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miércoles, 8 de abril de 2015

Criadas y señoras - Kathryn Stockett

Criadas y señoras
Título: Criadas y señoras
Autor: Kathryn Stockett
Editorial: Maeva
Traducción: Álvaro Abella
Año: 2009
ISBN: 978-84-92695-10-2
Nº de páginas: 480

Criadas y señoras de Kathryn Stockett era una novela que tenía pendiente de leer prácticamente desde que salió a la venta pues abordaba un tema que me resulta muy interesante, a lo que se sumaron posteriormente las continuas opiniones positivas que el libro ha recibido.

"Criadas y señoras" nos traslada al año 1962 en Misisipi, concretamente en la localidad de Jackson, una ciudad que, al igual que otras muchas en dicha época, se encuentra dividida entre la parte habitada por las familias blancas y la de población negra. Muchas de las mujeres de color que habitan en Jackson trabajan como sirvientas de las familias blancas que residen en la otra parte de la ciudad, trasladándose cada día para realizar las labores del hogar y cuidar de los niños, soportando en algunos casos desprecios y tratos injustos. Entre ellas se encuentra Aibileen, una mujer que durante toda su vida se ha ocupado de criar a los bebes de las familias blancas, además de cocinar y limpiar sus casas y que, tras perder a su hijo en un accidente, se ha volcado en la educación de la pequeña Mae Mobley, hija de la familia que le da empleo, los Leefolt. Aibileen comparte amistad con Minny, quien también trabaja como sirvienta a pesar de que su carácter deslenguado provoca que frecuentemente se vea obligada a cambiar de familia, proceso que facilita su habilidad cocinando.
Por otra parte, a Jackson acaba de regresar Skeeter Phelan tras finalizar sus estudios en la universidad de Mississippi, anhelando convertirse en escritora, un sueño que no entra en los planes de su madre, quien solo desea ver a su hija prometida en matrimonio. Sin embargo Skeeter, lejos de seguir las pautas de su madre, se centrará en un proyecto clandestino para el que requerirá la colaboración de las criadas negras y con el que todas ellas pretenderán romper las barreras impuestas por su ciudad y su tiempo.

Kathryn Stockett
Kathryn Stockett
Reconozco que comencé a leer Criadas y señoras con cierto temor pues las expectativas que tenía eran altas y eso suele convertirse en un problema, aunque en este caso pronto me di cuenta de que no iba a ser así y la historia me eclipsó hasta tal punto que en un par de días lo había terminado. Esto es debido tanto a la trama como a la estructura que presenta la novela, que hacen que la lectura sea muy ágil y dinámica, avanzando páginas casi sin darnos cuenta. El libro se presenta dividido en treinta y cuatro capítulos en los que se va alternando la narración entre los tres personajes principales, Aibeleen, Minny y Skeeter, utilizando en todos ellos la primera persona para relatar los hechos y siguiendo un curso lineal en su desarrollo. Así vamos conociendo el avance de la historia desde tres puntos de vista diferentes, aportando cada una sus propias experiencias y resultando todas ellas igualmente interesantes. Kathryn Stockett escribe con un lenguaje sencillo, ameno y cercano, adaptando el tono de la narración en función del personaje que toma la palabra en cada capítulo. De esta manera, a la hora de dar voz a Aibeleen, Minny o al resto de criadas de color, observamos que en los diálogos se utilizan algunos términos que aparecen resaltados en letra cursiva y con los que se pretende reflejar una forma específica de hablar que las caracterizaría, como por ejemplo güenos, caló, habé o mujé, contribuyendo con ello a mejorar la ambientación con que cuenta la obra.

Uno de los puntos más notables en Criadas y señoras radica en la construcción de sus personajes pues, aunque su número es elevado, todos ellos están perfilados con detalle, respondiendo a diferentes personalidades que permiten identificarlos con facilidad y los hacen destacar por distintos motivos. Si bien hay algún personaje masculino, pues su ausencia restaría credibilidad a la obra, son las mujeres los pilares de esta obra y quienes se alzan con el protagonismo, dando lugar a una especie de novela coral ya que paralelamente a lo que podemos considerar la trama principal, en la que destacarían las tres mujeres indicadas anteriormente, se van articulando diferentes subtramas que se complementan entre sí. Además Kathryn Stockett consigue que empaticemos muy rápido con sus personajes, implicándonos en su vida y sintiendo de cerca las emociones y sentimientos que experimentan ante cada situación, sintiendo la impotencia de no poder hacer nada antes las injusticias a las que se enfrentan.

Como narradoras, Aibeleen, Minny y Skeeter son las figuras a las que llegamos a conocer con mayor profundidad y, si bien presentan diferencias notables en sus caracteres, las tres consiguen ganarse el aprecio y el cariño del lector. Personalmente, me ha gustado mucho el carácter de Aibeleen por la calidez, sensibilidad y bondad que desprende en todo momento. La muerte de su hijo ha provocado que el mundo de Aibeleen se tiña de gris, enfrentándose desde entonces a los dolorosos recuerdos y volcándose en su trabajo como cuidadora de bebes, una labor en la que intenta refugiarse para olvidar que su hijo ya no está a su lado.

Por su parte, Skeeter es una joven que acaba de terminar sus estudios y regresa al hogar familiar, en el que tiene que soportar las directrices de una madre obsesionada porque su hija encuentre un prometido. Sin embargo, estos asuntos quedan muy lejos de las verdaderas motivaciones de la joven, quien desea convertirse en escritora y cuyo carácter queda marcado por la determinación y la disconformidad ante la situación que la rodea, demostrando valentía y coraje en la defensa de sus ideales.

Minny completaría el cuadro principal y posee rasgos igualmente destacables, siendo lo más llamativo en su personalidad el atrevimiento y descaro que muestra al decir casi siempre lo que piensa sin pararse a pensar las consecuencias que puede acarrearle. Casada y madre de una numerosa familia cuyo cuidado tiene que compaginar con su trabajo como criada, es una mujer infatigable que posee un gran corazón y en cuyo ámbito familiar tiene que enfrentarse también a serios problemas.

Como personajes secundarios destacan las mujeres que se encuadran en el grupo de las señoras, entre las que es inevitable hacer mención a Hilly Holbrook, antagonista principal en la novela y que destacará por ser la impulsora de la campaña que ha denominado “Iniciativa de Higiene Doméstica” además de por su modo de ser arrogante, soberbio, altivo e intolerante. Igualmente encontramos a Miss Leefolt, para quien trabaja Aibeleen y cuya personalidad débil y carente de voluntad propia hace que se mueva en consonancia con las ideas de su amiga Hilly; Charlotte Phelan, la madre estricta y conservadora de Skeeter o a Cecilia Foote, que a pesar de su posición es rechazada por las demás mujeres y que resulta un tanto extravagante, por lo que es un personaje que introducirá un toque de humor en la historia debido a algunas situaciones que protagoniza.

Es evidente que uno de los aspectos más interesantes que presenta Criadas y señoras es poner de manifiesto el contraste que se establece entre las criadas y las señoras, resaltando la oposición que se da entre unas y otras y especialmente las desigualdades que sufren las criadas afroamericanas. Gracias a los testimonios de Aibeleen, Minny y del resto de sirvientas veremos cómo son ignoradas por sus empleadores, relegadas y humilladas repetidamente, llegando a soportar gritos e insultos por parte de unas personas que se creen en una posición superior. Kathryn Stockett nació en Jackson y al igual que Skeeter, la protagonista de su novela, mantuvo una relación muy cercana con la niñera afroamericana que se encargó de cuidarla, empleando su propia historia personal como fuente de inspiración para escribir su novela, enfrentándose incluso a una demanda de la que fue la niñera de su hermano que afirma que el personaje de Aibeleen se refiere a ella.

A pesar de que "Criadas y señoras" es una novela que se centra principalmente en las personas, cuenta con una cuidada ambientación para recrear la atmósfera que se vivía en los años 60 en las poblaciones sureñas. Puesto que el tema central de la trama gira en torno a la segregación, muchos de los aspectos que se reflejan están vinculados al mismo y así vemos algunos de los cambios que se van produciendo y se incluyen acontecimientos que tuvieron lugar en ese tiempo como el asesinato de Medgar Evers, la admisión de James Meredith en la universidad de Mississipi, el asesinato de John F. Kennedy, las sentadas pacíficas o la gran marcha sobre Washington convocada por Martin Luther King.

La obra de Kathryn Stockett resulta una lectura interesante y atractiva pues además de acercarnos a esta época es una historia que incluye dosis de suspense en torno a las actividades que Aibeleen, Skeeter y Minny están llevando a cabo, lo que provoca que paulatinamente vaya aumentando la tensión y en consecuencia nuestras ganas de llegar al final y descubrir cómo va a resolverse todo y que les sucederá a las protagonistas.

Como veis, la lectura de este libro no me ha defraudado y mi opinión es igual de favorable que la de la mayoría de reseñas con las que cuenta la obra. Convertido en un éxito de ventas desde su publicación, Criadas y señoras recoge la historia de tres mujeres completamente diferentes entre sí que se unirán para defender un ambicioso proyecto con el que intentarán mostrar la realidad del Mississippi de los años 60 y del que surgirá una conmovedora amistad. Una novela cuya lectura resulta muy entretenida y que merece la pena leer, parándose a reflexionar sobre los valores que la misma destaca.

Si te ha gustado mi reseña, puedes comprar Criadas y señoras a través de los siguientes enlaces: 

miércoles, 20 de agosto de 2014

La tienda vintage de Astor Place - Stephanie Lehmann

Título: La tienda vintage de Astor Place
Autor: Stephanie Lehmann
Editorial: Maeva
Traducción: Jofre Homedes
Año: 2014
ISBN: 978-84-15893-29-5
Nº de páginas: 400

Ya os he comentado en alguna otra ocasión que me resultan muy atractivos los primeros años del siglo XX, por lo que cuando Maeva anunció la publicación de La tienda vintage de Astor Place de Stephanie Lehmann, me quedé con muchas ganas de leerla.

El argumento gira en torno a Amanda Rosembloom, propietaria de una pequeña tienda de ropa vintage en Manhattan, cuyas prendas selecciona ella misma de las diferentes ofertas que recibe de gente que quiere deshacerse del vestuario de épocas pasadas. Es así como acude a una cita con la anciana Jean Kelly, quien además de ofrecerle su ropa le da la opción de llevarse un viejo baúl repleto de prendas de principios de siglo XX, en el interior del cual Amanda encuentra un diario en cuyas tapas está escrito el nombre de su propietaria: Olive Westcott
Amanda no podrá evitar llevarse el diario y comenzar su lectura, dando lugar esta a una segunda línea argumental en la que conoceremos a Olive, una joven que llega en 1907 a Manhattan y que tras la inesperada muerte de su padre, tiene que salir adelante ella sola a través de su esfuerzo y trabajo en unos grandes almacenes. A lo largo de las páginas se irán alternando ambas historias, siguiendo por un lado los problemas a los que tiene que hacer frente Amanda en la época actual, y por otro lado conociendo lo que ocurrió con Olive a principios de siglo.

Stephanie Lehmann (Fuente)
Con este planteamiento, La tienda vintage de Astor Place se presenta dividida en cuarenta y tres capítulos en los que se va alternando uno dedicado a Amanda y otro a Olive, diferenciándose sin problema pues al comienzo de cada uno nos indica el nombre de la protagonista. A su vez estos capítulos vienen agrupados en cinco partes que se corresponden cada una a un día en la vida de Amanda, desde el martes 12 de junio de 2007 hasta el sábado 16 de junio.
En ambos casos se utiliza una narración en primera persona que corre a cargo tanto de Amanda como de Olive según el caso, y el estilo empleado por Stephanie Lehmann es sencillo, conciso y claro, dando como resultado una lectura ágil y entretenida.

Como me suele ocurrir la mayoría de las veces en este tipo de libros que combinan una historia pasada con una presente, la parte centrada en las vivencias de Olive me ha resultado mucho más interesante que la de Amanda. Además, la autora ha otorgado más peso a la trama del pasado, ocupando un mayor número de páginas que la del presente, algo que yo he agradecido pues estaba deseando retomar la historia de Olive cada vez que comenzaba un capítulo centrado en Amanda.

Es evidente que el protagonismo en esta novela es compartido por Olive y Amanda. Olive es una joven que pasa de vivir cómodamente con su padre a enfrentarse a una nueva vida en la que no contará con la protección de nadie y tendrá que salir adelante por sí misma. Es un personaje que ostenta un carácter decidido, luchador e independiente sin perder por ello su bondad e inocencia. Si bien reconozco que ella me ha gustado más que Amanda, quizás es demasiado perfecta y eso hace que pierda un poco de credibilidad.

Por su parte, Amanda comparte algunos rasgos con Olive pues también es una mujer independiente que regenta su propio negocio para salir adelante y que, en el momento en el que se sitúa la acción, se encuentra sumida en un caos personal a causa de una relación que está estancada y que le provoca insomnio. Sin embargo, la autonomía que se desprende de su trabajo queda un poco diluida por la relación que mantiene, que la coloca en una situación de dependencia que hace que el personaje pierda parte de su atractivo, aunque por otra parte los dilemas a los que se enfrenta logran que, al contrario de lo que ocurre con Olive, su figura resulte más realista.

La tienda vintage de Astor Place es una historia sencilla pero de lectura agradable que gira en torno a las vivencias de sus personajes y los dilemas a los que se enfrentan. De esta manera, hay varios temas que se abordan a lo largo de las páginas como la maternidad, enfocada tanto desde la perspectiva de aquellas mujeres que llegada una determinada edad se plantean la necesidad de ser madres, como desde aquellas otras que tienen que afrontar esta situación en soledad; la independencia; la promoción profesional, la persecución de los sueños o las relaciones y vínculos emocionales.

A pesar de ser una novela de personajes, cuenta con un interesante telón de fondo a través del que nos trasladamos a principios del siglo XX y que ha sido un aspecto que a mí me ha gustado mucho. La obra cuenta con una buena ambientación que nos permite tanto descubrir cómo era la forma de vida en la ciudad de Manhattan en esos años como observar el funcionamiento de los grandes almacenes de la época, destacando los Siegel Cooper. Con todo lujo de detalles Stephanie Lehmann nos muestra el aspecto que presentaban, los diferentes departamentos y secciones, la forma de venta, la colocación y exposición de los escaparates, los diferentes puestos de trabajo o los productos más innovadores y demandados.

Igualmente quedan de manifiesto las diferencias existentes entre las distintas clases sociales, reflejando las ansias de la clase media por disfrutar de los mismos privilegios y ambientes suntuosos de los que disfruta la clase alta; así como las normas de conducta dominantes en esos años en el que el papel de la mujer estaba muy limitado.
De esta forma, el papel ostentado por la mujer es uno de los aspectos más destacables a los que nos acerca la lectura de La tienda vintage de Astor Place. Nos situamos en unos años en los que se enfrentan a muchas limitaciones y así por ejemplo en algunos hoteles no se da alojamiento a mujeres solteras o trabajar en unos grandes almacenes de cara al público es visto como una profesión deshonrosa. Las mujeres no tienen las mismas posibilidades laborales que los hombres, únicamente pueden acceder a determinados puestos de trabajo y sus sueldos son inferiores, por lo que en muchas ocasiones se ven obligadas a depender de la manutención de un hombre, quedando todos estos puntos de manifiesto a través de la historia de Olive así como las normas y pautas de comportamiento establecidas por una sociedad dominada por el género masculino.

Como podéis comprobar por lo que os he contado, la parte que transcurre en el pasado es bastante más llamativa que la del presente, a pesar de que ambas protagonistas compartan algunos rasgos y disyuntivas en su vida. La tienda vintage de Astor Place es una novela entretenida y de fácil lectura que creo que gustará a todos aquellos lectores que se sientan atraídos por el mundo de la moda y lo vintage, además de resultar interesante para aquellos que quieran profundizar en el funcionamiento de los grandes almacenes o en la ciudad de Nueva York a principios del siglo XX.

Si te ha gustado mi reseña, puedes adquirir el libro a través del siguiente enlace:


viernes, 28 de marzo de 2014

Un dulce par de senos (Giuseppina Torregrossa)

Título: Un dulce par de senos
Autor: Giuseppina Torregrossa
Editorial: Maeva
Traducción: Teresa Clavel
Año: 2011
ISBN: 978-84-15120-06-3
Nº de páginas: 303

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Tenía este libro en la estantería desde hace un par de años en que, animada por el hecho de que fuese una saga familiar y las reseñas que había leído sobre él, me había decidido a comprarlo. Sin embargo en su interior no he encontrado la historia que esperaba y he de reconocer que su lectura se me ha hecho un tanto pesada, llegando en algunos momentos a considerar la opción de abandonarla.

En las primeras páginas de Un dulce par de senos nos encontramos con la receta de los “Minne de santa Agata”, unos pastelillos con forma de pecho femenino que tendrán mucha importancia para la familia Badalamenti, quienes todos los años se reúnen para celebrar la onomástica de sus Agatas el día cinco de febrero con una comida por todo lo alto cuyo postre lo constituyen estos dulces.

Seguidamente conoceremos la evolución los Badalamenti a través del relato de Agatina, quien nos hará partícipes de la historia de las generaciones que componen su familia tanto paterna como materna. Descubriremos así por un lado el pasado de sus bisabuelos, Gaetano y Luisa, quienes vivieron en Belpasso a caballo entre los siglos XIX y XX; de la hija de éstos, su abuela Agata, quien terminó casándose con el abuelo Sebastiano y teniendo trece hijos, de los cuales diez murieron inmediatamente después de nacer y sobrevivieron únicamente tres, Bartolo, Benedetto y el mayor, Baldassare, quien se convertirá en el padre de Agatina, protagonista de los años en los que desemboca esta narración.

Esta misma evolución la seguiremos en el caso de las generaciones de la familia materna desde sus bisabuelos Assunta y Gaspare, quienes tuvieron ocho hijos, entre ellos el abuelo de Agatina, Alfonso, quien contraerá matrimonio con Margherita, del que nacerán dos niñas gemelas, además de la madre de Agatina.

A pesar de que, como todas las familias, la de los Badalamenti está compuesta por hombres y mujeres, son estas últimas las auténticas protagonistas de Un dulce par de senos, centrándose los diversos capítulos en los episodios que han vivido a lo largo de los años. Es por lo tanto una novela que gira en torno al mundo femenino, quedando reflejados a través de sus personajes aspectos como su relación con los hombres, las enfermedades a las que se enfrentan, sus miedos e inseguridades y los vínculos que se crean y transmiten de generación en generación.

Tras el prólogo que da inicio a la obra, esta se encuentra dividida en tres grandes partes: El relato, centrada en las generaciones de la familia paterna, El relato dentro del relato, igual a la anterior pero sobre la familia materna y Cómo acaba, protagonizada por Agatina, quien ha crecido convirtiéndose en Agata. Cada una de estas partes a su vez viene dividida en capítulos que en general tienen corta extensión, aunque en este caso esta estructura no consigue dar agilidad a la narración ya que esta sigue un desarrollo lento que, al menos en mi caso, se ha convertido en un obstáculo llegando a resultarme la lectura aburrida.

A pesar de que la novela recoge la historia de tres generaciones de mujeres, todos los capítulos se encuentran narrados en primera persona por Agatina empleando Giuseppina Torregrossa una prosa viva, clara y sensorial, al tener bastante importancia los olores y sabores de las comidas típicas italianas, además de encontrarnos ciertas dosis de ironía. A lo largo de las páginas nos encontramos con palabras y frases que se han mantenido en el idioma original y que aparecen explicados en notas a pie de página o en el glosario final que incluye el libro, lo que contribuye a acercar al lector a la zona en la que se desarrolla la historia. Como señalaba anteriormente, el ritmo que sigue la obra es pausado tanto por el tono que domina el relato como por la preeminencia de las partes narradas sobre los diálogos, siendo estos últimos cortos y poco abundantes.

Al tratarse de una saga familiar que refleja diferentes episodios en la vida de varios miembros de la familia, no nos encontramos con unos protagonistas claramente definidos. Sí que es cierto que el relato está centrado en las figuras femeninas y puesto que Agatina es la narradora, presente desde las primeras hasta las últimas páginas, es ella el personaje que podemos destacar como eje central. No obstante, desde mi punto de vista ninguna de estas mujeres llega a estar completamente desarrollada debido a que conocemos únicamente hechos puntuales de sus vidas, lo que no nos permite profundizar demasiado en sus caracteres ni llegar a familiarizarnos con ellas. En mi caso, me han resultando distantes, sin lograr esa empatía necesaria en la mayoría de los casos para disfrutar plenamente de una historia.

En un plano secundario quedan los personajes masculinos, que en la mayoría de los casos no salen muy bien parados pues Giuseppina Torregrossa selecciona perfiles de hombres mujeriegos, maltratadores, crueles, egoístas o infieles, influyendo estos caracteres en los vínculos y la relación que mantienen con sus esposas.

Al mismo tiempo que vamos observando el paso del tiempo en la vida de estas mujeres, como telón de fondo quedan expuestos los acontecimientos históricos que marcaron esos años. Así entre otros se cita el periodo de la dictadura de Mussolini, el desembarco de los aliados, el paso a la democracia, la constitución de la Carbonería o la guerra contra la mafia hasta llegar a una época actual en la que los viejos palacios de Palermo albergan fundaciones, bancos y sedes institucionales y las obras de restauración han hecho emerger nuevamente la belleza de la ciudad. La autora retrata con delicadeza esta ciudad, dibujando con acierto cada uno de sus rincones para que el lector tenga una visión clara tanto del aspecto de sus calles y edificios como de los cambios que se han ido operando a lo largo del tiempo.

Hay algunos temas que están muy presentes en Un dulce par de senos. Así por una parte la cocina tiene gran importancia desde las primeras páginas, convirtiéndose en el elemento que sirve de unión entre las mujeres de esta familia. Minne, brociolone, caponata, torroncini, ghiotta o panelle son algunos de los diferentes platos que aparecen mencionados a lo largo del libro, aunque no es un asunto en el que la autora se extienda demasiado quedándose en simples referencias.

Por otra parte también se aborda la enfermedad y especialmente el cáncer de pecho. Vemos cómo acepta este diagnóstico cada una de las mujeres, sus diferentes reacciones y cómo les afecta la pérdida de un pecho tanto en lo referido a su autoestima como a sus relaciones con los hombres. Aunque es un tema delicado la autora no lo dramatiza sino que lo trata con naturalidad, optimismo e incluso sentido del humor. Así llaman la atención las palabras que utiliza para referirse a la cicatriz que queda tras la amputación de un pecho, que por otra parte a mí no me han gustado demasiado.

Y junto a ellos un tema fundamental desde las primeras páginas es la familia, mostrándonos los diferentes vínculos que se van creando entre los miembros, las relaciones que mantienen o el apoyo que se ofrecen en cada momento, además de incluir algunos datos interesantes sobre la evolución que ha ido sufriendo el papel que a lo largo del tiempo ha ejercido la mujer dentro de la misma. Contrasta así la función desempeñada por las bisabuelas de Agatina, que debían quedarse en casa cuidando de los hijos, con la que le corresponde a ella misma en la actualidad o por ejemplo vemos también la importancia del matrimonio y de la dote facilitada por la mujer o el sistema de herencia seguido dentro de las familias.

Resumiendo, Un dulce par de senos recoge la historia de tres generaciones de mujeres sicilianas a lo largo del siglo XX, ofreciéndonos al mismo tiempo un retrato histórico y social de este periodo y combinando todo ello con sugestivas referencias a la cocina. En mi caso, la novela no ha cumplido las expectativas que tenía y no ha sido una lectura con la que haya disfrutado pero, como siempre, todo depende de los gustos e intereses de cada lector, por lo que si os ha resultado interesante lo que he expuesto en la reseña, os animo a darle una oportunidad. 


FUENTES: imagen autora aquí

miércoles, 14 de agosto de 2013

LA LISTA DE LAS OFENSAS - Dilruba Z. Ara

Título: La lista de las ofensas
Autor: Dilruba Z. Ara
Editorial: Maeva
Año: 2008
ISBN: 9788496748453
Nº de páginas: 440

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Cuando descubrí esta novela en el catálogo de Ediciones Maeva me quedé con muchas ganas de leerla y a las pocas semanas, aprovechando una visita a la Feria del Libro de Madrid, la compré. Los meses fueron pasando hasta que, un año después, me decidí a rescatarla de la estantería y esta vez tengo que decir que el resultado no ha sido el esperado y no me ha gustado. Es una pena ya que Maeva para mí es como una apuesta segura, sus libros siempre me cautivan, y en este caso además era una saga familiar que ya sabéis que son mis favoritas, pero la lectura se me ha hecho cuesta arriba y no ha llegado a engancharme en ningún momento.

La lista de las ofensas nos traslada a Bangladés y comienza situándonos en la aldea Gulab Ganga, donde reside la familia formada por Azad Chaudhury y su esposa Jharna Begum junto a sus cuatro hijos. El sueño de Jharna Begum es tener una niña en su regazo y para ello no duda en solicitar la ayuda de un curandero que vive a las afueras del pueblo, aprovechando la ausencia de su marido.
Será así como meses más tarde nacerá Daria con el pelo completamente blanco, lo que provocará que la comadrona que atiende el parto se orine sobre ella.  Este hecho unido a su pelo plateado será considerado por los vecinos y parientes como símbolo de mal augurio y marcará la vida de la niña y la relación con su madre, quien a pesar de su insistencia en tener una niña es incapaz de proporcionar a su hija el amor y apoyo que necesita.
Será una de las criadas de la familia, Gulabi, quien se encargue de proteger y criar a la niña, para quien su padre tiene unos planes de futuro que incluyen una educación que la permita ser independiente. Sin embargo la llegada de Ali Baba, un joven y atractivo estudiante, hará que la vida de Daria cambie para siempre.

Comencé leyendo La lista de las ofensas con entusiasmo pues pensaba que siendo una saga familiar y con una sinopsis que me resultaba atractiva el resultado final sería bastante positivo pero a medida que iba pasando las páginas mi interés por la historia iba decayendo y se me iba haciendo cada vez más pesada. Me daba la sensación de que la trama no avanzaba ni sucedía nada especial que me sorprendiese y recuperase el interés perdido progresivamente, por lo que estaba deseando llegar al final para pasar  a otra cosa. Puede que los días previos a mi boda no hayan sido el momento adecuado para enfrentarme a una historia de este tipo,  que requiere una lectura pausada y con calma para disfrutar de la forma de narrar de la autora, por lo que quizás más adelante me anime a darle otra oportunidad.

Como es habitual en esta editorial, la edición de La lista de las ofensas está muy cuidada y junto a una preciosa portada nos encontramos con una maquetación interior acorde con ésta. La novela se encuentra dividida en veinticuatro capítulos que vienen introducidos por su correspondiente título y en todos ellos se utiliza un narrador omnisciente en tercera persona. Sí que me ha gustado el estilo narrativo de Dilruba Z. Ara pues utiliza una prosa hermosa, muy cuidada y elegante, centrándose en las descripciones tanto de los entornos como de los hechos. Es una novela que se caracteriza por la tranquilidad que impregna la escritura y que hace que el ritmo que siga sea pausado, a lo que contribuye también la escasez de diálogos pues predomina la narración en todo momento. Este es un punto que ha hecho también que a mí se me haya hecho más pesada, pues por regla general me gusta encontrar partes dialogadas que agilicen la lectura, aunque esto ya es algo personal.

La lista de las ofensas es una novela que nos acerca a una forma de vida en esta región y concretamente a sus costumbres en cuanto a los matrimonios concertados, poniendo de manifiesto el sistema que se sigue o seguía anteriormente de educar a las hijas preparándolas para trasladarse a casa de sus familiares políticos como unas buenas esposas, con obediencia, aguante y sumisión personal. No obstante en este punto encontramos la diferencia entre el punto de vista del padre de Daria, que quiere darle una educación a su hija diferente que la permita ser alguien en la vida y su madre, que solo la ve como un objeto que va  a ser apreciado y evaluado por varios entendidos antes de ser catalogada como novia aceptable.

Es principalmente una historia de mujeres, aunque con ello no  quiero decir que esté orientada al público femenino. El curso de la vida de Daria es similar al de muchas otras mujeres que sufren un trato similar, que se convierten en víctimas y que sufren las consecuencias del fracaso de sus matrimonios sin poder hacer nada al respecto por el temor a sufrir la vergüenza que supondría para sus familias una mujer divorciada, dejándose arrastrar así por las tradiciones que dominan su cultura.

El argumento se va desarrollando en torno a la figura de Daria quien se convierte en la heroína de esta historia. Al mismo tiempo que conocemos la evolución de su vida vamos descubriendo al resto de miembros que componen su familia, dando lugar a un mosaico de personalidades muy diferentes entre sí que dan riqueza a la novela.

Daria es una joven especialmente interesante a nivel psicológico ya que tiene que hacer frente a la encrucijada que supone para ella seguir los dictados de su corazón o enfrentarse a las tradiciones que rigen en su familia. Es una joven inteligente y valiente a la que vemos evolucionar, rebelándose contra su familia y contra las reglas establecidas. La autora se centra en poner de manifiesto los sentimientos y emociones de Daria, reflejando sus inseguridades, dudas, anhelos y miedos de no cumplir con las expectativas que su familia ha depositado en ella.

Resultan enriquecedores el resto de personajes que conocemos a lo largo de la trama pues responden a personalidades diferenciadas que se ponen de manifiesto en la relación que mantienen con Daria. Así tenemos entre otros a su madre, Jharna Begum, una mujer que a pesar de desear desesperadamente una hija posteriormente no es capaz de darle el cariño que la niña necesita. En ella observamos la fuerte influencia que las supersticiones y las reglas ancestrales ejercen, dando más importancia a la vergüenza y lo que los demás miembros del pueblo piensen sobre ella y su familia que sobre su propia hija, de quien acabará distanciándose cada vez más al no ser capaz de darle el cariño y protección que la misma necesita.
En el punto opuesto encontramos al padre de Daria, un hombre sereno, calido y bondadoso  que al contrario que su esposa, no defiende las tradiciones sino que quiere que su hija se convierta en una mujer independiente y que no crezca como la típica niña de aldea a la que solamente se enseña a ser una esposa-niña. Esta personalidad más amable y tierna la comparte con otra figura masculina relevante que es Mizan, en el que observamos el influjo del romanticismo y el amor inalterable a lo largo del tiempo.

No son las únicas figuras relevantes ya que de una manera u otra todos los miembros de la familia juegan un papel fundamental en la construcción de la personalidad de Daria, resultando ellos mismos y su forma de pensar y actuar interesantes. Sin embargo y a pesar de su buena construcción, en mi caso no he llegado a conectar con ninguno de ellos, ni siquiera con la Daria y eso también ha contribuido a que no haya disfrutado plenamente de su historia. No ha llegado a transmitirme sus emociones ni he compartido su sufrimiento, lo que en una novela con una protagonista de este tipo creo que es fundamental.

A pesar de que La lista de las ofensas es una novela de personajes la autora ha cuidado también la ambientación de su obra y así recoge multitud de detalles que impregnan de belleza la narración y permiten que el lector se sienta transportado a este atractivo y colorido escenario. Nos acerca a aspectos como las diferentes comidas, su forma de vestir vistosa y colorida, el modo de vida tanto en la aldea como en la ciudad, su vegetación o el clima, sin olvidarse de cada una de las costumbres que a lo largo de los años han marcado su cultura. Hay bastante vocabulario que se ha mantenido en lengua india y aparece resaltado en cursiva la primera vez, recogiéndose posteriormente en un glosario final su correspondiente traducción y contribuyendo así a que el lector se deje envolver por este atractivo ambiente.

En conclusión, La lista de las ofensas es una novela para leer con calma que destaca por el desarrollo psicológico de sus personajes y que cuenta con una atractiva ambientación que nos ayuda a profundizar en las costumbres, cultura y sociedad que encontramos en algunas partes del sur de Asia. Pienso que aunque yo no he disfrutado de su lectura, puede resultar recomendable para aquellos lectores aficionados a las sagas familiares o para aquellos que les gusten las historias en las que destaque la fortaleza y capacidad de superación de sus protagonistas.


FUENTES: imagen autora aquí

viernes, 8 de febrero de 2013

EL DOLOR PERFECTO - Ugo Riccarelli

Título: El dolor perfecto
Autor: Ugo Riccarelli
Editorial: Maeva
Año: 2005
ISBN: 9788496231607
Nº de páginas: 320

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Hace unas semanas me crucé con este libro casualmente y tras leer su sinopsis no pude evitar comenzarlo inmediatamente, ya que era una saga familiar que según indicaba en la misma abarcaba casi un siglo de la historia de Italia, que es un país sobre el que yo no había leído demasiado y por lo tanto este dato me resultó muy atractivo.

El dolor perfecto recoge la historia de dos familias que se entrelazarán a lo largo del tiempo gracias a la unión de dos de sus miembros. El comienzo de la historia nos sitúa a finales del siglo XIX con Italia recién unificada y concretamente nos traslada al pueblo toscano de Colle, al que llega un joven anarquista emigrante del sur conocido como El Maestro para ejercer esta profesión en el mismo. Se establecerá en esta población y no tardará en enamorarse de su casera, la viuda Bartoli, naciendo de esta relación Ideal, Mijail, Libertad y Cañero a los que criarán junto a Bartolo, hijo del anterior matrimonio de la viuda.

Por otro lado en el mismo pueblo está la familia formada por Ulises Bertorelli, un comerciante de cerdos y su joven esposa Rosa, de cuyo matrimonio nacen unos gemelos a los que su padre, siguiendo la tradición familiar de utilizar nombres de la épica de Homero y de Grecia, bautiza como Helena y Aquiles. Sin embargo Rosa no está dispuesta a aceptar ese nombre para su hija y con el tiempo acabará siendo Annina y Aquiles, Sol y acabarán compartiendo una gran casa en el Prataio junto a los otros dos hermanos Bertorelli, Hector y Telemaco y sus respectivas familias.

Y es así como a través de estas dos familias, sus dramas, uniones, separaciones y descendencia, veremos desfilar casi un siglo entero de la historia de Italia y de Europa a lo largo de las páginas de El dolor perfecto.

Cuando lees un libro del que no tienes ninguna referencia es en cierta manera un riesgo, ya que puede ser que no encaje para nada en tus gustos pero aun así, a mí de vez en cuando me gusta dejarme llevar por mi instinto que esta vez no me ha fallado, ya que me he encontrado con una historia interesante y una obra, desde mi punto de vista, de gran calidad. Ugo Riccarelli escribe de una forma magistral, con una prosa sobria y trabajada que da lugar a un estilo envolvente, intimista y cargado de lirismo, lo que hace que sea difícil no dejarse arrastrar por su forma de narrar. Encontramos además un toque de realismo mágico que marca algunas de las situaciones cotidianas que viven los personajes y que, si bien no llega a ser fantasioso, sí resulta un tanto irreal, aunque se aleja del concepto de realismo mágico que impregna las obras de los autores de Hispanoamérica. En este sentido me ha recordado mucho más por ejemplo a Joyce Carol Oates y a algunas de sus obras como Bellefleur, que también es una saga familiar.

Otro punto que caracteriza la narración de Ugo Riccarelli es la escasez de diálogos, la obra se sustenta en su mayor parte en la narración, especialmente en la primera parte en la que también predomina la exposición de múltiples situaciones de la vida de los personajes pero que no tienen una continuidad, es decir, nos cuenta diferentes hechos aislados a lo largo de los años, mientras que en la segunda parte la trama sigue un curso más lineal y tiene mayor carga dramática.

No encontramos tampoco la típica división por capítulos sino que es una narración continúa, encontrando solamente unos espaciados mayores para diferenciar las escenas. Todo ello contribuye a que sea una novela de ritmo pausado, para leer con calma disfrutando de los múltiples matices y de la forma en la que el autor expone la historia. Pienso que El dolor perfecto no es una lectura adecuada para todo tipo de público ya que Ugo Riccarelli posee un estilo muy definido que puede no ser del agrado de todos los lectores, pero aquellos que se sientan atraídos por las características que lo definen sin duda disfrutarán con esta obra.

En mi caso ha sido una lectura que ha ido de menos a más, ganándome como lectora a medida que avanzaban las páginas. Aunque desde el principio me ha gustado la forma de escribir del autor, lo que ha hecho que disfrutase leyendo y no me resultase aburrida, me ha costado mucho hacerme con todos los personajes que van apareciendo. Tanto por el número de miembros de las familias, sobre todo la de los Bertorelli que engloba a los tres hermanos con sus respectivas mujeres, familiares de estas e hijos del matrimonio, como por los nombres dados a los personajes y la rápida sucesión de escenas, ha provocado que fuese complicado tener claro quién era quién y por lo tanto el seguimiento de la historia era algo confuso, viéndome obligada a ralentizar el ritmo de lectura para no perderme entre las múltiples ramas y relaciones familiares. Creo que en este caso hubiese sido de mucha ayuda la inclusión del árbol genealógico al principio o final de la obra, teniéndolo como referencia para tener clara la estructura de cada una de las familias.

Sin embargo esta dificultad se va solventando a medida que avanzamos pues con el paso del tiempo varios miembros van desapareciendo y así se afianza la posición de los que quedan, que adquieren más protagonismo y que en mi caso ayudó a tenerlo todo más claro y por consiguiente, disfrutar más de la lectura. Es por eso que la segunda parte de la novela me ha parecido mucho mejor y más interesante que la primera, también debido a que los hechos históricos que afectan a los personajes son más cercanos y conocidos.

El dolor perfecto es para mí una novela coral y por este motivo no podemos asignar el protagonismo a un único personaje. A lo largo de los años vamos asistiendo a la evolución de la familia, por lo que hay periodos en los que se centra más en unas personas y otros en otras. En la primera parte tienen más relevancia Ulises y El Maestro pero progresivamente la van perdiendo para dejar paso a sus hijos, por lo que en la segunda parte la historia se centra más en Annina y Cañero, siendo ella quizás el personaje que más destaca. El número de personajes que aparece como ya os indiqué es muy elevado y no todos tienen la misma relevancia pero en todo momento el autor hace incidencia en su psicología, reflexiones, emociones y sentimientos por lo que es sencillo hacerse una idea de sus personalidades y forma de actuar. Tienen especial importancia las relaciones que se establecen entre ellos y así quedan plasmados tanto el amor y afecto que les une como en oposición el odio y el desprecio que les separa en otros casos, aunque en todo caso siempre hay algo que une a todos los miembros que es el dolor que aparece reflejado en el título de la novela.

Al mismo tiempo que vamos asistiendo a la evolución de la vida familiar conocemos los grandes acontecimientos históricos que han marcado este periodo, pues de una manera u otra acaban afectando a los miembros de las dos familias. Partiendo de finales del siglo XIX hace un recorrido por un siglo de la historia de Italia recogiendo episodios como la batalla de Adua, el mandato de Mussolini, la masacre de Bava Beccaris, la epidemia de la peste española o la II Guerra Mundial, por lo que resulta una lectura en cierta forma instructiva para acercarse a este periodo y conocerlo un poco mejor. No es una obra que se centre en detallar todos estos hechos con minuciosidad, sino que solamente nos cuenta como los mismos afectan a la familia y a su día a día, interviniendo en ellos algunos miembros de la familia o sufriendo sus consecuencias, por lo que en muchos casos es complicado deducir en qué periodo nos encontramos con exactitud y llevar el hilo histórico si no se tiene muchas nociones de la historia de Italia, al menos a mí es lo que me ha ocurrido. Por ese motivo en parte he disfrutado más de la segunda mitad, donde los acontecimientos son más conocidos, centrándose una buena parte en la II Guerra Mundial con la presencia de los alemanes en Italia, referencias a los campos de concentración y su rendición final.

A pesar de que tanto el estilo del autor como la novela me han gustado, no es una lectura que recomendaría a cualquier lector, ni siquiera a aquellos que comparten mi afición por las sagas familiares. Pienso que es necesario estar dispuesto a afrontar una lectura que no es sencilla tanto por  la prosa de Ugo Riccarelli, por la que hay que sentirse atraído, como por  la escasez de diálogos y el ritmo pausado. Pero si esto no es un obstáculo, os animo a leer a este autor ya que merece la pena dejarse llevar y disfrutar de su forma de narrar, además de resultar en este caso una obra interesante para profundizar en esta parte de la historia italiana.

lunes, 16 de julio de 2012

Reseña CUANDO TODO CAMBIÓ

Título: Cuando todo cambió
Autor: Donna Milner
Editorial: Editorial Maeva
Año: 2012
ISBN: 9788415120988
Nº de páginas: 328

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

RESEÑA:
Que me encantan las historias familiares no es ningún secreto a estas alturas y es por eso que Cuando todo cambió fue una de las novedades de Maeva que más me llamó la atención, por lo que decidí organizar una lectura conjunta de la misma cuyas reseñas comienzan a publicarse hoy.

Cuando todo cambió recoge principalmente la historia de Natalie Ward, quien tras recibir la noticia de que la enfermedad terminal de su madre está llegando a su fin, decide que no puede posponer más el regreso a su pueblo natal, a pesar de que eso suponga reencontrarse con su pasado y los dolorosos recuerdos que ello conlleva. Es así como emprende un doble viaje, por un lado en un autobús con destino a Atwood, la pequeña ciudad canadiense donde se encuentra hospitalizada su madre y por otro lado mentalmente a través de sus recuerdos, al periodo de su juventud.
Por entonces su vida transcurría en calma, vivía en la granja familiar junto con sus padres y sus tres hermanos y eran una familia unida y apreciada por el resto de habitantes del pueblo, a quienes recibían siempre con hospitalidad en la granja y suministraban diariamente leche. Pero esta tranquila y rutinaria vida cambiará con la incorporación de River, un joven desertor norteamericano que llega para ayudar a la familia en las tareas de la granja, ganándose el aprecio de todos a pesar del recelo inicial que suscita en algunos miembros y que acabará provocando el distanciamiento en la familia. Lo que sucedió realmente en esa época es una incógnita que iremos desvelando paso a paso a través de la lectura.

Cuando todo cambió es una de esas novelas en las que en el momento en que lees las primeras páginas estás perdido, ya no podrás abandonar la lectura hasta llegar al desenlace. A través de las mismas descubriremos que Natalie y su familia guardan un secreto: en su pasado sucedió algo tan grave que provocó que se rompiesen las relaciones familiares por lo que, independientemente de que nos guste más o menos, la curiosidad por descubrir qué es lo que ocurrió y todos los detalles relacionados con esos hechos nos mantendrá sumergidos en la lectura hasta alcanzar la última página.

Creo que es una novela que va de menos a más, al principio me costó engancharme a la historia pero a medida que avanzaba me iba gustando cada vez más. El ritmo que sigue la narración es más bien pausado, especialmente en los primeros capítulos en los que parece que no sucede nada relevante, para poco a poco ir dejando paso a una sucesión de acontecimientos que van captando la atención del lector y despertando su curiosidad por descubrir qué ocurrió en la granja de la familia Ward, logrando que finalmente no puedas abandonar la lectura, al menos en mi caso a partir de la mitad no pude separarme de ella hasta tener todas las piezas colocadas.

La novela se divide en varios capítulos en los que predomina un estilo cálido e intimista, marcado por el carácter reflexivo de la protagonista que nos va contando su historia a través de una narración en primera persona, utilizando una prosa cuidada que no por ello pierde la sencillez. Aunque en la mayoría de capítulos es Natalie la narradora, intercalados encontramos otros muy cortitos en los que su madre, Nettie, asume la voz narrativa para compartir con el lector los recuerdos y remordimientos que le asaltan en el lecho de muerte, donde se debate entre la consciencia y la inconsciencia. Son recuerdos que no aportan demasiado a la historia, sino que más bien contribuyen a aumentar nuestro desconcierto y curiosidad por descubrir lo que sucedió.

La narración no sigue un curso lineal sino que continuamente cambia de escenario temporal alternando el presente con el pasado, enlazándolo todo con maestría para que el lector no se sienta perdido en ningún momento y desvelando cada secreto en el momento adecuado. A pesar de que no hay nada que nos avise del tiempo en el que nos encontramos, nos podemos situar perfectamente y deducirlo por el contexto. Por otra parte el estilo es diferente en ambos casos, ya que en el tiempo presente predominan las descripciones de las emociones y pensamientos de Natalie, que comparte con nosotros su estado de ánimo, sus temores, su angustia, su dolor.... en general, sentimientos que vienen marcados por el paso del tiempo y la profunda huella que dejó en ella el pasado, que dio forma a la persona que es hoy en día. En cambio cuando nos trasladamos a la época pasada comienza contándonos hechos aislados que ocurrieron entonces y que de alguna manera marcaron el desarrollo de los acontecimientos, haciendo en estos casos también referencia a sus sentimientos y reacciones para poco a poco ir ganando continuidad la historia, que desvela los hechos que marcaron un antes y un después en su familia.

Por ello podríamos afirmar que estamos ante una novela en la que priman más las relaciones entre los personajes y sus sentimientos que el propio desarrollo de la historia. Los vínculos familiares están muy presentes en todo momento, quedando reflejadas las relaciones existentes entre los hermanos o entre padres e hijos a través de un amor incondicional. La familia Ward es una familia muy unida, que se apoya en todo momento y trabaja unida para sacar adelante la granja. De la narración que Natalie va haciendo del día a día se desprende el inmenso amor que los une y la calidez y tranquilidad que se desprende de ese entorno, por lo que nosotros también acabamos sintiendo una gran simpatía por la familia.

Pero estos lazos no son los únicos que tienen importancia en la historia sino que también encuentran cabida el paso de la infancia a la juventud con todas las implicaciones que ello conlleva, la amistad, el amor o  las relaciones entre los vecinos del pueblo, donde todo se sabe y los rumores pueden marcar el éxito o fracaso de una persona. Hay otro tema que también cobra especial importancia en la última parte del libro, más teniendo en cuenta el periodo en el que la historia tiene lugar, pero no lo citaré ya que sería desvelar parte de la trama y prefiero que lleguéis a ese punto por vosotros mismos.

Natalie es el personaje que aparece más desarrollado y al ser narradora en primera persona, a quien llegamos a conocer más profundamente. Hay un gran contraste entre la adolescente que descubrimos en el pasado y la mujer en la que se ha convertido en la actualidad, que vive anulada por un fuerte sentimiento de culpabilidad que le impide desprenderse de los fantasmas del pasado y disfrutar de lo que la vida va poniendo en su camino. Los hechos vividos en el pasado han provocado que se refugie en su interior y establezca una coraza a su alrededor con la que pretende mantener a todo el mundo, e incluso a ella misma, alejada de sus dolorosos recuerdos. Asistimos en muchos párrafos al diálogo interior que mantiene y que facilita que podamos descubrir su verdadera personalidad y empatizar con ella, compartiendo sus angustias.

El resto de personajes secundarios, realistas, humanos y entrañables, pertenecen principalmente a su entorno en el pasado, ya que los de la época actual aparecen escasamente desarrollados y solamente cobran un poco más de relevancia al final de la novela. En cambio en el pasado conocemos a los miembros de su familia, a River, a sus amigas y a algunos vecinos del pueblo con los que la familia Ward mantiene contacto. Si bien nos podemos hacer una idea bastante aproximada de cómo es cada uno, son personajes que nos llegan a través de la percepción que Natalie tiene de ellos por lo que en cierto modo estamos influenciados por ella y sentimos mayor simpatía y cariño hacia aquellos a los que ella admira, como es el caso de su hermano mayor Boyer.

Un aspecto que me ha gustado mucho en la novela es que simultáneamente al desarrollo de la trama asistimos a una descripción de lo que fue la forma de vida en los años sesenta, con múltiples referencias a acontecimientos que tuvieron lugar en esos años. Así gracias a River conocemos más a fondo la forma de vida hippie, sus pensamientos e ideas, reivindicaciones y su oposición a la guerra de Vietnan, como es el caso del suicidio del joven pacifista Norman Morrison, quien se roció con gasolina y se prendió fuego con una cerilla bajo la ventana del secretario de Defensa del Pentágono, noticia que aparece detallada en la novela. Resulta muy interesante el punto de vista que adoptaron el resto de ciudadanos respecto a estos jóvenes, que tuvieron que huir y muchos de ellos buscaron refugio en países como Canadá. Otros hechos que encontramos en Cuando todo cambió son referencias al asesinato de John F. Kennedy en el año 1963, herido mientras circulaba en el coche presidencial y la conmoción que este hecho causó tanto en los Estados Unidos como en Canadá, donde se tenía en gran estima a este presidente como señala uno de los personajes recordando su visita a Ottawa en 1961, así como posteriormente años más tarde el asesinato de su hermano el senador Robert F. Kennedy.

Otro punto positivo para mí son los giros finales que la historia contiene. Desde que comienzas la lectura una serie de hipótesis se van abriendo paso en tu mente, es fácil hacer conjeturas y sacar conclusiones bastante evidentes, aunque por otra parte siempre avanzas con la esperanza de que la trama no sea tan predecible lo que sería una decepción. Por eso cuando llegué a un punto en que mis hipótesis se confirmaban me llevé una pequeña desilusión, me parecía todo tan predecible y tan sencillo que le quitaba todos los méritos a la autora. Afortunadamente esta sensación no duró demasiado ya que los hechos que tienen lugar a continuación dan un giro completo nuevamente a la historia que para mí es uno de los puntos más fuertes que tiene esta novela, muchos de ellos no te los esperas y por lo tanto consiguen sorprenderte y lograr que llegues al final con la sensación de haber leído una historia magníficamente construida.

Es por eso que considero que Cuando todo cambió es una novela recomendable, especialmente para aquellos lectores que como yo sean aficionados a las historias familiares. A pesar de que en los primeros capítulos quizás cueste meterse en la historia, merece la pena darle una oportunidad porque el final lo compensa, además de ser un excelente retrato de la sociedad de los años sesenta y de acontecimientos que han marcado toda esta década.


Podéis adquirirlo a través de PriceMinister

FUENTES: imagen autora http://www.quercusbooks.co.uk/author/Donna_Milner
imagen hippie http://es.wikipedia.org/wiki/Hippie
imagen John F. Kennedy http://es.wikipedia.org/wiki/John_F._Kennedy

Gracias a Maeva por facilitarme el ejemplar

RESEÑAS LECTURA CONJUNTA
Tatty de El universo de los libros
Raquel de Contra los límites
Aeryn26 de Leemos en casa
Marilu Cuentalibros de Cuentalibros
Isthar de Cien días

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