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jueves, 4 de agosto de 2016

El noviembre de Kate - Mónica Gutiérrez

Título: El noviembre de Kate
Autor: Mónica Gutiérrez
Editorial: Roca Editorial
Año: 2016
ISBN: 978-84-1649-815-4
Nº de páginas: 320

De Mónica Gutiérrez, a la que la mayoría conocemos a través de su blog Serendipia, había leído anteriormente dos novelas que me habían encantado, Cuéntame una noctalia y Un hotel en ninguna parte, ambas autopublicadas y reseñadas en el blog. Por eso cuando hace unas semanas me enteré de que publicaba un nuevo libro, El noviembre de Kate, y además en este caso a través de Roca editorial, además de alegrarme mucho por ella, me quedé con unas ganas inmensas de leerlo ya que estaba segura de que iba a disfrutar tanto como con los anteriores, como así ha sido. 

Como ya nos adelanta el título, "El noviembre de Kate" tiene por protagonista a Kate, una encantadora joven que desde hace siete años trabaja en una empresa a la que ha acabado odiando, y que vive en un viejo edificio de Coleridge cuyo mayor atractivo reside en el maravilloso jardín  que esconde en su interior. Kate no es feliz con la vida que tiene, se ha dejado llevar por una rutina que le ha hecho perder la ilusión por descubrir nuevas experiencias, y además últimamente sufre de insomnio. Por eso cuando reciba la propuesta de colaborar en un programa de radio los viernes por la noche, se mostrará en un principio reacia, aunque acabará sucumbiendo al hechizo que desprende la emisora instalada en una buhardilla de madera desde la que se emite el programa. Y será así como, casi sin darse cuenta, su vida comenzará a cambiar, aunque primero tendrá que enfrentarse a un inusual mes de noviembre que sorprenderá con sus inclemencias a todos los habitantes de Coleridge, a pesar de las advertencias del excéntrico meteorólogo que Kate tiene por compañero en la emisora. 

Mónica Gutiérrez
El noviembre de Kate, al igual que las anteriores obras de Mónica, encaja dentro de ese nuevo género literario que se ha denominado feel-good, es decir, novelas que nos hacen sentir bien ya que presentan historias positivas y optimistas que promueven la felicidad. Así expuesto parece que os hablo de un libro de autoayuda pero nada más lejos de la realidad, este tipo de novelas son historias sencillas que no pretenden nada más que hacernos pasar un buen rato y que durante el tiempo que dure su lectura seamos un poquito más felices, que es algo que siempre se agradece. Y esto es algo para lo que Mónica demuestra una gran habilidad, transmitiendo a través de sus historias una sensación de calidez, sosiego y dulzura que hace que leer sus libros sea una auténtica delicia.

El libro se presenta estructurado en partes o capítulos que van alternando entre la narración de Kate y la del otro personaje con el que comparte protagonismo, Don, e intercalados entre estos encontramos la reproducción de algunos fragmentos de las memorias de William Dorner, que es el meteorólogo con el que Kate trabaja en la radio. El uso de la primera persona se mantiene a lo largo de toda la novela, variando el tono en función de quien sea el personaje que asume la voz narrativa en cada momento. Respecto al estilo narrativo de Mónica, se mantiene similar al que ya nos ofrecía en sus anteriores obras y resulta muy agradable reencontrarse con él. Mónica escribe con un lenguaje sencillo, cercano, cálido, muy cuidado y elegante, con bellas metáforas, diálogos abundantes y todo ello aderezado con sutiles toques de humor, lo que hace que la lectura de su novela se convierta en una actividad muy satisfactoria a la que no quieres poner fin

Los personajes que desfilan por las páginas de "El noviembre de Kate" son entrañables, incluso los secundarios que cuentan con breves apariciones. La autora pone un especial cuidado en su construcción y los perfila con detalle tanto a nivel psicológico como físico, encontrándonos con descripciones que nos permiten hacernos una idea de su apariencia física. 

Kate y Don forman la pareja protagonista aunque ella tiene una relevancia mayor. Es un personaje con el que es fácil encariñarse desde el principio por el encanto y dulzura que desprende. Es una chica de aspecto un tanto peculiar, o al menos esa es la primera impresión que nos llevamos a través de las descripciones que Mónica hace de su forma de vestir, en la que se hace mucho hincapié, con especial relevancia a su amplia colección de bufandas. Al margen de esto es una persona caracterizada con mucha cercanía, que perfectamente podría existir en nuestro día a día y que se ganaría nuestra amistad gracias a su sencillez, inocencia y simpatía. Y lo mismo sucede con Donald Berck, Don para los amigos, un policía de la Unidad de Delitos Informáticos Federal que vive junto a su padre y a su hermano menor y que, al igual que Kate, no destaca por nada en especial pero es encantador, contando con una personalidad cautivadora. La galería de personajes queda completa con otras figuras destacables como Norm, el padre de Don, su hermano menor Charlie, sus amigos Punisher y Sierra, el camarero del bar en el que todos se reúnen Pierre, los pequeños argonautas y su madre Sarah, o el meteorólogo William, personajes que a pesar de su papel secundario se ganan con su personalidad una posición privilegiada.

Y junto a estas figuras que despiertan nuestra simpatía, otro de los puntos positivos que tiene el libro es la maravillosa ambientación con la que cuenta, a pesar de tratarse de un lugar ficticio. Este es otro de los elementos que caracteriza a las novelas de Mónica pues sus historias siempre transcurren en emplazamientos que han surgido de su imaginación pero a los que consigue trasladarnos gracias a las minuciosas descripciones con las que adereza la narración. Son lugares fascinantes, envueltos en una atmósfera muy especial que hace que estemos deseando perdernos en ellos. Es lo que nos sucede con Coleridge, la población en la que tiene lugar la acción de El noviembre de Kate, en la que además van a tener una gran importancia las condiciones climatológicas que se darán durante esos días. Con independencia de los muchos lugares pintorescos con los que cuenta Coleridge, los principales escenarios en los que transcurre esta historia son el pequeño bar escondido del lujoso hotel Ambassador, el maravilloso y mágico jardín del edificio en el que Kate reside y sobre todo, la acogedora casa de Don y su familia, con su chimenea y ese delicioso olor a café y tortitas recién hechas que parece que incluso se desprende de las páginas del libro. Ambientes todos ellos que nos envuelven y que se convierten en el complemento perfecto para esta historia, aumentando su atractivo y haciendo que disfrutemos en mayor medida con la lectura.

Una vez más y teniendo en cuenta el amor por la lectura de su autora, no podían faltar en este libro las referencias literarias que tanto nos gusta encontrar a quienes compartimos su afición. Así a lo largo de los capítulos veremos menciones a obras como Drácula o Harry Potter, y también vamos a poder disfrutar de un entretenido debate en torno al concepto del romanticismo, sin olvidar ese pequeño guiño que Mónica ha incluido para sus lectores de Un hotel en ninguna parte

Como veis, El noviembre de Kate es una novela que cuenta con todos los ingredientes para convertirse en una lectura agradable y reconfortante a la que sin duda merece la pena acercarse. Una obra bien escrita, con unos personajes entrañables y una ambientación maravillosa que nos hará disfrutar de una sensación de tranquilidad, optimismo y bienestar que se aproxima bastante a la “felicidad”.

Si te ha gustado mi reseña, puedes comprar El noviembre de Kate a través de los siguientes enlaces:



Gracias a la editorial y a la autora por facilitarme el ejemplar para su reseña

viernes, 18 de julio de 2014

Un hotel en ninguna parte - Mónica Gutiérrez

Título: Un hotel en ninguna parte
Autor: Mónica Gutiérrez
Editorial: Autoeditado
Año: 2014
Nº de páginas aprox.: 186

El año pasado Mónica Gutiérrez, administradora del blog Serendipia, nos sorprendió con la publicación de Cuéntame una noctalia, una obra que a mí me cautivó y me dejó con ganas de seguir leyéndola, por lo que cuando hace unas semanas me envió un mail anunciándome que publicaba "Un hotel en ninguna parte", acepté encantada su propuesta de lectura y a los pocos días de recibirlo me puse con él, participando además en la lectura conjunta organizada por Isi.

Un hotel en ninguna parte nos traslada hasta El bosc de les fades, un antiguo monasterio benedictino del siglo X, situado en medio de un espeso bosque, reformado y convertido en un hotel regentado por los hermanos Samuel y Tristan Brooks. A este hotel llega para trabajar en invierno como camarera de habitaciones Emma Voltarás, acompañada de su violín y, en cierta manera, huyendo de un pasado que quiere olvidar. Puesto que es temporada baja, el hotel solamente cuenta con un huésped, el novelista William Lexington, además de los miembros del servicio que poco a poco harán que Emma se sienta como en su propia casa, surgiendo la amistad e incluso el amor, sentimiento que ella había dado por olvidado pero que paulatinamente se irá abriendo camino en su corazón.

Al igual que me ocurrió con Cuéntame una noctalia, Un hotel en ninguna parte me ha encantado y es que Mónica tiene una forma de escribir que me resulta maravillosa, logra transmitir a través de las palabras y de las historias que construye una sensación de bienestar y tranquilidad que hacen que leerla sea una delicia.

La novela se desarrolla a través de una estructura epistolar adaptada al tiempo actual puesto que en lugar de cartas los personajes se intercambian mails. De esta manera vamos siguiendo el curso de la historia a través de lo que Samuel, Tristan y Emma, los tres personajes principales, narran en los correos electrónicos que remiten por una parte los hermanos a su madre, Martha Brooks, y por otra Emma a su amiga Anna. Cada uno de estos mails se puede hacer equivaler a un capítulo en la obra, comenzando todos ellos con un encabezado que nos indica quién envía el mail, a quien va dirigido y el asunto.

Como os decía, Mónica tiene un estilo narrativo que cautiva desde las primeras líneas. Utiliza una prosa cuidada, elegante, natural y que resulta muy cercana al lector, lo que hace que la lectura resulte sumamente agradable, transmitiendo, al igual que ya ocurría en Cuéntame una noctalia, una sensación cálida y acogedora de la que no quieres desprenderte. Puesto que cada mail es redactado por un protagonista, en todos se utiliza la primera persona y el tono de la narración se adapta para reflejar las diferentes personalidades, siguiendo la narración un ritmo pausado pero constante, en consonancia con el tipo de historia que la obra recoge.

Unido a esto es también necesario hacer mención a sus personajes, todos encantadores, cuidados al detalle en su construcción y presentados con gran calidez, haciendo que adquieran vida propia y resulten muy próximos al lector. Tres son las figuras principales, coincidiendo con los remitentes de los mails, respondiendo a personalidades diferentes que iremos descubriendo en función de su forma de actuar. Por una parte está Emma, la joven que llega a El bosc de les fades buscando un refugio que le permita olvidar las experiencias vividas recientemente. Emma es una mujer afectuosa, cordial, sensible y tierna que se gana la simpatía del lector desde un primer momento.

Por otra parte tenemos a Samuel, el mayor de los hermanos Brooks y que se presenta como un hombre serio, disciplinado, reservado y solitario, entregado por completo a la administración del hotel, proyecto en el que ha puesto todos sus esfuerzos e ilusión, tras dar por terminado un matrimonio que no ha salido bien. Es un hombre que a pesar del carácter cerrado y formal que presenta resulta agradable, mostrando una evolución progresiva a medida que avancemos en el tiempo.

Finalmente cierra el grupo Tristan Brooks, completamente diferente a su hermano pues tiene una personalidad abierta y cordial, es un tanto irresponsable y entre sus aficiones se encuentran hacer surf, jugar al billar o tomar cervezas con sus amigos, además de sus múltiples conquistas. Es una figura que también despierta nuestra simpatía con su optimismo, vitalidad y despreocupación, aunque en él también habrá un cambio progresivo.

Aunque ellos tres son los personajes principales, hay una serie de secundarios perfilados con acierto con los que el lector se acaba encariñando. De esta manera encontramos a la doncella Marbel, una mujer encantadora, cariñosa y paciente que reside en el hotel junto a su hija; Joaquim, el chef tranquilo, soñador, simpático y amable que además toca en un grupo de música heavy; el señor Lexington, novelista inglés ganador del Premio Nobel de Literatura y que es el único huésped que habita en El bosc de les fades o incluso el ogro malhumorado con acento francés Phillip, encargado de la recepción.

El estilo narrativo y los carismáticos personajes se unen a una estupenda ambientación para aumentar el atractivo de Un hotel en ninguna parte. Si bien la acción se sitúa en la provincia de Girona, tanto El bosc de les Fades como el pueblo de Mirall de Mar en cuyas proximidades se sitúa son totalmente de ficción, lo que no deja de ser una pena por que sin duda una vez finalizada la lectura te quedas con ganas de alojarte una temporada allí. 
Mónica incluye descripciones precisas y certeras que nos trasladan a El bosc de les Fades llegando a conocer su estructura, las diferentes habitaciones y decoración que presentan, el encanto de los jardines que lo rodean o el bosque mágico que es necesario atravesar para alcanzar el hotel intentando descubrir las hadas que podrían habitar en él. La belleza de este paraje envuelve al lector desde un primer momento y la paz que en él se respira nos embarga, contribuyendo a la sensación de bienestar que os comentaba anteriormente.

Junto al hotel también adquiere cierta trascendencia el pueblo de Mirall de Mar que en alguna ocasión visitan los protagonistas, destacando especialmente la pequeña tienda de té Caelum et mare que a pesar de su decadencia presenta un gran encanto, resultando llamativa para cualquier aficionado a esta bebida, que por otra parte adquiere protagonismo en determinados puntos de la narración encontrándonos con referencias sobre diferentes tipos.

Poco más os puedo contar sobre Un hotel en ninguna parte pues creo que si habéis llegado hasta aquí, os habréis dado cuenta de lo mucho que me ha gustado y de que os recomiendo su lectura si queréis experimentar la agradable sensación que produce trasladarse a El bosc de les Fades. Una obra bien escrita, con una ambientación maravillosa y unos personajes entrañables cuya lectura transmite bienestar y calidez, además de resultar muy entretenida.

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Gracias a Mónica por facilitarme el ejemplar

miércoles, 9 de enero de 2013

CUÉNTAME UNA NOCTALIA - Mónica Gutiérrez

Título: Cuéntame una noctalia
Autor: Mónica Gutiérrez
Editorial: Autoeditado
Año: 2012
Nº de páginas aprox.: 125

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ 

Hace unas semanas recibí un correo de Mónica Gutiérrez en el que me presentaba la que era su primera novela, Cuéntame una noctalia. Conozco a Mónica prácticamente desde que llegué a la blogosfera pues visito su blog regularmente y ella también es seguidora de este, por lo que a través de estos contactos se ha generado una relación más estrecha y es una de esas personas que ya considero amigas, aunque no nos hayamos visto nunca. 
A pesar de la facilidad que Mónica tiene para escribir y que se aprecia en cada una de sus reseñas, fue toda una sorpresa descubrir que había escrito una novela y cuando me comentó que si me apetecería leerla acepté sin pensármelo demasiado, sabía que me iba a gustar. Os preguntaréis cómo podía estar tan segura de esto y para ello simplemente os tengo que remitir a su blog, leyendo sus reseñas ya se aprecia que es una persona que desprende ternura y calidez, por lo que la historia que había plasmado en el papel seguramente llevaría implícito este encanto particular que ella tiene. En cuanto acabé con el libro que tenía entre manos comencé a leer Cuéntame una noctalia y el resultado no ha podido ser más positivo, la única pega que le encuentro es lo poco que me ha durado.

Aunque no es algo determinante a la hora de seleccionar mis lecturas, sí juegan un papel importante las portadas ya que soy muy de dejarme llevar por la impresión que me producen, una bonita portada tiene muchas posibilidades de conseguir que el libro acabe en mi lista de deseos y Cuéntame una noctalia tiene una de esas portadas. Estoy segura de que en cuanto me hubiese cruzado en Amazon con este libro me habría parado en él por que además de ser una imagen que me resulta atractiva me lleva a pensar que la historia que recoge en su interior es intimista, de las que dan importancia a los sentimientos y ese tipo de novelas me gustan mucho.

Junto a la portada otro punto importante es el título y en este caso Cuéntame una noctalia despertó mi curiosidad ya que al menos yo, no tenía ni idea de lo que era una noctalia. Una vez que empiezas a leer no tardas mucho en descubrirlo ya que Mónica nos cuenta en las primeras páginas que una noctalia "son los cuentos que se explican desde siempre alrededor de un buen fuego. Para que sea una verdadera noctalia, deben darse tres condiciones indispensables: que sea de noche, que haga frío y que todos los que estén sentados escuchando estén cansados." Aunque no encaje totalmente en la definición la novela de Mónica contiene varios de los elementos y de ahí que sea una lectura tan agradable y reconfortante.

Cuéntame una noctalia nos traslada a diciembre del año 2004 y nos sitúa en un pueblo ficticio denominado Mic-Napoca. Es un pueblo diminuto de piedra medieval y trescientos veintitrés habitantes que no llega a aparecer en todos los mapas, situado en el noroeste de la región de Cluj-Napoca, en Transilvania. A este pueblo regresa para pasar unos días tras cinco años sin pisar sus calles Grace, quien después de estudiar medicina en Londres se instaló en la ciudad, donde ha ejercido los últimos años como cirujana. Grace vuelve a la casa familiar, donde viven sus abuelos en compañía de su padre y a la que también regresa su hermana para compartir las fiestas navideñas.
Falta una semana para Navidad y Grace se reencuentra con el mismo pueblo tranquilo y acogedor que dejó hace unos años, tan diferente al ambiente al que está acostumbrada en Londres. Pero esta tranquilidad y la vida de Grace se verán interrumpidas una noche en la que llegan unos helicópteros interrumpiendo la quietud de la misma, cargados de una veintena de marines americanos que llegan en misión de reconocimiento, instalando sus tiendas en un campo de heno del pueblo.

Como os decía, la historia me ha conquistado totalmente y he disfrutado muchísimo con su lectura, de ahí que me haya dato tanta pena lo poco que me ha durado. La novela se encuentra dividida en quince capítulos que están narrados en primera persona por su protagonista, Grace y en los que se aprecia ese estilo tan particular que tiene Mónica de escribir. Utiliza una prosa cuidada, sencilla y cercana que da lugar a una lectura amena y agradable, es uno de esos libros que una vez que los empiezas ya no puedes dejar de leer porque logra transmitirte una sensación muy cálida y acogedora de la que no quieres desprenderte. Sigue un ritmo pausado pero constante acorde con la historia que está relatando, dando lugar a una lectura fluida gracias al estilo empleado y a las partes dialogadas, que tienen mucha relevancia. Son diálogos bien construidos que destacan por su naturalidad y en muchos casos por su dulzura, reflejo del carácter de los personajes que nos encontramos en la historia y que queda definido en gran parte gracias a estos mismos diálogos.

Al comienzo de cada capítulo Mónica utiliza un recurso que me ha gustado mucho y me ha resultado original, que contribuye a afianzar la impresión de que tanto el pueblo como sus habitantes son reales a pesar de saber que estamos ante una historia ficticia. Como introducción a los capítulos utiliza un párrafo que reproduce lo que Georghe Antonescu, el locutor de Radio Mic-N II está retransmitiendo en directo a los habitantes de Mic-Napoca. A través de estas palabras nos da detalles de la vida cotidiana en el pueblo como las noticias más relevantes, anuncios importantes, temperatura actual, clima o estado de las carreteras, lo que permite que lleguemos a conocer el día a día en este pequeño pueblo en profundidad.

En realidad, son muchos los aspectos que es necesario destacar en Cuéntame una noctalia. Por un lado destaca la maravillosa ambientación que el libro tiene que consigue trasladarnos inmediatamente a Mic-Napoca aunque sea un pueblo que realmente no existe. Nadie diría que es ficticio ya que Mónica ha construido con acierto y a través de descripciones ricas en matices que permiten recrearlo con facilidad en nuestra imaginación un emplazamiento pintoresco y acogedor. Aquí tienen cabida todos los establecimientos relevantes que en el pueblo podemos encontrar, el ambiente que se vive en los mismos o en sus calles además de conocer las costumbres de sus habitantes y el día a día de la vida en el pueblo. Todo ello forma un conjunto maravilloso, casi me atrevería a señalar que es uno de esos pueblecitos de postal y la vida en él parece tan cálida y agradable que dan ganas de mudarse allí a pesar de las bajas temperaturas que tienen y os lo dice una persona que odia la nieve y el frío. También contribuye a lograr esta sensación la época en la que tiene lugar la acción, en plenas navidades que suele ser un periodo en el que el espíritu navideño nos invade y hace que todo sea más bonito, especialmente en este pueblo en el que parece que en cualquier esquina te vas a encontrar con el mismísimo Papa Noel.

Por otro lado los personajes están muy cuidados, perfilados con acierto y presentados con gran calidez, dando lugar a unas figuras entrañables. Quien más destaca es Grace, la protagonista ya que al utilizar la narración en primera persona llegamos a conocerla con bastante profundidad y a comprender cómo se siente, viéndola evolucionar y poco a poco ir aclarando el rumbo que quiere que siga su vida. Es un personaje que se gana nuestro cariño desde el principio pero no es la única, ya que junto a ella vamos descubriendo a los miembros de su familia, cada uno dotado de una personalidad sobresaliente que hace que a pesar de situarse en un segundo plano, no pierdan importancia sino todo lo contrario, en mayor o menor medida dan lugar a subtramas que aumentan el interés de la novela.
Lo mismo sucede con los habitantes de Mic-Napoca, Mónica ha seleccionado figuras carismáticas que merecen mención especial ya que al igual que sucede en todos los pueblos, siempre hay personas que por alguna razón destacan por encima de los demás vecinos ya sea por querer enterarse de todo lo que sucede, por tener un establecimiento relevante como la farmacia, la cafetería o el colmado o por su marcado carácter como es el caso del señor Cesare.

Si bien Mic-Napoca y sus paisajes, costumbres, personajes y situaciones son totalmente de ficción como la autora nos indica al comienzo de la obra, no quiere decir que Mónica no haya trabajado y se haya documentado para desarrollar el contexto en el que se sitúa su historia. Por un lado este pueblo se sitúa muy cerca de un municipio que sí existe en Rumanía, Cluj-Napoca del que encontramos varias referencias a lo largo de las páginas por ejemplo a su universidad, al aeropuerto o a su iglesia romana, que descubrimos gracias a la descripción detallada que la autora hace. Por otro lado Mónica utiliza como base para desarrollar su historia algo que sí que sucedió en el año 2004, aunque en otras fechas, cuando Rumanía entra a formar parte de la OTAN. Es este hecho el que le sirve para desarrollar una ficción y situar a los marines en Mic-Napoca e introducir referencias a este proceso, además de otros datos históricos como las elecciones celebradas en ese año que dieron la presidencia a Traian Băsescu, apareciendo por lo tanto referencias a personajes reales.

Otro aspecto que me ha gustado mucho son las referencias a la literatura y el amor por la lectura que encontramos, lo que no me sorprende conociendo la afición y el amor por la lectura de Mónica. Así por ejemplo nos encontramos títulos como La Odisea, La guerra del Peloponeso o El hobbit entre los muchos libros que el abuelo de Grace tiene en su particular biblioteca y no duda en hacer una especial y particular defensa de la obra de Tolkien, cuando el abuelo le califica de "el de los elfos".

Como veis, es un libro que  a pesar de su brevedad tiene todos los ingredientes para conquistar al lector. Os recomiendo darle una oportunidad y trasladaros durante unas horas a Mic-Napoca, donde disfrutareis de un ambiente cálido y acogedor y descubriréis a unos personajes carismáticos y entrañables de los que cuesta separarse. Un libro sin duda muy bien escrito que merece la pena leer ya que logra transmitir a través de su lectura una sensación de tranquilidad y bienestar que hoy en día se agradece. Leer Cuéntame una noctalia es como entrar a formar parte de ese mundo ficticio que encontramos en los cuentos que leíamos de niños, una experiencia maravillosa.




Gracias a Mónica por facilitarme el ejemplar
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