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miércoles, 4 de abril de 2018

Entreacto en el Apolo - Carlos Díaz Domínguez

Título: Entreacto en el Apolo
Autor: Carlos Díaz Domínguez
Editorial: Autoeditado
Año: 2018
ISBN: 978-19-771-375
Nº de páginas: 515

Desde que hace unos años conociese a Carlos Díaz Domínguez con Los ascensores dormidos de La Habana no me he perdido ninguna de sus novelas y es que es un autor del que me gustan tanto los argumentos que plantea como la forma de escribir que tiene, nunca me decepciona. Además a nivel personal es un autor que me ha demostrado que es una excelente persona así que ¿qué más se puede pedir?

Entreacto en el Apolo es su última novela, una obra que al igual que la anterior, La menorah de Petra, Carlos ha decidido autopublicar a través de Amazon. Una vez que dejemos atrás esa bonita portada y nos adentremos en su lectura nos vamos a encontrar con una historia que sigue la misma línea que sus anteriores libros, es decir, una trama de ficción que se ubica en un periodo histórico muy concreto, entremezclándose personajes reales y ficticios que dan forma a una situación que bien podría haberse dado en ese momento porque todo está muy bien hilado.
Carlos Díaz Domínguez
Carlos Díaz Domínguez

En esta ocasión nos situamos en el otoño del año 1914 en España y más concretamente en Madrid, donde tiene su residencia el monarca Alfonso XIII. Mientras el mundo se haya inmerso en la Primera Guerra Mundial, España se mantiene neutral, debatiéndose en una encrucijada en torno a entrar o no en la guerra y en caso de hacerlo, a qué bando apoyar. Y con el objetivo de conseguir que España abandone esta neutralidad, a Madrid viajarán tanto Alain Santini, un diplomático francés, como Fritz Springer, un oficial de la inteligencia alemana. Cada uno por su parte intentarán cumplir con la misión que se les ha encomendado, aunque en su camino deberán sortear diferentes obstáculos e incluso hacer frente a sus propios sentimientos.

Una vez más Carlos Díaz Domínguez nos ofrece una lectura sumamente entretenida que despierta nuestro interés desde el primer capítulo. Y es que en el interior de "Entreacto en el Apolo" nos vamos a encontrar con una historia que va entremezclando distintas subtramas, todas ellas con una misma base y relacionadas pero que se van alternando a lo largo de las páginas y eso hace que la lectura sea dinámica y atractiva, se avanza con agilidad y el interés no decae, más bien al contrario, va "in crescendo". 

Un total de cien capítulos a los que se suma lo que sería un epílogo, una nota del autor y la bibliografía son los que componen Entreacto en el Apolo. Como os podéis imaginar teniendo en cuenta este número, todos ellos son bastante breves, lo que hace que la lectura sea muy dinámica pues siempre invitan a leer un poco más. Carlos hace uso de un narrador omnisciente en tercera persona que le da libertad para moverse entre los diferentes personajes y mostrarnos todo lo que está sucediendo. Por lo que se refiere al estilo narrativo, el autor emplea un lenguaje claro, directo y preciso que facilita la lectura, manteniéndose equilibrados narración y diálogo y sin dejar de lado las descripciones que nos ayudan a ubicarnos e implicarnos más en la trama.

"Entreacto en el Apolo" es una novela que cuenta con un elevado número de personajes y la mayoría de ellos con un papel protagonista, incluso podríamos decir que en cierta forma es una novela coral. Sin embargo esto no es un problema pues al contrario de lo que sucede en otros libros en los que cuesta hacerse con los personajes, aquí queda claro quién es quién desde el principio y es fácil ubicar a cada uno en su posición. Esto se debe a que están muy bien trazados, Carlos nos presenta figuras bien definidas, con caracteres marcados fácilmente identificables que los individualizan y cada uno con una misión concreta. 

Algunos se muestran cristalinos desde el principio y otros en cambio van  a mantener una posición ambigua, sin dejar ver muy claramente cuál es su verdadera personalidad pues así lo requiere la historia. Y en esta extensa galería de personajes vamos a encontrarnos tanto a figuras ficticias como a personajes auténticos, sirvan de ejemplo el propio rey Alfonso XIII o su esposa Victoria Eugenia. Hablar de todos ellos sería extenso e innecesario por lo que me limitaré a señalar que personalmente todos los personajes principales me han gustado mucho, me ha parecido una mezcla equilibrada y acertada en cuanto a intereses y personalidades, de tal manera que todas las subtramas han logrado mantener mi atención para ver qué ocurría con cada uno de los protagonistas. Aunque si tuviese que escoger a uno en concreto quizás me decantaría por el francés Alain pues me ha fascinado su forma de ser y la forma en la que tiene que debatirse entre la lealtad a su país, el amor, la responsabilidad para con su familia…

Y como no podía ser de otra forma pues es algo a lo que Carlos Díaz Domínguez ya nos tiene acostumbrados en sus novelas, el contexto histórico y la ambientación vuelven a ser uno de los puntos a destacar en esta novela. Una de las cosas que más me gusta de los libros de este autor es que conjuga tan bien realidad con ficción que los argumentos que plantea podrían haberse dado perfectamente en su momento e incluso hay hechos que te asalta la duda de si ocurrieron así o es fruto de la imaginación del autor, obligándote a investigar un poco si quieres saber la respuesta. En esta ocasión nos situamos, como ya comenté anteriormente, en la época de la Primera Guerra Mundial y vamos a ver cómo se vivió ese momento en España tanto a nivel político como social, un país que se mantuvo neutral, propiciando así que en él se diesen cita tanto diplomáticos como espías de los países en guerra intentando conseguir sus propios objetivos. Destaca la figura del monarca, al que Carlos da vida permitiéndonos ver cómo era tanto él como el modo de vida que llevaba. 

La ambientación está cuidada al detalle con descripciones que sin extenderse en datos innecesarios nos ofrecen una visión clara de cada uno de los escenarios. Nos moveremos con soltura por distintas calles de Madrid y lugares emblemáticos, sobresaliendo entre ellos el teatro que da título a la novela, el Apolo, en el que nos vamos a adentrar como si de un espectador más se tratase, llegando a compartir incluso el palco real. 

Ya veis por lo que os he contado que "Entreacto en el Apolo" es un libro que tiene mucho que ofrecer y es que a lo largo de sus páginas vamos a disfrutar de una historia bien contada y con diversos frentes abiertos que van desde el espionaje hasta la intriga pasando por el romance. Un libro con el que sin duda van a disfrutar un amplio número de lectores pues tiene ingredientes de muy diversos géneros, es novela histórica pero también policíaca, espionaje, tiene romance, tiene intriga y conspiraciones…. 

En definitiva, no puedo más que recomendaros su lectura, a mí me ha gustado mucho al igual que el resto de obras del autor, por lo que os animo a que le deis una oportunidad. Carlos Díaz Domínguez nos ofrece en Entreacto en el Apolo una atractiva historia que atrapa desde las primeras páginas y que cuenta con unos personajes sólidos que buscan lograr unos objetivos muy concretos, todo ello enmarcado en una situación histórica de lo más interesante.

Si te ha gustado mi reseña, puedes comprar Entreacto en el Apolo a través de los siguientes enlaces:


Gracias al autor por facilitarme el ejemplar para su reseña

martes, 18 de agosto de 2015

Los mundos de Esme - Pat Casalà

Los mundos de Esme
Título: Los mundos de Esme
Autor: Pat Casalà
Editorial: Autoeditado
Año: 2015
Nº de páginas aprox.: 404

Los mundos de Esme es la última publicación de Pat Casalà con la que da inicio a una serie centrada en la inspectora Estrada y además participa en el II Concurso literario de Autores Indies en Amazon.

La trama de Los mundos de Esme gira en torno al personaje de Purificación García, una mujer que recientemente ha perdido a su esposo, con el que además de compartir su vida tenía en común, junto a un tercer socio llamado Henry, una empresa especializada en investigación tecnológica en el campo médico. El mundo de Purificación se desmoronó dos años atrás con el fallecimiento de su marido y, como medida de terapia y desahogo, desde entonces escribe sus sentimientos, emociones y vivencias en un blog personal llamado Los mundos de Esme, nombre tras el que oculta su verdadera identidad. Cuando una mañana reciba una llamada de su socio para verse con urgencia en la oficina, acudirá a la cita sin sospechar que va a verse inmersa en unos sucesos que volverán a trastocar su vida, obligándola a emprender una huida para escapar tanto del hombre que intenta acabar con ella como de una investigación policial al frente de la cual se encuentra la inspectora Estrada, quien será la encargada de esclarecer lo sucedido.

De Pat Casalà he leído anteriormente otras dos novelas, El secreto de las cuartetas y Ecos del pasado, con buenos resultados, por lo que cuando se me presentó la oportunidad de leer esta nueva obra no me lo tuve que pensar demasiado, estaba segura que iba a encontrarme nuevamente con una trama que me engancharía desde las primeras páginas, como así ha sido.

La trama que se nos presenta en "Los mundos de Esme" da comienzo un 23 de marzo y transcurre únicamente a lo largo de dos días, finalizando el día 25 aunque posteriormente encontraremos un capítulo final que sería una especie de epílogo situado un año más tarde. Lo que sucede a lo largo de estos tres días se recoge en sesenta y nueve capítulos de corta extensión que hacen que la lectura sea muy dinámica, más teniendo en cuenta que la sucesión de aventuras es constante desde las primeras páginas. La mayoría de los capítulos están narrados en tercera persona y alternando entre diferentes escenas y personajes, aunque entre ellos se van intercalando algunos en los que Esme asume la voz narrativa para contarnos lo que está viviendo y también nos encontramos reflejadas las entradas que va escribiendo en su blog, en este caso maquetadas en letra cursiva.

El ritmo, como os podéis imaginar, es intenso pues debido a la brevedad de tiempo en la que todo transcurre, en cada uno de los días los personajes se ven inmersos en múltiples situaciones que no nos dan respiro, haciendo que avancemos constantemente para descubrir cómo continúa la historia. Esto hace que la lectura sea rápida, a lo que se une el estilo ágil, sencillo, directo y asequible que utiliza Pat Casalà para narrar. No obstante, la obra, al menos mi edición, necesita una pequeña revisión, ya que hay algunos datos que no concuerdan como por ejemplo en un momento dado son las cinco y poco después la inspectora dice que no debería comer a las cuatro y cuarto de la tarde o un dardo que primero se dispara a una mano y más tarde está en la pierna.

Los mundos de Esme es principalmente una novela policíaca pero eso no impide que también nos encontremos con que Pat otorga un peso importante al plano psicológico de los personajes. El protagonismo en esta novela está bastante equilibrado, aunque es Purificación García la figura que más destaca al asumir la voz narrativa en algunos capítulos. De esta manera es el personaje que mejor perfilado está pues ella misma nos habla de la situación que atraviesa, de lo que ha vivido los años pasados, de cómo se ha sentido ante la pérdida de su esposo y de sus sentimientos y emociones ante las diferentes experiencias que está sufriendo. Es una mujer que resulta cercana y es sencillo conectar con ella, aunque personalmente algunas de las decisiones que toma no me han parecido ni acertadas ni creíbles, especialmente todo lo relativo a su blog en los tres días que transcurre la acción ni su reacción a uno de los encuentros que tiene lugar en la trama.

Junto a ella hay otros personajes que también tienen mucha relevancia para la historia y no solo por su papel en la trama policial, sino porque se nos muestran matices de sus vidas personales que nos ayudan a conocerlos un poco mejor. Así está Eduardo Cerdán, pediatra que atraviesa una delicada situación personal y que se verá inmerso inesperadamente en esta aventura, el ruso Iván, asesino a sueldo que disfruta con su trabajo y viendo sufrir a la gente, o la inspectora Raquel Estrada, a quien imagino seguiremos descubriendo en los siguientes volúmenes de la serie pero que de momento se perfila como una buena profesional, competente y volcada en su trabajo, el cual intenta compaginar con su vida familiar. La galería de personajes se completa con una serie de secundarios que están perfilados con menor detalle pero juegan papeles decisivos en el curso de la investigación, por lo que son identificables con facilidad.

Al igual que Ecos del pasado o El secreto de las cuartetas, "Los mundos de Esme" me ha parecido una lectura entretenida que me ha mantenido enganchada desde las primeras páginas gracias a la tensión y el suspense que nos acompaña en todo momento. Como os decía, la sucesión de aventuras es constante y no faltan giros argumentales ni sorpresas inesperadas con las que captar la atención del lector e incrementar su interés por el desarrollo de los hechos. Sin embargo, he de reconocer que me quedo con la sensación de que pasan demasiadas cosas en un periodo muy breve de tiempo, y además hay algunas cosas en su desarrollo que no me han convencido y que coinciden con los, desde mi punto de vista, principales giros argumentales de la obra. En ambos Pat emplea el mismo recurso y es algo que personalmente no me ha parecido consistente ni creíble. No creo que esa situación sea algo tan sencillo de conseguir y me parece un poco “sacado de la manga”, sensación que se incrementa cuando vuelve a suceder lo mismo posteriormente. Es lo que pienso que desluce un poco el desarrollo de la historia, aunque es una opinión personal que puede no ser compartida con el resto de los lectores.

Si bien es el primer volumen de la serie Estrada, su final es completamente cerrado por lo que no debe preocuparos el tener que leer más entregas ya que supongo que cada una se va a centrar en un caso diferente que llevará la misma inspectora. Así que en conclusión, Los mundos de Esme es una novela policiaca que mantiene la tensión y el suspense desde el principio y cuya lectura resulta amena y entretenida, por lo que los aficionados a este género seguramente disfrutarán con ella. 

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Gracias a la autora por facilitarme el ejemplar para su reseña

viernes, 7 de agosto de 2015

Yo también fui Jack el Destripador - Fernando García Calderón

Yo también fui Jack el Destripador
Título: Yo también fui Jack el Destripador
Autor: Fernando García Calderón
Editorial: Ediciones del Viento
Año: 2015
ISBN: 978-84-15374-76-3
Nº de páginas: 384

Gracias al blog de Marisa, Books & Co., conocí la última novela de Fernando García Calderón, Yo también fui Jack el Destripador, y me pareció un planteamiento llamativo por lo que cuando días después el autor me ofreció la posibilidad de leerla acepté encantada.

"Yo también fui Jack el Destripador" recoge el relato de John Riordan, un anciano forense de Scotland Yard que, una vez retirado y tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, recibe la visita de un sujeto que afirma tener información relevante y secreta sobre el club Diógenes, al que John perteneció en su juventud junto a hombres tan relevantes como Charles Lutwidge Dodgson, Thomas Parker o Abraham Stoker. Este hombre, apellidado Bloom, afirma tener documentos que, de revelarse, provocarían la deshonra de muchos miembros del club, entre ellos su amigo Charles Lutwidge, el admirado Lewis Carroll. Ante la incredulidad de Riordan y como prueba de ello, esa misma noche Bloom introduce un sobre por debajo de la puerta de su casa que contiene una filmina en la que se aprecia una hoja de papel que recoge la confesión de Lewis Carroll declarando ser Jack el Destripador. Jonh Riordan no podrá hacer otra cosa que iniciar una investigación por su cuenta para intentar esclarecer qué hay de cierto detrás de estas palabras, gracias a la cual rememorará lo vivido en los años pasados.

Fernando García Calderón
Fernando García Calderón
Quién más, quién menos, todos conocemos la historia de Jack el Destripador, el famoso asesino en serie que a finales del siglo XIX cometió una serie de crímenes en Londres y cuya identidad no pudo ser desvelada, siendo aún hoy una verdadera incógnita. Esto ha propiciado que a lo largo de los años se hayan ido construyendo teorías en torno a su figura y homicidios, siendo muchas las obras que se han escrito tomando como base estos hechos. Parece entonces complicado a estas alturas presentar una historia que basándose en esta figura, aporte una perspectiva diferente y eso es precisamente lo que Fernando García Calderón ha conseguido, pues su novela Yo también fui Jack el Destripador nos ofrece una original teoría con relación a la identidad del asesino de Whitechapel.

El libro de Fernando García Calderón se presenta dividido en seis partes principales, las cuales vienen introducidas por una cita célebre, y estas a su vez están estructuradas internamente en capítulos. A lo largo de los mismos la narración no discurre linealmente, sino que va alternando entre los avances que John Riordan va realizando en el tiempo actual y sus recuerdos de lo que sucedió en el pasado, estando todo ello diferenciado con claridad de tal forma que el lector identificará sin problema a qué tiempo corresponde cada secuencia. Todos los capítulos están relatados en primera persona por Riordan, lo que nos da acceso a descubrir las experiencias que vivió así como a acceder a sus pensamientos, emociones y conclusiones que va extrayendo, avanzando al mismo tiempo que él en su investigación.

Uno de los aspectos a resaltar en el libro es, entre otros, el estilo narrativo de Fernando García Calderón. Fernando emplea una prosa cuidada, elegante, rica, fluida y asequible, que resulta muy agradable de leer y a través de la que consigue sumergir al lector en la época en la que se sitúa la historia. Predomina la narración sobre el diálogo y no es un libro que cuente con un ritmo intenso a pesar de que contiene dosis de misterio e intriga, sino que transcurre más bien de forma pausada, por lo que conviene enfrentarse a su lectura sin prisas, dejándose llevar tanto por el relato de su protagonista como la forma en la que el autor nos presenta el mismo.

Siguiendo con los aspectos positivos, que en este libro son varios, es necesario mencionar la fantástica ambientación con la que Yo también fui Jack el Destripador cuenta, a través de la cual se refleja el trabajo de documentación que Fernando García Calderón ha tenido que realizar para lograr que el lector conozca con detalle cómo era la sociedad y el ambiente que se vivía por entonces. A través de descripciones y datos perfectamente integrados en la narración, el autor va reconstruyendo este Londres de finales del siglo XIX, caracterizado por el declive y la crisis social en la que se encuentra sumido. Nos movemos por sus calles observando tanto la imagen que presentaban como los aspectos que caracterizaban a la sociedad de la época, una sociedad dominada por las desigualdades entre las clases más adineradas y las que se hacinaban en los suburbios de la ciudad, proliferando la violencia, el alcoholismo y la prostitución y sin olvidar los cada vez más abundantes clubes privados de caballeros, cuya principal representación en esta obra viene dada por el club Diógenes.

Este trabajo documental también se aplica en la figura de Jack el Destripador, pues a través de la lectura y de la investigación que lleva a cabo Riordan vamos a conocer muchos datos e información relacionada con el asesino y con los crímenes que llevó a cabo, especialmente detalles de los de sus cinco víctimas canónicas: Mary Ann Nichols, Annie Chapman, Elizabeth Stride, Catherine Eddowes y Mary Jane Kelly. De esta manera, aquellos lectores que se sientan atraídos por todo lo relativo a este personaje disfrutarán sin duda con esta obra, cuya lectura resulta entretenida a la par que interesante, o al menos a mí me lo ha parecido ya que mis conocimientos en torno a estos sucesos no eran tan amplios.

Lewis Carroll
Lewis Carroll
Respecto a los personajes, en el punto central de la historia se sitúa John Riordan y siendo el narrador resulta el más destacable y al que el lector llega a conocer con mayor profundidad, pues su relato en primera persona nos da acceso a conocer diferentes matices tanto de su personalidad como de su forma de actuar. Es un hombre que se perfila a través de dos momentos temporales, por un lado vamos viendo cómo era en su juventud, en el momento en el que tuvieron lugar los hechos que actualmente está investigando, y por otro lado descubrimos al anciano en el que se ha convertido con el paso de los años y las experiencias acumuladas en los mismos.

Tanto su investigación como sus recuerdos harán que Riordan entre en contacto con diversas figuras que dan lugar a una amplia galería de secundarios, entre los que se entremezclan personajes reales y ficticios. Así nombres tan conocidos como Abraham Stoker, Arthur Conan Doyle, Walter Sickert o John Goodall entre otros, van apareciendo con mayor o menor implicación en esta historia aumentando su atractivo y sobresaliendo entre todos ellos, por la teoría que se construye en torno a él, Charles Lutwidge Dodgson, conocido como Lewis Carroll.

Todo ello hace que Yo también fui Jack el Destripador resulte una lectura muy recomendable tanto por la teoría que plantea en su interior como por su cuidado desarrollo y excelente ambientación. Fernando García Calderón nos invita a adentrarnos en el Londres victoriano de finales del siglo XIX para desvelar la identidad de uno de los asesinos más famosos de la historia, ofreciéndonos una perspectiva diferente en torno a esta cuestión con la que disfrutarán tanto los aficionados a la época como aquellas personas interesadas en este personaje.

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Gracias al autor por facilitarme el ejemplar para su reseña

lunes, 15 de diciembre de 2014

Mr Mercedes - Stephen King

Portada Mr Mercedes
Título: Mr Mercedes
Autor: Stephen King
Editorial: Plaza & Janés
Traducción: Carlos Milla Soler
Año: 2014
ISBN: 978-84-013-4311-7
Nº de páginas: 496

Mr Mercedes es el título con el que se presenta la última publicación de Stephen King, un autor del que tengo pendientes de leer novelas como La cúpula o 11/22/63, pero al que tenía un tanto abandonado desde hace bastante tiempo hasta que el año pasado leí Doctor sueño. Aunque King es más conocido por sus novelas de terror, en este caso nos presenta una obra policíaca con la que además da inicio a una trilogía protagonizada por Bill Hodges y cuya segunda entrega se prevé en inglés para el próximo año bajo el título de Finders Keepers.

La historia que presenta Mr Mercedes se abre en el año 2009 cuando, en una fría madrugada del mes de abril, un hombre al volante de un Mercedes embiste intencionadamente contra la muchedumbre que se halla congregada ante el Centro Cívico de Lowtown con motivo de la Feria de Empleo, matando a ocho personas, hiriendo a otras muchas y huyendo sin que la policía encuentre ninguna pista que les sirva de ayuda para localizarlo. Transcurridos unos meses, Bill Hodges, uno de los inspectores que estuvo al frente de esta investigación y ahora está retirado, recibe una carta anónima de alguien que se identifica como el autor de la masacre y con la que pretende incitarle al suicidio, provocación que consigue el efecto contrario. De esta manera, Hodges iniciará una nueva investigación al margen de los cauces oficiales para intentar descubrir quién se encuentra detrás del denominado “asesino del Mercedes”.
Stephen King (Fuente)

Aunque esta no es la primera novela de Stephen King que se encuadra fuera del género de terror al que nos tiene acostumbrados, hasta ahora yo me había limitado a leer sus títulos más conocidos dentro del mismo, por lo que sentía cierta curiosidad por descubrir si se manejaría igual de bien en otros ámbitos que en este. De ahí que no tardase demasiado en comenzar la lectura de Mr Mercedes y, una vez finalizada, desde mi punto de vista cumple las expectativas y resulta igual de recomendable que el resto de obras del maestro del terror.

Bajo el título de "El mercedes gris" se introduce la parte con la que se da inicio la obra, la cual viene dividida en un total de ocho. De estas la primera correspondería a una especie de prólogo en el que se recogen los hechos que se convertirán en el eje en torno al que se va a desarrollar la historia, y las dos últimas son muy cortas y se podrían considerar un epílogo. A su vez cada uno de estos grandes bloques viene fraccionado internamente en diversas partes numeradas que logran, junto a su ágil ritmo, que la lectura sea muy dinámica. La narración corre a cargo de un narrador omnisciente que permite alternar entre los diferentes personajes y escenarios para que el lector reciba toda la información, con la particularidad de utilizar el tiempo presente para relatar los hechos, lo que nos implica aún más en la historia pues parece que todo está sucediendo ante nuestros ojos.

Una vez más es necesario destacar la construcción que Stephen King hace de sus personajes, uno de los puntos fuertes en esta obra. Todos ellos están bien definidos, especialmente a nivel psicológico, estando correctamente diferenciados unos de otros, y presentando una carga de realismo que queda reflejada a través de sus claroscuros, inquietudes y motivaciones. Aunque el protagonismo está bastante equilibrado entre los dos personajes principales, la balanza se inclina un poco más hacia William Hodges, inspector retirado de la policía desde hace seis meses. Tras su jubilación, la vida de Hodges ha quedado reducida a sentarse frente al televisor cerveza en mano, aunque tras convertirse en alcohólico años atrás y acabar la bebida con su matrimonio, consiguió controlar tanto este hábito que no es capaz de retomarlo. En un principio Hodges no es una figura que destaque demasiado pues encaja en el perfil que puede ofrecer cualquier persona de sus características, haciendo hincapié King en las limitaciones y achaques propios de su edad y que hacen que en cierta forma en algunos momentos se sienta frustrado; profundizando paulatinamente en su psicología y descubriendo que existen facetas de su vida que le atormentan.

Junto al inspector Hodges, Brady Hartsfield es el otro gran protagonista en esta historia y su construcción resulta mucho más interesante al presentar una personalidad con múltiples matices tras la que se esconde la verdadera identidad del asesino. Stephen King nos la posibilidad de seguir sus pasos y penetrar en su mente, observando las diferentes ideas que en ella se plantean y las motivaciones que tiene para llevar a cabo cada uno de sus actos, lo que pone de manifiesto un desequilibrio que queda combinado con una gran inteligencia y habilidad que nosotros iremos descubriendo poco a poco. Para descubrir la verdadera psicología de Brady será necesario ir penetrando en su pasado, algo que él nos permitirá hacer gracias a sus recuerdos, los cuales nos darán los datos necesarios para comprender el porqué de su forma de ser.

Si bien ellos dos son los ejes principales del último libro de Stephen King, a su alrededor van entrando en juego otras figuras que están igualmente cuidadas en detalle y resultan interesantes en cuanto a su personalidad. Está así la madre de Brady, una mujer un tanto desequilibrada, que sufre un grave problema con el alcohol y con la que él mantiene una relación un tanto escabrosa; Holly Gibney, otra mujer que acarrea problemas mentales desde su juventud y que resulta un tanto atípica; Jerome Robinson, un joven de color que destaca tanto por su carácter afable como por su inteligencia y habilidades informáticas; la señora Trelawney que a pesar de estar fallecida jugará un importante papel en el desarrollo de la investigación que nos permitirá conocerla en profundidad o su hermana Janey, quien participará activamente para desenmascarar al asesino. Estas son algunas de las diversas figuras que encontramos y que pertenecen a diferentes ámbitos pues el avance de la historia nos permite acercarnos además de a la propia investigación, a ciertas facetas más personales de algunos personajes que nos acercan a su vida en familia o rutinas del día a día.

Es evidente que esta galería de personajes tiene en común sus puntos oscuros, la mayoría de ellos presentan problemas mentales que vienen derivados de algún hecho acaecido en sus pasados y en los que la sociedad que les rodea ha tenido mucho que ver. De esta manera el autor aborda en un segundo plano una serie de temas que resultan en algunos casos muy actuales como es el caso de la crisis económica en la que estamos inmersos junto a la dificultad para encontrar empleo que la misma ha acarreado pero también otros problemas más atemporales como el alcoholismo, presente en muchas de sus obras, el maltrato infantil, los trastornos mentales, las rupturas familiares o las diferencias entre clases sociales.

A pesar de que el lector conoce desde el principio la identidad del asesino y en este sentido juega con ventaja sobre Hodges, esto no es obstáculo para que la novela mantenga la tensión y el suspense a lo largo de todos sus capítulos. Stephen King maneja con habilidad la trama para mantener la atención de un lector que sigue con interés los avances de Hodges mientras accede a la perturbada mente de Brady, una combinación que hará que sea difícil abandonar la lectura hasta llegar al final y descubrir quien sale victorioso en esta lucha entre el bien y el mal.

Señalar también que a pesar de que es el primera parte de una trilogía, se puede leer perfectamente de forma independiente pues su final es cerrado, aunque deja una pequeña puerta abierta introduciendo un interrogante que genera cierta expectación en el lector. Por mi parte ya estoy deseando que se publique la segunda parte para encontrarme de nuevo con William Hodges y compañía, es un personaje muy humano que genera bastante simpatía, por lo que tengo curiosidad por saber qué le sucederá en las próximas entregas.

En definitiva, Mr Mercedes es una obra con la que disfrutarán tanto los seguidores habituales de Stephen King como aquellos que sean aficionados a la novela negra y policíaca. Una historia con la que se da inicio a una trilogía, que destaca por la caracterización de sus personajes, y que nos invita a penetrar en la mente de un psicópata al mismo tiempo que asistimos a los avances que sigue la investigación.

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Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar

jueves, 7 de agosto de 2014

El talento de Mr. Ripley - Patricia Highsmith

Título: El talento de Mr. Ripley
Autor: Patricia Highsmith
Editorial: Anagrama
Traducción: Jordi Beltrán
Año: 2000
ISBN: 978-84-339-0299-3
Nº de páginas: 288

Patricia Highsmith era una autora que quería descubrir desde hace tiempo, por lo que cuando Ana Blasfuemia, Meg y Marilú nos propusieron el reto de escritoras únicas tuve claro que sería una de mis elecciones y decidí comenzar por su novela más conocida, "El talento de Mr. Ripley". A pesar de que es una obra que cuenta con adaptaciones cinematográficas, creo que no he visto ninguna por lo que me he enfrentado a la lectura sin conocer absolutamente nada de la historia y me ha encantado. Ahora estoy deseando ver la película protagonizada por Matt Damon y Jude Love, ya que creo que encajan muy bien para dar vida a los protagonistas.

Patricia Highsmith (Fuente)
El punto de partida de El talento de Mr. Ripley es un encuentro entre Herbert Greenleaf, un acaudalado hombre de negocios de Nueva York, y Tom Ripley, un joven de veinticinco años que ha vivido sin planificar su futuro ni ahorrar un céntimo, por lo que su situación actual es un tanto extrema enfrentándose incluso a problemas policiales. La solución a esta tesitura llegará a través de la propuesta que le hará el señor Greenleaf, cuyo hijo Richard se encuentra desde hace dos años en Mongibello, una ciudad al sur de Nápoles, donde divide su tiempo entre navegar y pintar, a pesar de que su padre desea que regrese a Nueva York para hacerse cargo del negocio familiar y acompañar a su madre enferma. Y ese será el motivo de que contacte con Tom, proponiéndole un viaje con todos los gastos pagados a Europa para que intente persuadir a Richard de que regrese a casa. Aunque en un principio a Tom la idea no le seducirá, acabará comprendiendo que es una oportunidad para escapar de una ciudad que tarde o temprano tendrá que abandonar, por lo que acepta emprender el viaje. Será así como en Mongibello se encuentre nuevamente con Richard y con su amiga Marge, estableciendo con ambos una turbia y compleja relación gracias a su astucia y engaños.

Patricia Highsmith escribió esta obra en el año 1955 y la misma supuso un importante cambio en el planteamiento que hasta entonces se había realizado del género policíaco, llegando a obtener el Gran Premio de Literatura Policíaca y dando inicio a una serie que está compuesta por un total de cinco novelas que tienen como protagonista a Tom Ripley.

Podemos señalar dos partes claramente diferenciadas en El talento de Mr. Ripley aunque en la propia obra no vengan marcadas como tal, limitándose a incluir la clásica división por capítulos. Así la primera mitad se centra en presentar a los personajes y afianzar vínculos y relaciones para dejar paso a una segunda mitad cuyo desarrollo encajaría en la novela policial. De esta manera, los primeros capítulos transcurren de una manera pausada y se leen sin despertar un excesivo interés hasta que tiene lugar un inesperado suceso en la vida de los protagonistas que marcará el cambio, y hará que la trama comience a ganar intensidad captando toda nuestra atención.
El desarrollo del argumento sigue un curso lineal en el que se incluyen algunos flashbacks al pasado gracias a los recuerdos del protagonista y se utiliza un narrador omnisciente en tercera persona desde el punto de vista de Tom Ripley que nos permite, además de observar lo que sucede, profundizar en la mente del personaje gracias a monólogos interiores en los que comparte con el lector sus reflexiones.

En cuanto al estilo, destaca en Patricia Highsmith su serenidad y concisión, empleando un tono neutro e imparcial y haciendo uso de un lenguaje directo, claro y sencillo. A lo largo de las páginas nos encontramos con abundantes diálogos y también son frecuentes, como he indicado anteriormente, los monólogos interiores que mantiene Tom Ripley y que nos permiten profundizar en su psicología. 

Si bien el tema central de El talento de Mr. Ripley gira en torno a los problemas de identidad que sufre su protagonista, es posible observar una cierta crítica por parte de la autora a la sociedad de su época; una sociedad que consideraba materialista, ambiciosa, superficial, hipócrita y homófoba, y en la que ella no se encontraba cómoda.

Tom Ripley es un personaje complejo y construido con multitud de matices al que iremos conociendo y viendo evolucionar a lo largo del relato. La progresión que va sufriendo su personalidad es sin duda uno de los puntos a destacar y Patricia Highsmith se encarga de que conozcamos las razones y motivaciones que le llevan a tomar cada una de las decisiones. Conocemos a Tom Ripley en un primer momento como un joven anodino y sin perspectivas de futuro en una ciudad en la que es necesario alcanzar una posición para ser valorado. Poco a poco vamos observando los problemas de identidad a los que se enfrenta, las debilidades e inseguridades que sufre y que le llevarán a usurpar la personalidad de la persona que tiene todo lo que él anhela. Todo este proceso queda plasmado en la obra y de esta manera el lector percibe el cambio que se va produciendo en el personaje, sus motivaciones, su ambigüedad y su indiferencia y serenidad ante los actos cometidos, lo que provoca sentimientos encontrados con relación a él. Resulta sumamente interesante el análisis psicológico que la autora realiza de la personalidad de Tom Ripley, mostrándonos los conflictos interiores que sufre, los aspectos más destacados de su conducta, su mente desequilibrada o la ausencia de moral y sentimientos.

Junto a Tom Ripley aparecen otros personajes entre quienes merece la pena destacar a Dickie Greenleaf, un joven atractivo, adinerado, consentido, frívolo y egoísta, o a su amiga Marge Sherwood, quien despertará los celos de Tom Ripley con su carácter decidido, dulce, alegre y tenaz. El resto adquieren un papel muy secundario por lo que no llegan a estar definidos con demasiada profundidad, algo que tampoco es necesario dado su papel.

Por lo que se refiere a los escenarios, Nueva York, Mongibello, Palermo o París son algunas de las ubicaciones en las que transcurre la historia y, aunque no podemos definir la prosa de Patricia Highsmith como descriptiva, sí incluye las pinceladas necesarias para que tengamos una visión clara de los diferentes ambientes en los que se mueven los protagonistas, destacando tanto los paisajes como la atmósfera de lujo y ostentación de la que disfrutan.

Hoy en día El talento de Mr. Ripley puede no resultarnos una obra novedosa pues son muchas las novelas que se han escrito siguiendo planteamientos similares, pero en su época supuso una ruptura con el esquema que se utilizaba en este género y solo por esto creo que merece la pena acercarse a ella. Patricia Highsmith nos presenta una interesante trama que, a pesar de desarrollarse pausadamente, mantiene la tensión, y en la que destaca la construcción y la psicología de su protagonista, Tom Ripley.

Si te ha gustado mi reseña, puedes comprar el libro a través del siguiente enlace:


viernes, 11 de julio de 2014

El Príncipe (Salva Rubio)

Título: El príncipe
Autor: Salva Rubio
Editorial: Suma de Letras
Año: 2014
ISBN: 978-84-8365-653-2
Nº de páginas: 500

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Hace unas semanas Salva Rubio contactó conmigo ofreciéndome la posibilidad de leer su obra El príncipe, adaptación novelada de la serie de televisión que ha sido realizada por el autor a partir de los guiones originales. No he visto nunca la serie, es más, ni conocía su existencia hasta que recibí el correo de Salva, pero como Zíngara buscando a Jim Morrison me había gustado mucho, decidí aceptar la propuesta.

El Príncipe nos traslada hasta el barrio ceutí de El Príncipe, lugar al que es destinado el agente del CNI Javier Morey para investigar una célula yihadista que está captando a jóvenes descontentos en dicho barrio para convertirlos en terroristas suicidas, contando además con la ayuda de policías corruptos de la comisaría del barrio. Con la misión de identificar a estos colaboradores y desactivar la célula, Morey llega a Ceuta como agente infiltrado bajo una identidad falsa, convirtiéndose en inspector jefe. Uno de sus principales sospechosos es el inspector Fran Peyón, un hombre atormentado por su pasado y conocido tanto por sus métodos ortodoxos como por colaborar con los delincuentes del barrio, problemas a los que Morey deberá hacer frente.
Por otra parte, en El Príncipe Morey conocerá a Fátima, una maestra local de la que no podrá evitar enamorarse, siendo correspondido por ella y comenzando una relación en la que tendrán que luchar contra los obstáculos de un amor prohibido tanto por la diferencia de culturas como por su compromiso de matrimonio.

No puedo establecer una comparación entre la novela y la serie televisiva pues, como os decía al comienzo, ni siquiera conocía su existencia, pero basándome únicamente en mi experiencia lectora, la historia me ha resultado muy entretenida y no me importaría animarme a ver la serie.

El Príncipe comienza con un prólogo a cargo de Aitor Gabilondo, guionista de la serie para, a continuación, dar paso a los trece capítulos en los que viene dividida la novela. Cada uno de estos capítulos tiene a su vez sus propias divisiones internas en función de los diversos cambios de personajes y escenarios, utilizando en todo momento un narrador omnisciente en tercera persona que da acceso a conocer todo lo que está sucediendo. La narración tiene lugar en tiempo presente, algo que ayuda a que nos introduzcamos en el relato, dando la sensación de que todo está pasando ante nosotros y logrando de esta manera que El Príncipe sea una novela visual. Además sigue un ritmo muy dinámico, el encadenamiento de sucesos es constante y la acción no da respiro al lector, por lo que avanzamos por sus páginas con agilidad a lo que contribuye tanto la abundancia de diálogos como el estilo narrativo de Salva Rubio, simple, directo, claro y asequible.

No nos encontramos con unos personajes excesivamente desarrollados aunque en este tipo de novela tampoco es algo necesario ya que no necesitamos conocer en profundidad a los protagonistas sino que tiene más importancia su forma de actuar a lo largo de la trama. Aunque no hayamos visto la serie, en las páginas centrales se incluyen unas láminas en color con fotografías de los actores que encarnan a cada uno de los personajes, señalando quien es quien, lo que hace que sea muy sencillo ponerles cara e ir visualizando cada una de las escenas.

Son varios los personajes que tienen cierto grado de protagonismo en esta novela y así tenemos por un lado al inspector jefe Javier Morey, de carácter extremadamente serio, reservado, duro y entregado a su trabajo, el cual ejerce con prudencia y decisión. A pesar de la faceta que ofrece a nivel profesional, observamos otra más íntima y personal marcada por sus sentimientos que dejan ver un hombre tierno, dulce, entregado y cariñoso, aunque siempre tendrá presente sus objetivos. Es un personaje que a pesar de esa personalidad un tanto fría y distante se gana al lector desde las primeras páginas, al igual que ocurre con la mujer de la que se enamora.

Fátima es la otra figura con más relevancia y responde al perfil de una mujer atractiva e inteligente, adaptada a los tiempos modernos y de carácter fuerte y audaz, viéndose atrapada entre sus sentimientos y la obligación de cumplir con los preceptos que su familia y cultura han marcado para ella, lo que hace que su personaje resulte llamativo.

Junto a esta pareja otras figuras que merecen especial mención son Francisco Peyón cuya evolución es de las más interesantes al mostrarse desde un principio un tanto ambiguo y con un pasado que habrá que ir descubriendo poco a poco para comprender su forma de actuar; o el hermano de Fátima, Faruq Ben Barex, un hombre de carácter fuerte, conflictivo y arriesgado que dirige uno de los canales de narcotráfico más importantes de la zona. Además nos encontrarnos con un amplio elenco de secundarios que tienen bastante influencia en el desarrollo de los hechos entre los que destacan la familia de Fátima o los miembros de la comisaría.

En cuanto al emplazamiento de la trama, la mayor parte transcurre en el barrio ceutí de El Príncipe, situado cerca de la frontera de Marruecos. En mi caso no había oído hablar anteriormente del mismo por lo que no puedo afirmar si la visión que se ofrece en la novela es acertada o no ya que resulta bastante negativa. Es un barrio conflictivo en el que destacan aspectos como el narcotráfico, las guerras entre bandas, la corrupción o la captación de jóvenes por los yihadistas, elementos que sirven de base para construir el argumento de la obra. Por otra parte, aunque no se extiende en excesivas descripciones sí ofrece suficientes datos para que podamos hacernos una idea del aspecto que presenta el barrio y sus edificios, así como la forma de vida en el mismo, aunque imagino que en este punto se habrán tomado algunas licencias.

El desarrollo de la novela me ha gustado y ha mantenido mi interés desde el principio pero he de señalar que la línea argumental centrada en el romance no me ha terminado de convencer pues me quedo con la sensación de que es un tanto irreal, todo sucede demasiado rápido y eso resta credibilidad a los sentimientos que se crean entre la pareja, más teniendo en cuenta la diferencia de culturas entre ambos y los cambios de actitud tan drásticos que se dan en el caso de Fátima.

Así que en definitiva, El príncipe es una novela en la que se dan cita intriga, drama, misterio, investigación policial y romance, dando lugar a una lectura sumamente entretenida que engancha desde las primeras páginas y en la que el encadenamiento de sucesos y giros argumentales es constante. Una obra que hará las delicias de los seguidores de la serie de televisión y con la que creo que disfrutarán los aficionados a las historias de intriga y policiales.


FUENTES: imagen autor aquí 
Gracias a Salva Rubio y a Suma de Letras por facilitarme el ejemplar

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Te prometo un imperio - Juan Vilches

Título: Te prometo un imperio
Autor: Juan Vilches
Editorial: Plaza & Janés
Año: 2013
ISBN: 978-84-0135-37-89
Nº de páginas: 576

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Hay algunos libros que por algún motivo, sin saber nada de ellos, me atraen irremediablemente y eso es lo que me sucedió con Te prometo un imperio. Lo descubrí en la mesa de novedades de la librería y desde ese momento ya no pude olvidarme de él, tenía la sensación de que era un libro cuya lectura iba a disfrutar y así, sin haber leído ni siquiera su sinopsis, hace unos días me adentré en sus páginas. Esta vez mi sexto sentido literario no me ha fallado, me ha sorprendido la historia que he encontrado en su interior y me ha gustado muchísimo.

La trama de Te prometo un imperio gira en torno a los duques de Windsor, Eduardo VIII y Wallis Simpson, y nos sitúa en junio del año 1940, cuando los duques llegan a España huyendo de las tropas de Hitler, instalándose en el hotel Ritz de Madrid. Según todos los indicios, España pronto declarará la guerra a Inglaterra, por lo que la decisión de los duques resulta incomprensible y pone en alerta a las altas instancias políticas alemanas, inglesas y españolas, que temen que se trate de una acción contra su hermano Jorge VI, rey de Inglaterra tras ser Eduardo obligado a abdicar al manifestar su intención de casarse con una plebeya divorciada en dos ocasiones anteriores.
Cuando el mayor Sinclair, ayuda de campo de Eduardo y con una fisonomía muy similar a la de este, aparezca asesinado en la habitación contigua a la de los duques, el capitán del ejército, Arturo Sotomayor, y el comisario de policía, Fontecha, serán los encargados de llevar a cabo una investigación para descubrir tanto al autor del crimen como las razones que lo han motivado. 

Os comentaba al principio que Te prometo un imperio me había sorprendido y es que pensaba que estaba ante una novela histórica, por lo que me ha encantado encontrarme con una combinación de elementos tan atractiva en su interior. Es una obra que no solo nos acerca a algunos hechos que tuvieron lugar en este periodo sino que resulta muy entretenida por la tensión y misterio en torno a la investigación policial, las conspiraciones políticas, los conflictos diplomáticos o las actividades de espionaje. 

La novela comienza con una nota del autor en la que nos pone en antecedentes de los hechos ocurridos en los años anteriores en torno a Eduardo VIII para a continuación, desarrollar su novela a lo largo de ciento cuatro capítulos más un prólogo y epílogo final. Con un número tan elevado de capítulos se deduce fácilmente que la mayoría son de corta extensión, lo que imprime dinamismo a la lectura de tal manera que avanzas páginas casi sin darte cuenta. Todos ellos están narrados a través de un narrador omnisciente y el estilo de Juan Vilches se caracteriza por el empleo de una prosa clara, sencilla, directa y elegante, con frases cortas y abundantes diálogos que hacen que el ritmo sea muy ágil. Me ha gustado mucho el contexto en el que se desarrolla la historia y la forma en la que el autor lo ha plasmado en su novela, pues sin entrar en abundantes detalles consigue que nos traslademos al periodo y seamos testigos del glamour y el lujo en el que se mueven los duques, ambiente que contrasta con la pobreza que se vive en la España de la posguerra.

Desde mi punto de vista uno de los puntos fuertes de Te prometo un imperio es la combinación de líneas argumentales que encontramos en su interior, todas ellas igualmente interesantes y bien desarrolladas. Tenemos por un lado una trama principal centrada en los duques de Windsor que se va alternando con otra principal que abarca el asesinato y a su vez dentro de estas tenemos otros frentes abiertos en los que se tratan por ejemplo los conflictos políticos y diplomáticos o algún romance que surge entre los personajes. Tramas y subtramas que se van alternando de tal forma que en ningún momento se pierde el interés del lector y que en su conjunto hacen que Te prometo un imperio sea una novela muy bien desarrollada, sumamente interesante y adictiva pues consigue enganchar al lector desde la primera hasta la última página.

A lo largo de las páginas de Te prometo un imperio nos vamos encontrando con personajes tanto reales como ficticios, todos ellos bien matizados y perfectamente caracterizados, con profundidad psicológica y personalidades que se mantienen coherentes a lo largo de la trama y que van evolucionando en función del desarrollo. Al encontrarnos con varias líneas argumentales el protagonismo podemos señalar que está compartido y hay varios personajes que adquieren más relevancia como los duques de Windsor o el capitán Arturo Sotomayor. Dentro de los secundarios hay un buen número que tienen también mucha importancia, pues Juan Vilches ha conseguido que todos ellos sean piezas fundamentales para el desarrollo de la acción y su construcción está muy cuidada, manteniendo una cierto halo de misterio en torno a algunos pues así lo requiere la trama.

Una de las cosas que más me ha gustado es profundizar en la pareja formada por Eduardo VIII y Wallis Simpson. He de reconocer que a nivel histórico no sabía nada sobre esta pareja y he tenido que investigar y hacerme un árbol genealógico hasta llegar a la época actual. Es por eso que me ha resultado muy interesante ahondar en su pasado y descubrir sus personalidades, sin duda muy carismáticas. 

Me ha llamado la atención el carácter de Eduardo VIII, un hombre adorado por el pueblo de Inglaterra pero que renunció al trono por amor a pesar de ser un mujeriego en su etapa anterior al matrimonio y aficionado a llevar una vida sofisticada y frívola de fiesta en fiesta. Su personalidad infantil, traumática y dependiente de su esposa es algo que resulta llamativo y me ha gustado descubrir a través de la lectura por ejemplo algunas de sus aficiones como los ositos de peluche, su obsesión con la comida o modas que instauró como el famoso nudo de corbata Windsor, ya que él era un hombre muy coqueto y presumido.

Si Eduardo es un personaje que llama la atención del lector por su carisma, su esposa Wallis Simpson no se queda atrás e incluso posee una personalidad para mí más atractiva que la de él. Una mujer que a pesar de su aspecto hombruno era irresistible para los hombres por su inteligencia, elegancia, ingenio y divertida conversación. Con un pasado repleto de oscuros secretos Wallis es sin duda una mujer de carácter, fría, ambiciosa, egoísta y caprichosa que queda magistralmente retratada en la novela de Juan Vilches.

En relación con ellos no solo nos acercamos a sus personalidades sino que también, a través de diversos flashbacks, se va descubriendo su pasado y el autor va ampliando algunos de los hechos históricos que van surgiendo. Conocemos el origen del título de duque de Windsor, la relación que mantenía con su padre o su ascensión al trono y posterior abdicación entre muchas otras anécdotas, recogiendo así mismo información sobre su familia, especialmente su hermano Jorge VI, el rey tartamudo y su esposa Isabel, a la que Wallis denominaba despectivamente La Cocinera Escocesa.

Alrededor de los duques se moverán multitud de figuras como el capitán Arturo Sotomayor, quien destaca por su profesionalidad, apreciado por sus cualidades y marcado por los fantasmas de su pasado; el comisario Fontecha, un hombre soberbio, altivo y arrogante o la bella secretaria de la duquesa Rebecca Fontaine, una mujer de carácter ambiguo que se mostrará rodeada de misterio, así como personajes históricos entre ellos Francisco Franco, Francisco de Irujo y Gómez de Santorcaz, alias La Hiena, director general de Seguridad, Serrano Suñer, ministro y cuñado de Franco, el primer ministro Winston Churchill, el capitán y agregado naval Alan Hillgarth o el coronel Beigbeder, ministro de Asuntos Exteriores entre otros muchos.

Otro de los puntos a destacar en Te prometo un imperio es el contexto histórico en el que se desarrollan los acontecimientos. España intenta recuperarse de las secuelas que ha dejado la guerra civil mientras en Europa las tropas alemanas avanzan imparables, manteniéndose únicamente Inglaterra en pie frente al poderoso Tercer Reich, aunque muy debilitada. Ante esta situación, España se declara “no beligerante” y Gibraltar se convierte en el principal foco de atención de Franco, planeando su conquista en lo que se conocerá como la Operación C. Observamos los movimientos diplomáticos de uno y otro lado en torno a las acciones a llevar a cabo y al mismo tiempo se va dibujando la situación que se vive en un país sumido en el hambre, la miseria, el dolor y la muerte que ha dejado la reciente guerra civil.
En contraste con esta atmósfera, vemos el lujo y glamour del que se rodean los duques, destacando entre los múltiples escenarios por los que se mueven el Hotel Ritz, que queda retratado con detalle en todo su esplendor. Un hotel que parece no encajar en el ambiente que se vive en el resto de Madrid, una de las ciudades más castigadas por la guerra que presenta sus edificios destrozados, las calles sucias y los ciudadanos sumidos en la pobreza.

Todo ello en conjunto hacen de Te prometo un imperio una novela fascinante que a mí me ha conquistado desde sus primeras páginas. Una obra que, a pesar de que su autor señala que no es una biografía, nos acerca a muchos hechos históricos de una forma amena y nos permite descubrir a una carismática pareja que no dejará indiferente al lector. Un libro que combina en su interior de forma acertada historia, espionaje, investigación policial y romance y que además cuenta con una ambientación excelente, por lo que no me queda más que recomendar su lectura esperando que la disfrutéis tanto como yo.



FUENTES: imagen Wallis Simpson aquí

viernes, 15 de noviembre de 2013

El ángel rojo - Franck Thilliez

Título: El ángel rojo
Autor: Franck Thilliez
Editorial: Marlow
Traducción: Martine Fernández Castaner
Año: 2008
ISBN: 978-84-92472031
Nº de páginas: 448

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Llevaba bastante tiempo leyendo opiniones muy favorables en los diferentes blogs que sigo sobre las novelas de Franck Thilliez por lo que era uno de los autores que más me apetecía descubrir.  Aprovechando que tenía en mi estantería El ángel rojo, que es la novela con la que se inicia la serie protagonizada por el comisario Sharko, hace unos días por fin le llegó el turno de lectura y como era de esperar, también me ha gustado, aunque he de reconocer que esperaba que me enganchase más de lo que lo ha hecho. Quizás esto se deba a que la mayoría de reseñas que he leído han sido de las siguientes novelas de la serie, por lo que imagino que irá evolucionando y mejorando.

En El ángel rojo conocemos al comisario de la DCPJ de París Franck Sharko, un hombre que vive atormentado por la desaparición hace seis meses de su esposa Suzanne, de la que no ha tenido noticias desde entonces, pero cuya muerte se niega a considerar.
Es a Sharko a quien se le asigna la investigación del asesinato de Martine Prieur, una mujer cuyo cuerpo ha sido encontrado en su propia casa torturado y horriblemente mutilado. El posterior descubrimiento en similares condiciones de otros cadáveres llevará al comisario a considerar que se encuentra ante un asesino en serie especialmente cruel, que disfruta torturando el mayor tiempo posible a sus víctimas y al que además le gusta jugar con la policía, llegando incluso a contactar con el propio Sharko al que introducirá en su macabro juego.
Las pistas dejadas por el asesino llevarán al comisario hasta los ambientes más sórdidos de la ciudad, entrando en contacto con un mundo secreto y potencialmente peligroso que incluye las redes virtuales más exhibicionistas y en el que se ocultan los personajes más crueles y despiadados que haya podido imaginar.

La novela comienza con un prólogo que nos pone en antecedentes respecto a lo que ha sucedido con la esposa de Sharko para a continuación desarrollar el argumento siguiendo un curso lineal a lo largo de diecisiete capítulos. En todos ellos se utiliza una narración en primera persona, siendo el comisario el encargado tanto de hacernos llegar sus avances como de compartir con nosotros sus pensamientos y su estado de ánimo. Es de esta manera una novela que tiene un carácter reflexivo bastante marcado y en la que adquiere gran importancia la psicología de su protagonista.

En cuanto al estilo narrativo, Franck Thilliez emplea una prosa ligera, concisa y fluida, con diálogos abundantes y un ritmo muy ágil que hace que se lea con facilidad. Para mí ha sido una novela que ha ido mejorando a medida que avanzaba capítulos pues la trama iba ganando en intensidad y haciéndose más adictiva, con lo que la segunda mitad la he leído prácticamente del tirón mientras que la primera no conseguía despertar mi interés totalmente.

Al margen de la trama en la que se centra la investigación, uno de los puntos que más destaca en esta novela desde mi punto de vista es la construcción de su protagonista, el comisario Franck Sharko. Es un personaje que está perfilado con multitud de matices a nivel psicológico, lo que nos permite profundizar en su personalidad y especialmente en el estado en el que se encuentra tras la perdida de su mujer. Es un hombre que vive atormentado y obsesionado con la idea de que su esposa aún sigue viva y a través del uso de la narración en primera persona nos invita a ahondar en su mente y observar el sufrimiento y angustia que esta idea le provoca. Es así como el lector se sentirá rápidamente vinculado con él pues es una figura humana, con unos rasgos muy naturales que hacen que sintamos simpatía por él y podamos compartir sus avances tanto en la investigación como en la evolución de su psicología.

Junto a él aparecen otros personajes con los que comparte esta investigación entre quienes destacan su amigo Thomas Serpetti, un especialista en informática que le ayudará a descifrar códigos y seguir pistas por la red; Elizabeth Williams, especialista en realizar perfiles psicológicos y que será la encargada de mostrarle los rasgos que definen al asesino y los motivos que le llevan a cometer unos crímenes tan brutales; su compañero el teniente Sibersky o su vecina Doudou Camélia, una vieja guayanesa que tiene el don de la clarividencia y que jugará un papel fundamental en la creencia de Sharko de que su mujer está viva, pues así lo ve en sus trances al igual que observa al Hombre sin rostro, representación del mal, en torno al comisario.

La trama de El ángel rojo transcurre en sórdidos ambientes y en este punto el autor no se queda corto en ofrecer detalles relativos a las torturas y a las escenas de los crímenes. Es en este sentido una novela bastante violenta y que puede resultar en algunos puntos un tanto desagradable al entrar en estos crueles detalles, necesarios por otro lado para reflejar la realidad del ambiente en el que se sitúa la acción. Es un libro que nos acerca al lado más oscuro de las personas, adentrándonos en los locales más lúgubres de París, donde en clandestinidad, todo tipo de individuos dan rienda suelta a sus fantasías, abordando así el tema de la obtención de placer a través del dolor tanto propio como ajeno.

Respecto a la resolución del caso  y aunque estamos ante el primer libro de la serie, queda totalmente cerrado e imagino que el resto de libros se centrarán en otras investigaciones. Personalmente, me pilló por sorpresa descubrir la identidad del asesino, he de reconocer que si bien en otras novelas suelo establecer hipótesis en torno a este punto en El ángel rojo no he llegado a plantearme en ningún momento un sospechoso ni sus motivaciones, por lo que el final me ha gustado bastante.

Por último señalar un dato curioso respecto a la edición del libro. Normalmente me suelo saltar las sinopsis antes de empezar mi lectura pero cuando acabo el libro sí que me gusta leer el resumen final, o incluso a veces lo hago cuando ya llevo bastante avanzado. En este caso me ha sorprendido que lo que cuenta en ella no tiene mucho que ver con lo que pasa en la novela pues comienza hablando de un cadáver diseminado por diversos rincones de París, algo que luego no encuentras en el libro lo que me lleva a pensar que quien la escribió o no se había leído la novela o no se enteró muy bien del argumento.

Resumiendo, en El ángel rojo nos encontramos con la primera novela de la serie protagonizada por el comisario Sharko que será el encargado de llevar a cabo una investigación que nos acercará a los ambientes más sórdidos de París a través de un psicópata que disfruta con el sufrimiento de sus víctimas. Una obra que va ganando en intensidad a medida que avanzamos y que resulta impactante por la violencia y crueldad de algunas de las escenas que detalla.



FUENTES: imagen autor aquí
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