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martes, 24 de marzo de 2015

Contra la fuerza del viento - Victoria Álvarez

Contra la fuerza del viento
Título: Contra la fuerza del viento
Autor: Victoria Álvarez
Editorial: Lumen
Año: 2015
ISBN: 978-84-264-0152-6
Nº de páginas: 528

"Contra la fuerza del viento" es la segunda entrega de la saga Dreaming Spires, cuya primera parte, Tu nombre después de la lluvia, tuve oportunidad de leer el año pasado con muy buenos resultados. Esta nueva entrega también me ha gustado mucho, incluso puedo afirmar que más que la primera, lo que siempre es un aspecto que resulta positivo y en cierta forma refleja la evolución que ha seguido su autora.

Si en Tu nombre después de la lluvia nos trasladábamos hasta el año 1903, en este caso han transcurrido un par de años y volvemos a encontrarnos con el equipo del periódico Dreaming Spires en el año 1905. Superados los problemas a los que se enfrentaban en la anterior entrega, la publicación cuenta con un mayor éxito y difusión que se ha traducido en un incremento de solicitudes de los servicios de los investigadores. Entre las muchas cartas que reciben, Alexander se encontrará con una extraña misiva que les emplazará a un encuentro en el que descubrirán la identidad del remitente, que no es otra que la señorita Stirling, quien tiene una tentadora propuesta para ellos. De esta manera Alexander, Lionel y Oliver emprenderán junto a ella un viaje que les llevará hasta una aldea cercana a Nueva Orleans, Vandeleur, en la que intentarán descubrir qué se esconde detrás de la leyenda del Perséfone, un bergantín misteriosamente hundido en el río Mississippi en 1862.

Victoria Álvarez
Victoria Álvarez
Como os decía anteriormente, he disfrutado más con la lectura de "Contra la fuerza del viento" que con "Tu nombre después de la lluvia", a pesar de que ambas me hayan gustado mucho. En su anterior novela el principio se centraba en presentar a los personajes y resultaba más pausado, algo que no sucede en este caso en el que la historia rápidamente toma forma, despertando el interés del lector. Al igual que en el anterior libro, comienza con un prólogo que da paso a cinco grandes partes que vienen a su vez subdivididas en capítulos, empleando en todos ellos un narrador omnisciente y siguiendo el desarrollo de la historia un curso lineal. Igualmente volvemos a apreciar la prosa cuidada, clara, elegante y envolvente que caracteriza el estilo de Victoria Álvarez, haciendo que resulte una obra muy agradable de leer, además de poseer en este caso un ritmo más intenso que el que presentaba la primera parte de la saga Dreaming Spires, lo que hace que avancemos por sus páginas con dinamismo e interés creciente.

Por lo que se refiere a los personajes, para aquellos que hemos leído la anterior entrega nos resultarán familiares ya que las figuras principales son las mismas, completándose la galería con secundarios que juegan un papel relevante en el misterio que los miembros del Dreaming Spires han de desentrañar. Todos ellos siguen respondiendo a perfiles concretos y bien definidos en los que observamos la evolución que han seguido en el tiempo transcurrido, destacando en este volumen tanto el personaje de Lionel como el de la señorita Stirling por la situación en la que se van a ver envueltos. Esto nos va a permitir conocer a ambos en mayor profundidad, observar unas facetas nuevas que en "Tu nombre después de la lluvia" no habíamos descubierto y en el caso concreto de la señorita Stirling, tendremos acceso a su pasado, algo que nos va a permitir comprender mejor su forma de actuar en la actualidad.

Al igual que sucedía en la anterior novela de Victoria Álvarez, un punto a resaltar en Contra la fuerza del viento es la cuidada ambientación con que la novela cuenta. En este caso la acción se traslada a Nueva Orleans, un escenario que a mí personalmente siempre me ha resultado atractivo, y Victoria Álvarez se encarga de completar la narración incluyendo los datos suficientes para que sin llegar a aburrir al lector con farragosas descripciones, este se sienta transportado a los diferentes escenarios, percibiendo tanto la composición de los mismos como por ejemplo los aromas que los impregnan. La ubicación principal es el pueblo de Vandeleur, situado a orillas del río Mississippi, destacando en este emplazamiento la mansión que lleva el mismo nombre y cuya época de esplendor también tendremos opción a descubrir gracias a la investigación llevada a cabo sobre el Perséfone, cuyo capitán era el propietario de la misma.

Tu nombre después de la lluviaUna característica que me gusta en estos libros de Victoria Álvarez es la mezcla de ingredientes que encontramos en su interior, pues al margen de la trama principal que se centra en el suceso investigado, van surgiendo otras subtramas a través de las que la autora introduce otros elementos. Así en este caso tenemos una historia marcada por el suspense y el misterio, pero también tiene bastante trascendencia el componente romántico, encontrándonos con un atractivo planteamiento que va a despertar casi el mismo interés que la trama principal. Y como no podía ser de otra forma, tenemos los componentes de carácter sobrenatural que encajan a la perfección en el contexto geográfico en el que se desarrolla la novela, pues Nueva Orleans es una ciudad asociada con lo paranormal, en la que destaca la cultura criolla y por supuesto el vudú, con sus creencias, poderes y misticismo.

Finalmente tengo que hacer referencia al cierre de Contra la fuerza del viento, pues al margen de lo entretenida que resulta su lectura y de la tensión que se mantiene a lo largo del relato, la autora se reserva un as en la manga para sorprender al lector en las páginas finales con un giro inesperado e impactante que hace que cerremos el libro deseando tener en nuestras manos cuanto antes el siguiente.

En definitiva, creo que es evidente que Contra la fuerza del viento de Victoria Álvarez ha sido una lectura con la que he disfrutado mucho y por lo tanto os recomiendo su lectura. Una historia bien escrita, con una ambientación excelente y en la que se combinan con acierto suspense, leyenda, aventuras y romance, dando como resultado una lectura cargada de emociones y que atrapa desde las primeras páginas.

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Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar para su reseña

lunes, 27 de octubre de 2014

La ladrona de vestidos - Natalie Meg Evans

Título: La ladrona de vestidos
Autor: Natalie Meg Evans
Editorial: Lumen
Traducción: Ana Mata Buil
Año: 2014
ISBN: 978-84-264-0133-5
Nº de páginas: 616

Opinión La ladrona de vestidos

La primera vez que me crucé con La ladrona de vestidos de Natalie Meg Evans en el catálogo de novedades de libros del mes de septiembre no me llamó demasiado la atención, pero cuando unos días después leí su sinopsis y descubrí la época en la que se ambientaba, decidí hacerle un hueco entre mis lecturas más inmediatas, lo que ha sido todo un acierto ya que la novela me ha gustado mucho.

"La ladrona de vestidos" comienza situándonos en 1937 en París, ciudad en la que reside desde hace un año y medio Alix Gower junto a su abuela Danielle Lutzman, quien ha sido la encargada de criarla tras la muerte de sus padres siendo ella tan solo una niña. Tras abandonar su hogar en Londres ante la extensión del sentimiento antisemita, ambas intentan salir adelante en Francia gracias al empleo de Alix como telefonista y a los trabajos que su abuela realiza para un taller de bordado, ingresos que quedan complementados con los bocetos que Alix realiza de modelos de alta costura para que en el mercado negro se vendan las copias de estos diseños. Su habilidad para copiar patrones y estampados, unida a su talento innato para la moda, harán que reciba la propuesta de infiltrarse en el taller de uno de los diseñadores más famosos de París con el fin de dibujar copias de su nueva colección, imitaciones que serán vendidas en Estados Unidos, donde las damas hacen cola para conseguirlos. El empeño y ambición de Alix harán que acepte el arriesgado encargo, lo que supondrá el punto de partida para una nueva vida en la que luchará tanto por hacerse un hueco en el mundo de la moda como por resolver los secretos que se esconden en torno al pasado de su familia.

Son varios los aspectos de La ladrona de vestidos que me han gustado pues si bien comencé a leerlo atraída por su ambientación en los años treinta y el vínculo con la moda, que siempre ha sido un tema que me ha interesado, me he encontrado un argumento en el que se combinan aspectos históricos, romance, ciertas dosis de intriga y secretos familiares, lo que hace que el conjunto resulte de lo más atractivo y yo haya disfrutado mucho con su lectura.

Nos encontramos con una división en tres grandes partes, aunque la primera resulta mucho más corta en comparación con las otras dos, y a su vez cada una queda compuesta por partes numeradas que equivaldrían a capítulos. Siempre que tiene lugar algún cambio espacial o temporal, se indica tanto la fecha como la ubicación para facilitar la comprensión del lector, aunque la mayor parte de la trama tiene lugar en París extendiéndose desde 1937 a 1939. El desarrollo sigue un curso lineal, a pesar de que se introduzcan matizaciones de hechos que tuvieron lugar en el pasado a través de los recuerdos de los personajes, empleando Natalie Evans un narrador omnisciente en tercera persona del pasado
Por lo que se refiere al estilo, Natalie Evans escribe con sencillez y claridad, utilizando un lenguaje cuidado y centrado en los detalles que da como resultado una lectura muy amena y agradable. El ritmo es ágil y se mantiene constante desde las primeras páginas, captando el interés del lector y manteniéndolo gracias a una equilibrada combinación de líneas argumentales que aumentan el interés de la novela.

En relación con este último apunte, creo que este es uno de los grandes aciertos en La ladrona de vestidos pues si bien tiene una trama principal claramente diferenciada, a su alrededor se van entretejiendo diferentes subtramas que resultan igualmente interesantes al estar bien desarrolladas y equilibradas, aumentando la riqueza de la novela y su interés ya que estas permiten que la autora introduzca elementos como el romance, el misterio en torno a los secretos familiares o la competitividad entre las diferentes casas de moda, además de abordar hechos como la Guerra Civil española.

Uno de los aspectos de La ladrona de vestidos con los que más he disfrutado es con su magnífica ambientación, especialmente en todo lo relacionado con el mundo de la moda que es uno de los puntos más destacables del contexto en el que se desarrolla la obra. Natalie Meg Evans emplea descripciones minuciosas y realistas que hacen que nos sintamos trasladados al París de la época, siendo testigos de primera mano de la atmósfera que se vivía en la ciudad así como de su aspecto y, aunque aporta bastantes datos, la prosa no se hace pesada ni aburrida sino que queda integrado de manera natural en la narración. En esos años, París es una ciudad castigada por el desempleo y los disturbios, que vive nerviosa ante la remilitarización alemana justo al otro lado de la frontera. El 1er arrondissement de París, la isla de San Luis o Île Saint-Louis en francés, antiguo centro de París y enclave de calles con encanto y embarcaderos, o Montmartre son algunos de los emplazamientos por los que Natalie Evans nos mueve con soltura haciéndonos partícipes tanto de la imagen que presentan como de la atmósfera tan diferente que caracteriza a cada uno. Otra cuestión que queda plasmada con acierto es el reflejo de la sociedad parisina estableciendo las diferencias entre una clase y otra, mostrando sus códigos de comportamiento, forma de vida, fiestas y actos sociales a los que asiste la alta sociedad o en contraste, las dificultades y problemas a los que se enfrentan los más pobres.

Esta recreación de la época queda completa con la inclusión de hechos históricos que tuvieron lugar en esos años y así asistimos a la preparación de la Exposición Universal de París de 1937 en la que se expondría por primera vez el Guernica de Pablo Picasso, la boda del duque de Windsor con Gladys Simpson o el bombardeo de las localidades de Durango y Guernica durante la Guerra Civil española.

Mención aparte merece todo lo relacionado con el mundo de la moda pues La ladrona de vestidos nos permite profundizar y descubrir muchos aspectos vinculados con este tema. Personalmente he disfrutado mucho descubriendo cómo se llevaban a cabo las creaciones de las casas de alta costura de París, el trabajo que llevaba cada modelo y las personas que colaboraban tanto en su confección como en su puesta a la venta, el trabajo de las modelos que presentaban los diseños en lugar de las antiguas maniquís de madera o la distribución interior de estas empresas en las que cada sala tenía un fin específico. La novela incluye muchos datos que resultan interesantes, especialmente para aquellas personas a las que les atraiga este mundillo pues habla de los tejidos, de las tendencias, de los cortes y diseños que estaban de moda, de la introducción de nuevas líneas o de los diseñadores más cotizados en la época, además de aportar información sobre la industria que giraba en torno a los falsificadores dedicados a copiar las colecciones de cada temporada para que las mujeres de Estados Unidos pudiesen lucir los mismos diseños a un coste mucho más bajo.

Respecto a los personajes, se aprecia el mismo cuidado en su construcción y así nos encontramos con una serie de personas que, a pesar de contar con diferente grado de relevancia, responden a caracteres definidos y concretos que nos permiten identificarlos claramente y llegar a conocerlos con bastante profundidad. La figura en torno a la que giran todas las líneas argumentales es Alix Gower, una joven cuya construcción resulta acertada al combinar su personalidad tanto virtudes como defectos que dan humanidad y credibilidad al personaje. Me ha gustado mucho Alix como protagonista pues se aleja de la perfección y es una mujer que va a luchar por hacer realidad sus sueños, trabajando duro y superando los diversos obstáculos que van surgiendo, cometiendo errores y aprendiendo de ellos.
Alrededor de Alix vamos descubriendo una serie de personajes que resultan destacables como el periodista Verrian Haviland, corresponsal de guerra en España; su abuela Danielle en torno a cuyo pasado existe un halo de misterio que comparte con el conde de Charembourg, Madame Kilpin o el afamado diseñador español Javier, propietario de Maison Javier, por citar algunos.

Creo que llegados a este punto os habréis dado cuenta, tanto por la extensión de la reseña como por mi entusiasmo, de que La ladrona de vestidos me ha gustado mucho y recomiendo su lectura, especialmente si estáis interesados en el mundo de la moda o en el periodo histórico en el que se centra. Natalie Meg Evans presenta una novela con un atractivo planteamiento en torno al mundo de la alta costura parisina de los años treinta, la cual queda completa con elementos como suspense, romance, guerra, rivalidad o secretos familiares, dando como resultado un atractivo conjunto cuya lectura resulta muy entretenida a la par que interesante.

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jueves, 16 de octubre de 2014

Los pasos que nos separan - Marian Izaguirre

Título: Los pasos que nos separan
Autor: Marian Izaguirre
Editorial: Lumen
Año: 2014
ISBN: 978-84-264-0138-0
Nº de páginas: 384

Opinión Los pasos que nos separan

Tenía muchas ganas de leer a Marian Izaguirre por las diferentes opiniones sobre La vida cuando era nuestra que había visto, la mayoría de ellas positivas. Sin embargo no ha sido este el título seleccionado para estrenarme con ella, sino su última novela, Los pasos que nos separan, la cual sale a la venta hoy día 16 de octubre pero que, gracias a la editorial, he tenido la posibilidad de leer antes para contaros mis impresiones.

"Los pasos que nos separan" comienza situándonos a finales de los años setenta para presentarnos a Salvador Frei, un escultor viudo que, a sus casi ochenta años, siente la necesidad de viajar a los lugares en los que pasó su juventud en los años veinte. Para ello busca ayuda colocando un anuncio en los periódicos en el que ofrece un puesto de trabajo a una persona que deberá viajar con él, acompañándole las veinticuatro horas del día y solucionando todos los problemas que surjan. Aunque inicialmente su idea es contratar a un estudiante masculino, finalmente será Marina, una joven de veinte años, quien acabe obteniendo el trabajo, iniciando así un viaje juntos que les llevará en primer lugar a Italia, y desde allí a Trieste, Liubliana y Zagreb. Poco a poco entre Salvador y Marina nacerá una complicidad que dará paso a antiguos recuerdos, haciendo que el anciano vuelva atrás en el tiempo para revivir la historia que vivió en su juventud al lado de la que se convertiría en la mujer de su vida, Edita.

Marian Izaguirre
Marian Izaguirre (Fuente)
Con este planteamiento, Los pasos que nos separan se desarrolla a través de dos hilos temporales distribuidos a lo largo de cincuenta y dos capítulos, uno situado en lo que sería el tiempo actual, a finales de los años setenta, y otro que nos permite viajar en el tiempo para descubrir el pasado de Salvador y Edita. A su vez, estos capítulos se presentan agrupados en cuatro partes más una final que correspondería al epílogo, empleando en la mayoría un narrador omnisciente que en alguna ocasión asume la primera persona para dejarnos ver la identidad que se esconde detrás de esta voz narrativa. Marian Izaguirre escribe con un estilo muy cuidado y elaborado, combinando el tiempo de la narración en función del énfasis que sea necesario imprimir a cada escena y sin que esto provoque que el lector se sienta incómodo o desorientado. Así, y a pesar de que la mayoría de la narración es en tercera persona del pasado, nos encontramos con algunos pasajes en los que se utiliza el tiempo presente, contribuyendo a reforzar la atención del lector sobre lo que está sucediendo, y como ya señalé, en otros cambia a un narrador en primera persona. Por lo que se refiere a la prosa, la autora hace uso de un lenguaje preciso, depurado, elegante y cargado de sensibilidad, que resulta muy agradable de leer a lo que se suma un ritmo que, sin ser trepidante, se mantiene ágil y constante.

Me gustan mucho los libros que transcurren a través de dos hilos temporales aunque la mayoría de las veces me suelo encontrar con que las tramas están descompensadas y una me acaba gustando más que otra. En el caso de Los pasos que nos separan no ha sido así y ambas historias han despertado mi interés desde las primeras páginas pues si bien no es un libro que tenga altas dosis de misterio o intriga, sí hay cierto suspense en torno a lo que sucederá finalmente con los protagonistas, tanto en el pasado como en el presente.

Nos encontramos con dos figuras en torno a las que se va desarrollando el libro, conectadas a través del viaje que están realizando juntos. Aunque en un principio pueden parecer dos personas muy diferentes, especialmente por la edad que les separa, poco a poco y a medida que vayamos profundizando en sus historias personales nos daremos cuenta de que entre ellos existen puntos en común y cada uno tiene algo que aportar a ese vínculo tan especial que se va creando entre ellos. 

Salvador es un hombre que, debido a su avanzada edad, siente que está llegando a la etapa final de su vida, por lo que necesita poner en orden algunas cuestiones que dejó pendientes en sus años más jóvenes. Gracias al relato en dos tiempos podremos observar las diferencias entre el hombre que es actualmente, con la experiencia y madurez que su edad conlleva, y el que fue en su juventud, cuando trabajaba como ayudante del escultor Sergio Spalic en Trieste, donde con veintiún años conocería casualmente a Edita, una mujer algo mayor que él de la que se enamoraría perdidamente. Salvador es un personaje con el que he tenido sentimientos encontrados pues no ha despertado en mí la misma simpatía el hombre anciano que el que fue en su juventud, algo que creo que es muy positivo pues refleja la evolución que se va produciendo en él.

Marina por su parte es una joven con la que desde el principio he conectado quizás debido a la situación en la que se encuentra tras regresar de unas vacaciones en Ibiza que han modificado su mundo completamente, obligándola en cierta forma a madurar y tomar una decisión para la que no está preparada. Observamos su angustia, el miedo que siente ante su nueva situación, la indefensión y la soledad que la rodea, sentimientos que su personaje transmite al lector logrando que nos coloquemos en su lugar y compartamos sus problemas y temores.

Me ha gustado la combinación que ha realizado Marian Izaguirre para crear su pareja protagonista tanto por sus caracteres como por la forma en la que los ha ido aproximando y salvando las diferencias que había entre ellos. Ambos están perfilados con cuidado y acierto pues resultan personas cercanas y reales, alejadas de la perfección, con sus propios problemas y circunstancias personales que dan lugar a necesidades, especialmente a nivel afectivo.

Junto a ellos existe una tercera figura dotada de un importante grado de protagonismo por el papel que juega en el pasado de Salvador: Edita. A ella la vamos a descubrir en mayor medida gracias a los recuerdos de Salvador y puede que sea esta la razón de que me haya resultado más distante, ha sido un personaje con el que no he conseguido congeniar, aunque también puede ser debido a la posición en la que se encuentra y los actos que lleva a cabo. No voy a entrar en detalles pues prefiero que sea cada futuro lector el que conozca las circunstancias que rodean a esta mujer eslovena, nacida en Liubliana y que tuvo que trasladarse con su padre y cinco hermanas a la ciudad de Zagreb cuando construyeron el ferrocarril del Adriático, donde creció feliz junto a su familia.

Son varias las líneas argumentales que se entrecruzan a lo largo de las páginas de Los pasos que nos separan y a través de las mismas Marian Izaguirre aborda diferentes temas en mayor o menor medida. El amor y el vínculo de la amistad están presentes desde las primeras páginas y ocupan una posición relevante en el desarrollo de una historia en la que la autora aborda la influencia del pasado en el presente, los errores cometidos y el sentimiento de culpa o, asociado a este, el perdón. En la misma medida están presentes cuestiones como la construcción de la identidad, el destino de cada uno o la capacidad para tomar decisiones que marcarán el resto de nuestra existencia, quedando este último punto en cierta forma relacionado con la maternidad y las responsabilidades que conlleva.

Los pasos que nos separan no es una novela histórica pero sí cuenta con un interesante telón de fondo en el que los acontecimientos van marcando la vida de sus protagonistas. En la línea argumental del pasado nos situamos en los años veinte en una Italia que tras la reciente finalización de la guerra vive una situación convulsa, desmedida e improvisada. Trieste, que ha pasado a formar parte de Italia, se ha convertido en una ciudad insegura y peligrosa con manifestaciones y actos violentos contra los eslavos que residen en ella. Al mismo tiempo que seguimos los pasos de Salvador y Edita, vamos observando la atmósfera que se vive en la ciudad de Trieste, cada vez más tensa, y conocemos algunos de los hechos históricos que tienen lugar en esos años, desde 1920 hasta comienzos de 1923, cuando se lleva a cabo la Reforma Gentile, y la Venezia Giulia y Trieste son italianizadas a golpe de decreto.

En definitiva, Los pasos que nos separan es una novela bien escrita, construida a través de dos hilos temporales, con un interesante contexto histórico como telón de fondo y con unos personajes cercanos que hacen que primen sentimientos y emociones. Marian Izaguirre ha escrito una bonita historia que nos habla del pasado y del presente, de errores y de culpa, pero en la que también tienen cabida las nuevas oportunidades, el perdón y sobre todo, el amor y la amistad. 

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Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar para su reseña

domingo, 12 de octubre de 2014

Novedad editorial: Los pasos que nos separan

El próximo jueves día 16 de octubre sale a la venta la nueva obra de Marian Izaguirre, "Los pasos que nos separan", una novela que ya he tenido la oportunidad de leer por lo que ese mismo día, coincidiendo con su publicación, os contaré mis impresiones sobre ella. 
De momento y como adelanto para que la vayáis conociendo, os dejo su sinopsis:


La bora, el viento que azota Trieste en ciertas épocas del año, es un aire apasionado que dura poco pero dobla el cuerpo y muda el ánimo. Salvador y Edita se conocieron en esta ciudad un día de primavera de 1920. Soplaba el viento, y todo cambió. Ella había nacido en Liubliana y él en Barcelona, y los dos rondaban los veinte años, una edad espléndida para permitirse cualquier locura, pero Edita, hermosa y discreta, estaba casada y tenía una hija. Salvador solo tenía su trabajo en el taller de un gran escultor y ganas de ser por fin un hombre y pisar fuerte en la vida.Luego, en Barcelona, casi a finales de los años setenta...Un hombre ya mayor y viudo que busca ayuda para volver a Trieste y a todos los lugares donde un día creyó ser feliz, y una chica, Marina, que va a ir con él para buscar un futuro. Y entre Salvador y Marina, de repente, casi sin avisar, los recuerdos: un parque a orillas del mar, las sábanas revueltas de un amor a media tarde, un andén, una niña que se aleja, y una espléndida tabla renacentista con una Virgen que mira y duda.Con esas voces que se cruzan en el tiempo y en el espacio, Marian Izaguirre ha escrito una novela donde la culpa y el perdón juegan el mejor de los partidos y cada paso importa.

¿Qué os parece? ¿Os apetece leer esta novedad editorial?

viernes, 25 de abril de 2014

Tu nombre después de la lluvia (Victoria Álvarez)

Título: Tu nombre después de la lluvia
Autor: Victoria Álvarez
Editorial: Lumen
Año: 2014
ISBN: 978-84-264-0007-9
Nº de páginas: 584

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Tu nombre después de la lluvia es la tercera obra que publica Victoria Álvarez, una autora a la que llevaba tiempo siguiendo la pista pero que no había tenido aún la oportunidad de leer. Aunque Hojas de dedalera y Las eternas llevaban tiempo en mi lista de pendientes, cuando recibí por sorpresa un ejemplar de Tu nombre después de la lluvia del que ya había leído varias opiniones positivas, no me pude resistir a comenzar inmediatamente su lectura. Como comprobaréis en las siguientes líneas, me ha gustado mucho y en cuanto pueda, repetiré con esta autora.

Tu nombre después de la lluvia nos traslada hasta el año 1903 y nos presenta a tres hombres que, además de su amistad, comparten la edición de un periódico especializado en las nuevas ciencias, el Dreaming Spires. El diario no atraviesa sus mejores momentos por lo que son conscientes de que necesitan una historia distinta que atraiga la atención de los lectores, y la misma les llega a través de una carta enviada desde Irlanda en la que una mujer le pide a uno de ellos, el profesor Alexander Quills, que se traslade lo antes posible a Kilcurling para hacerse cargo de la investigación de unos extraños hechos que están ocurriendo en ese lugar.

Será así como Alexander, acompañado de sus dos amigos Oliver y Lionel, viaje hasta esta tierra plagada de leyendas y supersticiones para investigar los sucesos que están teniendo lugar en la fortaleza de Maor Cladaich, un antiguo castillo medieval en el que residen la esposa y la hija del último miembro varón de la dinastía O´Laoire, y que están estrechamente vinculados con una banshee que habita en el mismo desde tiempos inmemoriales.

A pesar de las opiniones positivas que había visto, tenía ciertas reservas respecto a que Tu nombre después de la lluvia me fuese a gustar debido a que no me atraen demasiado los elementos sobrenaturales y suelo huir de las lecturas asociadas a los mismos. Sin embargo en este caso me alegro de haberle dado una oportunidad a esta obra pues he disfrutado mucho con su lectura y el aspecto paranormal encaja perfectamente en el contexto de la historia que la autora desarrolla.

Tu nombre después de la lluvia comienza con un prólogo que da paso a las cinco grandes partes en las que se divide la novela, compuesta cada una de ella por diversos capítulos. Mientras que la primera parte sirve de presentación a los protagonistas y la situación en la que se encuentran, el resto se centra en desarrollar sus aventuras en Irlanda y, más concretamente, en el propio castillo de Maor Cladaich. En todas ellas el relato sigue un curso lineal utilizando un narrador omnisciente en tercera persona que nos permite descubrir todo lo que ocurre y los sentimientos y pensamientos de los personajes.

En cuanto al estilo, Victoria Álvarez emplea una prosa cuidada, elegante y clara que destaca por su naturalidad y que envuelve al lector desde las primeras páginas. No es una obra que cuente con un ritmo intenso, se desarrolla de una forma pausada hasta llegar a los capítulos finales en los que aumenta la acción, aunque este discurrir no es impedimento para que consiga mantener el interés por la historia en todo momento de tal manera que su lectura resulta ágil y muy entretenida.

La novela transcurre a principios del siglo XX y uno de los puntos más destacables es la cuidada ambientación con la que cuenta, que deja ver el trabajo de documentación que la autora ha realizado. Aunque los primeros capítulos nos sitúan por un lado en el Valle de las Reinas en Egipto donde se están llevando a cabo excavaciones arqueológicas y por otra parte en la ciudad de Oxford, punto de encuentro de los tres amigos; pronto nos trasladaremos a Kilcurling, condado de Dublín, donde se desarrollará la parte más interesante de la trama. Gracias a las descripciones minuciosas y detalladas que Victoria realizada de las diferentes escenas el lector se siente transportado a este pequeño y tranquilo pueblo, teñido de tonalidades verdes y rodeado de montañas y mar, en el que todos los vecinos se conocen y del que poco a poco iremos descubriendo cada uno de sus rincones y el encanto que los envuelve
Entre las diferentes ubicaciones destaca el castillo de Maor Cladaich, rodeado de jardines, situado en el borde de un acantilado y envuelto en una inquietante y misteriosa atmósfera que acaba cautivando al lector. En este sentido, Tu nombre después de la lluvia recuerda a las novelas góticas del siglo XIX, compartiendo características como los elementos sobrenaturales o inexplicables, el decadente castillo que responde a la estructura arquitectónica gótica y que pertenece a una familia en decadencia, las maldiciones o los conflictos amorosos.

Si estos elementos ya de por sí son atractivos, a ello hay que sumar que el relato se desarrolla en Irlanda, una tierra en la que la mitología, las leyendas y las supersticiones tienen especial relevancia. A través de Tu nombre después de la lluvia nos acercamos al folclore irlandés y concretamente a la figura de la banshee, que es un espíritu femenino que pertenece a las grandes familias de la isla, a las que ha servido desde hace siglos y que solamente se manifiesta en los momentos previos al duelo, anunciando con sus sollozos una muerte inminente. Como os comentaba anteriormente, no me suelen atraen las historias que están asociadas con elementos sobrenaturales pero en este caso todo está muy bien integrado y el espíritu de la banshee encaja a la perfección en el contexto en el que se desarrolla la trama, resultando natural y otorgando un halo de suspense y misterio que aumenta el interés de la obra.

Además asociado a este punto hay que tener en cuenta que la novela supone una aproximación a la parapsicología, mostrando la importancia que tenía en la época y así por ejemplo nos habla de las reuniones de espiritistas, que incluso ocupaban las páginas de la prensa, de la psicoscopía o facultad que permite a una persona interactuar con el aura que rodea a los objetos físicos o del espintariscopio, un artefacto utilizado para detectar la presencia de actividad sobrenatural.

Por lo que se refiere a los personajes, todos ellos están bien construidos, con distintas personalidades que en algunos casos resultan más carismáticas que en otros, pero que en general responden a una caracterización natural que resulta cercana y realista
Lionel, Alexander y Oliver son las tres figuras principales y cada uno de ellos responde a unos rasgos muy concretos y diferentes, y el número de secundarios es bastante amplio, lo que no se convierte en un problema pues se identifica con facilidad quién es quien, destacando especialmente las figuras femeninas.

En definitiva, Tu nombre después de la lluvia es una novela que combina en su interior misterio, aventuras y romance, y que cuenta con una ambientación excelente. Si bien tiene un ritmo pausado, consigue atrapar al lector desde las primeras páginas con una historia en la que el folclore irlandés y los elementos paranormales adquieren especial relevancia, dando como resultado una lectura de lo más interesante y atractiva.


FUENTES: imagen autora aquí
Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar 

jueves, 21 de febrero de 2013

UNA CANCIÓN CASI OLVIDADA - Katherine Webb

Título: Una canción casi olvidada
Autor: Katherine Webb
Editorial: Lumen
Año: 2012
ISBN: 9788426421159
Nº de páginas: 560

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Tras leer hace unos meses El legado, primera novela de Katherine Webb, con muy buenos resultados, me quedé con ganas de repetir con la autora y aprovechando que recientemente había publicado Una canción casi olvidada que la editorial me había enviado, no he tardado demasiado en ponerme con ella. Y no me ha decepcionado ya que el resultado ha sido incluso mejor que en la anterior ocasión, el libro me ha encantado.

Una canción casi olvidada es una novela que se desarrolla a través de dos tramas paralelas, situándose una en el presente y otra en el pasado. Por un lado en el presente tenemos a Zach Gilchrist, un hombre divorciado cuya esposa se acaba de llevar a su hija de seis años a vivir en Estados Unidos con su nueva pareja, dejándole sumido en la soledad y con un futuro incierto por delante al haber perdido todas sus aspiraciones y no saber cómo continuar su vida. Zach tiene una galería de arte que se encuentra al borde de la ruina económica además de un proyecto pendiente desde hace varios meses para escribir un libro en torno a Charles Aubrey, un famoso pintor al que su abuela decía haber conocido durante los años treinta en unas vacaciones en Dorset.

Con intención de obtener información para terminar su libro, Zach se traslada a Dorset, concretamente al pueblo de Blacknowle, donde Charles Aubrey solía veranear junto a su familia. Es así como conoce a Dimity, una mujer mayor, reservada y algo extravagante que vive sola en una casa aislada conocida como The Watch y que conoció al pintor en aquella época. Será ella la que le irá contando a Zach lo que ocurrió durante aquellos años, en los que era tan solo una chiquilla que vivía junto a su madre, una mujer conocida en el pueblo por ejercer de curandera además de la prostitución. A pesar de que Dimity esconde secretos de aquel periodo que no le revelará a Zach, los lectores iremos descubriendo a través de una línea argumental paralela todo lo que sucedió en aquellos años, quedando finalmente todas las piezas encajadas y teniendo así la historia completa.

Como os he comentado en otras ocasiones este tipo de libros que combinan el presente con el pasado son de mis favoritos, más cuando van acompañados de secretos familiares como en este caso. Además Katherine Webb sabe como desarrollar la trama para que no pierda el interés puesto que mantiene el misterio en todo momento y no es hasta los últimos capítulos que todo queda desvelado y al igual que me ocurrió en El legado, ha sido un final sorprendente por que algunos de los detalles no me los esperaba.

La novela se encuentra dividida en varios capítulos narrados en tercera persona a través de un narrador omnisciente y dentro de los mismos va alternando la historia presente con el pasado, por lo que la  lectura es ágil y muy entretenida. Ambos tiempos están bien diferenciados por lo que se sigue sin problema a pesar de los continuos saltos temporales entre ambas tramas y esto imprime dinamismo a la narración. Katherine Webb utiliza un estilo cuidado, con una prosa elegante, directa y clara en la que diálogo y narración se combinan de manera equilibrada, destacando las descripciones de los ambientes y escenarios al igual que señalé en la reseña de El legado, es un aspecto que la autora consigue dominar a la perfección.

Aunque hay alguna excepción, en este tipo de novelas me suele suceder que una de las tramas siempre me parece más entretenida y con Una canción casi olvidada me ha ocurrido lo mismo. Las dos tramas están bastante equilibradas pero la que nos habla del pasado me ha resultado mucho más interesante, quizás porque es ahí donde se esconden los secretos y misterios que se han ido conservando a lo largo del tiempo y eso hace que el interés aumente. Sin embargo, uno de los aspectos más positivos que tienen las novelas de Katherine Webb para mí es que a medida que avanzamos y nos vamos aproximando al final la autora consigue reforzar la línea argumental del presente, introduciendo giros y sorpresas que al menos yo en ninguna de las dos novelas me esperaba. Esto provoca que llegue un punto en el que ya no puedes abandonar la lectura, es necesario colocar todas las piezas de la historia para enlazar el presente con el pasado y tener así la historia completa.

Otro aspecto que me ha gustado es la introducción de un personaje masculino como protagonista. Ya os comentaba en mi anterior reseña que esta autora me recordaba mucho a Kate Morton y tanto en las novelas de esta como en El legado el protagonismo de la historia lo tienen siempre las mujeres. Por eso me ha gustado que en este caso, aunque las mujeres también tienen mucha importancia, la línea argumental del presente se centre en la figura masculina de Zach Gilchrist.

Es un personaje que al igual que el resto está bien construido y perfilado permitiendo que a medida que avanzamos el lector le vaya conociendo muy bien. Vemos como es un hombre que ha crecido marcado en cierta forma por su pasado y los rumores entre los que ha crecido, sin tener nunca muy claros sus orígenes. Superado por la situación actual que atraviesa su vida tanto a nivel profesional como personal encuentra una vía de escape en la figura del artista Charles Aubrey y es a través de esta investigación como vamos siguiendo su evolución para retomar las riendas de su vida. Zach es un personaje que me ha gustado desde el principio puesto que se nos presenta como una persona vulnerable y cariñosa, en el que destaca además su papel de padre.

Sin embargo, para mí el personaje más destacable y que más logrado está es Dimity. Nos acercamos a esta mujer de anciana, con una personalidad carismática y extravagante marcada principalmente por su pasado pero no llegamos a conocerla completamente y comprenderla hasta que no descubrimos todo su pasado, observando como poco a poco se fue transformando y dando forma a quien es hoy en día. Es un personaje cuya construcción me ha gustado mucho, creo que es quien lleva todo el peso de la historia y el elemento más interesante que la autora ha sabido moldear para que el lector sienta en todo momento curiosidad por descubrir qué ha ocurrido en todos esos años con esta anciana. Sin embargo, a medida que vamos descubriendo su pasado y las decisiones que en el mismo tomó, se van modificando nuestros sentimientos hacia ella y al menos a mí no me ha gustado demasiado la personalidad que he ido descubriendo ni comparto su forma de actuar, aunque eso no es impedimento para que me resulte un personaje interesante y bien perfilado.

Junto a estos dos personajes vamos conociendo a otros que aunque podríamos calificar como secundarios, tienen también mucha relevancia y es por ello que Katherine Webb se ha preocupado de perfilarlos con detalle y dotarlos del suficiente protagonismo y complejidad para que no queden en un segundo plano, respondiendo cada uno a una personalidad diferente y resultando muy creíbles y reales. Todos ellos son necesarios en el desarrollo de la trama principal y logran que esta adquiera subtramas que aumentan el interés del libro en conjunto, necesitamos saber qué es lo que ocurrió con ellos ya que todo está interrelacionado y Katherinee Webb ha conseguido ir matizándolos poco a poco, desvelando los diferentes aspectos de la conducta de cada uno y sus reacciones a determinadas circunstancias. Así tenemos al pintor Charles Aubrey y a su familia que son la pieza fundamental de la historia pasada aunque nosotros la conozcamos a través de la perspectiva de Dimity y en el presente nos encontramos con una misteriosa mujer, Hannah, que es el personaje que menos me ha gustado, supongo que por su carácter ambiguo y distante, aunque son rasgos necesarios para el desarrollo de su papel. 

Como os decía anteriormente, Katherine Webb es una autora que cuida con sumo detalle los ambientes en los que se mueven sus personajes y ese es otro punto a destacar en esta novela, pues están envueltos en una atmósfera perturbadora que acaba extendiéndose al lector. Consigue a través de acertadas descripciones de los paisajes que nos podamos trasladar al entorno de la costa de Dorset, donde tiene lugar la mayor parte de la historia, situarnos en sus ventosas y agrestes costas y disfrutar de las vistas de sus campiñas. Si bien es un entorno que en muchos momentos parece agradable y tranquilo,  aquí la autora ha conseguido resaltar su lado más sombrío en buena parte de las escenas y ese es un contraste que a mí particularmente me ha gustado mucho. A pesar de ser este el escenario principal, hay una parte en la que los personajes se trasladan a Marruecos, concretamente a la ciudad de Fez, que queda detallada en todo su esplendor y belleza, resultando igualmente destacable.

Por lo que respecta al final, me ha gustado ya que llega un punto en el que no puedes dejar de leer aunque hay algunos puntos me parecen un tanto forzados. Por una parte me ha gustado que me haya sorprendido ya que aunque tenía algunas teorías sobre aspectos que son más predecibles, ha habido otros puntos que me han sorprendido totalmente. Sin embargo dentro de estas revelaciones, hay algunas que a mí no me resultan tan creíbles, no dudo de que pueda pasar en realidad, pero me parece un tanto extremo. De todas formas esto es solo un pequeño detalle que dependerá de cada lector y en mi caso se ha compensado con el resto de la novela, ya que he disfrutado mucho con su lectura y la valoración global es muy positiva.

En conclusión, Una canción casi olvidada es una novela que creo que gustará a todos aquellos que disfruten con este tipo de historias que combinan el pasado con el presente y en las que se esconden secretos y misterios familiares. Con un planteamiento bien desarrollado y un estilo elegante y cuidado en el que destaca la técnica descriptiva, Katherine Webb consigue mantener el interés del lector a lo largo de las páginas, logrando una lectura muy amena en la que se dan cita tanto la intriga y la tensión como los aspectos más oscuros y peligrosos del amor además de los fantasmas y remordimientos del pasado.


FUENTES: imagen autora
imagen costa Dorset: autor Sean Davis (= user Skez)

Gracias a Editorial Lumen por facilitarme el ejemplar

jueves, 22 de noviembre de 2012

EL LEGADO - Katherine Webb

Título: El legado
Autor: Katherine Webb
Editorial: Editorial Lumen
Año: 2012
ISBN: 9788426418814
Nº de páginas: 488

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Tenía ganas de leer este libro desde que descubrí que era una saga familiar de esas que tanto me gustan, que fueron aumentando posteriormente a medida que fui leyendo reseñas que le daban una calificación muy positiva, con la que estoy totalmente de acuerdo ya que a mí también me ha gustado mucho.

El legado es una novela en la que se combinan dos líneas argumentales. Por un lado tenemos en la época actual a Erica y Beth Calcott, dos hermanas que han heredado la casa de su abuela, Storton Manor, con la condición de que deben vivir allí pues en caso contrario la mansión será vendida y el dinero será destinado a una buena causa. A pesar de ser la casa en la que solían veranear de niñas, se sienten incapaces de vivir en ella pues esconde recuerdos de la tragedia que sucedió en uno de esos veranos. Por entonces Erika era demasiado pequeña para recordar los detalles de lo que ocurrió aquel día y Beth sufre una depresión desde hace años, cuyo detonante Erika cree que es esa tragedia. Es por eso que necesita pasar una temporada en esa casa con su hermana, pues piensa que es la única forma de que se enfrente a los hechos y supere el estado en el que ha caído. Pero esto no es tan sencillo y Erika emprenderá una investigación para intentar esclarecer qué sucedió exactamente aquel día y por qué afectó tanto a su familia.

La segunda línea temporal nos traslada a principios del siglo XX cuando Caroline, una joven huérfana que vive con su tía en Nueva York, decide casarse con Corin Massey, un próspero granjero de Woodward, Oklahoma, trasladándose a la granja que él tiene en esas tierras del oeste y comenzando una nueva vida a la que tendrá que adaptarse, aprendiendo a llevar una casa y a convivir con los indios, a pesar de su miedo inicial hacia ellos. A lo largo de estos capítulos iremos descubriendo este pasado y el vínculo que guarda con la historia actual.

Con estos elementos era muy probable que disfrutase con la lectura de El legado ya que además de ser una historia familiar sigue una de las estructuras que más me gusta encontrarme en mis lecturas, la combinación de hilos temporales. Encontramos además en su argumento un misterio familiar, un secreto oculto que es el que nos impulsa a leer página tras página sin perder el interés, ya que Katherine Webb ha elaborado una trama muy bien urdida que hace que no intuyas hacia donde se dirige la historia ni cómo la va a resolver.

Katherine Webb escribe muy bien, tiene una narración muy cuidada en la que destacan las descripciones de los ambientes y escenarios en los que se mueven los personajes. Tanto por la forma en que está escrito como por el misterio que se esconde en sus tramas es un libro que sigue un ritmo rápido y por lo tanto su lectura lleva muy poco tiempo. Está estructurado en diversos capítulos que van alternando un episodio del tiempo actual con uno del pasado, estando éstos identificados por un título acompañado de la fecha en la que se sitúa la acción.
Esta estructura da más dinamismo a la narración y aunque en un principio la trama pasada es mucho más interesante que la actual, a medida que avanzamos se van equilibrando para llegar a un punto en que no importa cambiar de escenario ya que estamos deseando saber qué ocurrió tanto en el pasado como en el presente y unir las dos historias. Ambas tramas también están diferenciadas por la voz narrativa, mientras que en la historia pasada utiliza un narrador en tercera persona, en el presente es Erika quien toma la voz narrativa para contarnos el desarrollo de los hechos desde su perspectiva.

En cierto modo es una novela que me ha recordado mucho a las historias de Kate Morton que tanto me gustan, tienen elementos en común como la estructura y las historias familiares, aunque desde mi punto de vista Kate Morton escribe mejor, lo que no significa que Katherine Webb no destaque en su estilo. Creo que es una autora que gustará a los que hayan disfrutado con las novelas de la autora australiana.

El legado es una novela en la que las protagonistas son las mujeres, tanto en el pasado como en el presente. Las tres son personajes atractivos e interesantes, caracterizados con profundidad y detalle y a las que vamos descubriendo progresivamente a medida que avanzamos. En el tiempo presente tenemos a las dos hermanas, Erika y Beth, diferentes entre sí y que no llegaremos a conocer totalmente hasta que no tengamos colocadas todas las piezas de la historia.

Aunque Erika es la menor es la encargada de llevar las riendas de la situación y asume el papel protector de su hermana. Es más impulsiva y perseverante, lo que le lleva a no cejar en el empeño de descubrir qué ocurrió en el pasado sin pararse a evaluar las consecuencias. Por su parte Beth es más frágil y en ella se da el mayor desarrollo, es un personaje con el que al principio del libro es difícil conectar, es necesario conocerla más en profundidad para comprender los motivos que le han llevado a adoptar ese carácter.

En el tiempo pasado tenemos a Caroline, un personaje que me ha parecido muy interesante por que esconde en su interior mucho más de lo que deja ver en su día a día. Tiene un carácter que quizás se ha visto anulado por la situación en la que vivía antes de casarse y por eso su traslado a Oklahoma permitirá que lo vaya recuperando poco a poco. Junto a ella también me ha parecido una mujer con una personalidad interesante y marcada Meredith, la abuela de Erika y Beth, a quien solo llegamos a conocer por referencias pero que dejan ver que tenía un carácter difícil.
Lo que más me ha gustado de la construcción que Katherine Webb hace de sus personajes es que todos ellos actúan según unas causas y motivaciones muy concretas que es necesario descubrir para llegar a conocerlas, son muy interesantes a nivel psicológico y sus personalidades están bien desarrolladas, resultando coherentes y creíbles.

Como os decía anteriormente la autora ha cuidado muy bien la ambientación gracias a unas descripciones detalladas y acertadas de los ambientes en los que transcurren ambas tramas, por otro lado muy diferentes entre sí, logrando que nos envuelvan ambas atmósferas. En el pasado nos trasladamos a las tierras salvajes del oeste a principios del siglo XX, concretamente a Oklahoma y descubrimos la forma de vida de los ganaderos propietarios de grandes granjas en las que se dedican a la cría, contando con la ayuda en muchos casos de los propios indios que a su vez tienen unos hábitos propios y a los que aún muchas personas rechazan y temen.
En cambio el tiempo actual nos sitúa en un ambiente que nos recuerda a la época victoriana y el relato se vuelve más gris y frío ya que todo sucede en invierno y la investigación de Erika se lleva a cabo en días de niebla y lluvia, con un marcado contraste por tanto con el sol abrasador y el polvo que dejamos en la granja de Woodward. Desde mi punto de vista este ambiente está más logrado y aunque a mí me gusta más disfrutar del sol, me ha gustado mucho la sensación que produce la lectura de estas partes que invita a acurrucarte en el sofá con una mantita y una taza caliente para huir del frío y humedad en el que se mueven los personajes.

Por lo que se refiere al final de la historia deciros que aunque algunas cosas se pueden intuir, Katherine Webb consigue sorprender al lector con una revelación final que al menos yo no esperaba para nada. A medida que avanzaba por la historia cada vez tenía más ganas de descubrir qué había ocurrido y qué vínculo guardaban ambas historias y la forma en la que la autora lo ha resuelto me ha resultado muy convincente y bien desarrollada, sin dejar ningún cabo suelto.

Katherine Webb ha sido todo un descubrimiento para mí y estoy segura que no tardaré mucho en repetir con ella. El legado es una obra que cuenta con una trama perfectamente planteada y desarrollada a través de dos hilos temporales con unos personajes sólidos y atractivos que esconden en su interior mucho más de lo que desvela su apariencia. Elementos como la intriga, el amor, la soledad, los remordimientos o la familia se dan cita en sus páginas para dar lugar a una historia que mantiene el interés a lo largo de todas sus páginas. Con ella disfrutarán sin ninguna duda los aficionados a las historias de misterios y secretos familiares.



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FUENTES: imagen autora http://www.megustaleer.com/autor/0000929803/katherine-webb


Gracias a Editorial Lumen por facilitarme el ejemplar
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