el sufrimiento y soledad en la que vive sumido desde hace años. Pascual, a pesar de esa ambigüedad y misterio que gira en torno a su persona, se ha ganado mi simpatía desde las primeras páginas, y desde mi punto de vista es el personaje mejor construido de toda la obra, resultando muy interesante la evolución que va siguiendo y los problemas a los que tiene que hacer frente.

Junto a ellos dos existe una tercera figura relevante que es la escritora Ainara, con la que Miquel se encuentra trabajando en la edición de libro. He de reconocer que ha sido el personaje que menos me ha gustado y en cierta forma el papel que desempeña en el transcurso de la trama me ha parecido que sobraba a pesar de que el autor lo utiliza para abordar algunos temas importantes. Sin embargo, no he conseguido conectar con ella ni con su estado, algunos de sus gestos me han resultado demasiado repetitivos y no comparto ni entiendo su forma de actuar, con lo que finalmente no hemos llegado a congeniar.

Junto a estas tres figuras principales encontramos una serie de personajes que, a pesar de su papel secundario, resultan llamativos por la posición que ocupan y los rasgos de personalidad de los que el autor los ha dotado, observando en algunos de estos casos las miserias y bajezas que el hombre puede llegar a cometer.

Algo que me ha llamado bastante la atención en "Pez en la hierba" es la cantidad de temas que Ángel Gil Cheza toca durante el desarrollo de su libro, observándose en varios de ellos una profunda crítica que nos invita en cierta forma a la reflexión. El fútbol, los intereses que se esconden detrás de este deporte, la familia, la relación paterno filial, el mundo editorial, la culpabilidad, el amor, la maternidad, la violencia o los abusos sexuales son algunas de las cuestiones que el autor va exponiendo a través de las vivencias de sus personajes, llevando al lector a preguntarse ante algunas el grado de crueldad y perversidad que nos rodea.

Finalmente otro punto que no pasa desapercibido es la excelente ambientación que encontramos en Pez en la hierba. La trama transcurre en la localidad de Vila-Real y, además de las visuales descripciones con las que se acompaña determinadas escenas, Ángel Gil Cheza incluye información relativa al pasado e historia de esta ciudad. Ente todos estos datos, a mí personalmente me ha resultado muy interesante todo lo relativo a las cuevas, tanto su origen como los usos que han tenido a lo largo del tiempo. Seguramente muchos asociáis esta ciudad a su equipo de fútbol, y siendo este un tema que está muy presente en el libro, el Villareal Club de Fútbol también tiene su espacio en "Pez en la hierba". A mí el futbol es un tema que no me interesa en absoluto y por esto tampoco tengo demasiados conocimientos en torno a este mundillo y su funcionamiento, con lo que muchos de los datos que recoge relacionados con partidos ganados o competiciones me eran desconocidos, llamándome la atención otras de las cuestiones como lo relativo al equipo femenino.

Llegados a este punto, creo que no hace falta que os diga que mi primer acercamiento a Ángel Gil Cheza ha sido de lo más positivo, por lo que espero repetir pronto con alguno de sus otros libros. Pez en la hierba es una novela bien escrita, que cuenta con unos personajes que sobresalen por su profundidad psicológica y en la que se abordan temas muy diversos, todo ello narrado con el ritmo de un thriller que hará que no podamos abandonar su lectura hasta llegar al final.

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Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar para su reseña
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